Reggio’s Weblog

El triunfo del cambio, de Casimiro García-Abadillo en El Mundo

Posted in Política by reggio on 2 marzo, 2009

A FONDO: VUELCO ELECTORAL

Triunfó el cambio. En Galicia y en el País Vasco. Los nacionalistas salen derrotados en una jornada histórica que permitirá, por primera vez en democracia, establecer un gobierno no controlado por el PNV en Euskadi.

El triunfo del PP en Galicia y, en menor medida, la resistencia de Antonio Basagoiti en el País Vasco (donde el PP obtiene 13 escaños) suponen un balón de oxígeno para Mariano Rajoy, que ha revalidado con estos resultados su triunfo en el congreso de Valencia. El líder del PP encara ahora las elecciones europeas con moral de triunfo y se quita de encima las especulaciones sobre su futuro a corto plazo.

Si alguien pensó que el caso Gürtel, la investigación sobre una supuesta trama de corrupción en el PP, iba a ser la puntilla para el principal partido de la oposición, ha errado el tiro.Los electores no han castigado a Rajoy porque la instrucción de Garzón y la falta de ética de Bermejo han pesado más que las sospechas sobre la financiación irregular de su partido. Zapatero no sólo ha tenido que destituir a su ministro de Justicia, sino que no ha obtenido ninguna rentabilidad política del acoso judicial al principal partido de la oposición.

Sin embargo, lo que sí parece que ha pesado, y mucho, sobre todo en Galicia, ha sido la crisis económica. Estas han sido las primeras elecciones en las que los ciudadanos han podido calificar con su voto la gestión económica del Gobierno. El fuerte aumento del paro y la sensación de que las medidas adoptadas por Zapatero no han servido de mucho, han llevado a los electores a castigar a un PSOE que se veía como triunfador en Galicia hace tan sólo unas semanas.

Lo que ha ocurrido en el País Vasco merece un análisis detenido.Eran los primeros comicios en los que no había ningún partido filial de ETA. En el Parlamento vasco hay todavía nueve representantes de EHAK (Partido Comunista de las Tierras Vascas), ilegalizado por el Tribunal Supremo y que pudo pasar el filtro de la legalidad hace cuatro años gracias a que el Gobierno tenía ya previsto iniciar negociaciones con ETA.

No se sabía qué podía ocurrir con ese caudal de votos. Ibarretxe ha hecho su campaña pensando en pro ahijar en el PNV a los huérfanos de Batasuna. El PNV obtuvo 29 escaños en 2005. Con que sólo la mitad de los votantes radicales hubiera decidido apoyar a Ibarretxe como voto útil, el lehendakari habría salvado los muebles. Es decir, habría podido formar gobierno en coalición con EA-EB y, eventualmente, con Aralar (por cierto, uno de los grandes triunfadores de la noche, porque Patxi Zabaleta sí que ha sabido encandilar al voto proetarra).

Sin embargo, eso no ha sido posible. A pesar de que el PNV ha apelado al voto del miedo; a pesar de que sus bases se han movilizado febrilmente a lo largo y ancho de todo el País Vasco, especialmente en Vizcaya; a pesar de la fuerte ofensiva mediática, los nacionalistas no han conseguido su objetivo: lograr al menos 38 escaños.

Esta ha sido la mejor demostración de que lo que la Euskal Herria que tiene Ibarretxe en su cabeza tiene poco que ver con la realidad del País Vasco. Después de casi 30 años ininterrumpidos de gobierno, después de tres décadas de clientelismo político, los nacionalistas no han conseguido lograr su sueño más querido: conformar una sociedad adicta a sus postulados, uniforme y recelosa de España.

Los no nacionalistas han ganado por fin. Felicidades para el PSE, para Patxi López y, por qué no, para Zapatero, que ha diseñado una estrategia que ha dado sus frutos con el tiempo.

El PP al que muchos auguraban una dura derrota, tras la crisis interna que supuso la salida de su figura más carismática, María San Gil, ha resistido bastante bien las embestidas de sus contrincantes.Basagoiti ha salido consolidado de estos comicios, a pesar de no ser un dirigente con suficiente fuerza y experiencia como hubieran requerido los retos a los que se enfrenta la comunidad autónoma más conflictiva de España.

También hay que felicitar a Rosa Díez y a su partido, UPyD, que ha logrado un valioso escaño que puede ser fundamental para el gobierno del País Vasco. De todas formas, sea o no el escaño que proporcione ese número mágico de 38, su posición va ser muy importante de cara al futuro. Ya se ha visto cómo Díez sabe sacarle jugo a su escaño en el Parlamento español. Sin duda, la opinión de UPyD será esencial para el diseño de la nueva mayoría que debe gobernar Euskadi.

Patxi López y Zapatero tienen ahora una enorme responsabilidad.Pueden obrar un cambio histórico para Euskadi. ¿Se atreverá el PSE a conformar una mayoría sin el PNV?

El PSE puede intentar gobernar con los nacionalistas, pero con López como lehendakari, lo que significaría que Ibarretxe perdería el poder en favor de las posiciones más templadas de Urkullu, el presidente del partido.

Si esa opción cuaja, lo importante serán las políticas a aplicar a partir de entonces. Sin duda, el plan Ibarretxe ha pasado a mejor vida, pero ¿y el proyecto nacionalista que pasa por establecer una educación plenamente en euskara?

Mandar al PNV a la oposición tal vez sería la mejor medicina para desterrar el proyecto independentista que ha querido poner en marcha Ibarretxe con el apoyo de los partidos afines a ETA.

La mayoría absoluta del PP en Galicia tiene un primer nombre propio: Núñez Feijóo. El líder gallego del PP reaccionó muy bien al principio de la campaña cuando echó al candidato Luis Carrera, que se había olvidado de declarar unos ingresos en un paraíso fiscal. Después, ha peleado hasta el último minuto, castigando a Touriño no sólo por los supuestos casos de despilfarro, sino, sobre todo, por la crisis económica.

Rajoy sabía que se jugaba su futuro en Galicia y ha echado el resto. El acoso contra el partido, con su epicentro en la Audiencia Nacional y con la colaboración inestimable del ministro del Interior, ha acallado las voces internas que cuestionaban su liderazgo dentro del partido y, por contra, ha logrado lo que parecía imposible hace tan sólo una semanas: la unidad.

Al PSdeG no sólo le ha hecho daño la crisis, sino su alianza con el BNG. Muchos votantes socialistas no entienden cómo Touriño se ha dejado llevar al huerto por las posiciones nacionalistas de Quintana en asuntos tan sensibles como la lengua.

Al PSdeG le ha salido muy caro su matrimonio con los nacionalistas, y esa es una lección que debe servirle al PSOE para toda España.A pesar de que Zapatero hizo todo lo posible por lograr revalidar el éxito del bipartito en Galicia, cambiando incluso su agenda, sus esfuerzos fueron en vano.

El PP ha demostrado que Fraga no era necesario para recuperar Galicia. Un mensaje moderado y moderno, de cambio, ha sido suficiente para desalojar a un gobierno cuya cuenta de resultados ha sido más bien escasa.

Los que pensaban que la abstención favorecía al PP y la elevada participación era la garantía del triunfo de la izquierda en Galicia, se han equivocado. Con más del 70% de participación, el triunfo del PP no ha sido sólo claro por el porcentaje, sino también por el número de ciudadanos que lo han propiciado.

En fin, bienvenido sea el cambio en Galicia y, sobre todo, en el País Vasco.

© Mundinteractivos, S.A.

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