Reggio’s Weblog

¿Menos carreteras?, de Miguel María Muñoz Medina en El País

Posted in Economía, Política by reggio on 29 agosto, 2008

El cambio climático es uno de los problemas más preocupantes en la sociedad actual. En los últimos años, se han puesto en marcha muchas iniciativas en todo el mundo (legislativas, políticas, empresariales, sociales…), con el Protocolo de Kioto a la cabeza, para ayudar a combatir los efectos que produce en el medio ambiente y en nuestra vida diaria. El objetivo final es encontrar un equilibrio entre el desarrollo económico y social y el respeto y cuidado de nuestro planeta. En el caso del transporte, la reducción de su impacto supone uno de los grandes retos en el campo medioambiental. Su contribución a las emisiones globales es elevada y todavía no está contemplada en los Planes Nacionales de asignación de derechos de emisiones. Sin embargo, en esta lucha por la defensa del medio ambiente, la sociedad no debería dejarse llevar en exceso por un entusiasmo que conduzca esta posición a un extremo insostenible.

Es frecuente que desde la opinión pública e incluso desde algunos estamentos de la política nacional, europea y mundial se considere la reducción (o eliminación) del transporte por carretera como el eje prioritario de esta cruzada por la protección del medioambiente. Cuidado. Afirmaciones en este sentido son sencillas de realizar, pero es necesario hacer una valoración de su impacto.

El 83% del transporte terrestre de mercancías y el 88% del de viajeros se realiza por carretera. Modificar esta distribución no es sencillo, no sólo por la necesidad de mejorar notablemente las infraestructuras de otros modos de transporte, con la enorme inversión que implica, sino también porque iría en contra de las decisiones personales, y libres, de los ciudadanos.

El transporte por carretera es un importante generador de empleo: cerca de un millón de personas ocupadas de manera directa, que llegan a dos millones si se consideran puestos de trabajo indirectos (entre el 5%-10% de la población activa total del país). Contribuye significativamente al PIB: 5,9% de manera oficial, que podría superar el 14% si se considera la participación del transporte por cuenta propia o el sector del automóvil privado. Genera más de 23.000 millones de euros en recaudación fiscal, que se invierten en hospitales, escuelas, comunicaciones, mejora del medio ambiente, recuperación del patrimonio histórico… para todos.

¿Realmente la carretera contamina más que otros medios de transporte? Si se analizan las emisiones globales, se puede extraer esa conclusión debido a su elevada participación en el reparto modal de viajeros y mercancías. Pero si se hace un análisis en igualdad de condiciones, es decir, en emisiones por kilómetro recorrido, la realidad es distinta. La Agencia Europea de Medio Ambiente en su informe Climate for a transport change establecía que los autobuses con tasas de ocupación elevadas (45-80 gramos de CO2 por kilómetro recorrido) y los vehículos respetuosos con el medio ambiente (100-150 g CO2/km) contaminan menos por kilómetro que el tren de alta velocidad (80-165 g CO2/km) o los vuelos de corta duración (77-240 g CO2/km). Datos similares podrían aportarse para todos los modos de transporte.

Desde luego, es necesario reducir el impacto del transporte en el medio ambiente, pero con medidas sensatas, realistas, con consecuencias valoradas y viables.

En el caso del transporte por carretera, la estrategia a seguir pasa, en primer lugar, por separar el mundo urbano del interurbano (se estima que el primero es responsable del 40% de las emisiones totales del transporte por carretera). En el contexto de las ciudades, es preciso promover la utilización del transporte público y contribuir a la generación de un transporte más limpio. El contexto interurbano requiere un tratamiento diferente.

Desde el sector de la carretera promovemos un transporte sostenible, integrado en el medio ambiente y respetándolo al máximo, pero sin descuidar las necesidades de los ciudadanos. Probablemente estamos lejos de conseguirlo, pero se avanza en esta línea. Quizá se trata de un sector que no ha sabido transmitir sus mejoras en este sentido a la sociedad, como sí lo han hecho, por ejemplo, las compañías eléctricas, con grandes campañas publicitarias.

El reciclado de firmes, reutilización de materiales, empleo de residuos en la construcción de carreteras, generación de sumideros de carbono asociados a los márgenes de las carreteras, reducción de la congestión por construcción de variantes de poblaciones y mejora de niveles de servicio… son algunos de los campos en los que se ha trabajado en los últimos años, y que se unen a la reducción de las emisiones de los vehículos y al uso de combustibles alternativos al petróleo y menos contaminantes, con el objetivo de un transporte más limpio y menos perjudicial.

Imaginemos un mundo sin carreteras: ¿estamos preparados para asumir un aumento del desempleo?, ¿una economía con una considerable reducción del PIB?, ¿una enorme reducción de la recaudación fiscal? Ciertamente, no. La sociedad no está preparada ni dispuesta a un mundo sin carreteras, porque forman parte de su vida, de su trabajo, de su ocio… Cambiemos “menos carreteras” por “carreteras sostenibles”. Conseguiremos avanzar en una dirección de equilibrio entre el respeto al medio ambiente y las necesidades de nuestros ciudadanos y nuestras economías.

Miguel María Muñoz Medina es presidente de la Asociación Española de la Carretera.

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Antes partía que periférica, de Hilari Ragué en El País de Cataluña

Posted in Economía, Historia, Política by reggio on 29 agosto, 2008

Román Perpiñá Grau (Reus 1902-1991) fue uno de los más destacados economistas españoles. Tras licenciarse en Ciencias Económicas en Deusto, con una beca de la mítica Junta de Ampliación de Estudios, se acabó de formar en Alemania, en la línea del estructuralismo económico. Al servicio de Cambó, fundó el Seminario de Estudios Económicos de la CHADE, que sería el primer servicio de estudios económicos de España. Tras la Guerra Civil se trasladó a Madrid y fue nombrado Consejero de Economía Nacional. Enseñó en la Universidad Complutense de Madrid y en la Pontificia de Salamanca. Al crearse los Premios Príncipe de Asturias, le fue otorgado el primero de Ciencias Sociales (1981). Discípulos suyos fueron grandes economistas, de tan variadas tendencias como Fuentes Quintana, Velarde Fuertes y Tamames.

Me he entretenido en presentar sucintamente al público no especializado la trayectoria del profesor Perpiñá Grau (que los economistas conocen mucho mejor que yo) porque, de lo contrario, tal vez no se daría crédito a su opinión sobre las vías de transporte en España. En su libro De estructura económica y economía hispana (Madrid, 1952) insiste tenazmente en la gran diferencia, desde el punto de vista de la estructura económica, entre el centro y la periferia de España. Parte de la afirmación de que “el desconocimiento de la estructura de nuestra población es fuente de errores de nuestra política económica”. La España interior tiene mayor extensión pero menor población y potencia económica que la periférica o mediterránea. Denuncia los “errores primitivos en el trazado de los transportes en España”, el principal de los cuales es la opción radial, cuando el movimiento económico principal es circular y periférico. Recuerda que ya en 1762 B. Ward escribió un Proyecto económico, publicado póstumamente en 1779, que proponía seis caminos grandes, todos partiendo de Madrid, dirigidos a La Coruña, Badajoz, Cádiz, Alicante y, hacia Francia, uno a Bayona y otro al Rosellón. Jovellanos, en su famoso informe, suponía ya empezada la construcción de aquellas vías radiales. Este fue el sistema adoptado cuando en la segunda mitad del siglo XIX se inició la red ferroviaria española. “Nuestro sistema radial de comunicación -comentaba Perpiñá- de una periferia rica a una meseta pobre cuyo punto de convergencia sólo tiene una población de poco más del 10% de la población de la periferia, pone de manifiesto que el desequilibrio de nuestro sistema de transportes se daría, aun suponiendo que la población del interior produjera la misma riqueza que la periferia: 90 de riqueza en la periferia y sólo 10 de contrabalanceo. El equilibrio es inestable. La dirección es única y no hay contradirección. El coste unitario por tonelada transportada sea por carretera o por ferrocarril ha de ser, por tanto, sumamente elevado porque en España son muy difíciles los retornos. Hay largos y largos kilómetros sin carga ni pasajeros para los transportes españoles. De ahí que el coste de la construcción pese fuertemente sobre las pocas unidades transportadas”.

Estos datos han cambiado considerablemente, por la fuerza de una política económica centralista. Hoy ya no podría escribir Balmes que Madrid está en medio de un gran desierto, porque hace tiempo que lo circunda un formidable cinturón industrial. El hispanista francés Jacques Mayriat contaba que el abad del Valle de los Caídos, Fray Justo Pérez de Urbel (que no era economista pero tenía buenos contactos con los jerifaltes del régimen) le había dicho que los catalanes presumen de ser los más industrializados y ricos, pero no se dan cuenta de que Franco ha impulsado la industrialización de Madrid y de toda Castilla; además, la principal industria catalana es la textil, que está en decadencia, mientras que en Madrid se ha fomentado la industria que tiene más futuro: química, eléctrica, farmacéutica, etc. (La Peninsule Ibérique, Institut d’Études Politiques, curso 1956-1957, pág. 485). Aun así sigue básicamente válido el análisis de Perpiñá Grau, de la mayor vitalidad de la periferia, y de que el movimiento de viajeros y mercancías es sobre todo circular, y así debería ser preferentemente la estructura de las vías de transporte. Seguramente saldría ahora en defensa del eje mediterráneo y criticaría que en los últimos decenios, al sobreponer a las antiguas carreteras la red de autopistas, y a la red ferroviaria convencional las líneas de gran velocidad, se haya persistido en el sistema radial y se haya hecho del kilómetro 0 de la Puerta del Sol el umbilicus Hispaniae.

“Antes una España roja que una España rota”, clamó un día José Calvo Sotelo. Ahora la divisa parece ser “antes partía que periférica”.

Hilari Ragué es historiador y monje de Montserrat.

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Dos maneras de ver España, de Justino Sinova en El Mundo

Posted in Política by reggio on 29 agosto, 2008

EL REVES DE LA TRAMA

Entre Jordi Pujol y Xabier Arzalluz hay una distancia sideral. No es cierto que sean idénticos los problemas que plantean Cataluña y el País Vasco a España. La diferencia entre esos dos problemas es la referencia a España, como ha quedado de manifiesto en las entrevistas publicadas en este periódico (el martes y el miércoles) con estos dos históricos líderes nacionalistas, declaraciones interesantísimas que conviene examinar y ponderar.

La divergencia básica es que el catalán Pujol quiere estar en España y el vasco Arzalluz quiere abandonar España. Siempre se supo que Pujol conservaba un fondo de lealtad, desfigurado o enmascarado por reivindicaciones nacionalistas y determinados exabruptos políticos. Ahora, cinco años después de que concluyera su dilatada etapa de seis legislaturas al frente de la Generalitat, confirma que no ha variado su compromiso de siempre con Cataluña y «con España», y rechaza el sueño de una Cataluña independiente integrada como país en Europa: «Eso no lo he creído nunca. Siempre defendí una España democrática, en la cual Cataluña tuviera el reconocimiento de personalidad propia, diferenciada dentro del Estado». Y como para subrayar esta alusión al vínculo, habla de Cataluña y del «resto de España». Son muy importantes estos indicios espontáneos. En cuestiones básicas, Pujol proclama la lealtad de Cataluña, lo que algunos prohombres de la Transición han reconocido previamente, y la eficacia nacionalista en la Generalitat, esto último al constatar que ahora que gobiernan los socialistas en Cataluña la relación con el resto de España «es peor que nunca». Y no le falta razón. Pujol ve a España como el marco en el que se integra Cataluña.

Arzalluz, en cambio, está por la asonada política. De España sólo quiere la ruptura, su objetivo ha sido la independencia «y sigue siéndolo». Su remedio consiste en aplicar el plan Ibarretxe, pese a que ya fue rechazado por el Parlamento, e intentarlo otra vez y «otra y otra», hasta que España ceda. Forma parte de su estrategia infamar a la democracia española, que reputa «de baja calidad» porque «la Transición se hizo con una continuidad jurídica con lo anterior». Es notable que confunda la técnica de reforma de la Transición con lo que él llama la «continuidad jurídica», pues la Constitución de 1978 significó la ruptura radical con el franquismo (ruptura jurídica y política mediante la reforma de la legalidad). Lo que no hizo la Constitución, que es lo que la deslegitima a sus ojos, fue reconocer el derecho de autodeterminación para una parte de España. Y lo que hace ahora Arzalluz es atribuir a su «pueblo» el deseo de marcharse de donde está. Más bien, lo que dicen las encuestas, una tras otra, es que los vascos que desean la independencia no son mayoría; y eso, pese a los terroristas, para quienes tiene palabras que no admiten un pase ético: «Los etarras viven mal y no son cobardes, simplemente están acosados». Arzalluz ve a España como el enemigo a derrotar.

Decía Ortega que el problema del lugar de Cataluña en España no se podía resolver, que sólo se podía «conllevar». Desde luego, lo que no se puede resolver ni «conllevar» es el problema de Euskadi mientras existan líderes como Arzalluz e Ibarretxe dispuestos a la ruptura, aunque la sociedad vasca sea plural y heterogénea, y una parte muy significativa de ella no vote al PNV y se sienta y quiera ser española. Por esto son tan importantes las próximas elecciones autonómicas (posiblemente en marzo): se resolvería un serio problema si una mayoría de vascos dijera no a esa terquedad fanática y traumática.

© Mundinteractivos, S.A.

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Arnaldo Otegi, sin paraguas, de Santiago González en El Mundo

Posted in Derechos, Política by reggio on 29 agosto, 2008

A CONTRAPELO

Mañana, cuando Arnaldo Otegi salga de Martutene tras haber cumplido los 15 meses que le impuso la Audiencia Nacional por enaltecimiento del terrorismo, no tendrá a muchos fieles esperándole. Menos, en cualquier caso, de los que le acompañaron, física o sentimentalmente, a la entrada.

Requerimientos de la dramaturgia cinematográfica. Cuando recuperó su libertad, el ex ministro Barrionuevo debió de sentir la misma añoranza de la cuantiosa peña que lo acompañó hasta las puertas de la cárcel de Guadalajara. ¿Qué se hizo de la solidaridad de antaño? Dios mío, qué solos se quedan los presos, escribió Bécquer poco más o menos.

Quedaba lejos el tiempo del esplendor para Otegi, cuando muñía con Eguiguren el vistoso proceso de paz, cuando la mayoría de las espectadoras (y una parte de los espectadores, claro) de ETB lo elegían en un programa de sobremesa como el político más sexy de Euskal Herria. No se asombren, que en todas partes cuecen habas. En diciembre de 1993, el buen pueblo español que ve la tele, votó los premios Queridísimos 93 que patrocinaba Tele 5. El galardón al político más valorado por los televidentes fue Jesús Gil y Gil y el queridísimo de la Economía fue el entonces presidente de Banesto, Mario Conde. El banquero no pudo recogerlo porque aquel 28 de diciembre, día de los inocentes, vio cómo el Banco de España intervenía su banco y ponía fin a su carrera.

Qué añoranza de aquel día en que un presidente del Gobierno le reconocía como «líder de la izquierda abertzale» y lo elogiaba porque «ha hecho un discurso por la paz y abre una etapa distinta en Euskadi». Entonces era un líder. No porque se lo pareciese a Zapatero, cuyo ojo clínico en la materia se ha visto cuestionado por los hechos en no pocas ocasiones. Era un líder porque así le parecía a ETA. El 3 de diciembre de 2006, Otegi fue el principal orador de un mitin convocado por su ilegalizado partido en Oyarzun. Era domingo y llovía. Las fotos del acto muestran al orador frente al atril, mientras un propio sostenía solícito un gran paraguas azulón a cuadros. El del paraguas se llamaba Sergio Lezkano Bernal y fue detenido cuatro meses más tarde por ser uno de los integrantes del comando Donosti. Pocas fotos hay que materialicen tanto la metáfora estar bajo el paraguas de ETA.

Detenido el 8 de junio de 2007, ha cumplido íntegra su condena. Mes y medio después del encarcelamiento, Pernando Barrena y Jone Goirizelaia presentaban en rueda de prensa una página web (www.arnaldoaskatu.org) para que sus adeptos inundasen la red con reivindicaciones de libertad para el preso. La falta de respuesta popular llevó a clausurarla unas semanas más tarde.

Todo hace pensar que Otegi es un dirigente amortizado para la organización terrorista. Las tres causas que aún tiene pendientes en los juzgados centrales 4, 5 y 6 de la Audiencia Nacional pueden volver a llevarlo a la cárcel en un futuro próximo.

No es la primera vez que ETA descataloga a algún dirigente batasuno. Habrá que ver si Otegi empieza a callarse y permanece mudo unos 10 años. Fue el tiempo que estuvieron callados Txomin Ziluaga y los dirigentes de HASI expulsados en 1988 y el que se mantuvo en silencio el anterior portavoz, Floren Aoiz, que dejó de serlo tras ser condenado a siete años de prisión por el Tribunal Supremo en 1997. Dos años más tarde, el Tribunal Constitucional admitió el recurso de amparo de Aoiz y del resto de la Mesa Nacional. Al salir, había una nueva dirección con un nuevo portavoz llamado Arnaldo Otegi. La cárcel se lo dio, la cárcel se lo quitó.

© Mundinteractivos, S.A.

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Ni guerra ni fría, de Xavier Bru de Sala en La Vanguardia

Posted in Internacional, Política by reggio on 29 agosto, 2008

Para ambos contendientes, la guerra fría se basaba en un enorme esfuerzo armamentístico unido a un cálculo de la destrucción que, llegado el momento, cada bando era capaz de infligir al otro. Si se llamó, con tanto acierto, fría, era porque en vez de enfrentarse en el campo de batalla, como todo el mundo era campo de batalla, se medían las fuerzas sobre el mapa o de modo indirecto. Rusia empezó a perder aquella larga y para nosotros incruenta guerra en Cuba porque, después de desafiar a Estados Unidos, se arrugó. La continuó perdiendo en Checoslovaquia: al invadir militarmente uno de sus aliados, puso de manifiesto que no eran tales, sólo satélites, y que deseaban cambiar de bando, cosa que no sucedía con los miembros de la OTAN.

La acabó de perder, y de forma estrepitosa, con la combinación de dos elementos más: los antimisiles americanos, que protegían al enemigo mientras Rusia quedaba igualmente expuesta; y el colapso de la sociedad y el sistema productivo.

La dictadura es un fenómeno tan antiguo como la humanidad, y la lucha contra ella será aún larga, muy larga (tanto, que nunca se acabará). Pero el comunismo se acabó. Rusia lo hundió al convertir en unos decenios un gran país en una masa inerme, maniatada, sin energías. No hay que hacer caso pues a quienes pronostican la vuelta de la guerra fría. Rusia es preocupante para Europa, pero no puede enfrentarse a la OTAN con éxito en asuntos de mucho calado por razones de decadencia interior y manifiesta inferioridad militar.

Tampoco es de recibo machacar a Europa, ni por un supuesto exceso de tolerancia con Rusia, ni por lo contrario, invertir poco en armamento y mostrarse escasamente dispuesta al uso intimidatorio de sus ejércitos (para eso ya están los norteamericanos, que se enfadarían mucho si les disputáramos este papel). Europa, como actor principal y vecino de Rusia, ha hecho varias cosas de primerísimo orden. La primera, demostrar que el capitalismo democrático le da mil vueltas al comunismo. Lo que la gente quiere de un modo constante es disminuir el sufrimiento y aumentar su calidad de vida. El bienestar y las libertades son ingredientes fundamentales para toda sociedad humana. A nuestro lado del telón de acero ambas contaban con índices elevados, mientras que en el otro el bienestar era escaso y las libertades fueron sustituidas por un régimen policial que obligaba a los ciudadanos a convertirse en delatores de sus familiares y amigos. Si los países del Pacto de Varsovia querían cambiar de bando ha sido en buena parte por comparación. Con el dinero inicial del plan Marshall y sin fuentes propias de energía, Europa ha construido las sociedades más equitativas, más ricas y menos peligrosas que ha conocido el planeta.

La segunda cosa que ha hecho Europa es unirse, ampliarse y acelerar el desarrollo económico, social y político de cuantos se han unido al club o aspiraban a entrar. No es poco. La tercera, que tal vez acabe siendo discutible pero de la que por ahora no podríamos arrepentirnos, consiste en haber apostado por una notable interdependencia con nuestro mayor enemigo común. Nos hemos convertido en el mejor cliente de Rusia, sin el cual no tendría ni aliento para bravatas, y a la vez en vulnerables a un posible y hasta probable chantaje en forma de corte de suministro de gas y petróleo.

Lo peor de esta situación es el uso abusivo que hace Rusia de su poder, sea poco o mucho. Siempre chantajista, intimidatorio, abusivo, con la bota por delante, calculando sólo ventajas para ella y sacrificios para los demás. Así se ha hecho odiar por todos quienes la rodean, casi sin excepción. Así seguirá haciéndolo, pues a la primera de cambio, y sin estar de veras preparada, ya vuelve a ejercer de matón.

¿Cuál es la respuesta adecuada a la invasión de Georgia? No había muchas más posibilidades. De entrada, protestar, negociar, dejarse tomar el pelo. Luego, algo más sustancioso. Admitir de una vez a Georgia en el seno de la OTAN, si no hay otro remedio, mutilada, para ir completando así el rodeo militar de un país que se niega a admitir su lugar geoestratégico y sacrifica el bienestar de sus ciudadanos a cambio de pavonearse y destruir (pagando Europa). Con Georgia en nuestro lado, dispondremos además de una ruta terrestre alternativa para el suministro energético, de modo que no nos quedemos sin gas y petróleo en caso de que la apuesta por la interdependencia acabe saliendo mal.

Las buenas palabras siguen sin ser bien recibidas en Rusia. Pero las acciones, esas sí las entienden. Y siguen sabiendo calcular. Así que únicamente en caso de salir perdiendo con sus incivilizadas bravatas acabarán cediendo, eso es apostar por la libertad, el desarrollo, las relaciones amistosas y un lugar en el mundo conforme a una grandeza que sería verdadera y no intimidatoria. Es lo que todos deseamos y sus ciudadanos acabarían agradeciendo, pero no se logrará sin firmeza occidental. Si Rusia gana Osetia del Sur y Abjasia, la OTAN debe recobrar sentido incorporando a Georgia. De entrada.

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Obama, género y raza, de Alfredo Abián en La Vanguardia

Posted in Internacional, Política by reggio on 29 agosto, 2008

En los años 30 Nueva York era uno de los escasísimos refugios del trotskismo, junto a Coyoacán, la zona del distrito federal de México donde un catalán asesinó al exiliado Lev Trotsky. Los neoyorquinos siempre se las han dado de liberales; progres, decimos por aquí. Tanto, que su excelente semanario de referencia, The New Yorker,dedicó en julio una entrañable portada a Barack Obama. Era una caricatura a toda página en la que se veía al senador por Illinois ataviado con chilaba y turbante. Saludaba chocando un puño a su esposa, Michelle, que iba vestida de guerrillera paramilitar con canana y un kalashnikov cruzado a la espalda. La colorista escena tenía lugar en el despacho Oval de la Casa Blanca, donde un cuadro de Osama bin Laden presidía una chimenea en la que ardía la bandera de Estados Unidos. Los editores, progresistas ellos, juraron hasta la saciedad que la viñeta pretendía ridiculizar todos los tópicos que habían circulado sobre el candidato demócrata. La mayoría de ellos difundidos por conservadores extremistas.

El problema es que, meses antes, se publicó una fotografía de Obama tomada en un viaje a Kenia, de donde era originario su padre. En ella, el hoy candidato lucía túnica y toca típicas de la zona. Su equipo de campaña señaló como responsable de la difusión de la imagen a Hillary Clinton, la senadora por Nueva York que ha quedado apeada de la carrera presidencial. Hemos asistido a unas vibrantes elecciones primarias. Tan apasionadas como sucias. El género (Clinton era la primera mujer que aspiraba a ser presidenciable) y la raza (Obama era el primer negro) han caído bajo. Pero el feminismo mal entendido rozó el delirio. Tanto, que se ha llegado a afirmar que el contrincante de Hillary ha llegado tan lejos por el hecho de ser negro e inspirar compasión.

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Extraños demócratas, de Javier Ortiz en Público

Posted in Derechos, Política by reggio on 29 agosto, 2008

Según un estudio elaborado no hace mucho con un montón de avales académicos, siete de cada diez españoles no tienen ni el más mínimo interés por la política. Admiten sin rubor que no le prestan ninguna atención. (Por los comentarios que tengo oídos yo en las barras de algunos bares, me da que hay otro diez por ciento suplementario que cabría sumar a ese setenta: el integrado por quienes hablan como si supieran, cuando es obvio que no tienen ni pajolera idea.)

Pongo el dato en relación con otro que procede del mismo trabajo demoscópico: casi nueve de cada diez españoles consideran que la democracia es preferible a cualquier otro sistema de gobierno.

Lo que me sugiere tres reflexiones básicas.

Primera.– Considerando el ínfimo conocimiento de la materia que reconocen tener esos siete de cada diez, ¿cómo tomarse en serio sus opiniones sobre los sistemas de gobierno? Es como si alguien empezara diciéndonos que no sabe nada de fútbol y acto seguido afirmara que el sistema táctico de Luis Aragonés, alias El sabio de Hortaleza, alias Zapatones, es el mejor que se ha conocido en España en los últimos 50 años. Una vez  que alguien admite que no sabe de algo, ¿por qué opina?

Me  consta que es una costumbre generalizada, muy parecida a la de ésos que te dicen de tal novela o de tal otra que es “muy buena” cuando ellos mismos no saben ni redactar el texto de una postal. Pero no por ser un vicio muy común resulta menos disparatado.

Segunda.– Si siete de cada diez ciudadanos españoles admiten con total naturalidad que no tienen interés alguno en participar en la res publica –ni siquiera en saber de qué va–, ¿a cuento de qué defienden un sistema que se basa teóricamente en la participación de los ciudadanos? ¡Están a favor de la democracia, pero hacen lo posible para que funcione la oligarquía (o sea, el gobierno de unos pocos)!

Tercera.– Y, si no les interesa la política y proclaman impúdicamente que su ignorancia sobre lo que se decide en ese terreno es abrumadora, ¿por qué y para qué diablos votan? ¿En función de qué lo hacen?

Con una aplastante mayoría como ésa, parece razonable que nuestra vida política esté como está.

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Salas sin fiestas, de Luis Arias Argüelles-Meres en La Nueva España

Posted in Asturias, Política, Sociedad by reggio on 29 agosto, 2008

Salas, sábado, 23 de agosto, hora del vermú. Aparco el coche en la avenida de Galicia. Tras la lectura del último artículo de Celsa Díaz en este periódico, «Robespierres botánicos», me temo lo peor. Sé que alguien decidió talar árboles centenarios en el parque Carmen Zulueta y soy consciente de que no me espera una experiencia grata. En efecto, el aspecto que presenta el parque es desolador. Árboles que ya no están, maleza y abandono. En pocos minutos rescato imágenes de mi infancia en los columpios y en los alrededores del estanque, con el Nonaya al fondo. Aquel parque, que fue puro romanticismo, que era un lugar «atopadizo», ya no existe, es como si le hubiesen arrancado, desaprensivamente, las entrañas. ¿Tan difícil era conservar aquello? ¿Tanto cuesta imaginar el desgarro que semejante barbaridad iba a producir en todos aquellos que sentimos ese parque como uno de los testigos de nuestra infancia? ¿Existen argumentos que puedan justificar este «parquicidio»?

Tengo, sin embargo, la impresión de que lo que más preocupa y ocupa en la villa es la no celebración de las fiestas que, según creo, hubieran tenido lugar en el penúltimo fin de semana agosteño. Se diría que no se ha reparado aún lo suficiente en el aspecto que presenta el parque. Salas está en obras, despanzurrada, y esto que les digo forma parte de un todo que un día presentará su faz remodelada, sólo Dios sabe cómo.

Tanto el PP como IU han cargado las tintas contra el equipo de gobierno del municipio, mientras que éste dice haber hecho cuanto estuvo en su mano para que se crease una Comisión de Festejos que tendría una importante dotación económica con vistas a organizar unas fiestas por todo lo alto. Nos hemos perdido la plateresca prosa con que el Alcalde nos vino deleitando año tras año en el programa festivo.

¿Es éste el problema más acuciante que tiene la capital del municipio salense con las incógnitas que hay planteadas acerca de explotaciones de canteras, como es el caso de Biescas? ¿Y qué decir de los plazos desconocidos de la autovía de la Espina? ¿Y qué pensar del descontento que hay en las localidades afectadas por el cambio de la variante que iba a hacerse en el Llanón? ¿Y qué valoración hacemos al constatar que hay pueblos que no sólo no tienen saneamiento, sino que ni siquiera se sabe cuándo se va a hacer, si es que algún día se realizarán esas obras?

Sin embargo, hay algo que no debemos perder de vista. Durante muchos años, fue el Ayuntamiento quien se encargó de la organización de las fiestas del Bollo en Salas. Es decir, que la llamada sociedad civil hizo de convidado de piedra. Si al cabo de una etapa que ya supera ampliamente la década, se le dice al pueblo llano que se haga cargo de los festejos creando una comisión ad hoc, no es en modo alguno sorprendente que haya reticencias y dudas que vienen dadas no sólo por la falta de experiencia, sino también por la ausencia de implicación en algo en lo que se sintieron ajenos.

Es decir, lo que aquí hay es la prueba inequívoca de una sociedad civil que no se siente copartícipe de la vida pública, que vino estando, casi exclusivamente, en manos de los políticos. Y tal cosa va más allá del lamento más o menos generalizado por la no celebración de las fiestas en este año 2008.

Como escribí hace aproximadamente un año, a mí me hubiera gustado que algún devoto, no ya de Frascuelo y de María, siguiendo el poema machadiano, sino del vino peleón y del bollo con chorizo, además de la rifa de la xata, se encargase de organizar las fiestas del Bollo, aunque fuese con la filosofía de los coros y danzas del régimen anterior con el que tanta implicación tuvo algún personaje muy entusiasta de estos parajes. Pero no vi cumplida mi desiderata.

Y no puedo no preguntarme cómo será recordado este 2008 en Salas. ¿Acaso como el año del «arboricidio»? ¿Acaso como el año en que, a pesar de celebrarse el 400.º aniversario de la fundación de la Universidad de Oviedo por parte de Valdés-Salas, la villa no acogió actos de relieve sobre su personaje histórico más importante, ni fue sede de congresos sobre la vida y obra del inquisidor general que le hubiesen dado un realce que nos perdimos? ¿Acaso como el año en que la asignación presupuestaria para la rehabilitación del monasterio de Cornellana sufrió una mengua importante? ¿Acaso como el año en que dos tramos de la autovía de la Espina que pasan por este concejo carecen de plazo de ejecución? Y también cabe preguntarse si, ante todo esto, los partidos de la oposición tenían y tienen propuestas concretas.

Pero que no cunda el pesimismo. Aunque no haya habido fiestas, ocasiones tendremos de divertidas reuniones con tambor y gaita. Como escribió Caballero Bonald, «somos el tiempo que nos queda». Y toca disfrutarlo. Y bailar.

Lo que pasa es que en ese tiempo que nos queda el parque Carmen Zulueta, tal y como lo conocimos, sólo será un recuerdo.

¡Ay!

El periodismo, una actividad esclavizada por un monopolio que se derrumba, de Juan Vega en su Blog

Posted in Derechos, Medios, Política by reggio on 29 agosto, 2008

Reunión de intelectuales

Las vacaciones son fundamentales, como el sueño, para ordenar las ideas, y aquí les tiro, encima de la mesa, dos cuestiones sencillas, pero esenciales, que para mí, por formar parte de las que han marcado mi propia vida, resultan de una importancia capital, aunque realmente sospecho que se trata de problemas de rabiosa actualidad en todo el mundo.

El planteamiento es el siguiente: ¿en qué se diferencia la literatura y el periodismo, como géneros del escribir, en un mundo en el que el literato es un raro ser lleno de privilegios, mientras que el periodista es un esclavo del editor de por vida? Porque por si alguno no lo sabe, se lo recuerdo: mientras que el “escritor” es una vaca sagrada en nuestras sociedades, el periodista, que curiosamente no es un “escritor”, no es dueño de lo que escribe, sino que el resultado de su trabajo intelectual, es propiedad del editor (ver el Artículo 8 de la Ley de Propiedad Intelectual). Un curioso estado de cosas, que viene ya de la noche de los tiempos, que en la era de Internet y los blog vuela por los aires, abriendo el paso a una confusión total sobre lo que nos espera.

Para empezar, ahí va la banal constatación del uso del lenguaje. “Escritor” es todo aquel que escribe cosas que no tienen que ver, mayormente, con la realidad, e incluso cuando es “escritor realista”, está obligado a esconder totalmente a sus personajes -salvo que estén muertos-, bajo amenaza de ser expulsado de tan feliz comunidad. Es “escritor” cualquiera, tenga un enorme conocimiento del lenguaje o sea analfabero funcional, ya sea persona de ideas coherentes, ya un orate confuso; basta con que publique sus obras en papel impreso, siempre que no sea en un periódico o una revista, puesCarlos Rizzi entonces deja de ser “escritor”, y se convierte en periodista. ¡Oh milagrosa ley del embudo, que transmuta al amo en esclavo, cuando se trata de “informar” a los ciudadanos!.

Así pues, el periodista no es un “escritor” emancipado, sino un esclavo no manumitido , y por lo tanto sometido,  que carece de derechos sobre lo que escribe, y de hecho, cuando un periodista quiere quitarse el polvo, y aspira a un mayor reconocimiento, firma en sus “créditos”, con la aparente redundancia de “escritor y periodista”, y de hecho, dos de ellos -escritores y periodistas-, han logrado en España el suficiente predicamento, como para ser incluídos en el selecto círculo de la Academia de la Lengua, y que no en vano, ambos son más editores que periodistas.

