Reggio’s Weblog

Apagar el televisor, de Manuel Hidalgo en El Mundo

Posted in Derechos, Medios by reggio on 21 febrero, 2009

LA BALSA DE LA MEDUSA

Ayer, a las tres, sintonicé el Telediario de La 1, apareció la presentadora, comenzó a hablar del asesinato de Marta del Castillo y apagué el televisor. Me niego.

Pero me afirmo: es preciso evitar que la televisión pública se contamine más de la pestilencia de las televisiones privadas.Es preciso reconstruir y fortificar una televisión pública que responda plenamente a criterios políticos, culturales, cívicos y morales responsables y útiles para evitar el naufragio de la sociedad. Su ahogamiento en un cenagal.

Puede que no le interese a nadie, pero digo: si Zapatero y el Parlamento no reconducen el rumbo de la televisión pública, no votaré al PSOE en las próximas elecciones. No votaré a nadie. Me abstendré activamente. No tiene sentido añadir tu voto a una cazuela donde humea el caldo de una devastación del criterio y de una inmensa aniquilación de las ideas. El fundamento de la democracia está en peligro.

Nunca en la Historia se ha dispuesto de un medio tan vigoroso para formalizar el fin de la ignorancia de amplias capas de la población, para caminar hacia la igualdad, la dignidad y la ilustración, y nunca se ha utilizado un instrumento con tales posibilidades para hundir todavía más en la miseria a la gente que chapotea en ella. Hablo, claro, de la televisión.

¿Elitista? Todo lo contrario, al menos en cierto aspecto. Las minorías tienen recursos. El llamado profesional urbano con formación académica se salva (de momento). Tal vez mete sus narices y sus vísceras unos minutos en el pozo negro, se pega un revolcón y se sale. Indignado, un poco hipócrita, sí. Pero no es consciente de hasta qué punto ese vertedero móvil se está llevando por delante pueblos y barrios enteros. Ancianos, amas de casa, jubilados, chicos y chicas -del antiguo campesinado y clase obrera-, que alimentan sus aspiraciones protagónicas con los antimodelos de ese detritus y en carencia de educación. Estamos echando a los leones a una mayoría de la población. Los supervivientes se devorarán entre ellos y vendrán a por todos con un demagogo populista al frente.

Hace 20 años, aproximadamente, llegó aquí una televisión que no conocíamos. Ha contagiado a la televisión pública, a las otras televisiones, a los periódicos y a los digitales. La peste se extiende. El país donde prosperó esa televisión está roto, desventrado, desencuadernado. El magnate de esa televisión es su Presidente.¿No es un aviso?

El siglo XX conoció los campos de exterminio y los gulags. Ahora, en nombre del mercado, del ocio, del negocio y de la libertad de expresión prosperan coloristas prisiones catódicas con alambradas rosas y negras. ¿Libertad de expresión? ¿Quién va a expresar qué cosa si está inundado de emociones y famélico de ideas? ¿De verdad vamos a discutir sobre la cadena perpetua?

Las televisiones programan sus contenidos. Obvio. En sus contenidos abundan los delincuentes, los corruptos, los charlatanes, los frívolos, los buscavidas, las busconas y los asesinos. No tengo más espacio para explicarme, pero ya está dicho.

© Mundinteractivos, S.A.

Anuncios
Tagged with:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: