Reggio’s Weblog

La Nación está en venta, de Enric Juliana en La Vanguardia

Publicado en Política by reggio en Junio 29th, 2008

CUADERNO DE MADRID

Hay vida en Madrid más allá de la esfera futbolística, hinchada estos días a más no poder por el entusiasmo genuino de la gente y por grandes intereses comerciales. Escribámoslo claro para ir entrando en materia. De una manera rotunda, a la castellana manera. La Nación española está hoy en venta. Está en almoneda: venta pública de bienes, con licitación y puja. Con mucho ahínco, se la disputan en Madrid tres o cuatro corporaciones mediáticas, ansiosas de captar un público fiel y cohesionado ante la larga crisis que nos espera. La acuñación de la roja como nueva marca de la españolidad deportiva y el lanzamiento a gran escala de un manifiesto en defensa de la lengua castellana no han coincidido por casualidad. Son anticipaciones de una nueva fase del comercio de las ideas y los sentimientos en España. Una pugna que será dura, entretenida y con muchas y variadas escaramuzas. Una batalla política, por supuesto.

Contemplado con el punto de frialdad que se merecen todas las fiebres patrióticas -las fiebres, las hipérboles y las teatralizaciones-, el fenómeno resulta fascinante y hasta cierto punto esperanzador. Que los deseos de posesión y explotación de la sentimentalidad española hayan sido transferidos, sin riesgo de vuelta atrás, de los cuarteles militares a los departamentos de marketing, constituye un avance de la civilización, que nos ilustra de algunas de las ventajas de la actual confusión europea. Ese momento tan de nuestros días en el que las naciones viven sin vivir en sí. Son y no son en el interior del vasto magma imperial al que Bruselas no consigue dar forma. Ni sentido.

Hay días, como hoy, en los que la Nación grita con furia ¡ey, estoy aquí!, pero sus atributos más trágicos, y por consiguiente más poderosos, se hallan agostados en Europa. La Nación ya no puede enviarnos a la guerra, ni empobrecernos con una devaluación mal calculada. Esas decisiones ya no le pertenecen.

Perdida la posibilidad de arruinar vidas y haciendas, concentra ahora todas sus energías en el alma humana. La Nación es hoy una manera, aparentemente inapelable, de organizar los sentimientos.

“Es brutal la energía que te transmite la masa”, declaraba ayer en el diario El País Àngels Barceló, animadora del plató futbolero instalado en la plaza Colón de Madrid. “La energía de la masa”. Barceló debe de haber leído a Elias Canetti: “En todas partes, el hombre elude el contacto con lo extraño” (Masa y poder).

Pero hay vida en Madrid más allá de la espectacular puja nacional. Cerca de la plaza España, tan horrenda como siempre, está la librería El Gatopardo, que adopta la forma de un pequeño salón de lectura. Es una esfera minúscula, elegante y acogedora. Un buen refugio donde meditar sobre lo que puede que esté cambiando para que nada -o todo- cambie. Dispuestos aquí y allá con amable descuido, los libros parecen tomar la palabra.

En un rincón, levanta la mano la reeditada Historia del anticlericalismo español, de Julio Caro Baroja, con prólogo de Jon Juaristi, de muy recomendable lectura estos días previos al XXXVII congreso federal del PSOE. También vienen ganas de degustar la intrépida frescura de la Historia general de los piratas, de Daniel Defoe, sobre todo por la sugerente actualidad del título. Y hay que prestar atención, mucha atención, a La dejación de España, de la socióloga Helena Béjar, ensayo del que bastante gente habla en Madrid como aproximación lúcida a la nación que vive sin vivir en sí. Béjar se pregunta por qué lo español ha estado tanto tiempo asociado a franquista, facha, españolazo, centralista y autoritario, y aboga por un nuevo nacionalismo (español) integrador. Concluye: “Sólo el reconocimiento de pertenencia, también el español, puede llevar a aceptar la libertad y la diversidad nacional”.

Parece que hay vida inteligente más allá de la almoneda. Veremos.

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El ‘hor dago’ vasco, de Enric Juliana en La Vanguardia

Publicado en Derechos, Política by reggio en Junio 27th, 2008

NOTAS DE MADRID

La cuestión vasca es excitante, inquietante y tediosa a la vez. La política en el País Vasco tiene como matriz psicológica el juego del mus, inventado por los vizcaínos y exportado a Madrid por los hidalgos segundones que emigraban a la capital de España para servir en la Corte. Existe una larga tradición vasca –más vizcaína que guipuzcoana-, de servicio al Estado. Los vascos han sido siempre mucho más influyentes que los catalanes en Madrid.

Y el mus es hoy la horma mental de la política española: órdago va, órdago viene. (Órdago, del euskera hor dago: ‘ahí está’).

Ahí está el plan Ibarretxe-2 que hoy será aprobado en el Parlamento de Vitoria con un voto (decisivo) del partido batasuno que el PSOE dejó concurrir a las últimas elecciones autonómicas, cuando creía posible la rendición pactada de ETA.

El órdago Ibarretxe encierra una clara intención: provocar la negativa del Gobierno español a la denominada consulta popular sobre el derecho de los vascos a decidir -consulta incompatible con la actual Constitución-, y obtener con esta negativa un buen motivo para la convocatoria de elecciones anticipadas. Bajo la bandera del ‘derecho a decidir’, Ibarretxe y sus asesores creen poder captar parte del voto abertzale, cifrado actualmente en unos 100.000 posibles electores. Ibarretxe reagruparía así el voto nacionalista, hoy repartido en cuatro contenedores: el PNV (mayoritario y hegemónico, pero en declive); Eusko Alkartasuna (minoritario y estancado); Ezker Batua (la Izquierda Unida vasca, minúscula y por libre) y el cajón de sastre de la abstención abertzale.

Una parte del PNV cree que la estrategia de Ibarretxe acabará siendo contraproducente, cuando no catastrófica; pero Josu Jon Imaz, el más inteligente y valioso de los políticos vascos, prefirió dar un paso atrás cuando vio que el PNV corría riesgo de fractura. Imaz observa ahora el desarrollo de la partida de mus desde Estados Unidos. Y puede que algún día vuelva.

El hor dago de Ibarretxe no persigue la independencia. Es altamente dudoso que la jerarquía del PNV desee en realidad la independencia, puesto que el estatus actual es de gran rentabilidad económica. Con la independencia saldrían perdiendo, ya que el futuro Estado vasco debería pagar, entre otras cosas, las pensiones de una sociedad cada vez más envejecida. Observe el lector que los nacionalistas vascos apenas han reivindicado su cuota parte de la caja común de la Seguridad Social. El hor dago de Ibarretxe persigue la construcción de un buen argumento electoral. Es una estratagema para ganar las elecciones.

El Gobierno debería estar tranquilo, puesto que el arriesgado movimiento de Ibarretxe, en puertas de una situación de crisis económica que no estaba prevista cuando se ideó la apuesta soberanista, puede reforzar la centralidad de los socialistas vascos. Pero el Gobierno está nervioso. Y está nervioso, porque el enfrentamiento con el PNV complica sus alianzas en el Congreso y en el Senado. Rodríguez Zapatero necesita una mayoría parlamentaria estable. La crisis no es una broma y el PP está rompiendo el aislamiento de la anterior legislatura. La partida de mus es a partir de hoy más complicada.

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La Real Academia y la salud del castellano, de Enric Juliana en La Vanguardia

Publicado en Cultura, Derechos, Educación, Política by reggio en Junio 25th, 2008

NOTAS DE MADRID

España es un país de grandes paradojas. De contradicciones que invitan a la ironía. Acaba de lanzarse un manifiesto a favor de la ‘lengua común’, el castellano, aparentemente perseguido o constreñido en las tres nacionalidades hispánicas (término rigurosamente constitucional). Y nace sin el entusiasta apoyo de la Real Academia de la Lengua Española.

En unas interesantes declaraciones, Víctor García de la Concha, presidente de la RAE, ha dicho que la Real Academia siempre ha estado a favor del bilingüismo y que los problemas que puedan suscitarse en su desarrollo son de orden estrictamente político. La RAE –ha subrayado su presidente- tiene una relación “realmente excelente” con la Academia Galega, con el Institut d”Estudis Catalans y la EuskoTzaindia.

Con notable habilidad, De la Concha ha planteado el problema en los siguientes términos: no hay problema entre lenguas, pero puede haber problemas políticos. El problema no surge de abajo, sino que se provoca desde arriba.

¿Pueden interpretarse estas palabras como una desautorización del manifiesto pro-castellano? No. ¿Pueden interpretarse como una calurosa adhesión al mismo? Tampoco. El presidente de la RAE se aparta del foco de la polémica; es bastante evidente que no vería mal una cierta corrección de la política lingüística en Catalunya, el País Vasco y Galicia; y también es evidente que desea mantener intactos los puentes con los lingüistas vascos, catalanes y gallegos. De la Concha es un hábil centrista.

