Reggio’s Weblog

Las vacaciones del año 8, de Antonio Elorza en El País

Posted in Derechos, Política by reggio on 18 agosto, 2008

Este verano, muchos españoles viajan menos días; otros, más cerca, y algunos tienen que quedarse en casa. Después de unas intranquilas vacaciones tendremos que plantearnos cómo afrontar la crisis

A mediados de junio era ya prácticamente imposible encontrar un hueco para Túnez antes de septiembre. Las nuevas guías turísticas ocupan como en pasados años un lugar de privilegio en los grandes centros comerciales. En las sales de Harrods siguen escuchándose todos los acentos de la Península, mientras en nuestros principales almacenes los volúmenes de ventas en las rebajas han paliado un poco el bache de meses anteriores. Las playas vuelven a estar llenas, a favor del buen tiempo, y la estación turística no ofrece malas perspectivas. Si no miramos los indicadores económicos, un verano como otro cualquiera.

Sin embargo, todo el mundo sabe que cuando llegue septiembre las cosas no volverán a ser las mismas de antes. Resulta difícil predecir la duración de la crisis, dado el peso de la principal variable externa, el precio del crudo, y, sobre todo, cuál será el próximo gigante del sistema económico que puede caer, víctima de la gestión optimista de años anteriores. Tampoco está aún clara, a la vista de las recientes diferencias entre el sensato Solbes y el hiperactivo Sebastián, si el Gobierno optará por aportar ayudas a posteriori a la autodepuración del mundo empresarial, o por esforzarse mediante el empleo de caudales públicos en ir tapando los principales agujeros que vayan surgiendo.

Si Zapatero es fiel a sí mismo, preferirá la segunda opción, más costosa para todos si la anunciada recesión se prolonga en el tiempo. Y todo ello sobre el telón de fondo de una presión de las comunidades más ricas, con Cataluña a la cabeza a favor del principio neoestatutario de bilateralidad, para que una nueva financiación les permita sortear mejor las dificultades de la coyuntura económica.

En economía tiene lugar un fenómeno conocido como histéresis de los costes, aplicable también a la evolución de los consumos privados. Cuando se interrumpe un proceso de crecimiento económico en una empresa y se entra en una fase de recesión, la disminución de los costes no puede seguir la misma curva, situándose siempre en un nivel más alto, ya que hay costes fijos previamente comprometidos que no pueden ser eliminados. Sucede otro tanto en la evolución del consumo. Los españoles (no todos) se habían acostumbrado a una fase de mejora en sus ingresos en los últimos 15 años, con la consiguiente proliferación de formas de consumo ostentoso. Les costará mucho renunciar a los hábitos contraídos con la bonanza.

Si a comienzos de los ochenta era prácticamente imposible encontrar en Madrid una guía turística de Turquía, ahora lo que no resulta posible es ir por parte alguna del mundo sin tropezarse con grupos de españoles cargados de compras del bazar correspondiente o hablando de su último viaje a Irán, a Capadocia o en uno de los cruceros de masas por el Nilo. Eso sí, no siempre de acuerdo con una correlación entre ese turismo y el nivel cultural; en pocos aspectos la persistente miseria del medio estudiantil y las limitaciones de nuestras clases medias enriquecidas pueden apreciarse como en éste.

Otro indicador de ese tipo de consumo practicado por los miembros de nuestra sociedad opulenta es la increíble proliferación de restaurantes de semilujo, incluso muchos de ellos con aspecto popular, cuya estructura de precios hubiera alejado sin duda a los clientes hace aún pocos años. Y, en fin, ningún objeto más demostrativo de ostentación que los 4 – 4, que han invadido las calles de nuestras ciudades, con el incremento del riesgo para todos (para la visibilidad de otros automovilistas son auténticos muros, sin contar la prepotencia de sus conductores), el gran consumo de carburante y la consiguiente emisión de CO2. Es en gran medida el símbolo de una era de feliz y estúpida autosatisfacción, que los Gobiernos han debido de encontrar natural, ya que hasta hace poco a nadie se le ocurrió en España someter a una fiscalidad especial a tantos poseedores de cortijos imaginarios.

De haber seguido el ascenso a los cielos del bienestar económico, en este país alegre y confiado se hubieran organizado pronto excursiones para visitar la banquisa de ese Polo Norte en trance de desaparición en medio de la indiferencia general, del mismo modo que son visitados Birmania y el Tíbet sin que los que se asoman a esas tragedias produzcan otra cosa que fotos digitales para enseñar luego a los amigos. Ningún signo de denuncia por parte de tantos visitantes españoles llega a los medios de comunicación, salvo que sobrevenga un incidente que afecte a su seguridad. Claro que en este punto, nuestro progresista Gobierno marca la pauta. Moratinos se ocupa del problema de Oriente Próximo, pero en las demás causas que de modo inmediato conciernen a los derechos humanos impera una escandalosa inhibición. A Ingrid Betancourt se la tendría en el corazón por parte de España, según dijo el presidente Zapatero, sólo que al mismo tiempo el tema de las FARC como tal no interfirió nunca en el trato cordialísimo con su avalista Hugo Chávez. Y sobre Birmania y Tíbet, sobre Darfur, silencio impuesto desde arriba, como para nuestro equipo olímpico, no vayamos a incomodar a China. Gocemos del sol de Varadero y del contoneo de las mulatas, o de la virilidad de los mulatos, en La Habana, mientras el Gobierno español encabeza la gratuita recuperación de la cordialidad de la Unión Europea con la dictadura castrista, sin que ni siquiera tenga lugar como pago de tales servicios la devolución del centro cultural español del Malecón habanero, incautado por Fidel en 2003.

Tal vez la llegada de tiempos oscuros obligue a tomar conciencia de la realidad. El hecho de que la sociedad española, tras siglos de dificultades, pasara a encontrar un hueco dentro del grupo de los privilegiados del planeta, no borra la doble circunstancia de que ese mundo feliz reposaba de un lado a corto plazo sobre bases frágiles, desde el punto de vista del coste de la energía, y, de otro, lo que es más grave, se daba al mismo tiempo que el productivismo suicida imperante desde hace décadas, tanto en las sociedades capitalistas desarrolladas como en las comunistas (recordemos el mar de Aral), llevaba ni más ni menos que a un alto riesgo de autodestrucción, o como mínimo de un enorme deterioro, de las condiciones de vida sobre la Tierra.

No se trata de ser apocalíptico, sino simplemente de atender a las cláusulas que requiere un crecimiento autosostenido: no destruir los recursos que le hacen viable. En estas circunstancias, temas tabúes como el debate sobre la energía nuclear debieran ser abiertos de nuevo, sobre bases exclusivamente técnicas. Resulta absurdo que, dados los costes económicos y ambientales de las fuentes de energía fósiles, tal cuestión no ocupe el primer lugar en la agenda de los países desarrollados, entre ellos el nuestro.

Análisis y soluciones técnicas, incluso para cuestiones en apariencia sólo ideológicas, como la del conflicto de idiomas o la relación entre islamismo y terrorismo. Tenemos entre los diez personajes más influyentes del mundo, según Foreign Policy, a tres exponentes del islamismo, que desde distintos ángulos ponen en tela de juicio de modo rotundo el sistema de valores occidental, y en algún caso (el más importante, Al Qaradawi, predicador estrella de Al Jazeera) defienden prácticas incompatibles con la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Para prevenir, no sirven los confortantes cuentos de hadas de Fátima Mernissi. Sí el rigor mostrado después del 11-M. Del mismo modo que las declaraciones de buena voluntad resultan inútiles en temas trágicos como el de la repatriación de los cientos de miles de inmigrantes ilegales. Buena piedra de toque en tiempo de crisis para un Gobierno que quiera ser realmente progresista. Se hizo en gran parte la vista gorda por ofrecer mano de obra barata. Ahora son merecedores de un trato humano por parte de nuestros gobernantes al regreso de estas intranquilas vacaciones.

Antonio Elorza es catedrático de Ciencia Política.

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La consulta hacia la independencia, de Odón Elorza en El País

Posted in Derechos, Política by reggio on 18 agosto, 2008

La ciudadanía sabe que para el PNV la estrategia de la consulta es necesaria para cerrar filas, para enarbolar una bandera de enganche que les permita jugar al victimismo y concentrar el voto nacionalista. Pero sobre todo para mantenerse en el poder. Se supone que han hecho sus cálculos para sumar votos, pero si las cuentas fallan, la división en el PNV explotará con crudeza al día siguiente de las elecciones. Yo confío en la decisión política de la ciudadanía vasca para poner fin a una larga etapa en la que el nacionalismo gobernante ha pretendido contaminarlo todo, confundiendo país con proyecto nacionalista y reduciendo la vitalidad de la sociedad vasca con premisas excluyentes.

Desde siempre, la estrategia del PNV ha jugado a dos barajas. De un lado, expone la cara amable estatutista, y, del otro, el discurso radical. Conociendo a su electorado, pretende hacer equilibrios entre los autonomistas convencidos y los independentistas. Y ahora más que nunca, busca concentrar el voto nacionalista pescando entre el electorado de EA, EB y Aralar. Incluso aspira a captar votos dentro del electorado de Batasuna.

Pero esta vez la jugada no debería salirle bien al PNV, porque mantiene contradicciones irresolubles. Los discursos de Egibar, Ibarretxe, Urkullu, Imaz, Arzalluz… más que un ejemplo de pluralismo interno son la demostración de un partido en crisis.

Pero lo más grave es que con la “legitimidad” de un voto prestado quieren meter al pueblo vasco en un callejón sin salida, con ETA a la desesperada dispuesta a todo. Mientras, frívolamente, el PNV juega con las identidades en un país harto de tanta bronca. Es el ejemplo de Urkullu con su deseo futbolístico “que gane Rusia a España” o la devoción del PNV por el proceso hacia la independencia de Kosovo. Ambas expresiones son la constatación del sentimiento del PNV hacia la España democrática. Eso me lleva a pensar que en algo nos habremos equivocado los vascos no nacionalistas.

Ante estas realidades políticas, sumadas al grado de confusión y hartazgo de buena parte de la ciudadanía vasca, me pregunto qué podría hacer el PSE-EE. De entrada, tiene que dejar bien claro, de manera pedagógica, que con la llamada consulta pretenden iniciar una vía hacia la independencia. Así de simple. Digámoslo claro para que nadie se engañe. EA no se cansa de repetirlo a diario, y líderes del PNV, tampoco. Referirse a esa consulta como “el derecho a decidir” forma parte de la ceremonia de la confusión. En ese terreno y con términos tan engañosos, el PNV se siente cómodo porque oculta el objetivo final de este laberíntico proceso que es la independencia, respetable pero no alcanzable a cualquier precio y con cualquier tipo de apoyo ciudadano.

El panorama vasco aparece plagado de incertidumbres, con un lehendakari mermado en su credibilidad. Por tanto, es imprescindible despertar confianza entre la ciudadanía en una coyuntura política como ésta y en medio de una crisis económica que ataca el empleo y el bienestar de las personas. El PSE-EE ha de plantear nuevas ideas sobre una gestión democrática y participativa para recuperar la confianza de la población vasca en las instituciones y en el futuro del país, sin mostrar prisas ni obsesiones por el poder. Y su candidato deberá dejar bien claro que no formará gobierno con el PP, y que para aprobar las leyes y proyectos estratégicos para Euskadi buscará apoyos transversales sólidos.

Patxi López y el PSE-EE representan una alternativa que, para liderar la sociedad vasca en esta etapa de renovación histórica, trabajan a favor de compartir identidades y fortalecer Euskadi, su economía, su vida social, cultural y su imagen en el mundo. Sin necesidad para ello de confrontarse con España y sin alentar el conflicto entre identidades.

El candidato socialista debe convencer de que gobernará mejor, con más calidad democrática, contando con la energía que aportan las ciudades como San Sebastián y poniendo al frente de los diferentes cargos a los hombres y mujeres más preparadas, tengan o no carnet del PSE-EE. Esto es decisivo en un país que tiene todo tipo de organismos copados por personas con carnet del PNV.

Frente a la radicalización del PNV, el compromiso socialista ha de ser el de reforzar el autogobierno vasco para que resulte más útil al país, a la vida y felicidad de la ciudadanía y a la causa de la paz. Y a la vez debiéramos apostar por incorporar contenidos concretos al proyecto pendiente del federalismo, buscando un modelo de lealtad federal entre los pueblos y de lealtad con el Estado en esta España plurinacional.

Odón Elorza es alcalde de San Sebastián.

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Carta a Jesús Neira, de Javier Gómez de Liaño en El Mundo

Posted in Derechos, Justicia by reggio on 18 agosto, 2008

TRIBUNA LIBRE

En apoyo al profesor, que sigue debatiéndose entre la vida y la muerte, el autor, viejo amigo suyo, le envía esta misiva para agradecerle su reconfortante generosidad

Querido Jesús:

Estoy triste y preocupado. Para serte sincero, muy triste y muy preocupado. Tanto, que quisiera saber expresarte diáfana y brevemente mi quebrantado estado de ánimo. Cuando el otro día, estando fuera de España, me contaban lo que te había pasado, se me hizo un nudo en la garganta que no he podido deshacer hasta que me he sentado a escribir estas palabras dictadas por el afecto, la admiración y el respeto, en iguales proporciones. Comprendo, pues, que a Isabel, tu mujer, le tiemble la voz de la desesperanza y que a sus ojos asomen las lágrimas amargas de la sinrazón y el desafuero.

Sé que no puedes verme. Tampoco oírme. Por eso me dirijo a ti. Deseo hacerte reconfortante compañía sin robarte el obligado sosiego. Me propongo intentarlo con buena voluntad y espíritu agradecido. Y como nos dejó dicho Miguel de Unamuno en dos bellos endecasílabos, pido a Dios que en este trance me conserve fría la cabeza, caliente el corazón y la mano larga, como sinónimo de generosa. Sé bien que ésta es una carta que no puede reflejar toda la negrura de lo que te sucedió el pasado 2 de agosto. Las palabras se escogen y la vida no. Sigues en coma cerebral y ante ese sueño forzoso se agotan los adjetivos y hasta puede que mis palabras carezcan de significado.

Hacía más de 10 años que no sabía de ti, salvo las referencias que me llegaban de círculos universitarios. Si no me falla la memoria, y este periódico ha acudido en mi ayuda, la última vez que nos vimos fue a raíz de tu comparecencia como testigo -testigo fiel, según papeles judiciales- en el asunto Sogecable, ese proceso al que hace menos de un mes el Tribunal de Estrasburgo ha puesto punto y final. Lo que mejor recuerdo de ti es que eras un buen profesor de Derecho Constitucional y de otras artes honestas y que, por fuera, tenías el aspecto de un hombre corpulento y recio. Si me lo permites, por tu tamaño y por tu cabeza, parecías un león maduro en el que se adivinaba la estampa del hombre sereno y cultivado.

No llegamos a ser amigos en el sentido del mal uso que habitualmente se hace de este sentimiento. El vaivén de vida nos lleva a ignorar los grados de cercanía que tenemos con nuestros semejantes. Tú sabes que la amistad reside en el corazón y el corazón a veces nos confunde. Quizá sea por culpa del tiempo, ese déspota indomable que pasa tan deprisa que no nos permite tomarle el pulso. Lo que si sé es que sin amigos todos somos demasiados débiles y todos estamos demasiado desnudos.

¿Por qué ese olvido, por qué ese no saber el uno del otro?, me pregunto agobiado por la pesadumbre que tu situación me produce. Lo ignoro, Jesús, y, para colmo de males, encima lo encuentro injusto, cosa que me duele porque me hubiera gustado conocer el motivo para ponerle coto. Y como todo hay que decirlo, también te confieso que me tiembla el pulso cuando echo la mirada atrás y veo a todos, absolutamente a todos, los hombres de aquella época desapacible. En la escuela de lealtades que es la amistad manda la memoria y tú y tu tragedia me la refrescan para la más certera evocación de una década que en estas mismas páginas, que seguro leíste, ya califiqué de dolorosa, por mucho que el poeta cante que la memoria es el único olimpo de donde no podemos ser desterrados.

Mas al margen de este emocionado recuerdo de nuestra relación, quisiera dejar constancia de que tu actitud ante esa mujer que estaba siendo agredida no pudo ser más noble y por ende más plausible. Lo pregono con voz alta. Gestos como el tuyo no son nunca producto de la casualidad. Todos tenemos nuestra escala de valores y de nada sirve querer volver la espalda a la evidencia. Tú, por defender a una mujer indefensa, como por socorrer al desvalido o porque se haga justicia eres capaz de dar la vida y además sin pensar que por ello alguien cante, al son de trompetas, tu actuación.

La mejor manera de que a uno nada le pase es el no hacer. Eso no ofrece duda. Yo, como tú, prefiero la apuesta arriesgada a la efímera y hasta aburrida comodidad. Sin embargo, todos sabemos que ése es un equilibrio muy difícil y comprometido. Ante un panorama tan hosco, en el que predominan los tonos grises de los hombres deshabitados, a mí me reconforta contemplar tu generosidad sin fisuras, ni titubeos. Séneca encontraba más corto el camino del ejemplo que el de la doctrina porque el hombre, al buen sentir del pueblo, ha de ser un espejo para el hombre.

Según la encuesta de EL MUNDO, un 47% de ciudadanos estaría dispuesto a proceder como tú lo hiciste. No es mucho, pero está muy bien. El miedo suele frenar la heroicidad, pero cuando ese miedo se pierde, la solidaridad, que es pariente cercana de la justicia, se siente gobernada por la ley de los vasos comunicantes que rige las conductas. Como bien dice Pascal, el deber se conoce no sólo por la mente sino también por el corazón. Para mí que con tu actitud pierden razón quienes piensan que la raza humana degenera. Es evidente y a tu comportamiento me remito, que todavía quedan hombres que no los parte un rayo porque están hechos de un material de óptima clase.

Se dice que todas las tragedias son iguales, pero esto no es siempre verdad. Todas son equivalentes, sí, porque todas nos llenan de dolor. Sin embargo, no es lo mismo estar en trance de muerte dulce, lo que pudiera ser incluso una bendición del cielo, que estarlo por culpa de la violencia de un mal hombre, lo que quizá pudiera tomarse como una venganza del diablo contra el hombre bueno que le planta cara. Doctores en psiquiatría y médicos forenses tiene la sacrosanta Justicia, pero para mí que tu agresor es, como mínimo, un energúmeno difícil de sosegar al carecer de frenos inhibitorios. Es hecho probado que a un maltratador no hay brida que le aplaque.

Ignoro si eres creyente, pero, para lo que quiero decirte, es igual. Sólo Dios sabe lo que la vida nos depara, pues los hombres no somos capaces de leer su pensamiento. Camilo José Cela, cuya figura enorme da nombre a la universidad en la que impartes tus lecciones, a menudo recordaba a Cervantes cuando decía que la muerte no es segador que duerme las siestas porque a todas horas siega y corta así la seca como la verde yerba. La cuestión estriba en que los hombres no elegimos nuestra vida y tampoco nuestra muerte. Hay instantes en los que podemos gobernar la suerte, aunque también haya ocasiones en que la fatalidad nos golpea sin misericordia.

Te estás peleando con la enfermedad, mejor dicho, con la muerte, pero tú acabarás venciéndola. Y si es verdad lo que afirma Epicuro de que los deseos se dividen en naturales y necesarios, naturales y no necesarios, y en ni naturales ni necesarios, el mío, en esta hora y en buena ley, debe convertirse en necesaria realidad. Como dice tu mujer, has de vivir, porque crees en la vida, militas insobornablemente en la religión de la vida y vives, antes que para ninguna otra cosa y lo has demostrado, para defender la vida. Además, si como se lee en Dante el amor es capaz de mover el Sol y las estrellas, entonces haz caso a Isabel que sabe bien que el amor es la mejor hélice de la vida y de sus deleites.

Por lo demás y aunque esto no sea lo que ahora importe, parece ser que algunas y no leves negligencias se cometieron en la asistencia sanitaria que te dispensaron con ocasión de la agresión sufrida. No soy nadie para juzgar a nadie y menos para hacerlo respecto a hechos que conozco muy elementalmente, pero si es cierto que los doctores que te atendieron no cumplieron con su deber, a la cabeza me viene aquella ironía, no exenta de desasosiego, de Ionesco cuando en La cantante calva sostiene que un médico debe morir con el enfermo si no pueden sanar juntos. No quiero decir con esto que los facultativos que te vieron hayan de dejar este mundo si tu lo dejas, pero sí que si ha habido negligencias, que cada palo aguante su vela.

Me despido de ti con aquello que un buen amigo me dijo hace años: «Jamás olvides que los siete colores del arco iris están en el alma y que, mientras los veas, todo irá bien».

Un abrazo de mayor cuantía.

Javier Gómez de Liaño es abogado y magistrado excedente.

© Mundinteractivos, S.A.

‘Chau’, Radio Colifata, de Martín Prieto en El Mundo

Posted in Cultura, Política by reggio on 18 agosto, 2008

BAJO EL VOLCAN

De músico, poeta y loco / todos tenemos un poco. Dice el refranero. El de la locura y el de la cordura son dos países limítrofes, de fronteras tan imprecisas que nunca puedes saber con seguridad si te encuentras en el territorio de la una o en el de la otra. Hace años di un mitin en un teatro abarrotado de miembros y simpatizantes de la Asociación Theo van Gogh, por el hermano de Vincent que soportó financiera y psicológicamente las genialidades del gran pintor. Les dije: «Viajando por medio mundo he encontrado locos de atar, furiosos homicidas, peligrosísimos…, y todos iban en coche oficial». Me ovacionaron en pie. Y es que la definición más simple del alienado es la del que no se ahorma a los comportamientos generalizados y tenidos por normales. Así, el comunismo y los naci-fascismos obraban en lógica psiquiatrizando a los disidentes, y las Madres de la Plaza de Mayo porteña que reclamaban por sus desaparecidos fueron tildadas de locas, como las Damas Blancas de La Habana.

Yo también llegué a creer que todos los argentinos estaban psicoanalizados, o de psicólogo o en el psiquiatra. Todo un barrio de Buenos Aires se conoce por Villa Freud, por la cantidad de profesionales de la mente por metro cuadrado que allí tienen consulta. En el bochornoso verano austral aumentan los suicidios porque los terapeutas están de vacaciones en Mar del Plata o la uruguaya Punta del Este. Todo comenzó con el éxodo republicano de 1939, cuando llegaron al país los mejores psiquiatras y psicoanalistas españoles que aún son venerados por la comunidad científica argentina. Otra herencia española.

El intendente de Buenos Aires CF, el empresario Mauricio Macri, dueño del River Plate, va a derruir el Hospital de Borda para especular sobre los escombros y desde donde emitía Radio Colifata (colifato es loco en lunfardo), emisora de los piantaos de dentro para los piantaos de fuera, conocida internacionalmente por internet, y en España por el reciente anuncio de un refresco. Al menos quedan hospitales psiquiátricos en Argentina, y no como en España donde la triunfante antisiquiatría los redujo a su mínima expresión mandando a los pacientes a sus casas con tratamiento ambulatorio para desesperación de familiares que no saben manejar a un psicótico y pagan con la vida por ello. No se cura un cáncer en el domicilio pero sí una tristeza maligna. Los internos del Borda salen a la calle para hacer sus reportajes y Radio Colifata es la más cuerda del espectro. Chau.

© Mundinteractivos, S.A.

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Inquisidores, de José Ignacio González Faus en La Vanguardia

Posted in Política, Religión by reggio on 18 agosto, 2008

Hace dos meses hablé de una posible vinculación intrínseca entre monoteísmo y violencia. El mes pasado sugerí una derivación de ese peligro al tema tan actual de los “dioses patrios”. Hoy quisiera volver a la vertiente expresamente religiosa del asunto: el peligro de un nexo entre monoteísmo y violencia ayuda a comprender ese rasgo tan típico de todas las verdades absolutas que es la presencia de inquisidores en su seno, y que las degrada en vez de salvarlas.

Como el tema ha vuelto a la actualidad, intentaré un rápido aguafuerte de la psicología del inquisidor.

1. Por extraño que parezca, el inquisidor suele pecar de falta de fe. Por eso necesita la seguridad ambiental como un analgésico contra su poca fe.

Y aunque enmascare su inseguridad aludiendo a la protección de los pequeños, o a otros fines nobles, en realidad es a sí mismo a quien busca proteger. “La intolerancia es la angustia de no tener razón”, decía el físico Sajarov. Y, en plan más cristiano, uno de los grandes teólogos del siglo XX escribió: “La fe es el abandono de nuestra propia seguridad, y la disposición para hallar seguridad sólo en el más allá invisible de Dios”; mientras que la poca fe “hace sucumbir a los hombres en su ansia de seguridad”. A mí al menos me ha enseñado la vida que no me he liberado verdaderamente de los propios defectos, las propias manías o los propios pecados, hasta que dejan de irritarme cuando los veo en otros.

2. El inquisidor enmascara la mala conciencia por su falta de fe diciéndose que actúa “en defensa de Dios”. Eso nos acerca a otro rasgo suyo: esa defensa de Dios acaba haciéndole sentirse indispensable, e importante para la institución: muchos inquisidores dan la sensación de querer hacer carrera con su intolerancia. Esta es una acusación dura, aunque la misma estructura de la Iglesia parece favorecerla. Por eso, para no acusar a nadie de hoy, valga la anécdota de fray Diego López de Zúñiga, obsesionado por acusar a Erasmo de arriano: estando en Roma, se enteró de que un autor inglés había publicado un opúsculo en su misma línea. Y escribió al amigo que le había remitido ese opúsculo, lamentando “que alguien se hubiese adelantado a echar garrocha a ese toro tan bravo antes que yo; porque quisiera mucho aquella gloria”… Sin comentarios.

3. Sucede entonces que mientras, para el cristianismo primero, “la gloria de Dios es la vida del hombre” (san Ireneo) para el inquisidor la gloria de Dios es su propio encumbramiento. Así se producen anécdotas como la del arzobispo Carranza: cuando, tras varios años de cárcel, se demostró su inocencia, los inquisidores reaccionaron diciendo: “Vale más que sufra un solo hombre que el que padezca desdoro tan santo tribunal”… Si hay lo que alguien llamó una “historia criminal del cristianismo” esta sería una de sus páginas más negras. Y esta página no se ha pasado todavía.

4. Esto hace que el inquisidor prefiera anteponer la verdad de la fuerza a la fuerza de la verdad. Así se vuelve profundamente anticristiano en su obsesión por defender la fe: porque, para el cristianismo, verdad y amor coinciden como testifica con frecuencia el Nuevo Testamento. Por eso la verdad cristiana no tiene otra fuerza que la del amor que es una fuerza débil: la oferta de sí misma. Las denuncias impacientes, los insultos y cartas irritadas, los puñetazos sobre la mesa y la satisfacción mal disimulada cuando “cae alguna pieza”, suelen poner de relieve esa inversión de lo más cristiano.

Personalmente, creo que hay otros modos de defender la verdad cristiana que acaban siendo más eficaces; sólo que impiden todo recurso al poder personal y al protagonismo travestido de responsabilidad: pueden incluso llevar al patíbulo al defensor de la verdad, como le pasó a aquél que los cristianos confiesan como “La Verdad” con mayúsculas. Veinte siglos de distancia nos permiten hoy colegir quién defendió mejor la verdad de Dios: si Jesús o sus inquisidores, sacerdotales y letrados.

5. Finalmente, se tiene a veces la sensación de que en el temperamento de muchos inquisidores ejerce un papel negativo el celibato sacerdotal, que muchos de ellos profesan. Con el celibato pasa como con el colesterol: hay un colesterol bueno (del que no solemos ni hablar) y un colesterol malo, que es el que nos preocupa porque se deja sentir más. Con el celibato pasa lo mismo: hay un celibato bueno porque enseña a querer mejor sin hacerse notar; y otro malo, que ocupa más espacio en los medios. Pues no hace falta haber leído a Freud para percibir que a la abstinencia sexual sólo le caben dos caminos: la sublimación auténtica, en el mejor sentido del término, o la represión (el colesterol malo). Y a veces se encuentra uno con temperamentos que sólo parecen poder satisfacerse descargando anatemas. Hay que ver qué satisfechos se quedan. Y eso ocurre no sólo respecto del Dios verdadero sino de todos los pequeños dioses que pueblan nuestras vidas.

Todos plantados, de Xavier Bru de Sala en La Vanguardia

Posted in Política by reggio on 18 agosto, 2008

Ahora que, por fin, los dirigentes políticos han echado el cierre por vacaciones, ¿podemos los ciudadanos descansar tranquilos? Por un lado sí, como en la media parte del fútbol, porque sabemos que no se van a marcar goles ni producir jugadas polémicas. No por el otro, ya que falta por jugar toda la segunda mitad, y a la vista de cómo se ha jugado la primera, la incertidumbre del desenlace corre pareja con la emoción desatada por la intensidad del partido.

Los planteamientos tácticos no van a variar. Los cambios están hechos. No habrá modificaciones del guión. Esto es una gran final, de magnitud parecida a la del Estatut, pero con el añadido, por ambas partes, de la experiencia acumulada. Una experiencia de la que no andan fuera los resquemores. El partido de la financiación es, en cierto modo, la revancha del Estatut. Pero no teman, si se ausentan o desconectan unos días, por lo que mientras tanto pueda ocurrir. No van a perderse nada. Descanso.

Así que, lejos de intentar predecir un resultado antes del silbato final, nos limitaremos a recordar algunos parámetros fundamentales. En primer lugar, lo que ganaría cada cual, si gana. Luego, lo que perdería cada cual, si pierde. En penúltimo lugar, cómo quedarían en un supuesto empate. Al final, una andanada contra la distinción entre los principios -eso que Solbes llama la lógica del sistema- y las cantidades. Vamos allá.

Si gana Zapatero, refuerza su imagen de guardián de la unidad española, que a estas alturas sólo se entiende como impositiva (en ambos sentidos de la palabra). Si gana Montilla, no sin antes pasar de su desafío actual a un auténtico desplante, de matriz tan emocional como económica, o sea épica, se consolida como el president que habrá borrado del mapa ese complejo catalán que llamamos pactismo y en realidad es claudicalismo.Si pierde Zapatero, entrega la rojigualda al PP, provocando de paso una unidad de facto entre Rajoy y sus más feroces críticos (que tampoco es tan mala para el PSOE). Si pierde Montilla, lo pierde todo, imagen, autoridad y cargo. Aunque la inexorable caída del tripartito podría arrastrar a Zapatero, por lo que podría ser cierto el calembour: Si Catalunya gana a Zapatero, Zapatero gana más que ganado a Catalunya.

Por último, en caso de empate, ambos quedarán como perdedores, si bien para Zapatero el empate sabe un poco a victoria, mientras que para Montilla el empate sería casi una derrota, puesto que para los catalanes, y después de lo que ha llovido, no hay empate sin claudicación.

Finalmente, la cuestión de los principios. Si principios quieren, que traspasen un buen porcentaje del impuesto de sociedades, que es el rey de los impuestos. Sin él, el cesto quedará siempre en cestita. Como no están dispuestos a ello, nos quedaremos con la cantidad de la Cambra -tres mil y pico de millones- como listón de referencia.

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Montescos y Capuletos (ante el último espectáculo en el Ayuntamiento de Oviedo), de Luis Arias Argüelles-Meres en La Nueva España

Posted in Asturias, Política by reggio on 18 agosto, 2008

Montescos y Capuletos, tanto montan, montan tanto. Algo que sobre el tapete podría contribuir a la transparencia en la vida política se convierte, por obra y gracia de sus protagonistas, en un deplorable enfrentamiento entre los dos partidos políticos con mayor representación en el Ayuntamiento vetustense. Gabino de Lorenzo, pródigo a la hora de designar altos cargos con sueldos más que rumbosos, reprocha a la señora Sainz los estipendios que ella y su consorte reciben por el desempeño de puestos de confianza en la Administración autonómica. Doña Paloma, que pertenece a un partido que tampoco lo hace nada mal a la hora de nombrar asesores y pagarles generosamente, le echa en cara al primer edil que no haya sido del todo claro a la hora de hacer públicos sus bienes.

Montescos y Capuletos. No estamos hablando de un grupo político que abogue por la buena administración del dinero público en el Consistorio ovetense frente a otro que despilfarra. Se trata, para desgracia nuestra, de muy distinta cosa. Nos encontramos ante los dos partidos mayoritarios, que allá donde gobiernan no reparan en medios a la hora de ponerse sueldos que, en la mayor parte de los casos, están muy por encima de lo que estos honorables representantes políticos cobrarían en el desarrollo de su profesión (los que la tienen fuera de la política). Y ello por no hablar del nepotismo, amiguismo y partidismo que acompañan muchas de sus decisiones en las que lo que está en juego, como no puede ser de otro modo, es el dinero de todos.

Y, en el caso que nos ocupa, los excesos saltan a la vista. ¿Acaso no fue escandaloso que el actual alcalde, en la pasada legislatura, al nombrar al muy coherente y abnegado señor Mortera «defensor de ciudadano», le pusiese una sede de lujo y un sueldo de cine? De otro lado, ¿alguien puede negar que existe una especie de izquierda divinizada que percibe del erario público honorarios fantásticos y que, sin embargo, dice estar a favor de una sociedad más justa? ¿Y no es, cuando menos, sostenible que a esa izquierda pertenece doña Paloma?

Montescos y Capuletos. Aquí, por no haber, ni siquiera existe un discurso político claramente diferenciador en lo referente a plantear distintos proyectos para la ciudad. Lo que parece dirimirse es quién oculta más a la hora de declarar su patrimonio. Tras eso, el escándalo, las descalificaciones, así como las defensas y las afrentas de los más fieles de cada cual, por lo común, burdas y pesebreras a más no poder.

Por lo que se ve, el alcalde de Oviedo ya no es el hombre que susurraba a los caballos, propietario de una yeguada. Por lo que se ve, doña Paloma no tiene en su casa valiosas obras de arte. Por lo que se ve, aquí, más que discursos y proyectos por parte de la señora Sainz, lo que hay son rabietas pueriles.

Montescos y Capuletos. ¿Quién piensa aquí en las necesidades de la ciudadanía? ¿A qué escenificación de la política estamos asistiendo? ¿Quién oculta más?

Si alguna vez es pertinente hablar de bochorno, la presente ocasión resulta pintiparada para ello.

La cosa empezó por los patrimonios y degeneró, como estaba anunciado, en pesebres.

La prensa «amarilla», de Javier Ortiz en Público

Posted in Medios, Política by reggio on 18 agosto, 2008

La mayoría no sabe en qué consiste el amarillismo periodístico. Habla de “prensa amarilla” a ojo. Ha oído campanas y no sabe dónde.

Muchos creen que lo distintivo de la prensa amarilla es que utiliza titulares efectistas (y muy gordos), que mete muchas fotos (y muy grandes) y que emplea textos que son como las comidas infantiles, con todos sus componentes muy troceados y fáciles de digerir. Bobadas. Con esas mismas técnicas cabe hacer un periodismo certero y honrado –aunque sencillote, destinado a gente que tiene poco tiempo o pocas ganas de leer–, al igual que con presentaciones sobrias, plomizas y sesudas cabe hacer amarillismo camuflado de la peor especie.

Lo que distingue al periodismo amarillo es su afán constante por conectar con las pulsiones mas primitivas, viscerales e irreflexivas de la opinión pública; por no contrariarlas ni aunque lo aspen. El amarillismo hace un doble ejercicio constante: ora azuza a la fiera, ora la adula. ¿Que para ello suelen ser más útiles los instrumentos del sensacionalismo que los propios de la prensa sobria? Sí, por lo general, pero no como dogma: a veces un envoltorio elegante es preferible si se trata de hacer engullir la bazofia como si se tratara de un manjar exquisito.

El caso más llamativo de atribución falsaria de amarillismo que me ha tocado vivir fue el que padecimos quienes denunciamos en su día las tropelías de los GAL: medio centenar de crímenes de Estado, entre asesinatos, torturas, desapariciones, secuestros y expolio de las arcas públicas para beneficio personal. Nos decían: “¡Hacéis amarillismo!”. Todo lo contrario: la mayor parte de la opinión pública española estaba en contra de que sacáramos a relucir aquella apestosa inmundicia. Prefería taparse la nariz y mirar para otro lado.

El periodismo que va contra corriente nunca es amarillo. El periodismo amarillo persigue el éxito fácil, el aplauso cómplice, la adoración simplona de los acríticos y los genuflexos vocacionales.

Poner en solfa aquello que la gran mayoría ha sido inducida a considerar inexcusable es –lo certifico– incomodísimo. Aunque tampoco falten los que pretendan sacar tajada incluso de eso.

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En tiempos de crisis, los ejecutivos buscan refugio en la universidad, de Elena Herrero-Beaumont en El Confidencial

Posted in Economía, Política by reggio on 18 agosto, 2008

En los centros financieros más importantes de occidente, como Londres y Nueva York, muchos trabajadores que se han quedado fuera del mercado laboral buscan una alternativa a la penosa tarea de tener que encontrar un empleo en épocas de crisis. El refugio favorito para muchos de ellos son las escuelas de negocios, que están viendo aumentar el número de aplicaciones sustancialmente, como ya ocurrió en la crisis del 2001.

En la pasada primavera, las firmas financieras de Wall Street comenzaron a despedir a decenas de miles de trabajadores, llevando a cabo los recortes más dramáticos desde que estalló la burbuja de las dot.com a principios de esta década. En mayo, Citigroup anunció que echaría a 13.200 ejecutivos, y Merrill Lynch anunció un recorte de 4.000. Alrededor de 14.000 trabajadores perdieron sus puestos en Bear Stearns, después de que el banco de inversión fuera absorbido por JPMorgan Chase y la oleada de despidos pronto se extendió a Europa. “La cosa está fatal en Londres”, comentó hace poco una española que trabaja en la City, el principal distrito financiero de la capital británica. “Muchos amigos míos se están preparando el GMAT como locos”.

El Graduate Management Admission Test, o GMAT, es un examen de razonamiento matemático y de habilidades generales que ha de superar con alta puntuación cualquiera que desee hacer un máster en administración de empresas, o MBA –Master in Business Administration-. Estos programas están altamente cotizados en épocas de crisis, tal y como demuestran las estadísticas del Graduate Management Admission Council, o GMAC, una organización internacional de escuelas de negocios. Según las últimas estadísticas de esta organización, el número de registrados en el mundo entero para hacer el GMAT ascendió a 167,692 en los primeros siete meses del 2008, un 11,69% más que en el mismo periodo del año anterior.

“Estamos anticipando un mercado de aplicaciones muy potente hasta el 2010”, dijo al Economist, David Wilson, el presidente de GMAC. Se prevé que el número de registros para el GMAT ascenderá este año a la cifra récord de 249,000.

The Economist, mostró este mes en un gráfico cómo la evolución del crecimiento económico en los países de la OCDE mantiene una relación inversamente proporcional a la evolución en el número de solicitudes a las escuelas de negocios. En la crisis del 2001, por ejemplo, los despidos masivos que se vivieron en los Estados Unidos tras la quiebra de compañías como Enron, Telecom Global Systems y Worldcom, inundaron los departamentos de admisión de las mejores escuelas de negocios del país. Según publicó el San Francisco Chronicle en enero de 2001, los trabajadores que se habían quedado sin sus puestos tras la crisis, decidieron hacer un MBA con el objeto de buscar un puesto de trabajo estable en el mundo financiero de Wall Street. “Estoy buscando volver a Wall Street”, comentó al periódico californiano un candidato a MBA. “Necesito un trabajo mucho más estable”.

Pero la crisis financiera y crediticia actual, ha dejado tambaleando a Wall Street y a otros sólidos centros financieros, como la City. Muchos de los estudiantes de MBA que se graduaron este año contemplaron con preocupación en primavera el declive de sus futuros empleadores. Aún así, y según recientes estadísticas del GMAC, Wall Street ha seguido absorbiendo con éxito a las promociones de 2008. “Aunque la economía global está luchando por volver a la normalidad, las nuevas promociones de MBAs están altamente cotizadas”, dijo Dave Wilson, presidente del GMAC. “Los recién graduados con ofertas de trabajo nos dicen que esperan un incremento salarial del 74% con respecto al trabajo que tenían antes del máster”.

Este mayo Sarah Quarterman, la directora global de recursos humanos de Merrill Lynch comentaba al Boston Globe, “Necesitamos contratar talento con independencia de cómo estén las condiciones del mercado hoy”, dijo. “Nuestra contratación está centrada en el mercado del futuro, y para el 2010 el mercado de hoy será un recuerdo lejano”.

El MBA se presenta como alternativa no sólo para aquellos que se quedan sin trabajo, sino también para los que ven reducir sustancialmente, o incluso desaparecer, sus ganancias. Si en épocas de expansión económica, el coste de oportunidad de percibir un buen bonus disuade a muchos financieros de abandonar el puesto para estudiar, en crisis económicas ocurre justo a la inversa.

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La que se avecina: los brokers sufrirán una dura reestructuración tras las vacaciones, de Eduardo Segovia en El Confidencial

Posted in Economía, Política by reggio on 18 agosto, 2008

La reciente dimisión de José Néstola como director de renta variable de Citigroup no es un caso aislado. El pesimismo cunde en todo el sector, que ya da por perdido el bonus de este año y que se teme una dura reestructuración a la vuelta de las vacaciones.

La causa de este pesimismo es la caída en picado del volumen de negocio de la bolsa, del 20% en julio según datos de BME. Una tendencia que los profesionales consideran que va a acentuarse en los próximos meses: “Cada vez hay menos inversor final y movimientos como el reciente fallo en los 12.000 puntos echan a más gente del mercado”, explica un operador. Un profesional de la banca privada confirma que la mayoría de sus clientes no quieren ni oír hablar de renta variable: “Todo el mundo quiere meterse en depósitos hasta que escampe”.

Con este panorama, las cuentas no salen. Muchas mesas de trading han dejado de ser rentables y la única salida es la reestructuración. Máxime, en los casos de bancos de inversión globales que han acometido despidos masivos tras sufrir ingentes pérdidas por su exposición a activos de crédito en EEUU. En ese contexto es en el que hay que inscribir la salida de Néstola y algunas reducciones de personal que se han producido silenciosamente en firmas como Morgan Stanley.

“Muchas veces, los bancos despiden gente para calmar a unos accionistas que están muy nerviosos porque pierden mucho dinero. Y luego la tienen que volver a contratar a los seis meses y pagando más”, explica un veterano profesional. Ahora bien, “lo que pasará en el futuro no lo sabemos, pero lo seguro es que va a haber muchos despidos a partir de septiembre”.

La situación no es mejor en los brokers pequeños que viven o bien del inversor particular -que prácticamente ha desaparecido del mercado- o bien de los fondos que invierten en nuestro mercado -aquejados de reembolsos masivos por las pérdidas de los mercados y la competencia de los depósitos-. Aunque estas firmas tienen una capacidad de supervivencia muy alta, como se demostró en la tendencia bajista de 2000-2003, también tendrán que reducir costes al máximo.

Pánico por la venta de la gestora del Santander

En este sentido, fuentes del sector confirman que ha sembrado el pánico en anuncio de la venta de la gestora del Santander. “El Santander es el principal cliente de todas las mesas de trading de España, y si vende la gestora a un banco alemán, por ejemplo, no va a operar a través de los brokers españoles”, según uno de los profesionales consultados.

Aunque el Santander está teniendo dificultades para encontrar un comprador para la gestora, precisamente por culpa de la crisis, se trata de una decisión estratégica de Botín que se llevará a cabo tarde o temprano. “Va a ser un drama”, concluye esta fuente.

Y la cosa no termina ahí. El anuncio del Santander puede tener otras dos consecuencias devastadoras para los brokers: por un lado, que otros bancos como el BBVA sigan su ejemplo y también se desprendan de sus gestoras de fondos; por otro, que el propio Botín, siguiendo la misma lógica estratégica de centrarse en banca comercial y distribución, se cargue también el broker del Santander, lo que provocaría un verdadero tsunami en el sector.

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Le salió mal, de Juan Gelman en Página 12

Posted in Internacional, Política by reggio on 18 agosto, 2008

Ocurre. A veces. El presidente georgiano Mijail Saakashvili creyó posible imitar a su gran amigo Bush e invadió Osetia del Sur, territorio que alguna vez formó parte de Georgia y que se convirtió en república autónoma en 1991, cuando la implosión de la ex Unión Soviética. Así tiñó de rojo la “revolución rosa” que lo llevó al poder, con el apoyo de EE.UU.: más de mil civiles osetios muertos. Calculó mal: la respuesta rusa fue contundente y Saakashvili debió pedir auxilio a su aliado norteamericano, que acusó a Moscú de agresor ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Todo al revés.

Hace un año que, a pesar de no estar en conflicto con nadie, Saakashvili aumentó en proporción sin precedente el presupuesto militar nacional: más del 86 por ciento… Esto reveló su ambición de reclamar los territorios de Abjasia y Osetia del Sur que Georgia perdió en las guerras de comienzos de los años ’90. La Casa Blanca financió el incremento y proporcionó equipos a las tropas georgianas por valor de 34 millones de dólares sólo en el 2007. No asombra que Tiflis ampliara de 850 a 2000 el número de sus efectivos en Irak, era parte del trato. A finales de ese año, Saakashvili declaraba el estado de sitio y reprimía a una multitud que reclamaba su renuncia y que lo obligó a apañar nuevas elecciones para ser reelecto. De paso, clausuró un canal televisivo y otros medios favorables a la oposición (www.allheadline.news.com, 7-11-07). No ha cambiado mucho en Georgia desde la era soviética con este paladín de “la libertad y la democracia” que dijera Bush, valores que Saakashvili dice amar: por la TV norteamericana.

Rusia no es precisamente un dechado en la materia, pero el régimen de Saakashvili no se diferencia de una satrapía corrupta. Human Rights Watch y Amnesty International denuncian desde hace tiempo la práctica de la tortura en las cárceles, por otro lado repletas de opositores políticos. Son juzgados por “traición a la patria”. Le sucedió a Irakli Okruashvili, ex ministro de Defensa, cuando en el 2006 decidió formar un partido de oposición. “Trabajé con Mijail Saakashvili durante más de seis años. Era su mano derecha. Al minuto de pasarme a la oposición, me llamaron criminal”, declaró este hombre profundamente antirruso y que tampoco vacilaría en invadir Osetia (www.spiegel.de, 4-1-07). Algunos sugieren que los habría separado el reparto del botín. A saber.

La táctica de la “blitzkrieg” empleada con éxito por los nazis fue un fracaso para el georgiano. Hay aspectos militares del ataque francamente curiosos. Saakashvili creyó que podía ocupar un territorio que limita con Rusia sin cortar la frágil línea de abastecimiento que une a los dos países: un túnel de casi 3000 metros de altura que atraviesa la cadena montañosa del Gran Cáucaso y que la aviación georgiana podía haber cerrado con pocas bombas del lado de Osetia del Sur. Pero el túnel siguió abierto y la razón no estribaría en una falta de conocimientos estratégicos de los militares georgianos. Pareciera que fue otra cosa: Saakashvili habrá pensado que Moscú no reaccionaría para evitar más tensiones con EE.UU. y la Unión Europea.

Esta imitación de la costumbre de invadir que practica la Casa Blanca no tomaba en cuenta ni el poderío militar ruso, ni la determinación absoluta del Kremlin de impedir que EE.UU. se meta en sus zonas de influencia, ni el escaso –por ahora– deseo de Washington de enfrentar militarmente a Moscú en territorio ruso. El presidente georgiano tampoco incluyó en sus cálculos el temor de Occidente a que se viera interrumpida a bombas rusas la salud del oleoducto que va de Bakú al puerto turco de Ceyhan y transporta hidrocarburos de Azerbaiján sorteando el monopolio de los ductos rusos. La reacción de EE.UU. fue cauta: anunció ayuda para su “aliado democrático” pero sólo envió dos vuelos con asistencia humanitaria y abundó en amenazas verbales. Incluso los países de la OTAN no se mostraron de acuerdo con la posibilidad de imponer al Kremlin sanciones económicas: Rusia satisface entre un 20 y un 25 por ciento de las necesidades energéticas de Europa Occidental. El petróleo es eso: petróleo.

El Kremlin aceptó –con condiciones– la tregua que el presidente francés Nicolas Sarkozy le presentó en nombre de la Unión Europea, pero no frena las matanzas y saqueos de las milicias separatistas de Osetia del Sur y, al parecer, tampoco el movimiento de sus tropas en Georgia. El conflicto se abre en una región donde el peligro de una tercera guerra mundial no es una fantasía. Aun así, no falta la nota cómica: el candidato republicano John McCain declaró su interés en mantener “buenas relaciones entre EE.UU. y Rusia, pero en el siglo XXI las naciones no invaden a otras naciones” (www.washingtonpost.com, 14-8-08). Olvidadizo el hombre.

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Bolivia: ¿un paso atrás o un nuevo paso adelante?, de Guillermo Almeyra en La Jornada

Posted in Internacional, Política by reggio on 18 agosto, 2008

Nunca anteriormente ningún presidente de ningún país, con todos los medios de comunicación en manos de la oposición de derecha desinformando y atacándolo continuamente, consiguió como Evo Morales en tres elecciones sucesivas la mayoría absoluta de los votos. El domingo pasado logró, en efecto, el 67.8 (98.5 en Omasuyos, feudo de su rival Felipe Quispe, que decía que era “un falso indio”, y 40 en Santa Cruz, 43.7 en el Beni, 49.83 en Tarija y 53 por ciento en Pando, es decir, en tierras antes de la ultraizquierda y en los departamentos en manos de la ultraderecha “autonomista”).

Como en éstos sus enemigos obtuvieron 67, 64, 58 y 56 por ciento de los votos, respectivamente, es evidente que en las zonas escisionistas no sólo Evo Morales representa una fuerza, sino que cerca de 10 por ciento de quienes votaron por los prefectos (gobernadores) que se le oponen votaron también por él.

La abstención, además, fue mínima (la ultraizquierda llamaba a abstenerse) y eso da aún mayor importancia a su triunfo y al golpe político sufrido por todos sus enemigos de ultraderecha o de ultraizquierda, que estaban unidos contra Evo. Éste logró no sólo una abrumadora mayoría de votos indígenas y campesinos, sino también los votos obreros y una buena parte de los votos de las clases medias urbanas y rurales mestizas, inclusive en los departamentos de Oriente, donde la ultraderecha racista y secesionista demostró, también, tener una base de masas importante.

Las primeras conclusiones son, a mi juicio, las siguientes: el aparato estatal, y en particular el Poder Ejecutivo, sale reforzado de la prueba. Por otra parte, los llamados, como el del alcalde de Santa Cruz, a un golpe militar contra Evo Morales tendrán menos efecto, ya que la inmensa votación (más de dos tercios del electorado) harán pensar dos veces a los candidatos a Pinochet ante la magnitud de la lucha social (y armada) que podrían tener que enfrentar.

Además, subsiste el “empate catastrófico” entre el gobierno, con su apoyo de masas, y la ultraderecha, que cabalga una visión reaccionaria del autonomismo y cuenta también no sólo con el respaldo económico y político del gran capital, de la oligarquía, de los soyeros argentinos y brasileños que trabajan en Santa Cruz y del imperialismo, sino con una fuerte base popular local aunque carezca de base nacional para su proyecto reaccionario de volver a la Bolivia anterior.

Ese hecho obliga a ambos vencedores a negociar, o sea, a hacerse concesiones mutuas no deseadas pues la ultraderecha no puede derrocar a Evo sin las fuerzas armadas y sin las consecuencias que tendría para ella enfrentar directamente a quienes votaron por aquél (recordemos, suman cerca de la mitad del electorado oriental), y el gobierno no puede lanzarse a aplastar a la derecha para después tener que imponer el estado de sitio en los departamentos orientales con unas fuerzas armadas frágiles y divididas y con la oposición mayoritaria de las poblaciones urbanas de aquéllos.

Ante este panorama, el gobierno llama a sus opositores a discutir para que la Constitución que debe ser aprobada por el pueblo contemple, además de la comunitaria y de la indígena, aspectos de la autonomía que pretende imponer la ultraderecha. Ahora bien, el núcleo más duro de la misma (el prefecto Costas y los racistas de Santa Cruz) se ha negado incluso a reunirse con Evo, lo ha calificado de “macaco” a las órdenes de un “macacón” (Chávez), ha creado una policía propia (es decir, un cuerpo armado) y ha adoptado medidas ilegales, como el cobro de impuestos y la convocatoria de un parlamento local (llamado Consejo Departamental), mientras sus partidarios apalean médicos cubanos y los “negociadores” no negociaron nada.

Como se sabe, para conciliar, como para bailar tango, se necesitan dos, y uno de los dos, la ultraderecha, ha elegido el camino provocador de los hechos consumados. Eso haría ilusoria toda concesión importante por parte del gobierno, sin hablar de que la autonomía debe adaptarse a la Constitución y no viceversa, y sin mencionar tampoco el hecho de que, en la celebración del triunfo en La Paz, los que votaron por Evo gritaban: “¡mano dura!”, “¡mano dura!”, sacando sus propias conclusiones del resultado electoral.

La revolución boliviana es, al mismo tiempo, una revolución descolonizadora (por la igualdad de todos los bolivianos y su incorporación como ciudadanos plenos a un Estado plurinacional), una revolución democrática (por el estado de derecho, la limpieza del aparato judicial, la revolución agraria, la soberanía alimentaria, la independencia del país frente al imperialismo) y, en su dinámica aunque no en la conciencia de sus protagonistas, una revolución anticapitalista. No se enfrentan un proyecto neoliberal moderno y otro arcaico, de retorno al Tawantisuyo, sino un proyecto conservador del colonialismo y otro modernísimo de superación del capitalismo. A 68 años del asesinato de León Trotsky, esta revolución confirma su teoría de la revolución permanente: para garantizar la tierra o una pensión a los ancianos, hay que avanzar hacia el socialismo.

Pero para eso se necesita elevar la conciencia de lo que está en juego en ese casi 68 por ciento que votó por las dos primeras revoluciones y separar de la ultraderecha parte de los que la apoyaron porque desean mayor autonomía local dentro de Bolivia (pero no se plantean, como los prefectos, crear miniestados secesionistas). En el terreno resbaladizo de las negociaciones entre pocos hay un peligroso margen para la imposible búsqueda de la “unidad nacional” y entre las clases, cuando hay que crear, en cambio, la unidad entre todos los explotados, oprimidos o subordinados frente a las clases dominantes nacionales y el imperialismo, que ya está planeando cómo “tumbar al indio”.

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