Reggio’s Weblog

Campañas demasiado calientes, de Vicenç Villatoro en El País de Cataluña

Posted in Política by reggio on 1 febrero, 2008

En la mayor parte de los países occidentales, un elector indeciso es el que duda entre votar a un partido o a otro. En la política española, y en la catalana, un indeciso es el que duda entre votar a su partido y no votar a ninguno. La mayor parte de los electores tienen absolutamente elegido y determinado su espacio político. A veces, pueden dudar entre dos partidos que perciben con integrantes de una misma familia: PP o Ciutadans, PSOE o Izquierda Unida, CiU o Esquerra si son de los que creen que existe una familia política nacionalista… Raramente cambian de familia. Por tanto, lo que decide las elecciones no es el trasvase de votos, sino el volumen y el reparto -desigual en las diversas elecciones- de la abstención.

Esta característica de la política española marca las campañas electorales. En ellas, el objetivo esencial es que el propio electorado vaya a votar y, si es posible, que se abstenga el de la competencia. No son campañas destinadas a convencer, sino a motivar. Y mientras que convencer precisa fiarse de los argumentos y situarse bajo el paraguas de la razón, motivar significa normalmente dirigirse a los estados de ánimo y las emociones, crear estímulos y ofrecer motivos que tienen que ver más a menudo con lo sentimental que con lo racional. Incluso cuando, para motivar, se apela a los intereses, suele hacerse más en un tono emotivo que argumentativo.

Ésta me parece una clave de la vida política española. Cuando existe un elector indeciso al que se debe convencer, los partidos tienden a la conquista del centro, a moderar sus posiciones para atraer a los tibios. Cuando de lo que se trata es de convencer a los tuyos para que vayan a votar, para que no se queden en casa, lo que se intenta es subir su temperatura política, su grado de excitación, y para ello conviene dramatizar las situaciones y radicalizar los discursos. Cuando hablas para convencer a los otros sabes que debes argumentar y moderar. Cuando hablas para excitar a los propios, sabes que lo que debes hacer es tensar y calentar. Y si es posible, como efecto colateral, intentar sembrar en el electorado contrario la sombra del escepticismo, a ver si con ello le tienta la abstención. En un campaña electoral -y las campañas duran ahora cuatro años- se combate la abstención de los propios y, si es posible, como segundo objetivo, siempre que no entre en colisión con el primero, se promueve la abstención de los ajenos.

Esta dinámica lleva a la dramatización y a la crispación política. Pero incluso esta crispación tiene un punto de teatral, de engañoso. En determinados temas, la escalada verbal, la confrontación durísima, la hostilidad más explícita, crea paradójicamente una zona de confort, sobre todo para quien está instalado en posiciones más extremas. Hay parejas de partidos que, insultándose mutuamente, se están haciendo de hecho un favor mutuo: cada uno excita a los suyos con la hostilidad de los otros. Hay una especie de reparto de papeles, que funciona especialmente en los temas más emotivos, en los que se dirigen a la temperatura política sentimental. Independentismo y ultranacionalismo español, nacionalcatolicismo y clericalismo, derechona e izquierdona generan muchas veces a través de su colisión una zona de confort en los que unos y otros se encuentran bien, cómodos, movilizan a los propios y se ahorran el trámite farragoso de argumentar.

Pero por muy confortable que llegue a ser esta técnica de movilización de los propios, también tiene riesgos. El resultado son unas campañas electorales demasiado calientes, peligrosas en la medida en que esta alta temperatura se aplica a sustancias altamente explosivas, como son las emocionales. En los fuegos artificiales siempre hay algo del machadiano incendio de teatro, pero a veces explotan de verdad. Y además, esta dinámica en espiral, cómoda para mantener la cohesión de los bloques que ya existen, actúa como impedimento para la creación y consolidación de un espacio real de centro en la política española, en este caso a diferencia de la catalana. En el conjunto español no existe un partido explícitamente de centro, tal vez porque no existe el centrismo sociológico del que podría nacer. Con campañas demasiado calientes, con una política demasiado emotiva, con muchas apelaciones a los sentimientos y pocas a los intereses, no hay espacio para el centro. Y si nos descuidamos, poco espacio para el argumento.

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Zapatero está nervioso, de Justino Sinova en El Mundo

Posted in Política by reggio on 1 febrero, 2008

EL REVES DE LA TRAMA

En estas elecciones, lo más importante está por decidir. El resultado que ofrecen las encuestas permite hablar de empate. El PSOE dice tener sondeos que le anuncian un triunfo; el PP maneja otros que le pronostican la victoria; ambos callan sobre los que advierten la posibilidad de su derrota. La cara de los dos líderes empieza a reflejar el signo de la información que reciben. Rodríguez Zapatero no puede disimular su nerviosismo por mucho que se esfuerce en su sonrisa; el esfuerzo, precisamente, le delata. Mariano Rajoy se presenta más tranquilo, con gesto más natural, aunque sonría poco.

Es una novedad en nuestra democracia que no repita victoria una vez el partido que gobierna. Con la excepción explicable de Leopoldo Calvo-Sotelo, todos los presidentes de Gobierno ganaron la segunda elección desde La Moncloa. Adolfo Suárez mejoró en 1979 en dos diputados su resultado de 1977. Felipe González repitió en 1986 su mayoría absoluta de 1982. José María Aznar se alzó con mayoría absoluta en 2000 al añadir casi 30 diputados a su mayoría de 1996. Calvo-Sotelo, la excepción, accedió a la Presidencia tras la dimisión de Suárez con un partido, UCD, enfermo de muerte y con la evidencia general de que se había acabado la etapa centrista; cuando llamó a elecciones, ya sabía que UCD, abandonada por varios de sus fundadores, tendría que luchar por la supervivencia, no por la victoria.

El precedente de Calvo-Sotelo no vale para aminorar el efecto que tendría en el PSOE la no revalidación del Gobierno ni para consolarse ahora ante los anuncios aciagos de las encuestas. ¿Será por eso por lo que Zapatero muestra una violencia verbal fuera de toda lógica y de toda ética? Hay varios ejemplos últimos que lo delatan como si estuviera fuera de sus casillas. Recordaré sólo uno muy significativo: el rechazo del Tribunal Constitucional al recurso del PP contra la Ley de Igualdad, que obliga a presentar listas electorales paritarias le ha llevado a decir que los recurrentes están «contra la igualdad de derechos de las mujeres en nuestra sociedad», lo cual ignora algunas situaciones ridículas (una lista popular compuesta exclusivamente por mujeres para las municipales fue anulada por efecto de esa ley, que consiguió así que las mujeres no pudieran presentarse) y tiene la osadía de pretender que rechazar una ley promovida por él es estar contra los derechos de las personas, como si la ley, por el hecho de ser suya, fuera perfecta y absolutamente aceptable.

Especulaciones inicuas como ésta, que convierte al discrepante en un maldito, no son exclusivas de Zapatero, que algunos de sus próximos y en otros partidos las emplean con constancia digna de mejor causa, pero le retratan y estos días revelan su desapacible estado de ánimo. Es lógico que Zapatero esté intranquilo después de que haya quedado claro (en la entrevista de Pedro J.) que mintió sobre las negociaciones con ETA; después de que su oferta inaudita de los 400 euros pusiera a todo el mundo en contra; después de que los mandatarios de los grandes países europeos le hicieran el vacío. Todos estos detalles tienen repercusión electoral, es evidente, y en una circunstancia tan abierta e inestable como ésta, mucho más. También lo tiene el nerviosismo consiguiente del candidato, que está obligado a no llamar la atención sobre estas cosas. Estamos acostumbrados a que los líderes muestren confianza sólida en su victoria. En cuanto flaquean y abundan en el desprecio al adversario, que es un síntoma de debilidad, además de un espectáculo que los ciudadanos no se merecen, retratan su inseguridad. Y así también se perjudican a sí mismos.

© Mundinteractivos, S.A.

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“Erres un perdedorrr”, de Enric Juliana en La Vanguardia

Posted in Política by reggio on 1 febrero, 2008

ANÁLISIS

Dónde las dan las toman. José Luis Rodríguez Zapatero está recogiendo en los cien metros finales de la legislatura el amargo fruto de algunos de los errores cometidos por él mismo y por su ministro de Asuntos Exteriores. El tiempo político es siempre circular: todo vuelve y, a veces, en el peor de los momentos.

En septiembre de 2005, el presidente Zapatero cometió el error -el serio error- de descalificar a Angela Merkel pocos días antes de que la líder de la democracia cristiana alemana ganase las elecciones al Parlamento federal y se convirtiese en la jefa de gobierno del país más rico e importante de Europa.

Lógicamente interesado en la reelección del canciller socialdemócrata Gerhard Schröder, Zapatero cruzó la línea roja (la sutil línea que separa la prudencia institucional del interés de partido) al calificar a Merkel de perdedora y vaticinar el fracaso electoral de la CDU (anteriormente había pronosticado la victoria de John Kerry en las elecciones presidenciales de EE. UU.).

En Berlín tienen memoria. Recuerdan perfectamente la fallida opa de E. On sobre Endesa, que el PP jaleó ( “¡antes alemanes que catalanes!”) y a la que Zapatero se opuso con energía. Y también tienen bien anotados los millones de euros que cada año salen del Bundesbank para regar España de subvenciones y ayudas europeas. (Desde 1986, España ha recibido de la UE 118.000 millones de euros, cifra tres veces superior a la que supuso el plan Marshall tras la Segunda Guerra).

Angela Merkel devolvió ayer el agasajo en Palma de Mallorca. Veinticuatro horas después de haber ofrecido un caluroso apoyo a Mariano Rajoy en París, la canciller reafirmó su simpatía por la derecha española en la clausura de la cumbre anual entre ambos países. En un acto de gobierno. En un escenario institucional que invitaba a la elegante excusa. “Como comprenderán, hoy no debo pronunciarme sobre los asuntos internos de la política española”, podía haber dicho la señora Merkel. Pero no lo dijo. Dijo que su corazón late a favor del PP, ante un Zapatero visiblemente incómodo, que, contra lo que es costumbre en él, decidió acortar el turno de preguntas.

Y es que los carros de combate alemanes siempre han sido temibles. Una vez han arrollado, vuelven a pasar por si ha quedado alguna duda. La semana está siendo mala, muy mala, para el Gobierno y para el PSOE. La oferta electoral de los 400 euros del IRPF ha generado más rechazos de los previstos, y en Londres (martes), París (miércoles) y Mallorca (jueves), se ha puesto de manifiesto la debilidad objetiva de la política exterior, especialmente acusada en el tablero europeo, un frente por el que Zapatero no siente verdadera pasión. Y se le nota.

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Los obispos entran en campaña, de Fernando González Urbaneja en Estrella Digital

Posted in Política, Religión by reggio on 1 febrero, 2008

La “nota” (no instrucción, ni mandato, ni declaración) de la Permanente del Episcopado de la Iglesia Católica de España ante las elecciones generales entra en campaña y dice sin decir que hay que votar al PP y que no hay que votar al PSOE. Las “consideraciones” de los obispos de la permanente toman riesgo, se mojan, aunque tomen cautelas instalándose en ese plano moral, superior, sin implicaciones.

Reclaman respeto y libertad de opinión y reconocen que es posible la militancia en distintos partidos, aunque algunos (sin concretar) no son compatibles con las exigencias de la vida cristiana. Señalan, y no es baladí: “no pretendemos que los gobernantes se sometan a los criterios de la moral católica. Pero sí que se atengan al denominador común de la moral fundada en la recta razón y en la experiencia histórica de cada pueblo. La primera frase es clara, la segunda, ¡qué decir de ella! “Recta razón”, “experiencia histórica”, “pueblo”…, cada término merece muchas notas a pie de página, de manera que planteados linealmente es como no decir nada o decir todo al mismo tiempo, o que cada cual entienda lo que quiera. Y a renglón seguido se suma antropología y ética “en defensa de la familia fundada en el matrimonio” y “en defensa de la vida humana”.

Más espinoso es el párrafo 8º, referido al terrorismo, con el que es imposible no estar de acuerdo, condena firme, pero que quiere decir más de lo que dice, especialmente a la hora de las aplicaciones. Señala que los terroristas no pueden ser interlocutores políticos, pero pasa por alto que en las negociaciones con terroristas nunca han faltado curas, obispos, nuncios… y en muchos casos para el buen fin, con “recta razón”.

El párrafo 9º sobre el nacionalismo es anfibológico, que sí y que no, lo mismo y lo contrario. Son las maravillas del lenguaje, la distancia entre lo que se quiere decir y lo que se dice.

Al párrafo 10, referido a la inmigración, al paro, la soledad, la prostitución, el maltrato de la mujer, los niños… sólo se puede decir amén, señores monseñores. Y otro tanto a la despedida con su apelación a la convivencia en justicia y libertad. Sólo les faltó apelar al respeto mutuo.

En resumen, un documento sugestivo, que peca de anfibología pero que puede interpretarse de partidista, de activismo político partidista y de beligerante. Quizá no querían, pero lo han conseguido. Consulte el documento en

http://www.conferenciaepiscopal.es/documentos/Conferencia/elecciones2008.html

fgu@apmadrid.es

La Iglesia irrumpe en campaña, de Alberto Mendoza en El Confidencial

Posted in Política, Religión by reggio on 1 febrero, 2008

El mensaje de la Iglesia católica se colocó ayer de nuevo en trayectoria de colisión con el Gobierno y el PSOE. Con un lenguaje calculado al milímetro, la Conferencia Episcopal aseguró que “una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor político”. Esta referencia, interpretada como una critica al proceso de paz impulsado por José Luis Rodríguez Zapatero, provocó la ira en el PSOE, que respondió con un comunicado en que tachó de “inmoral” que los obispos y el Partido Popular “utilicen el terrorismo para hacer campaña electoral”.Cada año de comicios, la Conferencia Episcopal hace públicas sus recomendaciones a los creyentes para que orienten su voto de acuerdo con lo que los obispos llaman la “conciencia cristiana”. El terrorismo ha formado tradicionalmente parte de esta guía, pero en los años 2000 y 2004, gobernando el PP, la nota de los obispos se limitaba a condenar el terrorismo, sin entrar a valorar la pertinencia del diálogo para poner fin a la violencia. El endurecimiento del discurso de la Iglesia y su cercanía al sostenido por el PP durante toda la Legislatura ha irritado al aparato socialista, que además ha tenido que soportar cómo la jerarquía eclesiástica se ha opuesto a sus proyectos estrella de ampliación de los derechos civiles, y movilizado a miles de fieles en las calles en contra del Gobierno.

Por ello, el PSOE se apresuró a recordar que tanto Adolfo Suárez como Felipe González y José María Aznar conversaron con los terroristas, de modo que “si no hay que votar a los partidos que han dialogado con ETA, no hay que votar a nadie porque ningún partido cumple ese requisito”. Además, los socialistas tildaron de “hipócrita y malintencionado” el mensaje eclesiástico, argumentando que un obispo ejerció de intermediario de Aznar ante la banda terrorista. Fue entre 1998 y 1999 cuando el entonces obispo de Zamora, Juan María Uriarte, sirvió de puente entre ETA y el entonces presidente del Gobierno. Además, la negociación en 2006 entre el PSE, Batasuna y el PNV, durante el llamado proceso de paz, también contó con un marco religioso: el monasterio de Loyola, un santuario situado entre las localidades de Azkoitia y Azpeitia (Guipúzcoa).

Josep Antoni Duràn i Lleida, candidato de CiU al Congreso por Bacelona, también reaccionó al comunicado asegurando que la Iglesia había jugado “muchas veces” un “papel mediador entre Estados democráticos y organizaciones terroristas”. El dirigente nacionalista destacó que el pronunciamiento de los obispos llega en un momento en que el PP ataca directamente al PSOE atribuyéndole la intención de “volver a dialogar con ETA”. Sin embargo, fuentes cercanas a la Conferencia Episcopal matizaron a este diario que las mediaciones citadas han sido episodios de carácter individual, no una posición institucional, y que el ideario de la Iglesia no había cambiado con respecto a los años en que gobernó el PP.

Educación y familia

La Conferencia Episcopal también reivindica en este comunicado asuntos que han marcado las tortuosas relaciones entre Gobierno e Iglesia como “la defensa de la vida humana en todas sus etapas”, del matrimonio tradicional y de la educación. En este punto, denuncian lo que consideran dificultad de incluir la educación religiosa en el currículo y la implantación de la asignatura “Educación para la Ciudadanía”. Para el PSOE, esta declaración significa que la Iglesia no cree en “una sociedad laica, en la que cada persona tenga derecho a vivir según sus propias ideas y creencias sin que nadie imponga su doctrina a los demás”.

A pesar de las concesiones del Gobierno en materia de financiación, la brecha abierta entre PSOE y jerarquía católica no cesa de aumentar, y la elección de un nuevo presidente de la Conferencia Episcopal, prevista también para marzo, podría agravarla si el elegido vuelve a ser el cardenal Antonio María Rouco. Sin embargo, las similitudes entre el discurso de la Iglesia y el PP pueden acabar arrastrando a las urnas a sectores de la izquierda que ven con desagrado la presencia de la Conferencia Episcopal en la vida pública.

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Esperando a Maleni, de Luis Arias Argüelles-Meres en La Nueva España

Posted in Asturias, Política by reggio on 1 febrero, 2008

Señora ministra, Grao en particular y el occidente de Asturias en general, la esperamos ansiosos. Nos urge su presencia para inaugurar la variante de la villa moscona. Se había hablado de que estaría en servicio para últimos de enero. Si la «mnemoteca» particular no me falla, para el día 23. Pero una mañana leemos en la prensa que usted vendría por estos lares el 6 de febrero. Así, recogería un premio en Cudillero y, ya puestos, se hará la foto en Grao cortando la correspondiente cintita en esa misma fecha. ¡Ay!

Y es que, como se cerró la salida provisional que se había habilitado junto al cementerio, todo el tráfico que va en dirección al occidente de Asturias por el interior atraviesa la capital del concejo, lo que, como podrá imaginarse, acarrea embotellamientos e incomodidades. Se podrá argüir que eso vino sucediendo siempre, lo cual es cierto. Sin embargo, a falta de datos que puedan confirmarlo, acaso a causa de las muchas obras de infraestructuras que hay por los alrededores, da la impresión de que el movimiento de vehículos es más denso e intenso que nunca.

Si las previsiones fallaron y hubo retrasos, eso es como luchar contra los elementos. Pero si se pospuso la inauguración para que usted pudiese hacerse la gloriosa instantánea, la cosa sería grave, señora ministra. De modo que una aclaración nos tranquilizaría mucho.

Porque, bien pensado, para usted la villa moscona no vale una foto. Cuando se abrió al tráfico el tramo de autovía entre Trubia y Llera, se contaba con su presencia para la ceremonia de inauguración y, sin embargo, no se produjo tal evento. Su agenda no se lo permitió, aunque sí cortó la cintita en otra infraestructura que en aquella misma fecha se puso en servicio. Y los regidores del occidente de Asturias aceptaron sumisos aquel desplante. Nadie protestó lo más mínimo. Muy comprensivos y complacientes ellos.

Sosiéguenos, señora ministra, díganos que en su ideología de izquierdas no hay cabida para un pensamiento de sociedad estamental, es decir, que no considera usted que su tiempo es mucho más valioso que el del conjunto de ciudadanos radicados por estos lares. Sería insultante e inadmisible considerar que los ciudadanos somos súbditos y que antepone a todo su agenda y su foto. ¿A que no es así?

Es grande la confianza que tenemos en su talante democrático. No se han producido quejas por parte de nadie a causa del retraso. No se ha pronunciado el Ayuntamiento, cuyo regidor pertenece al PP. Tampoco me consta que se hayan manifestado al respecto ninguna de las asociaciones de esta villa. Ergo, se da por hecho que aquí sólo se produjo una coincidencia que facilitó, a resultas de la inevitable demora, que usted pudiese recoger su premio en Cudillero y hacerse la foto también en Grao.

La esperamos, doña Magdalena. Tanto como a Godot. No menos que a Mister Marshall.