Reggio’s Weblog

Miserias y grandezas de la política, de Manuel Castells en La Vanguardia

Posted in Política by reggio on 26 abril, 2008

OBSERVATORIO GLOBAL

Tal es el título de un ensayo de Jordi Pujol pero invirtiendo el orden de los términos, porque en mi observación global las miserias superan las grandezas. De ahí la crisis de confianza en los políticos y en la política. Pero no siempre es así. De vez en cuando aparece un destello de una forma diferente de hacer política, elevándose por encima de los grupos de interés y los aparatos partidarios. Surge entonces un ramalazo de entusiasmo y la esperanza se sobrepone al cinismo. El resultado es una movilización ciudadana, generalmente en torno a una persona como fuente de inspiración. Así fue la semana pasada con Fernando Lugo en Paraguay. Y eso ocurre con la campaña presidencial de Barack Obama, un hecho de enorme importancia porque el posible cambio de la práctica política en EE. UU. podría transformar la escena mundial.

Y es que fue la figura de Obama la que sacudió la apatía habitual en Estados Unidos. Fue Obama quien generó el entusiasmo que llevó a millones de jóvenes a participar por primera vez en las primarias presidenciales, que motivó a independientes y a republicanos a registrarse como demócratas y que ha suscitado un interés sin precedentes en los medios de comunicación y en internet. Así se explica la paradoja de una campaña como la de Obama que sin apoyos de los lobbies empresariales tiene más dinero que nadie porque recibe un flujo continuo de millón y medio de pequeños donantes, con un promedio de 100 dólares por persona: haga usted la multiplicación. ¿De dónde viene este insólito entusiasmo?

El mayoritario sentimiento contra la guerra de Iraq, contra Bush y su política económica es la primera fuente de movilización prodemócrata. Pero se produce en las primarias, donde Hillary Clinton y Barack Obama no se diferencian apenas en sus programas. Cierto: en el 2002 Obama se opuso a la guerra de Iraq mientras que Clinton votó a favor. Pero ahora los dos están por una retirada escalonada de Iraq a corto plazo. Y coinciden en centrarse en la lucha contra Al Qaeda en Afganistán, en volver al multilateralismo en política internacional, en una política energética contra el calentamiento global, en la cobertura de salud (con matices), en subir impuestos a los ricos, en luchar contra la pobreza. Entonces, ¿por qué Obama? Porque representa un político nuevo, con un mensaje de esperanza, sin ataduras con los grupos de presión que pueblan Washington y son habituales de los Clinton. Obama, mezcla de graduado de Harvard y líder vecinal de Chicago, tiene un mensaje de unidad más allá de diferencias sociales, raciales, religiosas e ideológicas, un mensaje encarnado en su identidad negra/blanca y su infancia entre Hawái e Indonesia. Mientras que Clinton es un producto típico de la clase política profesional, curtida en viciosas batallas políticas, proponiéndose, con apoyo militar, como el mejor comandante en jefe para un mundo en peligro. Su base militante son las feministas tradicionales (las feministas de izquierda están con Obama) pero su práctica es de continuidad con la política de siempre. Su candidatura, apoyada inicialmente por los notables demócratas y las elites del país parecía imparable. Y de repente surgió Obama con otra forma de política y todo cambió. Obama ganó doce primarias seguidas en febrero y acumuló una ventaja en delegados que aún mantiene. Deslumbrados por su carisma e impacto mediático, líderes demócratas de todo el país se decantaron por él, entre otras cosas porque los Clinton se han enemistado con medio mundo por su falta de escrúpulos. Amenazada, Clinton recurrió a la basura política, a los ataques personales contra Obama y a la utilización del material mediático dañino que alguien empezó a encontrar en el entorno de Obama. Un alguien que lo difunde en internet y que conecta sobre todo con ABC News. Sin decirlo, Clinton motivó el voto antinegro latente entre la clase obrera blanca estadounidense y azuzó la inquina de los latinos contra los políticos negros que los discriminaron cuando tenían más poder que ellos. Así gano la primaria de Ohio y empató la primaria de Texas, lo cual le permitió sobrevivir hasta Pensilvania. Y así ganó esta semana la primaria de Pensilvania, con el apoyo de viejos, obreros blancos y mujeres (aunque no las jóvenes). Mientras que Obama gana entre los menores de 40, los universitarios, los profesionales y los negros. Pero con todo esto, tras una batalla épica y millones de dólares gastados por ambos en Pensilvania, Clinton sólo incrementó su cuenta en 10 delegados de los 139 que le llevaba Obama, por el reparto proporcional de los delegados.

En este momento, Obama tiene 1.723 y Clinton 1.592 y sólo queda un 10% más por competir. Es matemáticamente imposible que Clinton alcance a Obama en delegados, número de estados o voto popular. Pero como ninguno puede llegar a los 2.024 necesarios, todo depende de los 300 superdelegados (notables del partido no elegidos) que aún no han decidido su voto. De ahí la táctica de Clinton: desgastar a Obama para convencer al partido de que Obama no puede ganar en noviembre.

Para Clinton se trata de liquidar a Obama para quedar ella como alternativa, no tiene otra. De ahí la extraordinaria negatividad de su campaña que le está granjeando la enemistad de la mayoría de los ciudadanos. Cualquiera de los dos, según los sondeos, ganaría a McCain en noviembre. Y en último término, Obama ganará la primaria porque los superdelegados no se atreverán a ir contra la mayoría de votantes. Pero McCain puede ser presidente por el violento enfrentamiento generado por Clinton. Un 20% de sus votantes y otro tanto de Obama dicen que no votarán por el otro en noviembre. Y así la grandeza posible de un nuevo estilo político puede ser destruida por la miseria de la vieja política. Es triste que sea precisamente una mujer quien esté matando la ilusión que volvió por unos meses a la vida política de Estados Unidos.

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Una respuesta

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  1. […] Manuel Castells: Hillary Clinton o las miserias de la políticareggio.wordpress.com/2008/04/26/miserias-y-grandezas-de-la-p… por m1971 hace pocos segundos […]


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