Reggio’s Weblog

¿Se han vuelto locos los empresarios al echarse en brazos de Zapatero?, de Antonio Casado en El Confidencial

Posted in Economía, Política by reggio on 30 julio, 2008

A Zapatero le salió movida la foto de su ronda política con portavoces de los partidos. Sobre todo en cuestiones económicas, asociadas en este caso a la financiación de las autonomías. Sin embargo lo de ayer con los dirigentes sindicales y empresariales fue como la seda. Foto de la concordia para salir del bache. Como si lo hubiera organizado Zapatero.

¿O lo ha organizado Zapatero? Entonces su capacidad de persuasión ha mejorado notablemente. Dicho sea sin mirar a Cándido Méndez, líder de un sindicato históricamente vinculado al PSOE. Ni siquiera a Feliciano Fidalgo, secretario general de Comisiones Obreras, con el aroma fundacional de los comunistas españoles. Los dos repitieron ayer encantados como costaleros del Gobierno ante la crisis económica.

Más bien estoy pensando en los emprendedores, en quienes arriesgan su dinero en la creación de riqueza. La mejor forma de hacer patria. No debe ser fácil abolir el malestar del empresariado con un Gobierno vencido por la crisis económica. A menos que lo descarten como culpable único y exclusivo de los agujeros en el crecimiento, la inflación, el paro, el crédito, el consumo, la venta de coches o el hundimiento del mercado inmobiliario. Porque hay muchas formas de descifrar y afrontar la crisis económica que nos aqueja sin ventear a todas horas la falacia de que esto se arregla mediante la demolición del Gobierno elegido en las urnas del 9 de marzo.

Todo eso ha debido agitar el pensamiento de los miles de afiliados a la CEOE y a la CEPYME antes de permitir que sus respectivos presidentes, Gerardo Díaz Ferrán y Jesús Bárcenas, se hicieran una foto en Moncloa a mayor gloria de José Luis Rodríguez Zapatero. Los tres han puesto la firma, junto a la de los dos representantes sindicales, bajo un documento de diez páginas (“Declaración para el impulso de la economía, el empleo, la competitividad y el progreso social”), cuyo diagnóstico es prácticamente el mismo que este lunes expuso el vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, ante la Comisión de Economía del Congreso.

No sólo el diagnóstico: petróleo, materias primas, ladrillo y crisis financiera. También las terapias: competitividad, financiación de pymes, recolocación de trabajadores, reforma de la Seguridad Social, formación profesional, modernización de los servicios públicos, ahorro energético, inversiones en capital humano y en I+D, etcétera. Nada realmente novedoso o no recogido ya en las famosas 56 medidas adoptadas en dos entregas por el Gobierno a lo largo del mes de junio.

Consenso total, asimismo, en la forja de un nuevo modelo de crecimiento (innovación, tecnología, productividad, empleo de calidad, competitividad), sin dejar de reconocer en la economía española “importantes fortalezas acumuladas en los últimos años, mediante un esfuerzo conjunto, y que deben de ayudar a superar estos desafíos”, dice el documento firmado ayer por patronales y sindicatos, prácticamente calcado de la intervención de Solbes ante el Congreso veinticuatro horas antes. O intervención de Solbes prácticamente calcada, “a priori”, de los contenidos del documento firmado ayer en Moncloa. Para el caso es lo mismo. De lo que se trata es de añadir el diálogo social y el comportamiento responsable de los distintos agentes económicos al repertorio de actuaciones para salir de la crisis. Y eso es lo que, por encima de las circunstancias políticas, Zapatero consiguió ayer. Lo que no consiguió la semana pasada de Mariano Rajoy, líder del principal grupo de la oposición, ni del resto de los dirigentes políticos que han pasado estos días por Moncloa.

Tagged with:

El teorema de Montilla: lo bueno para Cataluña es malo para Zapatero, de Antonio Casado en El Confidencial

Posted in Economía, Política by reggio on 22 julio, 2008

En el PSC las biografías socialistas, incluidas las de estirpe andaluza -cordobesa, por precisar- se diluyen en la genética nacionalista. Al menos una vez cada tres o cuatro años, cuando los socialistas catalanes celebran sus congresos. En el de este fin de semana el presidente de la Generalitat, José Montilla, formuló un curioso teorema. Consiste en relacionar la financiación de Cataluña con el estado de salud de la España plural. Dijo a Zapatero, mirándole a los ojos casi compasivamente, que lograr un modelo de financiación aceptable para Cataluña supone pagar un precio político en el resto de España.

Según el “president”, la divergencia de la Generalitat con el nuevo modelo de financiación autonómica, que hoy pone Solbes sobre la mesa de las autonomías, significaría que la España plural de Zapatero es una engañifa. Por el contrario, la conformidad de Cataluña con un nuevo modelo de financiación será, en el perverso teorema de Montilla, un dolor de cabeza para el presidente del Gobierno y líder del PSOE. En otras palabras: lo que es bueno para Cataluña es malo para Zapatero. Se lo dijo en su cara este fin de semana.

Consciente de estarle creando un problema a Zapatero (se lo buscó al apoyar un Estatuto de financiación bilateral y predeterminada), le pide que aguante, que saque el paraguas para capear el temporal y sea comprensivo con Cataluña porque “quien bien te quiere te hará sufrir”. En fin, le insta a afrontar el coste. Hombre, si es político y solo va a la cuenta de Zapatero, a cambio de una mayor facturación electoral de Montilla en Cataluña, el desgaste se reparte solidariamente entre líderes del mismo partido. Pero si el coste no es sólo de naturaleza política ni solo para Zapatero, sino de naturaleza económica y también para ciudadanos de otros rincones del Estado, entonces la broma deja de tener gracia.

Empezaremos a verlo hoy en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, una cumbre de consejeros de Economía y Hacienda de todas las Comunidades Autónomas (excepto las forales, Navarra y País Vasco, prácticamente independientes a efectos económicos y fiscales), bajo la presidencia -o la coordinación, pues de ese se trata- del vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, quien presentará oficialmente la propuesta del Gobierno para establecer un nuevo modelo de financiación autonómica. O sea, cómo repartir los ingresos del Estado entre las autonomías, en inversiones públicas y recursos para necesarios para prestar servicios. Un modelo de reparto del gasto público que se pretende suficiente y solidario.

Se empieza a intentar hoy, precisamente hoy, veinticuatro horas después de saber que el Estado ya está en números rojos. Por primera vez en los últimos tres años, las cuentas públicas, salvo la Seguridad Social, son deficitarias. Y ya se sabe que donde no hay harina, hay mohína. Dicho sea mirando a Cataluña, a Montilla y a su conseller de Economía. Según Antoni Castells, las bases del nuevo modelo (cesión del 50% de IVA e IRPF, y 58% de Especiales, con posibilidad de “recursos adicionales”) diseñan un modelo “decepcionante, insuficiente y preocupante”. En todo caso, reconoce que la propuesta de Solbes aún es muy genérica. En eso acierta. Pero el paso de las musas al teatro no se dará hasta el mes de septiembre, con la intención política de tener listo el nuevo modelo antes de finalizar el año.

Tagged with:

Congreso del PSOE: nadie quiere hacer olas, de Antonio Casado en El Confidencial

Posted in Política by reggio on 4 julio, 2008

Cualquier parecido con anteriores congresos del PSOE, desde aquel primero celebrado en Barcelona hace exactamente 120 años, será pura coincidencia. En cuestión de ideas, hay años luz respecto al de abril de 1921 (no al comunismo, en favor de la libertad), o al de septiembre de 1979 (no al marxismo, en favor del socialismo democrático). Y en cuestión de personas, nada que ver con el de octubre del 1974 (Felipe González, Alfonso Guerra y cía) o el de julio de 2000 (Rodríguez Zapatero, José Blanco y cía).

Pero se pueden utilizar esos dos referentes, ideas y personas, como plantilla de aproximación a la agenda de este 37 congreso federal del PSOE que hoy comienza en Madrid. En el primero, todo el protagonismo para el derecho a una muerte digna y el voto de los inmigrantes en elecciones municipales. En el segundo, las mismas caras en la cúpula (Chaves, Zapatero y Blanco), y quinielas sobre las tres mujeres que ocuparán un segundo escalón de poder en la pirámide del partido.

El programa no parece demasiado excitante. Lógico. Con el partido en el poder no conviene hacer olas. Aquella vena libertaria que, según Julián Besteiro, recorría el PSOE, ya se perdió en la polvareda de la historia. Ahora, en este y en otros partidos hay una malsana tendencia a equiparar la discrepancia con la deslealtad, especialmente cuando el viento sopla a favor. O sea, que aquí y ahora, “puede haber muchos discrepantes pero muy pocos dispuestos a decirlo”, como me comenta un veterano dirigente del PSOE.

De todos modos, Blanco y su equipo se esfuerzan en evitar un congreso plano a la mayor gloria de Rodríguez Zapatero y tratan de calentarlo con propuestas novedosas, como la profundización en el laicismo, la posibilidad de avanzar hacia la eutanasia activa o que los inmigrantes -legales y con residencia, por supuesto- puedan votar en las elecciones municipales de 2011. Serán los temas estrellas del congreso, junto a otros más pegados a la agenda del Gobierno Zapatero, como la educación para la ciudadanía, la unidad de los partidos contra el terrorismo o la defensa activa de la semana laboral de cuarenta horas.

No es bastante para detener el tráfico del fin de semana, como se ve. A pesar de un cierto mosqueo a la derecha del PSOE, donde habita su principal adversario, en relación con el aborto, la eutanasia y Iglesia Católica. De momento, nada realmente novedoso y capaz de alterar la legislación en esas cuestiones. Pierden el tiempo quienes juegan a agitar el fantasma de una eventual ruptura de relaciones del Gobierno con el Vaticano a propuesta de este partido en su congreso federal del fin de semana en Madrid.

El veterano dirigente al que me refería anteriormente no puede ser más expresivo cuando se refiere al conclave socialista: “Será un mero trámite más gozoso que doloroso. Simplemente porque toca, porque los estatutos mandan hacerlo cada tres años”. Según él, nunca hubo un grado de cohesión tan alto como ahora en los últimos veinticinco años. Al menos en apariencia, añado. O sea, mientras el jefe tenga en la cesta suficiente pan para repartir. Porque cuando no hay harina, hay mohina, como se vio en el reciente congreso del PP. No es el caso de los socialistas convocados este fin de semana.

Tagged with:

La crisis, a debate: Zapatero nos deja con la cabeza caliente y los pies frios, de Antonio Casado en El Confidencial

Posted in Economía, Política by reggio on 3 julio, 2008

Como decíamos ayer, la caja negra de la economía nacional está llena de víboras. Cuando a Zapatero le da por meter la mano -hazlo tú, que a mi me da la risa, le dice Solbes-, por ver cómo van las cosas, las cifras le clavan los dientes. Cada vez más afiliados, como los de un cachorro de gato salvaje. Las últimas fueron las del desempleo registrado en junio. Casi 37.000 parados más, algo insólito en una potencia turística a las puertas del verano. Y eso ya ocurrió en el mes de mayo.

Bajo los efectos de ese nuevo sartenazo -de nuevo hacia los dos millones y medio de parados, una pesadilla olvidada de nuestra reciente historia-, acudió ayer tarde el presidente del Gobierno al Congreso para discutir la “discutible” crisis económica con Mariano Rajoy y el resto de los portavoces parlamentarios ¿Discutible? No hay nada que discutir cuando suena tan cerca el clarinazo del paro. Un indicador contante y sonante de la crisis económica, pero sobre todo, el gran precursor del malestar social.

Por tanto, podemos dar fe y levantar acta de la crisis con números y no con palabras. Cualquiera puede describir la crisis, detectarla, constatarla, pero no discutirla, porque la aritmética no engaña. A diferencia de la semántica. Veamos. La crisis se echa encima cuando se empieza a destruir empleo. Y no es necesario un crecimiento negativo en nuestro sistema productivo -dos trimestres seguidos sería “recesión”, según los expertos-, para que se destruya empleo. Los economistas fijan ese umbral en el 3% de crecimiento. De ahí para abajo, que es nuestro caso, la destrucción de empleo está cantada. Y eso es la crisis, fuera de toda discusión.

Ahí estamos. Con una nueva entrega de voluntarismo y camuflaje semántico en las intervenciones de Zapatero y el consiguiente intercambio de golpes políticos con Rajoy durante la sesión extraordinaria de ayer, ya en periodo de vacaciones parlamentarias. Pero de la sesión salimos con la cabeza caliente y los pies fríos. Quiero decir que el debate volvió a enredarse en la descripción de los síntomas. Si acaso en cierta diversidad de diagnósticos, aunque nada nuevo en cuestión de terapias.

Nada distinto al repertorio de decisiones adoptadas por el Gobierno en sus dos últimas tacadas. Por un lado, las “35 medidas para el impulso de la economía”, que en realidad era una recopilación de medidas ya aprobadas a principios de esta Legislatura y al final de la pasada. Y por otro, las 21 nuevas medidas anunciadas en el “Informe Económico del Presidente del Gobierno 2008”, presentado por Zapatero hace apenas diez días.

En el hemiciclo ni siquiera se cumplieron las expectativas del primer cuerpo a cuerpo Zapatero-Rajoy de la temporada. El presidente no tuvo a bien hacer semajante concesión. Al optar por responder en bloque a todos los portavoces, nos privó del acostumbrado debate bilateral con el líder del principal grupo de la oposición. Y eso es lo que nos perdimos. Todo lo demás fue una cansina descripción de la enfermedad (“crecimiento débil sin llegar al estancamiento”, insiste Zapatero) y una segunda lectura de las medidas anunciadas hace unos días por el presidente del Gobierno en el CES (Consejo Económico y Social), con moralina socialdemócrata: “En ningún caso saldrán perdiendo los que menos tienen”.

Tagged with:

El caso Taguas: una enmienda a la España decente de Zapatero, de Antonio Casado en El Confidencial

Posted in Derechos, Política by reggio on 21 mayo, 2008

Si en vez de leer a Pettit, tan alejado del ruedo ibérico, leyese a Victoria Camps, tan próxima como olvidada, Zapatero sabría que la deslegitimación de los gobiernos no sólo se produce por vulnerar leyes. “Es la incoherencia ideológica, el incumplimiento de lo prometido, la inacción política, la omisión de respuestas, lo que desilusiona a los electores y hace que cunda el descrédito” (El malestar de la vida pública, 1996).

Ahí encaja la memoria fotográfica de Fernández Bermejo, un ministro socialista rodeado de ciervos abatidos en costosas jornadas de caza. O la de la vicepresidenta De la Vega, autofustigada por retratarse con un polígamo del Africa profunda pero ciega ante cierto empresario español que transforma en lucro la explotación laboral de mujeres nigerinas. Y para fotos sonrojantes, la de los inmigrantes alquilados por jornales de miseria en las madrugadas de la madrileña plaza de Atocha.

Todo ello, en la España próspera donde “la riqueza brota de la inteligencia y no de la mano de obra barata y descalificada”, o en la España decente que “destierra cualquier discriminación”. Es doctrina oficial del presidente del Gobierno. La expuso en su reciente discurso de investidura (8 abril), en el que, curiosamente, su “España decente” no dedica una sola línea al buen gobierno, la transparencia de la vida política o el amontonamiento de lo público y lo privado, que ya es un mal endémico de la política nacional.

Por ahí resopla el más reciente desmentido a la España decente glosada por Zapatero al iniciar su segundo mandato. De inequívoca aplicación a David Taguas, que en apenas una semana pasó de asesor económico del presidente (director de la Oficina Económica) a gran jefe del lobby de la construcción (SEOPAN) con la posterior conformidad del Gobierno (Oficina de Conflictos de Intereses, de Administraciones Públicas).

Solo Izquierda Unida ha ejercido el derecho al pataleo, mediante una moción que esta tarde será sometida a debate y votación en el Congreso. Habla de “burla a la voluntad del legislador”, pues, una vez más, la ley (Incompatibilidades, 2006) cae en la trampa (reglamentación y desarrollo), aunque el espíritu y la letra estén claros: evitar que estos ‘fichajes’ se conviertan en pago de favores y prolongar durante dos años la garantía de imparcialidad de un cargo público.

La moción de IU puede tener más recorrido del que parece. Pone a prueba el modelo de gobernabilidad decidido por Zapatero: avanzar sin costaleros parlamentarios fijos. Eso por un lado. Por otro, obliga a retratarse a los diputados socialistas que se rasgan las vestiduras por el daño que el escándalo Taguas causa a la imagen del PSOE. No ya por un discutible supuesto legal de incompatibilidad, sino por las razones éticas y estéticas que ya entraron en bancarrota en la última etapa del felipismo.

La ética y la estética podrían irse esta tarde por el piadoso sumidero de una votación contraria a la iniciativa de IU, si el portavoz socialista, José Antonio Alonso, consigue concertar los apoyos o las ausencias de diputados de otros grupos. En el mejor de los casos, tampoco serviría de mucho que prosperase porque, al no ser vinculante, se quedaría en una carta a los Reyes Magos, en la que se reprueba la luz verde del Gobierno al nombramiento de Taguas y se pide reformar la Ley de Incompatibilidades. Pero, prospere o no prospere la moción de esta tarde, muchos ciudadanos ya habrán tomado nota de que no es oro todo lo que reluce en la España decente de Zapatero.

Tagged with:

Las chocantes medidas socialistas de un plan de choque contra la crisis, de Antonio Casado en El Confidencial

Posted in Economía by reggio on 22 abril, 2008

El vicepresidente Solbes, por boca de su número dos, David Vegara, dio ayer su brazo a torcer al reconocer que la previsión oficial del 3,1 % de crecimiento (2008) será revisada hasta quedar en torno al 2,5, aun por encima de los cálculos de otras instituciones, como el FMI (1,8 %). Mal fario para los trabajadores. Son tasas fronterizas con la destrucción de empleo y, por tanto, anuncian tensiones sociales en la Legislatura recién estrenada.

Primer intento de capear la tormenta en el último Consejo de Ministros. Más que medidas de choque contra la crisis económica parecen medidas chocantes en un Gobierno socialista. O tenido por socialista, incluso de los más radicales que se despachan en nuestro entorno. Pero uno se malicia que en el imaginario ideológico de Zapatero los españoles ya no son personas desigualmente tratadas por la sociedad o por la vida, según visión de la izquierda de siempre ante un mundo injusto, sino simples sujetos activos o pasivos de la economía nacional.

Consumidores, en todo caso. Con mayor o menor poder adquisitivo. Eso le da igual a Zapatero, aunque sea visto como un peligroso visionario de la izquierda y le ubiquen contra toda lógica en posiciones radicales. Yerran sus adversarios si se remiten a la izquierda clásica española, la que preconizaba el justo reparto de la izquierda y nos remonta a Pablo Iglesias, Jaime Vera, Dolores Ibárruri, Largo Caballero, etc.

Véase la motivación oficial del llamado plan de choque contra la crisis económica. Una “inyección” de algo más de 10.000 millones de euros “para estimular la economía”. Amén. Es lo ortodoxo, lo más que puede hacer el poder público en régimen de mercado sin ser tachado de intervencionista por Esperanza Aguirre. Lo que no aparece por ninguna parte es la vocación “socialista” de un Gobierno que pasa por representar a la izquierda radical, según sus detractores.

Una de las medidas consiste en costear la prolongación de sus hipotecas a todos los españoles afectados. Aunque fue pensada en campaña electoral sólo para las familias en “especiales dificultades”, que eso sí encaja en un discurso socialista, finalmente se hace extensiva a todas las familias “con independencia de su nivel de ingresos”. Otro tanto puede decirse de los 400 euros de deducción fiscal, o rebaja en el IRPF, de aplicación a todos los contribuyentes por igual. Algo con mucho sentido “social” entre quienes tienen problemas para llegar a fin de mes y ningún sentido entre quienes llegan sobrados.

Solbes, que no es militante socialista ni falta que le hace, tampoco oculta que las motivaciones del llamado plan de choque contra la crisis son más económicas que sociales. El vicepresidente segundo aclara que se trata de devolver 10.200 millones de euros a la sociedad para paliar la crisis de liquidez heredada de EEUU y, entre otras cosas, reanimar la inversión pública. Aparte de liberar capacidad inversora, el dinero devuelto por el Estado a la sociedad aumenta el poder de compra de los ciudadanos. O sea, el consumo, que junto a la inversión es el otro gran motor de la actividad económica. Es ortodoxo pero desmiente el supuesto izquierdismo de Zapatero.

Finalmente, las medidas llevan una contradicción en origen, pues algunas de ellas, como la devolución de los 400 euros o la supresión del impuesto de patrimonio, se pensaron desde la abundancia y ahora se presentan como remedio contra la escasez. Así puede el Gobierno recurrir a la propaganda de doble uso. Según convenga. Como aquellas gabardinas reversibles que se usaban de gabán o de impermeable para adaptarse a los caprichos del cielo (el meteorológico, se entiende).

Tagged with:

Confuso discurso de ZP ante sus huestes parlamentarias, de Antonio Casado en El Confidencial

Posted in Política by reggio on 27 marzo, 2008

Son mensajes contradictorios y habrá que dar tiempo al tiempo para saber a qué carta quedarse. Me refiero al discurso de Zapatero ante sus huestes de diputados y senadores para la Legislatura. Por un lado, habló de “proyecto socialista”. Por otro, de gobernar para todos los ciudadanos y lograr acuerdos con todos los grupos políticos. Es difícil que sea verdad lo uno y lo otro al mismo tiempo.

Zapatero no es un genio de la comunicación. Eso es cosa sabida. Sin embargo, al menos como oyente de sí mismo, debería reaccionar ante los mensajes contradictorios que, tal vez por desidia o falta de tiempo a la hora de manejar las notas de sus colaboradores, se cuelan en el discurso y le hacen perder claridad y coherencia interna. Tendría un pase si fuese un virtuoso modulando afirmaciones peleadas entre sí. Pero tampoco es el caso.

Con una sola excepción: la política antiterrorista. Ahí estuvo el presidente sobrado de precisión expositiva al hablar del “sufrimiento compartido” como imperativo político y moral del entendimiento “sincero y noble” entre los responsables de los pilares centrales del sistema, el izquierdo (PSOE) y el derecho (PP). El “fin absoluto de la violencia” como objetivo común contra el enemigo común. Es Rajoy quien debe huir de un paradigma verbal reñido con el sentido común: se trata de “derrotar” a ETA ¿En algún momento ha pensado el PP, aunque se harte de decirlo, que los socialistas no quieren la derrota de ETA?

En todo lo demás, Zapatero resulta confuso o se pone la venda antes de que le hagan la herida. Sólo a medias confirma la voluntad de entenderse con el PP en grandes asuntos de Estado, aireada por su flamante portavoz, José Antonio Alonso. Esa voluntad queda en entredicho cuando, por ejemplo, habla de las “actitudes fundamentalistas” con las que el PSOE tropezará en su benemérito esfuerzo para favorecer el diálogo y los acuerdos en temas “vitales” para el buen funcionamiento de las instituciones.

En otros pasajes de su intervención aparecen afirmaciones reñidas entre sí. Despacha en la misma tacada su idea de canalizar los acuerdos que España necesita para los próximos cuatro años y su intención de llevar adelante, con “autonomía”, el “proyecto político socialista”. Lo han votado los ciudadanos, por supuesto, pero si se trata de gobernar para todos, no solo para los votantes socialistas, según afirmó, la “autonomía” del proyecto socialista debe estar modulada por el condicionante superior de eventuales acuerdos con el principal partido de la oposición. Si no, que no se derroche tanto entusiasmo por esos acuerdos mientras se habla de poner en marcha el proyecto socialista “con rapidez”.

Se dirá que son propuestas compatibles. Correcto. Siempre que se explique bien. En todo caso, el discurso de ayer de Zapatero ante su gente deja abierta la duda: o se ha explicado fatal o no es sincera su oferta de entenderse con el PP en los grandes temas de Estado, en línea con las reiteradas ofertas de Rajoy en el mismo sentido.

Tagged with:

Sombras en la radiografía electoral de Zapatero, de Antonio Casado en El Confidencial

Posted in Política by reggio on 14 marzo, 2008

El marianazo nos ha distraído estos días de una segunda lectura del balance electoral del PSOE. Tiempo de confirmar la primera. No es para tirar cohetes, como escribí ante los datos recién salidos del ordenador central del 9-M. Zapatero gana y sigue gobernando. Correcto. Pero no sale bien en la foto. Con todos los resortes del poder en su mano durante los últimos cuatro años, su cosecha en una segunda pasada por las urnas es bastante más pobre que la de sus predecesores, Suárez, González y Aznar, en la misma situación.

Sombras, pues, en la radiografía electoral de Rodríguez Zapatero, sobre la que debería reflexionar estos próximos días de vacaciones en Doñana. Buena tarea. No solo la de decidir qué hace con Blanco (¿ministro?) y Rubalcaba (¿presidente del Congreso?), sus dos grandes costaleros del poder, en qué ministerio coloca a Miguel Sebastián, si segrega o no Asuntos Sociales como un nuevo Ministerio, junto a Investigación y Desarrollo, que será de nueva planta con toda probabilidad, etc…

A lo que íbamos. La primera sombra, entre la aritmética y la valoración subjetiva de una coyuntura política, es la retribución electoral que el discurso medular de los dos grandes partidos ha merecido por parte de los ciudadanos. Aunque parezca una simplificación es un hecho, nos guste o no, que el buenismo de Zapatero no ha mejorado de forma significativa su cotización. En cambio, el catastrofismo de Rajoy, a la contra de lo que muchos esperábamos y deseábamos, ha sido muy bien retribuido en las urnas: 400.000 votos más en las alforjas del PP, que se dice pronto.

Si la base de cálculo es el 14-M de 2004, el PSOE retrocede claramente en los principales indicadores de distancia relativa con el PP: porcentaje (se acorta en 1,5 puntos) y votos totales (PP suma unos 350.000 votos más que el PSOE). O bien empata: 16 escaños de diferencia, los mismos que hace cuatro años, si no se confirma el escaño número 154 (en Barcelona) para el PP, en cuyo caso el PSOE habría retrocedido también en ese indicador de la cuenta bilateral PSOE-PP.

En la radiografía también se aprecia una llamativa descompensación en la base electoral alumbrada en las urnas del 9-M. Demasiado escorada hacia Cataluña y el País Vasco, que es el hábitat del nacionalismo periférico frente a la idea de la soberanía nacional de caja única. Ese es pedestal del poder de Zapatero. Si no lo cuida, se cae. Es como si el ejercicio del poder cojease. Como si tuviera un pie firmemente asentado, el que pisa sobre la tierra del segregacionismo, y el otro en el aire, porque le falta un asiento igual de firme en el resto de España.

Y esa es otra de las sombras de la radiografía electoral de Zapatero. La que nos remite a la gobernabilidad del Estado. Todos conocemos cuales son las hipotecas. Y están ahí. Su naturaleza no es muy distinta de las que pesaron en la pasada Legislatura.

Tagged with:

Rajoy cierra filas con el PP pero refuerza los planes de ZP, de Antonio Casado en El Confidencial

Posted in Política by reggio on 28 febrero, 2008

Le preguntan en la radio a José Blanco, número dos del PSOE, cual será la estrategia de Zapatero para la segunda vuelta del debate con Rajoy. “Las estrategias no se cuentan, se aplican”, responde. Pero si la base de cálculo es el debate de ida no será difícil descifrar las intenciones del presidente y su equipo. La base será la formada por estos tres elementos: encuestas, reacción interna del PP y reacción interna del PSOE.Las encuestas son abrumadoramente favorables a la causa del candidato socialista, al darle por ganador del debate del lunes. Trece de quince, si no he contado mal -incluida la de El Confidencial, una de las dos desfavorables-, a pesar del ataque de contrariedad de la parroquia del PP contra los mensajeros demoscópicos.

La reacción interna en el Partido Popular, de claro entusiasmo con la línea de acoso a Zapatero desplegada por el líder, es de cierre de filas. Atrás quedan las horas bajas por el fiasco de Pizarro en su duelo televisado con Solbes. Salir del bache era el objetivo y Rajoy acertó en el método. Entre el fair play y el discurso agresivo, eligió lo segundo. En ese sentido, salió airoso. Refuerza su liderazgo y logra que su gente alicaída vuelva a ponerse las pilas.

Pero, como vengo sosteniendo, no ha cambiado de sitio un solo voto. Con su apuesta por la derecha sin complejos, como le pedían los predicadores del alba, se achica el espacio, ahuyenta al votante de centro y moviliza a ese votante indeciso de la izquierda que detesta al PP pero que no se identifica con Zapatero. El ministro Rubalcaba no ha podido ser más expresivo: “Por suerte, Rajoy ha vuelto a mostrar su rostro más autoritario”.

La reacción interna del PSOE no ha sido la misma en la dirección que en las bases del partido. Por arriba, en línea con esa declaración de Rubalcaba, se agradece a Rajoy su valiosa colaboración en la estrategia electoral del equipo de Zapatero. Como reza la guía de campaña, filtrada hace unos días a los medios, se trata de añadir tensión y “ganar en contundencia”, de modo que se presente a Rajoy como “un líder autoritario” y el PP “aparezca asociado a la extrema derecha”. Estas consignas forman parte de la estrategia de la “tensión” desvelada ante el micrófono chivato de Gabilondo por el propio presidente Zapatero y elegida por su estado mayor como la más adecuada para movilizar al votante “exquisito” de la izquierda, como diría el colega Fernando Garea.

En cambio, los militantes socialistas hablan de la flojera de Zapatero por reaccionar con indolencia ante dos graves acusaciones de Rajoy contra su honorabilidad como presidente del Gobierno de la Nación y como persona. Una, por agredir a las víctimas del terrorismo. Otra, por mentir en relación respecto a tratos con ETA tras el atentado de la T-4. O sea, mentiroso y enemigo de las víctimas del terrorismo. Demasiado gruesas las dos pedradas. Y demasiado tibia la reacción del presidente ante una afrenta tan grave como ser colocado más cerca de los terroristas que de sus víctimas. La flojera de Zapatero en este punto explica que su papel en el debate fuese peor valorado entre sus seguidores de la izquierda que el de Rajoy entre los suyos de la derecha.

Tagged with:

Esta noche, Solbes-Pizarro: algo más que un debate de teloneros, de Antonio Casado en El Confidencial

Posted in Economía by reggio on 21 febrero, 2008

Esta noche, Solbes y Pizarro, Pizarro y Solbes, cara a cara en Antena 3. Mucho más que insignes teloneros de los debates anunciados del titular (Zapatero) con el aspirante (Rajoy) para los días 25 de febrero y 3 de marzo, en cuya trastienda -un día de estos alguien lo contará con detalle-, se han detectado extrañas maniobras, curiosas situaciones en la improbable frontera de lo político y lo periodístico, y no pocas mezquindades.Pero hoy lo que toca es celebrar el cruce del vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, y el inesperado elefante blanco de la derecha, número dos de Rajoy en las listas del PP por Madrid. Distintos y distantes en la genética, la biografía y el estilo. Dos formas de conducir. Pizarro, deportivo, rápido y competitivo. Puede salirse en una curva. Solbes, tranquilo, solvente y premioso. Puede llegar más tarde pero garantiza la llegada.

El debate promete. No se lo pierdan. Un servidor de lo público frente a un triunfador en el mundo de los negocios.

Manuel Pizarro (Teruel,1951), hijo de un falangista utópico con aversión a la Monarquía, ex presidente de Endesa, que en su calidad de abogado del Estado colaboró con los socialistas en la expropiación de Rumasa (1983). Y Pedro Solbes (Alicante, 1942), doctor en Ciencias Políticas, cinco idiomas, que ocupó cargo de comisario europeo a propuesta de José María Aznar.

Aparte de los contenidos o la temperatura que pueda alcanzar, el debate de esta noche (22,00), moderado por Gloria Lomana, nos debe hacer ver que, cuando se actúa de buena fe y se confía en los profesionales, no es tan difícil cumplir con un derecho de los ciudadanos, que al tiempo es un deber de los candidatos a gestionar los intereses públicos.

Con ese derecho no pueden especular los partidos políticos, las cadenas de televisión, los entes corporativos ni nadie. No deben, por ser precisos. Pero mientras ese derecho no se regule por ley, mientras estos debates no se institucionalicen, para hacerlos previsibles y obligatorios, mediante reglas previamente pactadas y luego plasmadas en la correspondiente norma legal, lo más fácil es que vuelva a ocurrir lo mismo en la organización de los debates Zapatero-Rajoy. Me refiero al desmarque de las dos grandes cadenas privadas de televisión en la difusión de un acontecimiento político de primer orden.

Con cierta lógica, las dos cadenas mencionadas se han negado a ser convidadas de piedra en puesta en pie de un proyecto para el que ambas están muy bien pertrechadas de medios materiales y humanos. El debate de esta noche entre Solbes y Pizarro servirá, entre otras cosas, para demostrarlo. No es bueno convertirlas en postes de repetición. Con ninguna de las dos se ha contado. Y de ahí el desistimiento de ambas, así como el enrarecimiento del ambiente en los medios profesionales.

Tagged with:

La independencia de Kosovo y la equívoca posición española, de Antonio Casado en El Confidencial

Posted in Internacional, Política by reggio on 19 febrero, 2008

A pesar de los esfuerzos del PSOE y del PP por evitarlo, Kosovo ya es asunto de política interior. Se podía haber evitado, pero Vladimir Putin soltó la liebre. El dirigente ruso, totalmente adverso a la independencia de la ya ex provincia serbia, mencionó el País Vasco como otro enclave europeo que podría apuntarse al precedente kosovar para reclamar su propio Estado. El balón de Putin lo remató veinticuatro horas después el Gobierno vasco: “Un ejemplo a seguir”, sentenció su portavoz, Miren Azcárate.Un sector de los nacionalistas vascos, catalanes o gallegos -hablo con rigor, pues no todos quieren la independencia-, sueñan con convertir sus respectivos territorios en unidades de destino en lo universal. Lo sabemos. Por tanto, aprovecharán el paso del Pisuerga por Kosovo para volver a darnos la tabarra con el derecho de autodeterminación de los pueblos. Lógico. En cambio, no es lógico, ni previsible, ni razonable, que el propio Gobierno de la Nación les dé licencia para fantasear.

Ese es el efecto perverso de la contradictoria posición oficial de España que, recordamos, consiste en rechazar la independencia de Kosovo al tiempo que mantiene su oferta de colaborar en la formación del nuevo Estado. La lógica europea de nuestra política exterior nos sitúa junto a Francia, Alemania y el Reino Unido. En este caso, también junto al aliado norteamericano. Con todos ellos, bajo paraguas de la ONU, la UE y la OTAN, hemos venido formando un frente común en los Balcanes, cuyo último paso es apadrinar al nuevo Estado.

Ese es nuestro sitio, a mi juicio. Pero una mal entendida lógica nacional ha llevado a España a desmarcarse con los argumentos habitualmente utilizados para rebatir las fantasías de ciertos sectores del nacionalismo vasco y catalán. Fundamentalmente, uno: que la secesión, o la declaración unilateral de independencia, atenta contra la legalidad internacional. Es el pretexto esgrimido ayer por el ministro Moratinos ante sus colegas europeos para justificar la decisión española de no reconocer al nuevo Estado.

¿Qué es lo que tiene de malo esta posición? Pues que está dictada por el miedo al contagio y, por tanto, transmite debilidad. Sin embargo, hasta ahora ni el Gobierno socialista ni el PP -ay, la campaña-, se han tomado la molestia de explicar en serio que Kosovo no tiene absolutamente nada que ver con el País Vasco, Cataluña o Galicia. Años luz entre la pretensión secesionista en un país democrático y legítimamente constituido y este penoso resto del naufragio yugoeslavo, con una memoria de guerra civil tan reciente.

La inefable declaración europea de ayer, considerando sui géneris la independencia de Kosovo, a la luz de la legalidad internacional, no le ha servido a España para apearse de su posición adversa. Moratinos reiteró que España no reconocerá al nuevo Estado. Por temor a que cunda el ejemplo en nuestro país. O así al menos lo han entendido las opiniones públicas europeas, sobre todo a juzgar por la insistencia de Moratinos en lograr de la UE una declaración en la que se trate a Kosovo como una “excepción” del Derecho Internacional.

Y uno se pregunta humildemente: ¿No hubiera sido más coherente, y con menos coste político, apoyar la independencia de Kosovo y defender con convicción que el caso no guarda ni de lejos ningún parecido con el País Vasco o Cataluña?

Tagged with:

El empleo se desploma en enero: mal de muchos, consuelo del PP, de Antonio Casado en El Confidencial

Posted in Economía, Política by reggio on 5 febrero, 2008

El paro se disparó en enero: más de 130.000 trabajadores se suman a las colas del INEM. Cifras desconocidas desde hace veinticuatro años. Mala noticia. Sobre todo por su carácter anticipatorio de un período de vacas flacas en todas partes. Pero mala noticia para todos. Y el mal de todos no puede ser el consuelo de nadie, ni siquiera del adversario político.Sin embargo, eso parece. Los malos datos económicos de los últimos tres meses, como consuelo electoral del PP. Es legítima, incluso obligada, su crítica a la política económica de Zapatero, aunque no hasta el punto de endosarle la responsabilidad de una crisis de causas ajenas a la política económica del Gobierno de España. No se trata de aplaudir ésta, de hacerle la ola a Pedro Solbes o mirar hacia otro lado. Ni mucho menos. Se trata de distinguir entre nuestros males y los ajenos, valorar los datos con cierta perspectiva y no crear más alarmas de las justas, pues todos nos jugamos mucho con el rumbo que acabe señalando la brújula de la economía mundial.

No es este, precisamente, el discurso del PP, que achaca las últimas cifras a la marginación de la economía en estos cuatro años de Legislatura. Eso decía ayer Rajoy, que “la economía ha sido la gran abandonada del Gobierno”. Se arriesga a un recuento de las iniciativas del PP en estos cuatro años de vida parlamentaria, no solo en el último mes de la Legislatura ¿Cuántas dedicadas a la situación económica y cuántas, por ejemplo, dedicadas al terrorismo o las historias para no dormir del 11-M?

En un agradable encuentro particular, explicaba ayer tarde el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, que el grueso de los parados del mes de enero afecta a sectores poco productivos y no vitales en el funcionamiento de la economía. En la mayoría de los casos, precisa, “no se trata de despidos sino de contratos temporales que no son renovados”. Afectan sobre todo a personal sin cualificación y, por ello, con bajos salarios.

Tampoco vamos a rasgarnos las vestiduras por la tendencia del ministro a matizar los malísimos datos de enero. Está en su papel. Pero sus precisiones sobre la naturaleza de estos nuevos parados no pueden ocultar el drama de esas 130.000 nuevas familias que pasan a depender del sistema de protección social y que se unen a una creciente masa de españoles con problemas para llegar a fin de mes.

Esa es la tecla electoral que conviene a Rajoy, la de la cesta de la compra. No tanto para recrearse en los síntomas del “drama”, sino para convencer a los españoles de que el PP podría hacerlo mejor. Las últimas encuestas, efectivamente, reflejan una creciente preocupación general por la situación económica. Sin embargo, a la hora de decidir quién lo haría mejor en ese terreno, la gente, aunque por poca diferencia, sigue prefiriendo al actual presidente del Gobierno. Ese es el sesgo que debería intentar alterar el PP, pero no en base a convencernos de que estamos en vísperas del juicio final.

Tagged with: