Reggio’s Weblog

Prefiero un realista a un mago, de Lluís Foix en La Vanguardia

Posted in Economía, Política by reggio on 17 febrero, 2009

El presidente Obama se llevó a bordo del Air Force One a unos cuantos columnistas el viernes pasado en su primera visita a Chicago tras tomar posesión de su cargo. Charla distendida, comentarios filosóficos y consideraciones sobre el momento histórico que le ha tocado vivir. No sé si entre discurso y discurso de su venerado Lincoln, Obama ha tenido tiempo de leer algún verso de Machado. Pero un mensaje que apareció en los primeros compases de la conversación con los columnistas es que reconoció que va aprendiendo mientras hace camino. Se refirió también a Roosevelt, que en los años 30 resumió sus medidas contra la depresión con la conocida frase “haremos lo que funcione”.

El presidente estadounidense reconoció que está haciendo experimentos y que acertará en algunos y fracasará en otros.

En resumen, ni el presidente Obama tiene un diagnóstico aproximado sobre la crisis, y es consciente de que tiene que hacer experimentos por si alguno de ellos es la terapia adecuada para salir de la confusión que se ha apoderado de todos los gobiernos que promueven medidas con toda solemnidad pero sin saber si van en la buena dirección.

Soy un eterno optimista, dijo Obama, pero no soy bobo. La información acumulada por el equipo político y económico de la Casa Blanca debe de ser considerable. Y, a pesar de ello, el presidente reconoce que está dando palos de ciego. Hay que agradecérselo para que cada cual se agencie como sea un pararrayos, porque la tormenta está descargando con cifras adversas día a día.

Veo una diferencia sustancial entre la admisión de la incertidumbre de Obama y la seguridad que ofrecen muchos gobiernos europeos y muy especialmente el presidente Zapatero, que tampoco tiene diagnóstico pero actúa con la temeridad de quien corre con alegría hacia el precipicio. Los estadounidenses saben ya que la recuperación, que llegará, será dura y dejará a muchos ciudadanos en la cuneta.

Zapatero nos dice que nadie se quedará en la cuneta, dedicando más energía a evitar la crisis social que a proponer las medidas para hacerla más llevadera y, si es posible, para neutralizarla.

Mejor que se nos diga, campañas electorales al margen, que estamos en tiempos experimentales y que no hay diagnóstico y tampoco hay soluciones mágicas. Prefiero un realista a un mago.

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Las cunetas ya están llenas, de Lluís Foix en La Vanguardia

Posted in Economía, Laboral by reggio on 10 febrero, 2009

Una crisis que es consecuencia de la globalización sin reglas y sin límites se intenta ahora resolver desde los parapetos de los gobiernos nacionales, cada banco por su cuenta, todas las empresas anunciando por separado despidos masivos que afectan a empleados lejanos, consumir productos propios y poner trabas a la libre circulación de personas, capitales y bienes.

Los abusos de la globalización no pueden corregirse con medidas locales que conducen al troceamiento del mercado y a levantar fronteras, que en cualquier caso serán cruzadas al margen de los gobiernos y de las instituciones financieras. El pesimismo ambiental nos impide ver que hemos vivido el medio siglo de mayor bienestar general y sostenido de toda la historia.

La crisis es global y los apaños no pueden ser exclusivamente locales y mucho menos demagógicos. Insisto en que hace falta un diagnóstico para no dar pasos contraproducentes y en vano. El presidente Zapatero se reunió con cientos de alcaldes socialistas para decirles que el “Gobierno no dejará a ninguna familia tirada en la cuneta”. ¿Qué quiere decir el presidente? A lo mejor no sabe que ya hay decenas de miles de familias tiradas en la cuneta. Oficialmente, sólo en Catalunya, hay cien mil familias en las que no entra ningún ingreso laboral. Cada día se pierden mil puestos de trabajo y sus afectados van directamente a la cuneta.

Ante la posibilidad de que acabemos el año con cuatro millones de parados, sería más provechoso que el señor Zapatero hiciera el favor de hablar con claridad de la crisis y ofrecer medidas concretas y eficaces, medidas muy pensadas, para aliviar en lo posible la situación desesperada de los que están ya en la cuneta.

Recomendaría al Gobierno que pidiera informes a instituciones como Cáritas y otras organizaciones de carácter benéfico para que le proporcionaran cifras sobre el aumento de personas que acuden a sus comedores varias veces al día. Me dicen que en el Raval de Barcelona, con una población superior a la de Igualada o a la de Vic, el paro asciende a un 60 por ciento de la población activa. La mayoría son inmigrantes. Es una bomba de relojería que podría estallar en cualquier momento.

Esta situación no se resuelve con titulares ni con reuniones, sino con acciones de gobierno que permitan cuando menos inspirar confianza para la recuperación.

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Malos augurios en Afganistán, de Lluís Foix en La Vanguardia

Posted in Internacional, Política by reggio on 25 diciembre, 2008

Ha sido emotiva la visita fugaz de los ministros Chacón y Moratinos a Afganistán para estar al lado de los soldados españoles, cuyas vidas corren serios riesgos. Estas presencias fugaces de políticos americanos y europeos en los escenarios bélicos de Asia Central y Oriente Medio suelen ser una sorpresa mediática que llega a la opinión pública, con entrañables imágenes y fotografías, cuando los visitantes ya están en el avión de vuelta.

La ministra Chacón ha declarado que con Obama cambiarán las prioridades en la misión en Afganistán, lo que cabe interpretar como un envío complementario de tropas españolas y europeas siguiendo el anuncio del presidente electo de Estados Unidos de desplazar unos treinta mil soldados más al país donde los talibanes y los señores de la guerra están plantando cara a la coalición internacional con mandato de las Naciones Unidas.

Soy partidario de que los soldados españoles estén presentes en misiones de paz en el ancho mundo. Pero también hay que dejar claro que la presencia militar occidental en Afganistán no es una expedición pacífica, sino que libran una guerra que va a causar muchas muertes en el contingente de tropas internacionales.

Aunque sea bien conocido es oportuno recordar que Afganistán ha sido el cementerio de muchos ejércitos a lo largo de la historia. Los británicos perdieron tres guerras consecutivas en el siglo antepasado y en una de ellas perecieron todos los soldados ingleses en el despeñadero de Kabul, donde quedó vivo sólo un oficial que a uña de caballo llegó a lo que hoy es Pakistán para dar cuenta de la tragedia al cuartel general victoriano en el noroeste de la India.

Hitler también se había propuesto dominar ese enclave de cruce de civilizaciones enviando ingenieros para trazar una vía ferroviaria que le permitiera llegar a la gran península indostánica. Todavía se pueden ver mojones de cemento, los vestigios de una operación que no llegó a perpetrarse.

Las tropas soviéticas conocieron la primera derrota en Afganistán cuando en las Navidades de 1979 enviaron a diez batallones para invadir y someter a un país que se resistió a ser dominado. Fui testigo de aquella invasión que empezó con aires de victoria y acabó con la invulnerabilidad del ejército rojo. La derrota en Afganistán contribuyó a la caída del régimen soviético, con la ayuda de Ronald Reagan, que adiestró a la guerrilla musulmana de la que, paradójicamente, salió un personaje como Bin Laden, que acabó perpetrando el más espectacular ataque terrorista en territorio norteamericano.

Puedo estar equivocado, pero leyendo las constantes históricas de aquel país me atrevo a predecir que las tropas internacionales permanecerán durante muchos años en Afganistán, sufrirán muchas bajas y acabarán retirándose sin glorias militares.

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Grecia no es un caso aislado, de Lluís Foix en La Vanguardia

Posted in Derechos, Política by reggio on 18 diciembre, 2008

Los diez días de manifestaciones y altercados en Grecia como consecuencia de los disparos de la policía que mataron a un estudiante no me parecen un hecho aislado de la política interna del Gobierno conservador de Atenas. Es cierto que la izquierda ha encontrado un filón para debilitar al Ejecutivo, pero cuesta creer que el conflicto haya adquirido tales dimensiones sin que lo justifique un malestar general de fondo.

El no ha sido el grito que se ha extendido entre las protestas masivas, recordando aquel oxi (no) del dictador Ioannis Metaxas, que usó esta sencilla palabra para contestar al ultimátum de la invasión de Grecia por Mussolini, provocando la entrada de Atenas en la Segunda Guerra Mundial.

No es sostenible establecer relaciones entre las revueltas de estudiantes griegos de este mes de diciembre con las del Mayo de 1968 en Francia. Las circunstancias históricas son muy diferentes. Pero las protestas en Grecia reflejan un malestar general entre la juventud europea, que está mejor preparada que hace 40 años, tiene una mejor formación y, a diferencia de los hijos de las clases medias parisinas de 1968, no tiene un trabajo dignamente remunerado y seguro al terminar sus estudios.

Las imágenes del estafador americano Bernard Madoff en el interior de un coche de lujo, enriquecido desmesuradamente traficando con la confianza de sus clientes, ricos o menos ricos, almacenando, además, casi cien millones de dólares en efectivo en un apartamento londinense, es la cara más desagradable de una crisis que se ha gestado con la impunidad de quienes pensaron que la globalización equivalía a la ley de la selva y que todo estaba permitido mientras los beneficios se multiplicaban mágicamente.

Nadie ofrece una explicación convincente sobre cómo se ha llegado a esta inestabilidad financiera, con muy adversas consecuencias sociales y políticas en todo el mundo. Y lo que es más inquietante es que las medidas adoptadas por los gobiernos, desde el de Washington hasta los de las principales capitales del mundo, no consiguen estimular la confianza de las gentes que viven en el filo de un miedo que también se ha globalizado.

Una causa principal de este futuro de vacas flacas se puede situar en el desprecio a las normas, al derecho, al respeto a la inteligencia y a los intereses de los demás. El mercado ha actuado sin cortapisas mientras el Estado miraba hacia otra parte y ahora este último acude a apagar el incendio cuando el sistema está en llamas.

No pretendo hacer demagogia, pero sí señalar que no ha fallado el sistema, sino las personas y las instituciones que con sus conductas han permitido llegar al actual desconcierto, que ha ampliado la desconfianza entre dirigentes y dirigidos. Grecia no es un caso aislado. Puede reproducirse de forma desigual en otras partes.

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Zapatero es un artista, de Lluís Foix en La Vanguardia

Posted in Política by reggio on 11 diciembre, 2008

Un viejo compañero de Rodríguez Zapatero en los tiempos en los que ambos eran diputados socialistas de a pie en el Congreso me definió al actual presidente del Gobierno como un personaje que se crece ante las crisis y suele ganarlas. Me decía mi fuente que esta trayectoria empezaba en tierras leonesas, cuando salió fortalecido de las peleas sindicales y consiguió entrar en la lista provincial para ser elegido diputado.

Ganó el congreso del PSOE por los pelos, pero lo ganó, curiosamente con la ayuda del PSC dirigido a la sazón por Maragall, que luego echó a los pies de los caballos con la imprescindible colaboración de los compañeros de la calle Nicaragua y con la inestimable complicidad de Artur Mas.

José Bono le disputó la dirección del partido y la perdió. Pero le entregó el Ministerio de Defensa y al cabo de tres años el gran Bono abandonó la cartera para retirarse a su vida privada para que unos meses después, oh sorpresa, se postulara para ser presidente del Congreso. ¿En qué quedamos? No doy credibilidad a las palabras de Bono anunciando que no repetirá como presidente del Congreso.

En su primera legislatura estableció puentes y negociaciones con ETA prometiendo seguramente lo que no podía ofrecer. Los terroristas volvieron a asesinar y la tregua pasó a la historia. Ahora toca hacer lo que han hecho todos los presidentes desde Adolfo Suárez, es decir, poner en marcha a la policía y la justicia para cortar constantemente las cabezas del monstruo que siempre vuelven a aparecer con nuevo vigor. ¿Cuántas veces se ha desmantelado la cúpula de ETA en los últimos treinta años? Muchas.

Cuando la historia escriba la táctica, que no la estrategia, de Zapatero respecto a la reforma de los estatutos provocada por el de Catalunya que ha seguido todos los pasos previstos por la Constitución y que ahora pende del hilo de la decisión del Tribunal Constitucional, se explicará seguramente que no había un proyecto y sí un arte muy elaborado para salir de las crisis dejando muchas promesas en el camino y cadáveres políticos en las cunetas. Es conocida la definición de la política de Montaigne al decir que es el negocio de los hombres. En este oficio de negociar con los hombres y ahora también con las mujeres, Zapatero es un maestro.

Con lo que no contaba el presidente era con la crisis económica, que afirmaba que no existía en marzo y que ahora sacude y espanta a una mayoría de ciudadanos e inquieta al propio Zapatero. ¿Cómo va a salir de este envite? Muy sencillo. Anunciar una remodelación del Gobierno a los nueve meses de la victoria electoral y descabalgar a Solbes, Magdalena Álvarez, posiblemente a Fernández de la Vega, también a Moratinos y cuantos ministros sean necesarios para que hablemos de la crisis de gobierno y no de la crisis que nos afecta a todos. Es un artista.

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Pedir cuentas a los políticos, de Lluís Foix en La Vanguardia

Posted in Política by reggio on 20 noviembre, 2008

La política no es resignarse a lo inevitable sino la voluntad de cambiar las cosas con entusiasmo. La victoria de Obama en Estados Unidos ha puesto en primer plano la política como principal motor para superar situaciones de crisis y angustia colectiva. Decía el otro día Miquel Roca en una mesa redonda para debatir los límites entre lo público y lo privado en estos momentos convulsos que había llegado nuevamente la hora de la política en mayúsculas.

Estoy de acuerdo a pesar de que buena parte de la responsabilidad de cuanto ocurre hay que cargarla en la cuenta de los políticos y de la política en general. Pero es desde la política como instrumento para armonizar los intereses contrapuestos de los ciudadanos como se van a encontrar soluciones. Sin frivolidades y sin precipitaciones para no caer en la reacción de Woody Allen en uno de sus ingeniosos diálogos absurdos: la respuesta es sí, pero, por favor, recuérdeme la pregunta.

La pregunta es cómo se va a recuperar la confianza en la política si es la política la que ha permitido que no se limitaran los excesos que tenían que haberse cortado a tiempo. Habrá que reintroducir un viejo concepto del derecho político que es la accountability, el dar y pedir cuentas a los dirigentes que tienen que velar y garantizar el interés general.

Las democracias modernas funcionan con las maquinarias de los partidos que inciden excesivamente en los poderes ejecutivo, judicial y legislativo. Hasta tal punto que en muchas ocasiones las ideas y estrategias de los partidos tienen más en cuenta lo que decide un núcleo muy reducido de personas sin reparar en que la sociedad es plural, multiforme y compuesta de muchas y diversas minorías que han de ser protegidas y sentirse más o menos cómodas con la marcha general del conjunto.

Thomas Mann pone en boca de Goethe, en su espléndida novela Carlota en Weimar,que “un partido no tiene nunca toda la razón, por eso es un partido”. Veremos muy pronto cómo el presidente electo Obama tendrá más problemas en un Congreso de mayoría demócrata porque corre el riesgo de ser arrastrado a tomar decisiones que benefician a los sectores menos transaccionales de su partido sin tener en cuenta el interés general.

Fueron muy estimulantes las reacciones de McCain y del propio Obama en la noche electoral. También me ha parecido interesante la conversación distendida entre el vencedor y el vencido esta misma semana. La política no consiste sólo en imponer leyes o programas sino en convencer para ganarse la confianza de todos para salir de situaciones tan complejas y difíciles como la actual.

Obama tendrá muchos meses de gracia. Pero pronto se le pedirá cuentas olvidando la brillante campaña que le ha llevado a la Casa Blanca.

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No son tiempos triviales, de Lluís Foix en La Vanguardia

Posted in Economía, Internacional, Política by reggio on 16 septiembre, 2008

La inestabilidad financiera de Wall Street ya no es un confuso juego de titulares sobre entidades desconocidas para el gran público. La crisis ha pasado de Wall Street a la Main Street, a la calle, a los ciudadanos y familias que observan atónitos cómo puede verse afectada su vida ordinaria. La crisis en las alturas ha llegado a los valles. Tendrá inesperadas consecuencias económicas, pero inexorablemente sus efectos también serán políticos.

El último tramo de la campaña electoral estará necesariamente marcado por la crisis económica. Tanto Obama como Mc-Cain han hablado poco de economía, que es el triste legado que deja la administración saliente, en la que el capitalismo especulativo ha prevalecido sobre el productivo. No hay paralelismos con la de 1929 porque los tiempos son muy distintos. Lo que sí puede ser parecido son las consecuencias políticas del caos financiero que hizo saltar por los aires el sistema capitalista en 1929 y que ahora está afectando seriamente la credibilidad de las instituciones financieras norteamericanas.

Los síntomas de lo que amenaza en convertirse en una crisis de dimensiones globales estaban claros y definidos. Pero ni McCain ni Obama le prestaron mayor atención pensando que una vez en la Casa Blanca enderezarían los entuertos y encauzarían la situación. En los cincuenta días que quedan de campaña tendrán que entrar en el debate sobre cómo se puede salir de esta inesperada sacudida en los bolsillos de la gran mayoría de los norteamericanos. Los expertos de las dos candidaturas entrarán en acción. La realidad es cruda y quien inspire mayor confianza puede hacerse con la victoria. Y la confianza pasa por reconocer la severidad del momento. Churchill mereció la confianza de los británicos porque les habló claro. También lo hizo Roosevelt a partir de 1932.

No son tiempos de ocurrencias ni de trivialidades electorales. Son momentos graves en los que se espera liderazgo, sinceridad y complicidad con toda la población. El sistema especulativo del sistema ha quebrado. Hay que decir lo que pasa y proponer opciones creíbles. Un aviso para el presidente Zapatero que ha escondido la crisis de su discurso mientras muchos votantes, también socialistas, tienen el miedo en el cuerpo. Hace falta liderazgo, discurso y proyecto. Visión amplia y generosidad. Estos tiempos no pueden ser dirigidos por personas mediocres.

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Una bomba de relojería, de Lluís Foix en La Vanguardia

Posted in Internacional, Política by reggio on 21 agosto, 2008

La estabilidad en Pakistán es vital para los intereses occidentales. El presidente Pervez Musharraf no tenía otra opción que dimitir porque se hizo reelegir por el Parlamento que estaba en trance de ser renovado por las elecciones, porque el Gobierno está en manos del viudo de la asesinada Benazir Bhutto, Asif Zardari, y el primer ministro Nawaz Sharif, que fue depuesto por el presidente Musharraf en el golpe incruento perpetrado en 1999.

Un cambio de gobierno en Pakistán tiene una importancia relativa para el mundo. Lo que cuenta es cómo el nuevo presidente y el Gobierno de coalición salido de las urnas van a administrar sus relaciones con los islamistas militantes que tienen relaciones de complicidad con los talibanes de Afganistán. Los radicales islámicos pretenden implantar un régimen fundamentalista en un país que dispone de la bomba atómica.

Se da la paradoja de que Pakistán es un sólido aliado de EE. UU. en la región. Lo fue en tiempos de Ronald Reagan cuando se trataba de derrotar a los soviéticos que invadieron Afganistán en 1979. Fue en las montañas de la frontera entre Pakistán y Afganistán donde se libró el episodio decisivo que puso fin a la guerra fría que se materializó con la caída del muro de Berlín en 1989.

En aquellas guerras de las montañas que se comunican por el célebre Kyber Pass, los norteamericanos reclutaron a guerrilleros de las más diversas procedencias. Osama bin Laden fue uno de esos agentes que contribuyeron a derrotar a los soviéticos y, años más tarde, aparecería como el cerebro principal de los atentados del 11 de septiembre del 2001 que han condicionado la política del mundo en este principio de milenio.

Pakistán es una bomba de relojería para la seguridad global. Su alianza con Estados Unidos es muy cuestionada en el interior del país con acusaciones de aprovechar la generosa ayuda económica y militar de Washington para engrasar la corrupción que se practicó y toleró en los últimos años.

Es frecuente que a las grandes potencias les interesen más aliados seguros que aliados democráticos. Lord Palmerston fue primer ministro británico y se le atribuye la frase pronunciada en 1848 que decía que “Inglaterra no tiene amigos eternos. Inglaterra tampoco tiene enemigos perpetuos. Inglaterra sólo tiene intereses eternos y perpetuos”.

Se puede entender que por razones geoestratégicas EE. UU. y Europa se apoyen en regímenes inestables y despóticos como ha sido el caso de la Persia del sha, la Arabia Saudí de la familia de los Saud, los militares de Pakistán o el régimen autoritario del presidente Mubarak en Egipto. El problema se plantea cuando esos autócratas son despreciados por sus propios ciudadanos. El próximo presidente norteamericano seguirá teniendo el mismo problema. Lo tendremos todos.

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El Gran Juego en Asia Central, de Lluís Foix en La Vanguardia

Posted in Internacional, Política by reggio on 14 agosto, 2008

Asia Central ha sido el cementerio de los grandes imperios de la historia. Desde las estribaciones del Himalaya hasta las montañas caucásicas pasando por las llanuras de la Mesopotamia, han pasado en las dos direcciones todas las invasiones para controlar unos territorios que son el quicio entre Oriente y Occidente.

Los rusos construyeron su imperio incorporando pueblos y culturas a la órbita del Kremlin. Pedro el Grande dejó recomendado en su testamento, en la primera mitad del siglo XVIII, que sus compatriotas no se detuvieran hasta que pudieran bañarse plácidamente en las aguas del golfo Pérsico. No lo consiguieron nunca, pero fueron añadiendo tierras casi de forma continuada hasta configurar lo que era el imperio zarista en la Revolución de Octubre. Lenin había proclamado que aquellas conquistas habían convertido Rusia en la cárcel de los pueblos, pero al poco de tomar el poder los bolcheviques mantuvo las viejas fronteras.

Un siglo más tarde disputarían el control de Asia Central con la majestuosidad de la Inglaterra imperial y victoriana. Fue el llamado Gran Juego, el Big Game, el que estrelló a los ejércitos británicos tres veces consecutivas en Afganistán en su frustrado intento de controlar las llanuras de Kabul y alcanzar la vecindad con los límites de la gran Rusia.

El imperio soviético se vino abajo, entre otras razones, por la absurda invasión de Afganistán en las Navidades de 1979. Rusia perdió aquella guerra y el imperio se resquebrajó hasta su descomposición a partir de 1991.

Catorce repúblicas se escindieron de la Unión Soviética, que quedó desprotegida del cordón de seguridad que iba desde el mar Negro hasta los límites siberianos. Fue un imperio que se desplomó por sí solo.

Pero Rusia no ha desistido de recuperar lo que considera su inmenso espacio natural. Estados Unidos tienen desplazados en la mitad de las 14 repúblicas independientes fuertes contingentes militares. Para asegurar el suministro de energía a Occidente han impulsado el ingreso de Georgia y Ucrania en la OTAN, algo que Putin, el que de verdad manda en el Kremlin, no está dispuesto a aceptar.

El presidente georgiano, Mijail Saakashvili, no calculó bien las consecuencias de una invasión de dos provincias que no han querido someterse a Georgia. En plena tregua olímpica atacó Osetia y Abjasia. El presidente Medvedev estaba de vacaciones por el Volga y Putin asistía a la inauguración de los Juegos Olímpicos en Pekín.

La respuesta militar, desproporcionada, se perpetró en 24 horas. Bush pidió contención al Kremlin y Europa se movilizó. Aparentemente, se ha alcanzado una tregua, quizás para tener tiempo y contar los muertos. Pero Rusia no cederá con la intención de recuperar total o parcialmente el imperio que perdió en 1991.

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Los diputados rebeldes, de Lluís Foix en La Vanguardia

Posted in Derechos, Política by reggio on 29 julio, 2008

Hay pocos diputados rebeldes en el panorama político español. Ni en el ámbito del Congreso de los Diputados ni tampoco en los parlamentos autonómicos. No hay diputados rebeldes porque o dimiten o no forman parte de la siguiente lista del partido, cerrada a cal y canto por las ejecutivas y núcleos duros partidarios.

Las listas abiertas son muy útiles para que los electores no voten en bloque a una candidatura prefabricada y puedan escoger a quienes consideren mejor preparados para representar sus ideas e intereses al margen del partido que representen. Pero las listas abiertas son más interesantes todavía porque se sabe quién es el candidato que me representa en mi distrito. Ahora mismo, no sabría a quién dirigirme para expresar una preocupación para que fuera trasladada al Congreso de los Diputados. Me interesa lo que dice el president Montilla o el conseller Castells cuando insinúan que los socialistas quieren tener voz propia en el Congreso de los Diputados, un eufemismo para ganar una cierta autonomía que, en todo caso, también sería colectiva.

Puede existir un grupo rebelde pero no uno o varios diputados rebeldes. A Margaret Thatcher la apearon del gobierno los diputados rebeldes conservadores. Al declararse la guerra de Iraq, varias decenas de diputados laboristas votaron en contra del gobierno de Tony Blair. El líder de la Cámara y ex ministro de Exteriores, Robin Cook, abandonó el gobierno porque la guerra no respondía a los requisitos del derecho internacional. Ejerció su libertad en el seno del partido y dio cuentas a sus electores. Se fue por convicción.

Ahora son unos treinta diputados laboristas los que están preparando un escrito pidiendo al primer ministro Gordon Brown que dimita y dé paso a otro laborista que pueda llegar a las elecciones del 2010, que va a ganar el conservador David Cameron, según todas las encuestas. La última derrota en una elección parcial de Glasgow ha convertido al primer ministro en caballo perdedor. Y lo pueden echar los suyos con una simple votación.

La diferencia de fondo entre el sistema de representación directa británico y el español es que el escaño es instrumental, tanto para defender a los electores como para ejercer su responsabilidad en el Parlamento, a favor o en contra del gobierno. Nuestro sistema está encorsetado. El británico es más fluido y más democrático.

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Los salva patrias están de vacaciones, de Lluís Foix en Los Blogs de La Vanguardia

Posted in Medios, Política by reggio on 24 julio, 2008

Una paradoja interesante se ha revelado hoy tras la reunión de Zapatero y Rajoy en la Moncloa. Los locutores vocingleros de la mañana y de la noche han entrado en periodo vacacional y parece que el país está más tranquilo. No es cierto. Hay crisis y crisis gruesa. Pero parece que es más llevadera porque no se oyen gritos, ni insultos, ni descalificaciones.

Hay disparidad de criterios entre el gobierno y la oposición como es preceptivo. Pero todo es más racional que visceral. Se habla, se discute y se mantienen las posiciones. Pero sin empujar y sin poner a nadie en el paredón.

Zapatero y Rajoy han acordado enterrar las diferencias sobre cómo combatir el terrorismo y cómo afrontar la urgente reforma de la Justicia. Este cambio de ambiente no se va a notar de inmediato. Pero tendrá sus efectos positivos porque se trata de cuestiones de Estado.

Las diferencias entre el gobierno y la oposición se han centrado en qué políticas hay que aplicar para combatir la crisis económica. Mariano Rajoy ha resumido la reunión diciendo que “yo creo que hay crisis y el presidente no”. No estoy seguro que Zapatero no comparta el diagnóstico de Rajoy. Lo que ocurre es que no le conviene aceptarlo.

Zapatero se sale por la tangente diciendo que el gobierno no abandonará a los más desfavorecidos y que ya vendrán tiempos mejores. No faltaría más. El estado del bienestar en Europa no lo inventaron los socialdemócratas en solitario sino que ha sido fruto de un pacto con los democratacristianos.

Hay que dar por descontado que los últimos en ser perjudicados más severamente por la crisis son los ciudadanos de rentas bajas, los ancianos, los enfermos y los parados. Por supuesto. Pero el gobierno tiene que tener claro lo que proclamaba el canciller socialdemócrata alemán, Helmut Schmidt, cuando decía que los beneficios de hoy promovían la inversión de mañana y el empleo de pasado mañana.

La crisis que azota Occidente no necesita tacticismo a corto plazo sino una estrategia a largo término. Para repartir la tarta, hay que tener tarta, decía el también canciller alemán de los años sesenta, Ludwig Erhard en los años sesenta.

En la depresión de los años treinta, fue el presidente Roosevelt el que afirmaba que no puede haber libertad sin justicia y sin un cierto reequilibrio de la riqueza. El “New Deal” fue precisamente este intento para salir de la crisis con un programa ambicioso que, además, tropezaría con la entrada de Estados Unidos en la guerra mundial.

La crisis ha pillado con el pie cambiado a un gobierno que tenía superávit por todas partes. Estábamos mejor preparados que otros países europeos en hacer frente a la crisis. Ahora resulta que somos igual de vulnerables que los demás, por no decir peor porque no se había previsto una caída tan dramática y tan rápida de la actividad económica.

No es hora de retóricas ni de improvisaciones. Hay que contar con el buen hacer de cualquier gobierno, con los empresarios, con los sindicatos, con la oposición, con unos medios de comunicación que se dediquen a explicar lo qué pasa y no a hacer que pase lo que ellos quieran.

Hay que pensar en la reedición de los Pactos de la Moncloa durante la transición en octubre de 1977 entre el presidente Suárez, los principales partidos políticos con representación parlamentaria, las asociaciones empresariales y el sindicato Comisiones Obreras,con el objetivo de estabilizar el proceso de transición a la democracia y adoptar una política económica que frenara la inflación que galopaba al 47 por ciento. Es lo que ha pedido hoy el Cercle d’Economia en un muy interesante documento.

El giro de la oposición liderada por Rajoy ha sido copernicano. De hecho, el líder popular dio un golpe en la mesa el día que afirmó que él no seguiría lo que le soplaban la Cope y el Mundo. Dijo otra cosa muy interesante: España es algo más que veinticinco personas de Madrid.

Este nuevo discurso “marianista” no tiene nada que ver con el que practicó desde el día que perdió las elecciones el 14 de marzo de 2004. Aquellos griteríos y aquellas intransigencias han dado paso a una aproximación más serena, más positiva, más real, pensando en el conjunto del país dijeran lo que dijeran los que piensan que el país es suyo porque tienen altavoces radiofónicos o periódicos que hacen marcar el paso.

Las encuestas empiezan a valorar esta nueva posición de Rajoy. Queda mucho trecho para las próximas elecciones generales y puede pasar todo. Pero me parece que la actitud de Rajoy es más inteligente y más realista hoy que hace medio año. Los salva patrias están descansando. Se nota y se agradece.

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Zapatero y Montilla, de Lluís Foix en La Vanguardia

Posted in Política by reggio on 22 julio, 2008

Me gustaría poder hacer un esbozo psicológico de Zapatero y Montilla a raíz del cruce de promesas, palabras y conceptos en sus respectivas intervenciones al final del congreso del PSC. No es la primera vez que el líder del socialismo español y el presidente de la Generalitat suben a la lona del cuadrilátero y miden su peso y altura sentándose en el taburete del rincón sin haberse puesto ni siquiera los guantes. En la clausura del congreso llevaban los guantes puestos y empezaron a dar saltos sin intención de golpear.

Zapatero sale victorioso del congreso del socialismo español con propuestas un tanto ilusionistas, baratas, con más táctica que estrategia y con un pensamiento frágil para afrontar los problemas inmediatos de la sociedad española. Zapatero se siente más cómodo con la radicalidad dialéctica, mientras que Montilla se inclina más por ocupar la centralidad política y social. Zapatero debe saber que Montilla ha hecho la síntesis del socialismo catalán incorporando a las dos familias o corrientes que siempre convivieron con dificultades en el PSC. La designación de Isidre Molas como presidente es una decisión inteligente que confirma la integración de un partido que está dispuesto a recibir lecciones de catalán pero no de catalanidad. Molas ha dicho que la libertad identifica a los socialistas. Me gusta oírlo.

Los llamados capitanes socialistas conquistaron el poder peldaño a peldaño, con más derrotas que victorias en la gobernabilidad de Catalunya. Ahora que están en la cúspide controlando casi hegemónicamente el país, se permiten ser generosos.

Insisto en que lo más interesante de la política española y catalana es cómo serán las relaciones entre Montilla y Zapatero. El PSOE necesita al PSC, que preconiza tener voz propia aunque hasta ahora no se ha pasado más allá de la retórica. Pero necesita también a CiU si quiere aprobar algunas de las leyes que no gustan ni un pelo a Duran Lleida, que preside el grupo de CiU en el Congreso.

El principal peligro ahora para el partido que lidera Montilla es el propio PSC si no tiene en cuenta que políticamente Catalunya es prácticamente roja pero socialmente hay muchas extensiones azules con las que se debe contar. Que el tripartito y CiU hayan hecho causa común para defender la financiación y el Estatut es un indicio de que tanto Artur Mas como Montilla saben lo que está en juego.

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