Y el manifiesto es una astuta iniciativa que persigue varios objetivos:

1) Invertir los términos del ‘victimismo’, que tan grandes réditos ha proporcionado a los nacionalismos periféricos en los últimos treinta años. La lengua perseguida ahora sería el castellano.

2) Propulsar una campaña periodística de largo e intenso recorrido.

3) Presionar al PSOE y al ‘nuevo PP’; sobre todo a este último, avisándole de que la bandera del castellano podría ser la gran rampa de lanzamiento de Unión Progreso y Democracia (UPyD), el minúsculo partido de la señora Rosa Díez, que quienes querían controlar el congreso del PP –y han fracasado en el intento- ahora utilizarán de torpedo contra Mariano Rajoy.

4) Preparar el terreno para las elecciones autonómicas en el País Vasco y Galicia, que tendrán lugar en los próximos meses.

5) Excitar alguna respuesta de corte radical en Catalunya, País Vasco y Galicia, que seguramente se producirá, dado el inagotable ‘talento’ de las fracciones más inflamables del nacionalismo periférico. Verbigracia: Esquerra Republicana de Catalunya.

En 1978-80, el bilingüismo se impuso sin dificultades, porque el aprendizaje del catalán, del vasco y, quizá en menor medida, del gallego, tenía una connotación social positiva en cada una de las tres comunidades. Tenía prestigio, abría puertas y facilitaba el ascenso social. Sobre todo esto último: facilitaba el ascenso social.

En 2008 y en puertas de una crisis económica, las tres lenguas minoritarias están oficialmente protegidas (puede que sobreprotegidas en algunos casos), pero sufren en la calle, en el bar y en el patio de la escuela, el vendaval de la globalización y de la mutación demográfica del país. Las leyes protegen al catalán, al vasco y al gallego, pero la dinámica social de fondo les empuja de nuevo a una lenta marginalidad. A una marginalidad adornada con grandes discursos patrióticos, que, a su vez, invitan al contra-discurso patriótico español.

Junto con el inglés, el castellano es la lengua del mundo que goza de mejor salud y expectativa de futuro. La lengua castellana es un grandísimo activo –también económico- de la España de las próximas décadas. La lengua castellana no corre riesgo alguno de extinción en ningún lugar del mundo, y, por supuesto, en ningún rincón de la Península Ibérica. Es más, incluso avanza en Portugal.

El manifiesto es una astuta jugada política, que convoca a los defensores del catalán, del vasco y del gallego al uso de la inteligencia. Veremos.

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Hoy comienza la legislatura, de Enric Juliana en La Vanguardia

Publicado en Política by reggio en Junio 23rd, 2008

ANÁLISIS

Hoy comienza la legislatura. Hoy, víspera de Sant Joan, jornada en la que lo viejo es conducido a la hoguera en las tierras de habla catalana -y en las de habla catalanovalenciana-, reemprende la legislatura extrañamente adormecida entre marzo y abril, cuando José Luis Rodríguez Zapatero decidió echarse una siesta y a Mariano Rajoy unos piratas con pata de palo y micrófono en la casa de los obispos le entregaron la mota negra.

Cuenta Stevenson en La isla del tesoro que la temida mota negra, una arrugada cuartilla de papel con una mancha de tinta en el centro, es el mensaje que envían los corsarios cuando quieren que te quites de enmedio. Estás avisado. A Rajoy se la entregaron al cierre de la jornada electoral, apenas unas horas antes de salir al balcón de la calle Génova. Quizá por ello, por la mota negra, su esposa, Elvira Fernández, tenía aquella noche una mirada lánguida y triste. Muy triste. Estás avisado, le dijeron, y en Madrid hubo una gran excitación. En las casas de apuestas ya lo daban por muerto. Nadie adivinaba que el pontevedrés conseguiría esquivar a John Silver el Largo y al espectro del Capitán Flint.

Clausurado el congreso del Partido Popular con una nítida y más que suficiente victoria del replanteamiento centrista de la oposición, comienza también un nuevo tiempo para Rodríguez Zapatero, medio ausente desde hace tres meses. Aparentemente distanciado de las cosas de cada día y súbitamente apasionado por la política internacional, como suele ocurrirles a todos los presidentes cuando estrenan su segundo mandato.

“¡El estrecho de Ormuz!, ¡el estrecho de Ormuz!”, clamaba Adolfo Súarez por los pasillos de la Moncloa, mientras en su partido y en los cuarteles se conspiraba a destajo. Felipe González viajó a China y descubrió a Confucio. “No importa que el gato sea blanco o sea negro; lo que importa es que cace ratones”, repetía el sevillano en el jardín de los bonsáis. Y a Aznar le dio una fuerte insolación en las islas Azores, de consecuencias por todos conocidas.

La primera reacción del PSOE consistirá en menospreciar públicamente el ajuste de los populares, ya que es norma del combate político evitar que el adversario afiance cómodamente su estrategia, su estilo y su lenguaje. El problema para los socialistas es que en España el menosprecio siempre entraña riesgos. No gusta. Y menos en tiempos de malestares.

El ágil y eficaz sistema propagandístico del PSOE seguramente conseguirá mantener durante un tiempo la idea de que en la derecha sólo han cambiado las apariencias. María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría no son Ángel Acebes y Eduardo Zaplana, pero se lo tendrán que currar. No les será fácil. Ejemplo: a los discursos de clausura del congreso marianista les faltó chispa.

Comienza ahora un periodo de ajuste al nuevo PP, que tendrá un especial morbo en la prensa y en la Iglesia. La señora Cospedal lucía ayer en Valencia un espléndido traje rojo, con una discreta cruz en el cuello.

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El Todo contra el Uno, de Enric Juliana en La Vanguardia

Publicado en Política by reggio en Junio 22nd, 2008

ANÁLISIS

“No obrar siempre igual. Así se confunde a los demás, especialmente si son competidores”

El arte de la prudencia Baltasar Gracián (1647)

Hay en el debate del Partido Popular el síntoma de una discrepancia filosófica. sobre la relación con sus adversarios: los socialistas y los nacionalistas, estos últimos siempre provisorios: hoy en la otra orilla, ayer aliados simpáticos y preferentes.

Hay (o había) en el PP una duda existencial sobre la conveniencia de aproximarse al campamento de los otros,o, por el contrario, combatirles de frente, con cera en los oídos para no sucumbir al cántico de las sirenas izquierdosas y periféricas.

En Valencia ha quedado perfectamente claro que dos escuelas pugnan, casi como en la Grecia clásica, en el interior de ese gran contenedor que el 9 de marzo logró captar el voto de más de diez millones de españoles. Dos ramas metafísicas conviven en el número 13 de la calle Génova de Madrid, junto con las ambiciones, marrullerías y navajazos que suelen habitar, sin excepción, todos los rellanos de la política (… y de las empresas, y de los clubs, y de todos los recintos humanos donde el poder adquiere forma).

Dos almas hay en Génova. La escuela taoísta, que desde el alba del Celeste Imperio concibe el mundo como la unidad dialéctica de los contrarios. Y la corriente místico-castellana, de más reciente aparición histórica, que vive la existencia como un deseo infinito de plenitud y unicidad. El Todo oriental frente al Uno occidental.

A Mariano Rajoy se le está poniendo cara de chino mandarín. Rajoy está abrazando el taoísmo, que no es una fe, sino una manera de estar en el mundo. “Un no cobra mucha más fuerza cuando se sabe decir sí”, dijo ayer por la tarde el de Pontevedra desde el atril. Y parecía estar leyendo el Tao Te Ching,el libro del sabio Lao Tsé: “Las cualidades de flexibilidad y suavidad son habitualmente superiores a las de rigidez y fuerza”.

Para un gallego no es muy difícil ser taoísta. Hay en el espíritu atlántico, quizá por influjo de los antiguos celtas, una notable predisposición a entender que el Todo siempre está en movimiento; que una cosa es una cosa y a la vez puede ser su contraria. Uno de los más recurrentes símbolos de la mitología celta es la espiral. Y es sabido que los gallegos suben y bajan las escaleras en un mismo movimiento. Dijo el druida Rajoy, levantando las manos en la Fira de Valencia: “No basta con tener razón, es necesario que nos la den”.

Unas horas antes había hablado el Caballero de la Mano en el Pecho. Fiel a la mística castellana, tomó posición Aznar contra esa brumosa doctrina de Finisterre donde nada es lo que parece: “Nunca he comprendido y sigo sin comprender esa idea del centro como el final imposible de un viaje interminable”. Así hablaba san Juan de la Cruz: “Él moraba en el principio y principio no tenía”.

