Reggio’s Weblog

Tirón de orejas a los banqueros, de Casimiro García-Abadillo en El Mundo

Posted in Economía, Política by reggio on 26 enero, 2009

A FONDO

El presidente del Gobierno ha mantenido una luna de miel con los banqueros, cimentada en su especial relación (algunos lo llaman «química») con Emilio Botín, presidente del Santander.

Zapatero, como recordarán, ha convocado dos veces a los presidentes de las principales entidades (bancos y cajas) españolas a Moncloa.Escuchó atentamente sus argumentos y no tuvo inconveniente en poner en marcha el pasado mes de octubre mecanismos para facilitar la liquidez en un momento en el que nadie se fiaba de nadie en el mercado financiero.

Sin embargo, en las últimas semanas las cosas han cambiado. En dos intervenciones públicas recientes (dos entrevistas radiofónicas en Onda Cero y la Ser), el presidente ha endurecido su discurso (dijo no estar «satisfecho con su forma de actuar ante la crisis») y ha amenazado veladamente a los banqueros con tomar medidas si no se abre el grifo del crédito a empresas y familias.

El cambio de táctica no sólo se ha percibido en el tono de dureza de Zapatero. La vicepresidenta Fernández de la Vega también se empleó a fondo en una entrevista en Radio Nacional en la que recriminó la falta de colaboración de los banqueros: «Vamos a exigirles que cumplan con su papel fundamental… Tienen que arriesgar un poquito».

Por si esto fuera poco, el PSOE se sumó a una petición de Izquierda Unida para que los banqueros comparezcan ante el Parlamento.Mientras los socialistas maniobraban para retrasar la comparecencia del presidente hasta mediados de febrero, urgían, en iniciativa insólita, la de los hombres que manejan las finanzas.

En los próximos días, Zapatero recibirá en Moncloa por tercera vez a presidentes de bancos y cajas. Y esta vez la reunión promete ser bastante menos relajada que las anteriores. El presidente les dirá a la cara que no está de acuerdo con su actitud, que no están ayudando al país a salir de la peor crisis que se recuerda desde la muerte de Franco. De la reprimenda sólo se salvará el Santander, que, en sintonía con la preocupación del Gobierno, ha lanzado una agresiva campaña publicitaria mostrando su disposición a prestar.

La dureza con la Banca siempre le ha dado buenos resultados a la izquierda. Un poquito de demagogia nunca viene mal. Sobre todo cuando todas las promesas económicas que se hicieron hace menos de un año se han esfumado como por encanto. Ya saben, el pleno empleo, el fin de la lacra del paro, la mejor posición de España para superar las dificultades y cosas por el estilo.

A esta razón política se suma la estadística. Visto que los bancos argumentaban que no daban más créditos porque las empresas y las familias no los solicitaban, el Gobierno ha encargado una encuesta que se realizará de forma periódica entre 400 empresas de todos los tamaños y distribuidas por todas las comunidades autónomas.

El primer sondeo se realizó a primeros de enero. El resultado, inapelable. La inmensa mayoría se queja de que la Banca no da créditos de tesorería y ha aumentado hasta límites poco razonables la exigencia de garantías para financiar inversiones. Algunos proyectos rentables, dicen, no se han podido llevar a cabo por falta de financiación.

Ese será uno de los argumentos que manejará el presidente frente a los banqueros. Y, aunque no pondrá medidas coercitivas sobre la mesa, sí ha encargado el estudio de algunas fórmulas para forzar la concesión de créditos.

Eso, dicen los afectados, «es una locura». «Cuando uno de los principales problemas de la economías española», razonan los banqueros, «es la excesiva necesidad de financiación exterior (un 10% del PIB), lo que hay que hacer es reducir el crédito, no hacerlo crecer artificialmente».

Además, la Banca española afronta un año extraordinariamente difícil. La caída de los grandes bancos americanos, la nacionalización de los bancos británicos o alemanes y las ayudas del Gobierno francés a sus entidades ponen a la Banca española en inferioridad de condiciones. «Cuando la morosidad va a subir hasta tasas del 7% no se puede forzar a aumentar el riesgo si no se quiere poner en riesgo la solvencia de nuestro sistema», concluye el consejero de un gran banco.

Sin embargo, Zapatero no ve el panorama tan negro. Incluso está enfadado con Joaquín Almunia por haber hecho públicos los datos de la UE para 2010 en los que España aparece claramente como el farolillo rojo europeo.

«En esta situación, ¿quién es capaz de hacer previsiones a dos años?», se pregunta un alto funcionario.

No. Zapatero, que tampoco está muy de acuerdo con el panorama negro que ha pintado Solbes ni mucho menos con su demoledora sentencia de que «el Gobierno ha agotado su margen de maniobra», sigue pensando que el final del túnel lo veremos en el segundo semestre de este año.

El informe económico del que más se fía aporta algunos datos que, en los próximos días y seguramente en su comparecencia ante el Congreso, manejará para contradecir a los que sitúan la salida de la recesión a finales de 2010.

Según dicho informe, el ahorro financiero en 2009 por la caída del euribor para la deuda externa española supondrá 25.231 millones de euros. Al mismo tiempo, el ahorro por la caída de los precios del petróleo va a suponer para el Estado este año 13.796 millones de euros. Es decir, entre los dos efectos, un impacto positivo de 39.000 millones de euros, lo que supone el 3,7% del PIB.

Además, los hogares se verán beneficiados ya en los primeros meses de este año por la caída de los tipos hipotecarios. Según el informe del Gobierno, cada punto de bajada de euribor supone un ahorro de 6.500 millones de euros para las familias, lo que durante todo el año implicará una inyección de renta de 19.000 millones de euros.

Por todo ello, piensa Zapatero, a partir del segundo semestre, el consumo se recuperará y el paro, su principal dolor de cabeza, comenzará a reducir su ritmo de crecimiento.

El presidente, como pueden observar, no pierde el optimismo ni en los peores momentos. Así las cosas, Zapatero cree que un buen tirón de orejas a los banqueros no vendrá mal para animar la situación y, de paso, para recordar a los votantes que el PSOE sigue siendo un partido de izquierdas. ¡Faltaría más!

casimiro.g.abadillo@elmundo.es

© Mundinteractivos, S.A.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: