Reggio’s Weblog

Gusanera, de Raúl del Pozo en El Mundo

Posted in Política by reggio on 27 febrero, 2009

EL RUIDO DE LA CALLE

Han preguntado a Mariano Rajoy si metería la mano en el fuego por dirigentes de su partido. Mariano ha evitado pronunciarse; le parece desusado someterse a esa prueba medieval que se utilizaba con los traidores y las brujas. La ordalía era una jaculatoria jurídico-religiosa que averiguaba la inocencia de los sospechosos haciéndoles que pusieran sus manos en hierros candentes o sobre ascuas para averiguar si Dios los consideraba exculpados. La desconfianza de Rajoy hacia los políticos debiera ser el resplandor de los demócratas. En el PP y hasta en una asociación de vecinos habría que seguir las órdenes de los revolucionarios de primeros del siglo pasado que aconsejaban así: hay que elegir a los más honrados para las instituciones, y después vigilarlos como si fueran ladrones.

Hasta en el papado hubo corrupción y sangre en las alcantarillas.Cuando los papas estaban sin dinero, vendían bulas y decretaban la cobranza de impuestos a las prostitutas para sacar dinero.Así que no hay que rasgar el romancero. Pero ¿cómo no desconfiar de unos partidos cuyas deudas a los bancos no se consideran deudas sino inversiones? ¿Cómo no descreer de unos dirigentes a los que la banca indulta, las cajas les prestan a fondo perdido y aún necesitan más y más para mítines con banderitas de plástico y música celestial? La condonación de deudas es financiación ilegal. En la política, como en Torrelodones, la banca siempre gana, y la plebe vigila los muflones que matan, en vez de vigilar, la leña que se llevan, en un Estado con 19 retoños genéticamente idénticos. Esto es una covacha de birlones que empieza en Roldán y sigue en Correa; como siempre, los bribones siguen a la sombra de palacio, como antes en el Alcázar, pensando que el diablo se lleve lo último.

El vicepresidente de los ropones ha comentado que si el Barón de Montesquieu muere, moriría la democracia. Pero la democracia no muere sólo del mal de las formas o la estética de las apariencias, sino de la gusanera de la corrupción. Montesquieu, desde la nobleza de la toga, no sólo habla de la separación de poderes, sino de la liza de los partidos que se corrompe por oligarquía y envilecimiento de principios.

De vez en cuando, hay conatos de purga. Ahora le ha tocado al PP. La resaca, esa visión borrosa que sufre Rajoy, se le acabará el lunes; verá si se escapa o no del descaste, que en política se llama desgaste o eliminación de los que sobran en la lucha darwinista del poder. Mariano vive en una atmósfera de fin de reinado.

Si gana las gallegas por mayoría absoluta, aguantará; si no, hay mucha gente que no quiere esperar a las europeas ni aplazar el descaste.

Mientras, el muflón sardo está llorando y ni el Rey se atreve a pegar un tiro.

© Mundinteractivos, S.A.

Anuncios
Tagged with:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: