Reggio’s Weblog

Debt-deflation, de Manuel Conthe en su Blog en Expansión

Posted in Economía by reggio on 11 enero, 2009

Traducción propuesta: Deflación por sobre-endeudamiento

Concepto

La teoría de la debt-deflation fue formulada en los años 30 por el célebre economista americano Irving Fisher para explicar la Gran Depresión y otras crisis financieras anteriores, en las que el simultáneo intento de muchos deudores por ahorrar para hacer frente a las elevadas deudas contraídas durante una fase previa de euforia provoca una caída general de precios (“deflación”) que aumenta el valor real de las deudas, lo que, al hacer su pago todavía más gravoso, agrava aún más la recesión.Ese proceso acumulativo puede llevar a una paradoja que Fisher formuló así: “When over-indebtedness is so great as to depress prices faster than liquidation, the mass effort to get out of debt sinks us more deeply into debt” (“Cuando el sobre-endeudamiento es tan grande que la caída de los precios es más rápida que el de reembolso [de deudas], el esfuerzo colectivo por reducir deudas nos hundirá más en el endeudamiento”). O de forma aún más concisa: “The more the debtors pay, the more they owe” (“Cuanto más pagan los deudores, más deben [en términos reales]”).

La teoría de Fisher es congruente con otra célebre explicación de las depresiones -la “Teoría Austríaca del Ciclo Económico“, cuyos principales autores fueron Von Mises y su discípulo Hayek-, que las concebían como resultado de una previa sobre-inversión impulsada por la expansión del crédito bancario y un tipo de interés demasiado bajo. También casa con la “Hipótesis de la Inestabilidad Financiera” del post-keynesiano Hyman Minsky, para quien en las etapas de bonanza prolongada se minusvaloran los riesgos y se siembra la semilla de la posterior crisis (véase “Perder hasta la camiseta“).

De tales concepciones se hicieron eco en la presente década Claudio Borio, William White y otros economistas del Banco de Pagos Internacionales de Basilea (en inglés, BIS), que alertaron -con poco éxito- de que la prolongada e intensa expansión del crédito y del precio de la vivienda y de otros activos que se estaba produciendo en muchos países industrializados era insostenible y llevaría, en su momento, a una crisis financiera, pudorosamente descrita como un unwinding of financial imbalances (“corrección violenta de los desequilibrios financieros”).

A diferencia de los teóricos de la Escuela Austríaca -que durante la Gran Depresión de los años 30 propugnaron que las autoridades se mantuvieran pasivas ante la crisis, pues ésta era la saludable e inevitable “purga” de los excesos previos e inversiones equivocadas-, Fisher se mostró partidario de la adopción de medidas que frenaran la deflación y evitaran “the so-called natural way our of depression, via needless and cruel bankruptcy, unemployment and starvation” (“la llamada solución natural de la depresión, mediante una cruel e innecesaria quiebra, desempleo y hambruna”). Por eso, elogió las medidas de “reflación” impulsadas por el presidente Roosevelt. Lord Robbins, un economista británico discípulo de Hayek, reconocería años después el error de la Escuela Austriaca al propugnar la pasividad frente a la Gran Depresión: era “como no envolver en mantas a un borracho que se cae en un estanque helado aduciendo que el accidente obedecía a un acaloramiento excesivo”.

Como expuse en “El alquimista paciente“, la decidida política monetaria que está siguiendo en Estados Unidos la Reserva Federal para evitar la deflación obedece, precisamente, a la espiral depresiva que ésta produce, especialmente en una economía sobre-endeudada. Al mantener estable el nivel general de precios y reducir drásticamente los tipos de interés nominales, los Bancos Centrales evitan que el problema del sobre-endeudamiento se agrave e incluso, al estimular la actividad económica, contribuyen a aliviarlo parcialmente; pero, por desgracia, la política monetaria por sí sola no elimina la raíz del problema, que está en la falta de confianza que suscita un nivel de endeudamiento que, iniciada la crisis, se juzga excesivo. De ahí que las crisis económicas vinculadas a crisis financieras -como la que estamos viviendo en todo el mundo desde 2007-sean más profundas y prolongadas de lo normal, y exijan remedios extraordinarios.

Traducción

En la teoría de Fisher la deflación es la consecuencia del excesivo endeudamiento previo y hace que el valor real de las deudas aumente. Por eso, debt-deflation NO debe traducir, como se hace a veces, por “deflación de deudas”, porque esa traducción invierte equivocadamente el sentido de la expresión inglesa: las deudas, lejos de disminuir en valor real, aumentan a medida que caen los precios.

Una traducción sencilla y literalmente fiel al término inglés sería “deflación por deuda(s)”. Pero, a mi juicio, la expresión “deflación por sobre-endeudamiento”, aunque más larga, refleja con mayor claridad la esencia de la teoría de Fisher.

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