Reggio’s Weblog

La pieza cobrada se evaluará mañana en las urnas, de Víctor de la Serna en El Mundo

Posted in Política by reggio on 28 febrero, 2009

LA POLEMICA NACIONAL

LA CAIDA DE FERNANDEZ BERMEJO Y SUS CONSECUENCIAS ELECTORALES

La caída del ministro de Justicia tras el escándalo de sus conversaciones campestres con el juez Garzón y el comisario jefe de la Policía Judicial -que eso fue lo políticamente relevante de la cacería, aunque algunos lo callen totalmente- tiene un claro sentido electoral. ¿Cuál? División de opiniones…

Los acontecimientos se precipitaron la semana pasada en la saga-fuga de Bermejo, que el día 19 aún era descrita por el agudo Josep Ramoneda, en El País, como «maniobra de distracción de los problemas de corrupción del entorno del PP» y «salvavidas para Bermejo».Pero, en el mismo periódico, Miguel Angel Aguilar ya intuía la defenestración y felicitaba por el éxito periodístico al director de EL MUNDO (al que, con esas cosas de Aguilar, ahora llama Jota Pedro; antaño era Pedro José); aunque, eso sí, intentaba aguar el piropo asegurando que este periódico lo ha conseguido, como antaño hacía Randolph Hearst, «escarbando en la intimidad de las personas». Ya saben: las grandes monterías son cosas intimísimas.¿Intocables, quizá?

Despachada por todos los medios la disyuntiva dimisión/destitución, ya que está claro que fue Zapatero el que soltó lastre, ahora falta por ver cómo esa jugada, unida a la parte garzoniana de la operación -el miércoles ya saltaban los nombres de los aforados Luis Bárcenas y Gerardo Galeote- iba a influir en las citas electorales del domingo.

En los medios progubernamentales se aplaudía al presidente. El País, en un editorial, afirmaba: «Los dirigentes populares no han dudado en considerar la dimisión como una victoria. Sin embargo, han perdido el parapeto tras el que estaban buscando cobijo político para hacer frente a la tormenta judicial, que podría arreciar tras el levantamiento del secreto del sumario». Por ahí iba Ramón Cotarelo, en Público: «La dimisión del ministro por un asunto aparentemente menor dejará más en evidencia la muy condenable actitud del Partido Popular». Joan Tapia, en La Vanguardia, admiraba el movimiento de ajedrez: «¿Ha errado ZP al entregar la cabeza de Bermejo? Quizá sí. Pero puede que no. (…) Lo tradicional hubiera sido aguantarlo -sus diputados le aplaudieron al grito de ‘¡Torero!’- y subir los decibelios contra el PP. Pero ZP rompe moldes. Cree que la flaqueza bien utilizada es un activo. Que no fallar a la opinión pública (en lo que de él depende) y sorprender al contrario son buenas armas. Y a un PP que practica aquello de que la mejor defensa es el ataque, pero en el que nadie asume ninguna responsabilidad, le lanza la cabeza de Bermejo, culpable sólo de una mediocre gestión».

Muy diferente era el análisis de Casimiro García-Abadillo en EL MUNDO: «Zapatero ha pagado caro su error, que fue nombrar como ministro de Justicia a un fiscal conocido -incluso por sus propios compañeros- por su incorregible sectarismo. Esta es la primera vez, desde que gobierna Zapatero, en la que no ha sabido manejar los tiempos, en la que alguien se le rebela sin que él pueda hacer nada por evitarlo. ¿Será este el síntoma del principio del fin de una forma de entender la gobernación del Estado?».

Ignacio Camacho, en ABC, comentaba la envidia que Solbes decía tener de Bermejo. ¿Ocasión perdida? «En realidad, hay más de medio Gobierno quemado, pero el presidente prefiere no tocar los fusibles, no vaya a ser que la gente se pregunte si el problema no estará más arriba».

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Corrupción y cacerías, graves o nimias… según cada cual, de Víctor de la Serna en El Mundo

Posted in Política by reggio on 21 febrero, 2009

LA POLEMICA NACIONAL: BERMEJO Y GARZON, ENTRE EXCURSIONES CINEGETICAS Y TRAMAS CORRUPTAS

La expresión «cortina de humo» ha abundado a lo largo de una semana informativa que ha vuelto a centrarse en dos asuntos -la investigación judicial sobre una trama de corrupción y la afición a la caza del ministro y del juez, con la guinda de la falta de licencia-, pero los medios discrepan en torno a cuál de los dos es más cortina.

Ya saben: unos aprovechados en un tercer plano del PP y un par de trajes regalados (o no); una chiquillada de cacería con un pequeño olvido jurídico (la obligatoriedad de la licencia), cosa que para un ministro de Justicia es de lo más normal. Así se minimizan, desde -respectivamente- la derecha y la izquierda, las noticias negativas que les llueven desde el lado opuesto.

Juan José Millás, en El País, comentaba la desconcertante ristra de noticias y contradicciones de estos días: «Hay épocas en las que la realidad se comporta como los prospectos médicos, donde lo que es bueno para el dolor de cabeza provoca cefaleas, lo que quita los espasmos produce temblores y lo que alivia la colitis promueve descomposición. Al final no sabe uno si tragarse la pastilla o convivir con el dolor». Pero… ¿es la realidad la que se comporta así, o son los periódicos?

Otro columnista del mismo diario, Josep Ramoneda, tronaba: «La maniobra de distracción de los problemas de corrupción del entorno del PP se convierte en una ayuda al Gobierno para que se hable poco de la huelga de los jueces». ¡Caramba!, se dice uno. ¿Podrá de verdad Ramoneda meterse con su propio periódico? Pues no, claro: para él, el autor de «la maniobra de distracción» es…el PP, naturalmente.

Está claro que no todos lo ven así. Carlos Herrera, bajo el título El escándalo Camps, escribía con sorna en ABC: «Hay que demostrarlo todavía, pero en medios bien informados por la Fiscalía se da por cierto que a Francisco Javier Camps Ortiz le han regalado tres trajes. Lo estoy escribiendo y se me están poniendo los pelos de punta».

No se lo tomaba tan a chacota El Periódico en su editorial: la comparecencia de Camps «aumentó la densidad de la cortina de humo con la que el PP quiere ocultar el fondo del asunto que impregna las portadas de los diarios: la trama de corrupción descubierta en los aledaños del partido», afirmaba.

El problema es que los perfiles de esa corrupción siguen siendo bastante vagos, con ese secreto del sumario tercamente mantenido (decía Federico Jiménez Losantos, en la Cope, que el despliegue judicial se estaba preparando de cara a las elecciones europeas, pero que se ha adelantado porque acuciaban las encuestas de las gallegas), mientras que cada detalle de las cacerías de Bermejo ha sido ya confirmado.

José Blanco, vicesecretario general del PSOE, hacía oír ayer su voz en todas las emisoras de radio: lo de Bermejo es un «mal ejemplo», pero no debería ser considerado «lo más importante» ni servir para un malicioso desvío de la atención lejos de «la trama de corrupción en torno al PP».

Dentro de la conocida capacidad dialéctica de Blanco, llamaba la atención su empleo de esa expresión, «en torno al PP», porque evita hablar de «corrupción en el PP» o «del PP». Curioso. Claro que se seguía esperando, al cabo de tres semanas, la imputación de algún dirigente del partido o algún indicio de financiación ilegal del mismo. Horas más tarde llegaba la noticia de la hospitalización de Garzón por una fuerte subida de tensión.

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Obama nos fascina… y nos desorienta, de Víctor de la Serna en El Mundo

Posted in Política by reggio on 24 enero, 2009

LA POLEMICA NACIONAL / NUEVO HORIZONTE PARA LA POLITICA EXTERIOR

España frente a Barack Obama: grandes esperanzas, comentarios para todos los gustos, evidente fascinación en la izquierda como en la derecha, y algunas muestras de confusión del deseo con la realidad en el caso de José Luis Rodríguez Zapatero.

El mundo espera milagros imposibles de Barack Obama. España no iba a ser menos, y abría el fuego José Luis Rodríguez Zapatero.La agencia Reuters informaba, con alguna sorpresa, de que «Zapatero alabó el discurso ‘socialdemócrata’ de Obama», y de que el presidente español vaticinaba una cooperación con Obama en Iberoamérica.Impresionante. Pero no muy exacto. «¿Socialdemócratas en América?», se maravillaba Ana Palacio en la Cope.

Desde París, Bernard-Henri Lévy, paciente y didáctico, explicaba en EL MUNDO: «Lo que los europeos tendremos que meternos, pronto, en la cabeza, es que Barack Obama no es ‘de izquierdas’. En contra de lo que suele decirse, es verdad que existe una izquierda americana.Existe una franja izquierdista del partido demócrata que, de hecho, se sumó con reticencias y resistencias al que entonces sólo era el carismático joven senador de Illinois. Pero Barack Obama no pertenece a esta franja. Y no lo es, entre otras cosas, porque nombró para los puestos claves a republicanos o a tecnócratas pragmáticos».

Arcadi Espada se cachondeaba bastante, en EL MUNDO, del frenesí de lugares comunes reinante en España: «Un escritor de fama dice, textualmente, que Obama llega a un planeta destrozado. Repitan conmigo, si han podido pasar de la frase: un planeta destrozado.No se trata de un delirio singular y poético, que tendría poca importancia; sino del pensamiento dominante de una humanidad infantilizada y ridícula».

Un ejemplo del frenesí, esta vez teñido del desconcierto entre la admiración y la desconfianza que advertimos en ciertas voces de la izquierda, lo encontramos en Ignacio Escolar, que ahora es analista en Público y escribe: «El nuevo presidente estadounidense, San Barack Hussein el deseado, da una de cal y otra de arena, y es capaz de hacerlo en un mismo discurso. Ayer reivindicó los derechos humanos, pero no dijo una sola palabra sobre el mayor atropello a la dignidad del hombre en mucho tiempo, la reciente matanza en Gaza. También habló del sistema sanitario de su país, ese desastre con tasas de mortalidad infantil tercermundistas, pero fue para decir que era demasiado caro».

Aprecien las prioridades del periodista: Gaza, peor que Darfur y que Ruanda. Y si 6,3 niños muertos por cada 1.000 representan una tasa «tercermundista», que venga San Obama y lo vea… ¡Cuánta empanada mental!

Carlos Alsina, en La Razón, se mofaba del éxtasis gubernamental: «El día que Bermejo anunció que el mediador en su conflicto con los jueces sería Obama, Leire Pajín convocó a la prensa para decir sólo tres palabras: ‘Ole, ole y ole’. Terminada la declaración oficial, comentó a los periodistas: ‘Soy feliz en esta nueva era’. Fernández de la Vega avanzó luego que, aprovechando la presencia de Obama en España, bautizarían con su nombre a la nueva quitanieves presidencial incluida en el enésimo plan de choque contra la nieve. Moratinos encargó una cúpula a Barceló para redecorar la embajada americana. Montilla solicitó la intervención de Obama para meter presión a Solbes en el fregao de la financiación autonómica, con el aplauso del Parlamento catalán, que secundó la iniciativa en una breve declaración institucional que decía: ‘Visca Obama!’».

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Este poder judicial tiene pocos amigos, de Víctor de la Serna en El Mundo

Posted in Justicia, Laboral by reggio on 17 enero, 2009

LA POLEMICA NACIONAL / LOS JUECES Y SU AMENAZA DE HUELGA

No han encontrado los jueces mucha comprensión con su planteamiento ‘laboral’, pero las reacciones han sido muy variadas: del ‘perderían la razón’ al ‘sería un golpe de Estado’.

Inconveniente y poco aconsejable, escribían algunos periódicos; un verdadero delito, clamaban otros. Pero poca comprensión encontraban esta semana los jueces. Donde más, quizá, en un editorial de ABC: «¿Tienen los jueces derecho a la huelga? ¡Naturalmente! Como que está incluido en la Constitución. Si estuvieran excluidos de tal derecho, la Constitución lo diría, como dice que no pueden sindicarse». Pero, agrega el editorialista con envidiosa melancolía, quizá no estaría mal aquí una ley como la Taylor Law norteamericana, que prohíbe taxativamente cualquier huelga de funcionarios y contratados públicos. Claro que… «de tenerla, difícilmente se aplicaría». Concluye, desencantado: «La ley que aquí se va imponiendo es ‘yo, a lo mío, y a los demás que los parta un rayo’.¿Han visto ustedes cómo se está negociando la financiación autonómica? Tal vez lo que necesitamos es una huelga del Gobierno».

Mucho más drástico se mostraba, también en ABC, César Alonso de los Ríos: «El sistema ha tocado fondo. La huelga de los jueces es una prueba de ello. No se trata de un fallo del funcionamiento del Estado de Derecho, sino de la corrupción de uno de los poderes de éste». Y Santiago González, en EL MUNDO, no se sorprendía de la curiosa reacción oficial, reclamando la comparecencia de las organizaciones judiciales «ante el Ejecutivo/Legislativo, un solo poder con dos funciones: en la democracia española es el Gobierno el que controla a la oposición y al Parlamento».

Juan José Millás, el premiado y ponderado comentarista de El País, no ha tardado, demostrando su centelleante ingenio, en encontrar un paralelismo revelador: «Lo cierto es que jamás se manifestaron por la falta de medios, del mismo modo que los obispos no se manifestaron, en tiempos peores, por la falta de libertad.Unos y otros se han caído del caballo ahora mismo, vaya por Dios, en plena democracia y con un Gobierno socialista en el poder».(¿Cuántos jueces y cuántos obispos actuales lo eran ya en vida de Franco, hace 34 años?). Otros paralelismos encuentra, en plan más sardónico, Isaac Rosa en las páginas de Público: «Hace tiempo que los obreros apenas pueden recurrir a la huelga. Entre subcontratas, precariedad, falsos autónomos, trabajadores en negro y obreros sin conciencia de clase, aquí no hay quien monte una huelga en condiciones. Sólo los funcionarios parecen aún capaces de mostrar fuerza paralizando los servicios públicos, y cada vez menos.Por eso, como los obreros ya no hacen huelga, es de agradecer que la aristocracia laboral se preocupe de mantener vivo este derecho. Ahí están los pilotos de avión, los controladores aéreos y ahora también los jueces».

Carlos Aguiar, de la Universidad Carlos III (y, ¡qué sorpresa, en esa universidad!, próximo al PSOE), truena en declaraciones recogidas por El País: «Cada juez encarna el poder judicial, es el poder judicial. Así lo dice la jurisprudencia del Constitucional.No tienen derecho a la huelga, rotundamente no, porque ellos no son exactamente ‘trabajadores’ y porque cuando un poder del Estado interrumpe su actividad eso no es una huelga, es otra cosa». ¿Qué cosa? Miguel Angel Aparicio, de la Universidad de Barcelona, lo tiene claro: «Sería un golpe de Estado».

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Cuando ‘el Gobierno’ es una expresión tabú, de Víctor de la Serna en El Mundo

Posted in Economía, Laboral, Política by reggio on 10 enero, 2009

LA POLEMICA NACIONAL

EL PARO BATE TODOS LOS RECORDS.

El récord histórico de parados en España -que es plusmarca europea de crecimiento del desempleo en un solo año desde 1933- está, para algunos, en el debe del Gobierno. Otros culpan a las circunstancias.

Los elementos de inacción política y de ineficacia en las medidas paliativas parecen ser demasiado llamativos, cuando España dobla la tasa media de la Unión Europea, como para no escudriñar críticamente la labor de un Gobierno. Lo hacen muchos medios, sí; pero otros, curiosamente, pasan de puntillas y culpan al empedrado.

Es típico y nítido el alegato de Carlos Herrera en ABC: «O se transmite a la sociedad que ni un solo euro es despilfarrado absurda y alegremente o ésta va a empezar a creer que la culpa de lo que está pasando no la tiene uno más de los muchos ciclos de la economía, sino que es responsabilidad de Rodríguez Zapatero y sus muchachos. Y muchachas. No conozco al dedillo las cuentas del Estado y creo que ni siquiera con un par de tardes podría ponerme al día, pero me cuesta creer que haya para la banca, para el cheque bebé, para los ayuntamientos, para los pensionistas, para los parados y ahora, además, para aumentar la financiación de las Comunidades Autónomas, a las que se les ha prometido, a todas, más pasta».

Lo peor de todo es la mendacidad del presidente, según un editorial del mismo periódico: «La actitud de Rodríguez Zapatero ante este desastre sin paliativos en una sociedad moderna merece una seria reflexión. No se trata sólo de las promesas incumplidas, como aquella lamentable referencia al pleno empleo como objetivo de la legislatura. Lo peor de todo es la utilización consciente, deliberada y abusiva de la propaganda al servicio del interés partidista, con la certeza de que conocía de sobra lo que se venía encima cuando afirmaba sin escrúpulos todo lo contrario». Algo parecido se leía en el editorial de EL MUNDO, que concluía con sorna: «Menuda Champions League que está ganando el presidente».

Por su parte, La Razón comparaba la estrategia de Barack Obama para relanzar la economía en Estados Unidos con las medidas españolas, y concluía: «Confiar la reducción del paro únicamente a la inversión pública es insuficiente y la solución a más largo plazo pasa por aligerar a las empresas de los lastres fiscales y laborales que padecen». Se le olvidaba un detalle al diario madrileño: que con un paro cercano al 14% frente al 7% norteamericano, las características del problema económico español son bastante diferentes.

El escepticismo de La Vanguardia ante los anuncios gubernamentales era también patente y, además, documentalmente apoyado: «Fiar la recuperación económica a corto plazo en las obras públicas con tanto énfasis como hace el presidente Zapatero resulta extremadamente arriesgado, ya que la Administración es muy lenta en la ejecución de proyectos. Baste recordar que el año pasado quedó sin licitar un 30 por ciento de las inversiones en infraestructuras que se habían presupuestado».

Frente a esas posiciones severas, hay otras… matizadas. Así, El País lograba ayer publicar un editorial de 600 palabras sin que ni una sola de ellas fuese Gobierno, ni Rodríguez, ni Zapatero. Las alusiones, siempre genéricas y vagas, eran del tipo «la decisión de invertir 8.000 millones de euros a través de los ayuntamientos es correcta y seguramente deberá ser ampliada…». ¡Dura como el pedernal la crítica del diario de la calle de Miguel Yuste!

Pero tampoco se lleva la palma en exclusiva: El Periódico tampoco incluía ninguna de las tres palabras en su editorial titulado La cifra de parados, primera urgencia. Es que es muy malo fiarlo todo al ladrillo y al turismo, viene a decir el periódico barcelonés, y ahora a ver qué hacemos…

Curiosamente, el titular del económico Cinco Días era casi calcado: El empleo es el primer objetivo. Todo está muy mal, pero en Prisa saben a ciencia cierta lo que nadie más podría asegurar: «La sangría continuará los próximos meses, aunque el ritmo remitirá tras el verano». Expansión lo veía mucho más oscuro: «En tanto que el Gobierno no se decida a coger, de una vez por todas, el toro de la crisis por los cuernos, el parcheo con dinero público sólo servirá para engordar el déficit, retrasar la recuperación y prolongar el drama que el escalofriante deterioro del mercado laboral supone ya para cientos de miles de familias».

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¿Fin de año o fin de época?, de Víctor de la Serna en El Mundo

Posted in Medios by reggio on 23 diciembre, 2008

HOJEANDO  ZAPEANDO

Se desgranan las últimas horas de este año infausto de 2008 y, en el mundo de la prensa, las noticias son quizá un poco peores todavía que en la mayoría de los sectores de actividad: situación económica límite tras el colapso de los ingresos publicitarios (que coloca totalmente contra las cuerdas a ese fenómeno reciente y para algunos esperanzador: el periódico gratuito), un histórico que cierra en Estados Unidos (el Christian Science Monitor), un prestigioso grupo de diarios que se declara en quiebra (el que edita el Los Angeles Times y el Chicago Tribune)… En fin: que comprenderán que los periodistas nos estemos preguntando si el mundo de la comunicación, al menos bajo la forma en que lo hemos conocido, no habrá llegado a su final.

En estas andamos cuando nos llega la noticia de la muerte de W. Mark Felt, el ex agente del FBI que hace 35 años fue guiando, como el tan misterioso como celebérrimo Garganta profunda, a dos jóvenes reporteros del Washington Post por el laberinto del caso Watergate hasta su clímax: la dimisión de Richard Nixon. El que entonces era redactor jefe de local y, por tanto, superior directo de Woodward y Bernstein (y luego director muchos años del diario, hasta su jubilación este mes de septiembre), Len Downie, ha publicado unas reflexiones que habrán podido leer en esta misma página el domingo, bajo el título de ¿Podríamos descubrir hoy el ‘Watergate’?. En esta tesitura pesimista, su lectura nos parece obligada…

Aquí, en EL MUNDO, lo veíamos más bien con optimismo, al resaltar en la entradilla que Downie «asegura, tras la muerte de Garganta profunda, que los medios actuales sí podrían destapar un caso como el que acabó con la carrera política» de Nixon. Pero algunos vemos más ambivalencia, mayores dudas en el texto del ex director del Post. Particularmente aquí:

«En el mundo de los medios de comunicación de hoy, aquejado de cacofonía, en el que las noticias, los rumores, las opiniones y la combinación de información y espectáculo, procedentes de cualquier tipo de fuente, se entremezclan alegremente y, en muchos casos, se presentan indiscriminadamente, ¿cómo podría llegar a comprobarse una información que suena tan improbable? Ahora que las redacciones pierden efectivos a gran velocidad, ¿contarán todavía con recursos, laboriosamente acumulados por los periódicos desde el Watergate, para el periodismo de investigación, que exige meses e incluso años de trabajo constante?».

Los recursos humanos y económicos están más que en entredicho, en efecto. Y más preocupante aún resulta la pérdida de referencias y de credibilidad que con la explosión de internet ha significado -el reverso negativo de esa su estupenda democratización- la multiplicación de voces incontroladas, que se entremezclan con las de los medios profesionales e informativos para dejar al ciudadano en pleno desconcierto. Más que la crisis económica, la crisis de la profesionalidad amenaza hoy la subsistencia de la información veraz.

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De la responsabilidad al embaucamiento, de Víctor de la Serna en El Mundo

Posted in Economía, Política by reggio on 11 octubre, 2008

LA POLEMICA NACIONAL GOBIERNO Y OPOSICION, ANTE LA CRISIS

El fracaso de la reunión Solbes-Montoro confirma la dificultad para plasmar en algo concreto el supuesto clima de entendimiento entre Gobierno y PP ante la crisis financiera.

Voces de tanto peso específico como las del director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn (en el Financial Times) y del añorado presidente de la Federal Reserve Paul Volcker (en The Wall Street Journal) se muestran de acuerdo en advertir que una respuesta coordinada, multinacional, es imprescindible para mitigar los efectos de la descontrolada crisis financiera. Las maniobras a escala nacional, como las medidas anunciadas por el Gobierno español, parecen ser de importancia marginal… aunque sean políticamente relevantes.

Ignacio Camacho, en ABC, es particularmente severo ante la respuesta del PP: «Lo ha vuelto a hacer. Es sorprendente cómo la derecha española, después de dos derrotas, continúa minusvalorando a Zapatero, que es un desastre para la estrategia y carece de seriedad política, pero resulta un virtuoso de la táctica y el regate en corto. Con una de esas fintas tan suyas, un movimiento de cintura improvisado y repentino, ha dejado a la oposición colgada del discurso ya inservible de la pasividad del Gobierno ante la crisis. Y además se permite ningunear a Rajoy en todas sus gestiones, reuniones e iniciativas, achicándole el campo y dejándolo en fuera de juego». Pero José Antonio Vera, en La Razón, alaba a la oposición: «Es evidente que hay cuestiones con las que es peligroso enredarse en guerras partidistas, pues lo que está en juego es el propio sistema. (…) A partir de ahí es importante señalar que Rajoy no se debe dejar embaucar».

Entre los medios más proclives al Gobierno, El País se muestra responsable y preocupado en sus editoriales: «Más paro y menos rentas públicas y privadas. Es el momento de que en las decisiones políticas se sepa distinguir entre lo que es prescindible de lo que es necesario». Algún columnista saca los pies del tiesto. Así, Maruja Torres: «Rajoy, que tiene la faz tallada en piedra como para creer que hemos creído que él solito ha cambiado lo que contribuyó a construir, el partido-dóberman, carece sin embargo del prestigio de Aznar en materia de cara dura. Puso el listón muy alto, el jefaes».

Melancólico («nos prometíamos una legislatura feliz con la retirada del búnker de los Acebes y los Zaplana»), Josep Pernau escribe en El Periódico: «La crispación ha vuelto. Ahora convertirán a Zapatero en el culpable de que la dosis alimentaria de los niños españoles se haya visto recortada». Menos melancolía, pues: la culpa vuelve a ser del PP. ¡Sursum corda!

Cataluña sigue de cerquísima todo este drama. Xavier Bru de Sala, en La Vanguardia, medita: «Una vez expresados los beneplácitos a Zapatero por la inyección de líquido a los mercados financieros, cabe preguntarse si los bancos no van a utilizar este dinero para pagar sus deudas con el exterior en lugar de destinarlos a reactivar la economía interior mediante una reapertura del crédito a empresas y particulares». (Otros piensan que los agujeros negros de las cajas de ahorro controladas por el PSOE podrían ser el destino del «líquido»…). Y Bru de Sala prosigue diciendo que «Madrid» debe escuchar las peticiones catalanas, porque Cataluña sí que sabe lo que es necesario y «lo bueno para Cataluña es bueno para España, o sea, lo que conviene al tejido productivo catalán conviene a todas las pymes del reino».

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Rematando a McCain, de Víctor de la Serna en El Mundo

Posted in Economía, Política by reggio on 23 septiembre, 2008

HOJEANDO ZAPEANDO

Casualidades de la vida: pasamos por Nueva York justo después de la destrucción física de septiembre de 2001, y volvemos a estar allí después de la destrucción financiera de septiembre de 2008 (después… o durante, que la espada de Damocles sigue alzada). Quién sabe qué panorama de Nueva York, quizá parecido al de 1929, nos encontraremos la próxima vez… Pues el caso es que, pese a sus precios delirantes (dos rebanadas de pan de molde tostado, seis dólares…), la cafetería del Waldorf Astoria, Oscar’s, está repleta hasta los topes de parroquianos desayunando este domingo con sus enormes masas de papel, también conocidas como edición dominical de The New York Times, a su lado. Pues bien, junto a sus huevos Benedict lo que han engullido este domingo -el día de mayor difusión del centenario periódico- es una buena dosis de cargas de profundidad de grueso calibre en sus páginas de opinión.

Es fascinante ver, tras el susto del ‘efecto Sarah Palin’, cómo los medios informativos de EEUU, mayoritariamente próximos al Partido Demócrata, han reaccionado contra la amenaza de un improbable éxito conservador en las próximas elecciones presidenciales, aprovechando a tope la enorme oportunidad de este 14-S que puede convertirse, en términos electorales, en un 11-M de EEUU. John McCain, campeón del libre mercado durante un cuarto de siglo en el Congreso, puede quedar fulminado por el colapso de Wall Street. Barack Obama resucita.

El Times, este domingo, ataca con ferocidad y sin el menor recato en dos páginas para la Historia. Primer editorial: McCain va a seguir nombrando jueces conservadores en el Tribunal Supremo, convirtiéndolo en la meca de la más negra reacción, mientras que Obama ha prometido jueces que defenderán a las mujeres, los negros, los pobres y los gays, contrarrestando los efectos de los nombramientos de George Bush. Cartas al director: una batería de fulminaciones contra el plan de McCain sobre la reanudación de las perforaciones de pozos petrolíferos en busca de la independencia energética; no habrá independencia y se arruinará el medio ambiente.

Segunda página de Opinión, principal columna por Frank Rich, ilustrada con una caricatura de un McCain mentiroso: regresa con el candidato republicano la táctica de mentiras envueltas en una candorosa apariencia de verdad que se utilizó para meter al país en Irak. Segunda columna, de Nicholas D. Kristof: la derecha cristiana miente vergonzosamente sobre Obama, haciendo creer al desinformado populacho que es musulmán cuando es cristiano. Columna del Defensor del Lector: dos artículos de los que se quejaban lectores, uno sobre las mentiras constantes de McCain y otro sobre la caprichosa política de nombramientos de amiguetes incompetentes seguida por Palin en Alaska, eran impecables. Sólo les faltaba más detalle.

¡McCain, ríndete!

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Ni tanto, ni tan calvo: es internet, de Víctor de la Serna en El Mundo

Posted in Medios, Política by reggio on 9 septiembre, 2008

HOJEANDO ZAPEANDO

La historia de la supuesta paternidad de José María Aznar, lanzada por un sitio de internet marroquí cercano al entorno de la familia real, desmentida por el expresidente en un comunicado y recogida por los medios españoles, incluidos elmundo.es y EL MUNDO, ha suscitado todo tipo de reacciones. Por ejemplo, dos marcadamente contrapuestas: las de Jesús Cacho en elconfidencial.com y Alfonso Ussía en La Razón.

Nuestro periódico afirmaba en un editorial: «Lo singular es comprobar cómo internet ha cambiado las reglas del juego, sirviendo como cauce idóneo para la publicación de rumores y noticias sin fuente que difícilmente verían la luz en los medios tradicionales, pero que al final acaban en éstos cuando los protagonistas de la pseudonoticia se ven forzados a intervenir». Cacho, desde uno de los principales sitios profesionales españoles de internet, se indignaba y hacía todo un juicio de intenciones: «La crítica, en cualquier caso, no hubiera pasado a mayores si no fuera porque tras ella no se esconde un loable interés sobre la veracidad de lo publicado por los medios on line, sino más bien una simple defensa de la cuenta de resultados de las empresas editoras de los diarios impresos, sometidos al estrés de una crisis de ingresos y lectores de la que difícilmente van a lograr recuperarse».

Yerra Cacho porque EL MUNDO es a la vez un medio impreso y de internet -el de mayor audiencia del mundo, entre los medios informativos en lengua española en el ciberespacio-, y nuestras críticas eran a esa parte salvaje de los blogs y las páginas web como, precisamente, ese lobservateur.ma (donde, por cierto, la noticia sigue colgada sin la menor acotación o rectificación desde el día 2; es que es un semanario, dicen…). No eran una causa general a lo Garzón.

Infinitamente más radical que nuestra crítica a internet resultaba ser la de Ussía, quien escribía:

«Aznar no ha actuado con imprudencia. Se ha adelantado a los vómitos chismosos de los que se alimentan en internet y algunos confidenciales. No hay defensa posible contra ellos. La Red es una libre fábrica de rumores, calumnias, falsedades y tonterías elevadas al cubo. Al cubo de la basura. Leo que más de un tercio de los internautas se cree todo lo que le cuentan. Es lógico. Acceder a internet es tan fácil como ser un majadero o un inculto. Las mentiras, en internet, se convierten en verdades indiscutibles, y no hay manera de desinfectar el estercolero. Siempre habrá un periodista, un comentarista o un pedorro de plató rosa que se haga eco de la falacia».

El propio Alfonso Ussía ha sido, como él recuerda, víctima del lado oscuro de internet, y su irritación es más que comprensible. Pero la descalificación general y por la tremenda, como decíamos, no es justa porque, aun con las dificultades de coexistencia con el Far West de los blogueros salvajes -coexistencia que a los periodistas tanto nos desconcierta-, no se puede ignorar que son los medios profesionales los que dominan hoy el panorama de internet.

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Marchando una de cortinas de humo, de Víctor de la Serna en El Mundo

Posted in Política by reggio on 6 septiembre, 2008

LA POLEMICA NACIONAL FRENTE A LA CRISIS: ABORTO Y DESAPARECIDOS

Cuando se agrava la peor crisis económica de la historia de la democracia española, no están faltando noticias prefabricadas que permiten a muchos medios desviar la atención a otras partes.

Es la técnica de la cortina de humo, del globo sonda, de las maniobras orquestales a plena luz del día. Llámenla como quieran. Y desde los rumores sobre Aznar desde Marruecos hasta la nueva Ley del aborto de la ignota ministra Bibiana Aído, pasando por el recuento de fosas comunes iniciado por Baltasar Garzón preguntando a quien no sabe nada de ellas, esta semana esa técnica se ha aplicado bajo múltiples formas.

Público, por ejemplo, trompeteaba ayer en portada: El Gobierno quiere aborto libre en las primeras 21 semanas. Pero en general ni este diario ni El País ni los medios más proclives han mostrado enorme entusiasmo por las diferentes cortinas de humo de la semana. Es que se notan demasiado.

Santiago González, en EL MUNDO, recurre al humor negro: «Si la ministra Aído admite sugerencias, me permitiría recomendarle el fichaje del ex dirigente abertzale Txomin Ziluaga para su comité de expertos. En la campaña de 1982 que llevó a Felipe a la Presidencia, participó en una mesa redonda sobre el asunto. Y dijo: ‘No es que nosotros seamos partidarios del aborto, pero hay que tener en cuenta que cada año abortan en Euskadi 3.000 mujeres en unas condiciones de salubridad que peligra, no sólo la vida de la madre, sino también la de la criatura’. Quizá una propuesta así pudiera ser la base de un texto de consenso».