Por si alguien no lo sabe, en contraste con el entusiasmo que derrocha nuestro sistema hacia la figura del llamado “escritor” -que forma parte de los a su vez llamados “intelectuales”, cuya misión fundamental es firmar manifiestos de apoyo de quien manda o quiere mandar, y si no callarse-, el periodista, que no es ni “intelectual” ni artista -salvo el bueno de Mariano José de Larra, que es la excepción histórica que confirma la regla-, se encuentra con que su firma tiene muy poco valor social, salvo casos muy contados en los que el afortunado es, como vemos, además de periodista, editor, pues -y hay que insistir en que ésta es la clave- el periodista no es dueño de sus obras, y esa es la diferencia fundamental que explica por qué un plumilla -potencialmente una persona cultísima, que ha escrito miles de páginas-, no es un “escritor”, mientras que un patán, que en su vida ha escrito cuatro versos carentes de sindéresis, sí lo puede ser, y de hecho hay muchísimos así.

Como vemos, y dejando sentado que la cuestión esencial es que la obra periodística es propiedad, en todo el mundo, del empresario, y si en España por ejemplo, eso ocurre con el derecho patrimonial, en el derecho norteamericano, que impregna Internet, la work made for hire, incluye también los derechos morales, cuando llegamos a concluir que de esta manera el periodista se convierte en un auténtico esclavo del editor -¿quién marca la línea?-, que aparece así beneficiado con una extraña prebenda, pues sí los ciudadanos no pueden ser periodistas para gozar de la protección de las leyes de prensa, y esa protección se dispensa tan sólo a las empresas periodísticas, nos encontramos con que la información y la opinión son un monopolio mercantil, ajeno a las personas particulares, sin que esto tenga nada que ver ni con la calidad de la obra, su seriedad o su rigor, sino con el derecho de propiedad y el control de la información y la opinión en las sociedades.

Así de grueso. Así de contradictorio con todas las constituciones y declaraciones de derechos fundamentales de la persona. Los ciudadanos no tienen derecho a informar, a pesar de la revolución de los blog, dado que sólo pueden informar los asalariados de los empresarios -eso sí, mientras están asalariados, si no, no- que tienen el monopolio de la información, concedido por las leyes y los estados.

Les recomiendo un interesante artículo del profesor de la Universidad del País Vasco, Javier Díaz Noci, que es de los pocos “intelectuales” que tienen colgado en la red ensayos sobre tan apasionantes cuestiones, que nos recuerda un dato muy interesante, que debe ser tenido en cuenta: el origen del llamado “derecho de autor” o “propiedad intelectual”, no es tanto el proceso de creación de un derecho, cuanto la búsqueda de un culpable para ser castigado, y cita una obra de Luis Gil del año 85, para ilustrar la figura de la llamada apropiación penal: “en relación a lo que podría llamarse la apropiación penal. Los textos, los libros y los discursos empezaron a tener realmente autores (…) en la medida en que se podía ser castigado”.

Para ilustrar los primeros textos en los que se encuentran los orígenes de estos supuestos derechos en nuestra época, Díaz Noci cita un texto del brasileño Carlos Rizzini, recogido en su obra O jornalismo antes da tipografia. Se trata de una ordenanza promulgada por el Rey Cristianísimo, Carlos VI de Francia, en 1395, aunque hay muchos más textos de la época, éste es muy elocuente, y comprensible, a pesar de tratarse de francés medieval: “À tous ditteurs, faiseurs de ditz et de chançons et à tous autres menestriers de bouche et recordeurs de ditz que ils ne facent, dyent, ne chantent, en place ne ailleurs, aucuns ditz, rymes ne chançons que facent mention du Pape, du Roy, nostre sire, de nos seigneurs de France (…) soubs peine (…) d’estre mis en prison deux moins au pain et à l’eaue“.

Ya ven, dos meses de prisión a pan y agua, a todo aquel que ose mencionar al Papa, al Rey “nuestro señor”, o nuestros “señores de Francia”. Que se lo digan a nuestro ilustre y genial don Francisco de Quevedo y Villegas, que acabó cargado de cadenas en San Marcos de León, cuando al Conde-Duque de Olivares se le hincharon las pelotas, ante la libertad que había sido capaz de hacer gala un hidalgo de poca monta, como era el Señor de la Torre de Juan Abad.

Así pues, desde los tiempos de Carlos VI de Francia, pasando por la España de Felipe IV y su valido, don Gaspar de Guzmán y Pimentel, hasta nuestros días, la historia del derecho de autor, es la historia misma de la usurpación por los poderosos del supuesto derecho a informar y a la información, siempre prohibido a los particulares, lo que nos sume hoy en una enorme perplejidad ante la explosión de Internet, que permite que cualquier ciudadano organice y gestione un medio de comunicación, como son los blog, o las páginas que difunden blogs, como es el caso de nuestra experiencia en ElComentario.TV, ya que nadie sabe qué derechos tiene o deja de tener cada uno, en esta nueva selva, en la que se utiliza a la Agencia Nacional de Protección de Datos Informáticos, cuando conviene (incluso de una manera, como en este caso, que hasta el más tonto ve que nada tiene que ver el derecho protegido en la ley con su aplicación; ver Artículo 6 de la LPD), para multar a los ciudadanos que recogen hechos noticiosos con una cámara de vídeo, apuntalando así una vez más el monopolio de la información a favor de las empresas mercantiles, en detrimento del derecho a la libre información, porque sí, sin apoyo legal alguno, porque al que manda se le antoja y el que obedece obedece y se acabó. No hay más que hablar. Aquí estamos como en la España del Conde-Duque otra vez.

Evidentemente, vienen tiempos confusos, en los que habrá que ir descubriendo qué es lo que se puede o no se puede hacer aquí, pero lo cierto es que el contexto tecnológico es totalmente favorable a los ciudadanos, puesto que el monopolio empresarial de la información y la opinión, que ha venido a sustituir a la prohibición de hacer “mention du Pape, du Roy, nostre sire, de nos seigneurs de France”, se derrumba ante una realidad imparable: el empresario de comunicación, es aquí y ahora, en el universo de la blogosfera, un personaje superfluo, ante la soberanía del indivíduo.

¡Veremos cómo acaba esto! Pero mientras empieza o acaba, la aventura es fascinante, aunque lo más probable es que el camino nos conduzca hacia un nuevo fascismo, que ya se deja escuchar aporreando las puertas del sistema, con abusos de poder, fraudes de ley y una sistemática desviación en la aplicación de las normas que se aplican.

Propaganda antifascista en la Guerra Civil española

Etiquetas: ElComentarioTV, Luis Gil, Artículo 8 de la Ley de Propiedad Intelectual, Carlos Rizzini, work made for hire, el periodista no es un “escritor” emancipado, O jornalismo antes da tipografia, de los blog, Agencia Nacional de Protección de Datos Informáticos, sino un esclavo no manumitido, Los ciudadanos no tienen derecho a informar, información y la opinión son un monopolio mercantil, Gaspar de Guzmán y Pimentel, Francisco de Quevedo y Villegas, Mariano José de Larra, Javier Díaz Noci, Academia de la Lengua
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Señales de luz en el mercado y optimismo en el frente, de Rubén J. Lapetra en El Confidencial

Posted in Economía by reggio on 29 agosto, 2008

Optimismo y pesimismo tienen en común que aparecen sin avisar y se van sin despedirse. Para el mercado, desde ayer, parece como si se encendieran las luces. La desconfianza, el eje de la oscura crisis financiera, tiene motivos para persistir, pero también para desaparecer. Ayer, jueves 28 de agosto: lluvia de datos económicos positivos. Optimismo a raudales. Indicadores adelantados, secundarios, finales, revisionesBolsas al alza, como no, reaccionando con histerismo habitual a lo bueno y a lo malo. Día de estímulo.

Noticias frescas y positivas del día, principalmente, procedentes del sistema financiero. MBIA, la mayor aseguradora de bonos de EEUU, acuerda reasegurar un paquete de bonos públicos asegurados por FGIC por importe de 184.000 millones de dólares (unos 125.000 millones deeuros). Un acuerdo que permitirá respirar a numerosos organismos estatales. FGIC tiene calificación financiera de ‘bono basura o grado especulativo‘ según las principales agencias de rating. Respiran también hasta las agencias semiestatales de hipotecas Fannie Mae y Freddie Mac, que se han recuperado sensiblemente en bolsa en las últimas jornadas, aliviando sus accionistas como Sovereign o JPMorgan. Incluso los resultados comienzan a sentar bien. No son tan malos como se esperaba en Credit Agricole, el banco francés más tocado en esta crisis, revela una profunda caída del beneficio, hasta el 94%, pero asume que puede que lo peor haya pasado. Sus acciones se disparan más del 9%.

Subidas generalizadas en los bancos europeos, incluso en los españoles, a pesar del bombardeo de informaciones negativas sobre como les afectará el endurecimiento de las normas del Banco Central Europeo (BCE)  al hora de utilizar deuda como colateral y garantía en las subastas de liquidez. Tranquilidad en el frente. Montados sobre un nivel de provisiones de 38.252 millones de euros, entre genéricas y específicas, los bancos en España miran con relativo optimismo su situación ante la crisis frente a lo que están pasando sus homólogos en EEUU, Francia, Alemania y, especialmente, en Reino Unido, donde el sistema bancario amanece día sí y día también con problemas de todo tipo.

La situación española preocupa -por el lado de los resultados- pero no parece poner en cuestión un escenario de extrema gravedad para los bancos ibéricos. Los beneficios comienzan a caer, pero no se desploman un 90% como en otros países. Un detalle a tener en cuenta. En la última gran crisis inmobiliaria en España, los bancos no perdieron precisamente la camisa. Se hicieron con el control de los activos sobre los que habían concedido créditos y los fueron enajenando poco a poco años después, perdiendo lo mínimo o, incluso, ganando.

El papel de los bancos centrales vuelve a ser clave en estos momentospara que se recupere la confianza. La coordinación entre lasprincipales autoridades monetarias puede ser un buen punto de partida.Según el diario alemán FT Deutschland, la Fed, el Banco de Inglaterra y el BCE están discutiendo la apertura de una ventana de liquidez endólares para los bancos europeos que puede ser permanente (posición dela Fed) o en caso de emergencia (del BCE). Por su parte, parece preocupante la división e indefinición en el seno del Banco de Inglaterra sobre qué hacer con la política monetaria. Según las actas de la reunión de agosto, unos optan por no hacer nada, otros por rebajas de tipos que saquen a Reino Unido de su cantada recesión y otros por elevar tipos para proteger la estabilidad de precios.

La revisión al alza del crecimiento de la economía de EEUU, del 1,9% al 3,3%, no deja lugar a la duda de que la ola de bajadas de tipos de interés por parte de la Fed ha tenido efecto. Los estímulos monetarios tardan entre tres y seis meses en dejarse sentir. Ben Bernanke comenzó a recortarlos hace ahora casi un año, el 18 de septiembre, y terminó de hacerlo el pasado 30 de abril. El empujón debe durar, al menos, hasta finales de año. Los tipos reales (ajustando la inflación) vuelven a ser negativos, quizá demasiado negativos. Tanto que algunos gobernadores de la Fed se están apresurando a indicar que hay que volver a subirlos cuanto antes por la inflación que se está generando. También lo hacen en Japón. El Gobierno prepara un plan de estímulos por valor cercano a los 100.000 millones de dólares.

De Europa también surgen cifras positivas. El desempleo alemán bajó en 40.000 personas en agosto, colocando la tasa de paro en el 7,6%, la más baja desde mayo de 1992. Un dato que rompe la tendencia y puede llegar a confundir el deterioro de otros indicadores. Pero, si se está creando empleo, algo sugiere que el resto de señales económicas deberían mejorar, al menos, teniendo en cuenta que la masa de población con renta disponible está aumentando y, tarde o temprano, lo hará el consumo. Incluso España o Bélgica emiten señales alentadoras con sus respectivas caídas en los indices de precios. Algo es algo. La caída de los precios de la energía y alimentos prometen ser un alivio en el futuro inmediato, especialmente, ante el renovado discurso agresivo del BCE. Optimismo.

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Ya no es crisis, es recesión, de José Antonio Zarzalejos en Estrella Digital

Posted in Economía, Política by reggio on 29 agosto, 2008

El Gobierno puede cometer un nuevo error si, como hiciera cuando negó reiteradamente la crisis, insiste ahora en que España no está en recesión. La caída en picado de la inversión y de la producción industrial, en combinación con una deuda externa que es de las más abultadas del mundo, retraen el consumo, destruyen empleo y crean las condiciones recesivas en las que están inmersos ya otros países. El mínimo crecimiento del PIB en el segundo trimestre (sólo un 0,1%) y el respiro que el descenso del precio del crudo ha dado el mes de julio a la inflación (baja del 5,3% al 4,9%), no son datos suficientes para eludir el diagnóstico más duro y contundente sobre nuestra economía.

La opinión pública se ha sentido engañada cuando el Gobierno aventó cualquier atisbo de crisis, sustituyendo un concepto bien inteligible por expresiones eufemísticas y alternativas como las de “frenazo”, “desaceleración” y similares. Pugnar ahora por evitar el reconocimiento de que estamos al borde de crecimientos negativos y con una deuda exterior que no sabemos cómo ni cuándo vamos a poder pagar, sería reiterar el error anterior. Mucho más cuando el Ejecutivo debe resolver con estos deteriorados mimbres dos cuestiones fundamentales: la financiación autonómica cuya propuesta gubernamental Solbes acaba de explicar en el Congreso con más pitos que palmas, y la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2009. Si el gabinete de Zapatero no resuelve bien estos dos compromisos, su deterioro político podría avanzar en progresión geométrica.

En esa línea de malos augurios, pasando del campo de la previsión política a la económica, la Bolsa sigue dándole vueltas a los 11.400-11.500 puntos cuando llegó a estar en más de 14.000. Esto supone que el patrimonio del ahorrador nacional ha perdido este año del orden del 20-25% de su valor aunque la rentabilidad por dividendo se mantenga por el momento. Más aún: los indicadores del turismo en julio-agosto son malos, y si también la industria de sol y playa queda tocada, es que tenemos un panorama abrumador porque el conjunto del sistema está tocado: venta de pisos, venta de vehículos, consumo doméstico, servicios turísticos, producción industrial, deuda exterior…

Siendo cierto que el pesimismo no crea un puesto de trabajo, como dice Rodríguez Zapatero, también lo es que el optimismo tampoco lo hace. Así que lo mejor es el realismo del que debe partir el doble mensaje de a) reformas estructurales, fiscales y laborales de las que salga un nuevo modelo económico y b) llamamiento a la más estricta austeridad en las cuentas públicas y particulares.

Además, la economía hay que contextualizarla en el momento internacional. En este orden de cosas, la nueva “guerra fría”, primero en el Cáucaso y ahora también en el Báltico, en un enfrentamiento sordo pero durísimo entre EE. UU., la UE y algunos países de la antigua URSS y la Rusia sovietizada de Vladimir Putin, vuelca un factor de incertidumbre sobre el momento presente porque aquella zona del mundo es energéticamente estratégica. El aumento progresivo de la tensión, puede golpear sobre los precios del crudo y elevarlos abruptamente, abriendo un frente adicional a las economías occidentales.

Por fin, los Estados Unidos entra en un período de ensimismamiento con el proceso electoral de nuevo presidente que culminará el cuatro de Noviembre –tomará posesión en Enero de 2009—no siendo indiferente quién resulte ganador. Obama ilusiona pero inquieta; MacCain, no ilusiona pero tranquiliza.

En definitiva, un panorama negativamente abierto en el que hay que caminar con realismo lo que aconseja hacer un buen diagnóstico: hemos pasado de la crisis a la recesión, tanto por causas internas como externas y el pronóstico lleva a alertar de que lo peor no ha llegado y que la travesía del desierto será larga y acaso no culmine, como machaconamente se repite, en 2010 sino más adelante. Y la verdad, no sabemos si tenemos Gobierno para aguantar más allá de entre doce y veinte meses a la vista de sus propias incapacidades y la volatilidad de sus pactos con otras fuerzas políticas.

El Cáucaso: polvorín geoestratégico, de John Saxe-Fernández en La Jornada

Posted in Economía, Internacional, Política by reggio on 29 agosto, 2008

El ataque contra Osetia del Sur ordenado por Mijail Saakashvili, presidente de Georgia, fue atroz: mató a mil 500 civiles, destruyó la capital Tsjinvali, demolió barrios residenciales, la universidad, los hospitales y provocó 100 mil refugiados en la zona. La respuesta rusa no se hizo esperar, por lo que el aliento de la Casa Blanca a esa agresión concita la atención de las cancillerías de Europa y su liderato militar, en especial el francés, inglés y alemán. Ello por las graves amenazas a la paz en una región de fuerte gravitación geoestratégica, las cuales confirman cuán mortal sería aceptar a Georgia en la OTAN. Fue un golpe al equilibrio euroasiático, producto de un complicado cálculo georgiano. Porque, además de una homicida provocación, fue un operativo comicial: al calor de la reacción rusa provocada por Tiflis, John McCain repuntó en las encuestas cuatro puntos sobre Obama.

Según Pat Buchanan, ex consejero de Nixon, Ford y Reagan, el manejo tras bambalinas lo hizo Randy Scheunemann, principal consejero de política exterior de McCain, que cabildea por el ingreso de Georgia a la OTAN. Buchanan revela que Randy recibe jugosos pagos de Saakashvili, quien dice estar en contacto de “hasta dos veces al día” con el candidato republicano. Esa ventaja electoral bajó al empate cuando, al interrogársele en público, McCain no pudo enumerar las muchas casas que posee: desliz electoral que es pecado mortal en tiempos de grave crisis hipotecaria.

Lo que queda es la conflictividad entre Europa y Rusia, instigada por Bush desde Tiflis en un escenario que incluye operativos antirrusos, encabezados por Sarkozy, el penoso sucesor de Blair en estas tareas. Permanece también una estridente campaña de propaganda impregnada de una rusofobia que evoca atmósferas y episodios infames de la guerra fría: Rusia es la agresora y Occidente debe defender a la caperucita georgiana desde una OTAN que, a decir de Robert Gates, jefe del Pentágono, está “en grave riesgo de implosión en Afganistán”.

Desde la caída soviética, la OTAN sufre la ausencia de un enemigo estratégico, cemento de la Alianza. Pero ya la Casa Blanca fabricó una nueva guerra fría por medio de una peligrosa y multifacética instigación estratégica que puede costar cientos de millones de vidas. Por ejemplo, después de oponerse, la opinión pública polaca azuzada por el operativo en Osetia, presentado como agresión rusa contra Georgia, apoya el Sistema Nacional Antibalísitico de Estados Unidos (SNA) en su territorio. El SNA fue acordado por Estados Unidos y Polonia en medio del rugir de los cañones, en las narices de una Rusia que, usando sus recursos humanos y naturales, flexiona su poderío económico, militar y energético como potencia mundial: ya advirtió a Washington que si usa armamento convencional de alta precisión, responderá con armas nucleares tácticas. Es un ascenso que Estados Unidos trata de frenar y, como antaño, incita las precondiciones de guerra general en Eurasia de cara a su atasco militar en Irak. Por lo que, junto al provocador despliegue del SNA, Estados Unidos incita la desactivación geoestratégica de Rusia. Como recuerda Michael T. Klare en su lúcido Blood and Oil (Metropolitan, NY, 2006; hay versión española), se concretó en el endoso de Clinton y luego de Bush, al oleoducto que va desde Bakú, en Azerbayán, a Cyhan en Turquía, atravesando Georgia. ¿Objetivo?: romper “… el actual monopolio ruso sobre el flujo energético del Caspio y facilitar futuros envíos –de crudo– hacia Estados Unidos” (p. 119). ¿Existe una nueva ecuación de poder en esa región? Moscú contesta con ironía diplomilitar (y Kosovo en mente), reconociendo la independencia de Osetia del Sur y Abjasia, y por los diputados de la Duma, Boris Gryzlov sintetizó: “El Cáucaso siempre ha sido y será la zona de los intereses estratégicos de Rusia”.

El riesgo de guerra es serio: esto ocurre en medio de las aventuras diplomilitares de líderes poco cautelosos en Washington y París. Y el Cáucaso es un polvorín geoestratégico.

http://jsaxef.blogspot.com

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