En cuanto a la garzonada, queda aún más en evidencia, por ejemplo en el editorial de EL MUNDO: «Nadie duda de que la iniciativa de Garzón, a la que se opone la Fiscalía y la propia doctrina de la Audiencia Nacional, no va a prosperar, pero, entre tanto, el juez ya ha hecho un gran favor al Gobierno, al distraer la atención de la opinión pública sobre la gravísima crisis económica y el dramático incremento del paro en el pasado mes de agosto».

José Antonio Vera, en La Razón, recuerda: «Cuando vemos que las denuncias contra Carrillo por los presuntos crímenes de Paracuellos le importan poco, pero no así las realizadas contra el franquismo, tenemos que llegar a la conclusión de que Garzón no es ciertamente un juez aparte ni un juez sin parte ni partido, sino más bien un magistrado que está de parte casi siempre de los mismos. O de sí mismo».

Pero César Alonso de los Ríos, en ABC, busca más arriba del juez y denuncia el talante: «¿Qué buenismo podía ser el de un líder (…) que, desde sus comienzos como jefe de la oposición, se propuso la actualización de la tragedia del 36 para mantener vivo el odio y la supervivencia de las dos Españas? Porque ha pasado ya mucho tiempo desde que lanzó su primera campaña sobre las fosas de fusilados en su propia tierra de León. Hasta hoy. Ha bastado el enrarecimiento del clima político provocado por la gravísima crisis económica que vamos a padecer cuando ya han comenzado a sonar las trompetas del odio. Con Garzón de oficiante».

Ni siquiera Julia Navarro, generalmente en sintonía con el establishment socialista, encuentra -en su ampliamente difundida columna de OTR Press- justificación real a la iniciativa: «A mi juicio, una cosa es rescatar los restos mortales de nuestros familiares para darles sepultura, y otra muy distinta abrir una causa general sobre la Guerra Civil, que es lo que parece desprenderse de la iniciativa del juez Garzón».

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Vuelco en la prensa nacional e imparable concentración, de Víctor de la Serna en El Mundo

Posted in Historia, Medios, Política by reggio on 16 agosto, 2008

CHEQUEO A 30 AÑOS DE DEMOCRACIA

Los cambios en los medios de comunicación

En 1976 no existían grupos multimedia, muchos periódicos eran de propiedad familiar y todos los grandes diarios tenían más de 40 años de antigüedad: la revolución estaba cantada

La prensa que salió del franquismo era vieja y arrastraba la losa de su cooperación, activa o pasiva, con un régimen liberticida durante 40 años. Era inevitable su transformación. Llegó, y fue radical. Pero la efervescencia inicial se extinguió, debido en buena parte al fenómeno universal del declive de la prensa impresa, mientras la concentración empresarial avanzaba y se imponía un concepto entonces nuevo: el de los grupos multimedia.

Los diarios nacionales que sobrevivieron a Franco eran ABC, Ya, Arriba, Pueblo, Informaciones y El Alcázar. Mientras que en la prensa regional muchas cabeceras (de La Vanguardia a Las Provincias, pasando por El Correo Español-El Pueblo Vasco o La Voz de Galicia) han logrado sobrevivir, en Madrid ABC ha sido el único, con múltiples vaivenes antes y después de su etapa más brillante de la era democrática, cuando Luis María Anson le imprimió un aire dinámico y hasta agresivo. Los demás, fundados entre los años 20 y 40, estaban condenados por ser medios públicos (Arriba, Pueblo) o por estar adscritos a la extrema derecha (El Alcázar); los casos de Ya e Informaciones fueron más polémicos.

El primero, periódico de la Conferencia Episcopal, había sido influyente y con una gran tirada en el tardofranquismo, pero el declive de toda prensa confesional en un entorno de libertades fue imparable y sus lectores pronto se pasaron a El País o a Diario 16. Vendido al Grupo Correo, éste hizo un periódico gris que pronto desaparecería. Fue el primer traspié madrileño de un grupo que había aprovechado muy bien el colapso de su competencia en Bilbao y San Sebastián (La Gaceta del Norte, escorada cada vez más a la derecha, perdió sus lectores; La Voz de España fue liquidada junto a los demás diarios del Movimiento) para asentarse y luego adquirir múltiples cabeceras, antaño familiares. Así se convertiría en líder de la prensa regional, pero su estilo prudente, grisáceo incluso, se adaptaría mal a la feroz competencia en el escenario nacional, esa competencia que en Madrid fue la que acrecentó la mortandad de periódicos.

El caso ‘Informaciones’

Informaciones, controlado desde 1967 por una coalición de cuatro bancos (Santander, Central, Banesto y March), fue el único periódico pro-democracia que sobrevivió a Franco, tras la liquidación por el régimen de Madrid (que había sugerido que el dictador, como De Gaulle, se jubilase…) y el estrangulamiento del grupo PESA (Nuevo Diario, El Alcázar durante unos años) controlado por el ala liberal del Opus Dei.

Dirigido por Jesús de la Serna, con Juan Luis Cebrián de subdirector, Informaciones portaba la semilla de la renovación periodística y del equipo que haría El País. Pero los bancos, que nunca se sienten cómodos en los medios de comunicación porque no les gustan nada los encontronazos con el poder, se echaron atrás a la hora de invertir en un medio tecnológicamente anticuadísimo y con escasos recursos humanos, y acabarían regalándoselo en 1978, por una peseta, al polémico editor barcelonés Sebastián Auger.

Varios protagonistas de aquella etapa convulsa opinan que, de no haber dado la espantada sus editores, Informaciones habría desempeñado el papel que acabaría representando El País. Se puede especular: ¿habría sido diferente el periódico líder, si hubiese sido editado por la gran banca, de lo que acabaría siendo con Jesús de Polanco?

El País (Prisa) ganó la carrera de los periódicos que esperaban permiso de publicación (un engorroso residuo de la dictadura en aquellos inicios de la transición), y su salida varios meses antes que Diario 16 o El Periódico de Catalunya fue una gran ventaja competitiva, que luego consolidaría con su protagonismo frente al intento de golpe de Estado de 1981. Tras su factura casi anglosajona, de diseño claro y estilo redaccional objetivo y frío, se traslucía una fuerte carga política que pronto conectó con los lectores de izquierdas.

Fue la era de la politización a ultranza de la prensa, cuando la relación entre políticos y periodistas pasó de la deseable confrontación educada a la complicidad y hasta la connivencia. Era el frenesí de la construcción de la democracia, y se vivía un ambiente fuera de las normas.

Tras la fulminación de Pedro J. Ramírez como director de Diario 16, la aparición de EL MUNDO a finales de 1989 significó la principal novedad en ese panorama. Llegaría, beneficiado por su mayor autonomía editorial, a cotas de difusión e influencia más altas que Diario 16. El conjunto de la prensa, que partía de cotas muy bajas (apenas 80 ejemplares vendidos por 1.000 habitantes) tras la dictadura, también creció. Pero poco después de 1990 empezaría el estancamiento, que en los países más avanzados y con mayor hábito de lectura ya se había iniciado. Y la concentración en prensa, que ya se había ampliado a otros medios a raíz de la toma de control por el Grupo Prisa de la cadena Ser, se convertiría en concentración multimedios. La prensa diaria perdió peso específico en el seno de los nuevos grupos.

La Ley de la televisión privada abrió la espita. Hoy, en las cuatro cadenas privadas en abierto (Antena 3, Telecinco, Cuatro, La Sexta) participan editores de diarios: Planeta (La Razón), Vocento (ex Grupo Correo), Prisa y Mediapro (Público). Todos editan revistas, todos se adentran con desigual fortuna -EL MUNDO, el que mejor lo ha hecho- en el nuevo mercado de internet.

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Incompetencias políticas (o no), de Víctor de la Serna en El Mundo

Posted in Política by reggio on 1 julio, 2008

HOJEANDO ZAPEANDO

La locura futbolística que ayer culminaba en la exhibición española del viejo Prater vienés ha tenido su corolario más inaguantable en la presencia de políticos hasta en la sopa, y se la debemos a la amable simbiosis entre los medios informativos y esos mismos políticos, sedientos de exhibiciones populistas, de hacerse los simpáticos, de chupar cámara a costa de las proezas de nuestros chicos.

Así hemos tenido que ver a un Mariano Rajoy hecho caramelo («¡a la orden!», le lanzaba a Angels Barceló antes de hacer el ridículo lanzando y marcando un penalti sin portero) o a un José Luis Rodríguez Zapatero dicharachero ensalzando el ambiente en el vestuario español. Y el acontecimiento nos ha servido, entre otras cosas, para tener que soportar un verdadero diluvio de artículos firmados (y no sabemos si redactados) por los encantadísimos padres y madres de la patria, como por ejemplo, en EL MUNDO (aquí todos somos pecadores…) Alfredo Pérez Rubalcaba, que nos aportaba profundas reflexiones de este tipo: «Son jóvenes, han trabajado duro y tienen talento». Más profunda todavía, si cabe, era la popular Soraya Sáenz de Santamaría: «Por fin, hemos derrotado a esa especie de fatalidad que nos invadía conforme España se acercaba a los temidos cuartos de final». Impresionante.

¿Por qué tanto desperdicio de caro papel prensa, por qué dar cancha a quienes no tienen nada que decir en un contexto deportivo? (Bueno, y en otos contextos también…). Es pasmosa esta irrupción, no del todo novedosa pero de una intensidad sin precedentes, de los políticos en temas en los que han demostrado con creces su incompetencia y su oportunismo.

Más que oportunismo, eso sí, hay que resaltar la inoportunidad de los nacionalistas que han manifestado su ferviente deseo de ver derrotada a España. En ese sentido puede considerarse de servicio público el vídeo de la segunda intervención de Iñigo Urkullu sobre «la dichosa selección española». Mirada torva y gesto avieso, nos ha aportado una lección de aggiornamento de la inmarcesible frase del protomártir Sabino Arana: «¡Ya lo sabéis, euzkeldunes, para amar el euzkera tenéis que odiar a España!».Eso sí, de paso dejaba en entredicho otra gran frase de Arana: «La fisonomía del bizkaino es inteligente y noble; la del español, inexpresiva y adusta».

Igual de bien estuvieron los catalanes Joan Tardá y Joan Puigcercós.Por cierto que, para incompetencia, la de una entrevistadora de la BBC Radio que preguntaba a un periodista de este diario por qué se le ocurría a EL MUNDO patrocinar un manifiesto en defensa de la lengua española. El periodista le explicaba pacientemente que hoy en día es imposible en Cataluña recibir enseñanza en lengua española, y ella replicaba: «Bueno, ¿y por qué sorprenderse? Los catalanes no se sienten españoles, ¿no?». El periodista, ante tal exhibición de cultura general, no se sentía ni con fuerzas de recordarle que al muy nacionalista Partido Nacionalista Escocés nunca se le ha pasado por la cabeza acabar con la enseñanza en lengua inglesa…

© Mundinteractivos, S.A.

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