Lucha filosófica, sí. Pero en el PP, efectivamente, nada es lo que parece. Rajoy no es el Buda reencarnado, sino un señor de Pontevedra que, en un momento dado, cuando el Madrid oligárquico ha querido humillarlo, se ha trincado a todos sus adversarios, uno a uno, con la frialdad de Clint Eastwod en Sin perdón.(Esperanza Aguirre era ayer un aguafuerte de Goya). Rajoy ha demostrado ser un gran profesional de la política.

Y Aznar, melena al viento, camisa abierta y colección de pulseras, recién salido de la portada del ¡Hola! con el millonario italiano Briatore, no es un místico, sino un personaje de Quevedo: “La Liga, de furor y astucia armada, / vuestro imperio procura se trabuque; / el daño es pronto, y el remedio tardo”.

¿Dos maneras de entender el mundo? Más bien, dos maneras de habitarlo. En Génova, 13.

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Una derrota de Madrid, de Enric Juliana en La Vanguardia

Publicado en Política by reggio en Junio 21st, 2008

EL XVI CONGRESO DEL PARTIDO POPULAR

ANÁLISIS

El gesto antipático de Aznar lo resume todo: sabe que Rajoy ha ganado y teme que el PP sea la nueva CEDA

España tiene cosas muy raras. Ahora resulta que Madrid pierde la partida en el campo de batalla de la derecha. Si, en elcongreso del Partido el perdedor más significado es Madrid. Se trata de una derrota parcial, por supuesto. Pierde impulso -un poco- como sujeto neocentralizador. Como pretensión oligárquica. Como hegemonía inapelable. Madrid retrocede -unos centímetros- en su papel de Madrit, como decimos los catalanes, sabiendo muy bien lo que queremos decir.

Para completar la paradoja, podríamos añadir, bordeando el filo de lo imposible, que en el brumoso magma de la derecha avanza, a trompicones, la espasmódica España plural,de la que el PSOE, versión segundas partes muchas veces no fueron buenas, ha decidido desprenderse. Escarmentados por la constante pérdida de votos en Madrid, Valencia y Andalucía, los socialistas hablan ahora de la España diversa.

De acuerdo, es una provocación insertar el frágil concepto de la España plural en el congreso de un partido que hace apenas un par de años miraba hacia otro lado cuando se fomentaba el boicot comercial a Catalunya a propósito del nuevo Estatut. No, no estamos ante una conversión milagrosa. El PP marianista, que dicen en la capital, el PP versión segundas partes algunas veces fueron mejores, no padece alucinaciones federales.

Mariano Rajoy no tiene visiones. Pragmático hasta la médula, encarga informes. Tiene sobre la mesa los estudios del sociólogo Pedro Arriola, que atribuyen la derrota del 9 de marzo a tres factores: la falta de atractivo de la derecha entre mujeres y jóvenes, y los serios daños que la estrategia de la tensión ha provocado en Catalunya y en el País Vasco.

Rajoy ha asumido el diagnóstico de Arriola, porque es creíble y porque refuerza la idea de que lo que falló en marzo fue la estrategia y no el candidato. Los que piensan lo contrario, a Arriola le quieren despellejar. Junto con el nuncio de la Santa Sede, el cardenal arzobispo de Barcelona y el propio Rajoy, el sociólogo sevillano y senequista ha comprobado estas semanas la visión creativa del ideario católico que tienen en la Cope. Le han puesto a parir.

El marianismo, por tanto, es un frío diagnóstico sociológico. Es una percepción profesional de España. Y también es un carácter. Una incógnita manera de ser. Un amor propio con tracción diésel. Lento de arrancada, pero temible una vez en marcha.

Porque a Rajoy no le querían relevar. Al de Pontevedra le querían humillar. El guión del fallido pronunciamiento del Dos de Mayo -así fue imaginada la operación- exigía una abdicación de alto voltaje. Un retrato goyesco. Fuerte. Una estampa muy madrileña, ejemplar y ejemplarizante: que se entere toda España de quién va a mandar en el futuro, cuando la crisis económica pase factura a los socialistas. Episodios nacionales en versión dura. Versión Arturo Pérez-Reverte.

¿Quiénes iban a ser los heroicos protagonistas del nuevo motín de Aranjuez? La Cope (por lo tanto, el señor cardenal arzobispo de Madrid), el diario El Mundo, la señora presidenta de la Comunidad de Madrid y sus caballeros de la mesa redonda. En definitiva, Madrid. Mejor dicho, una de las cordadas con más voluntad de poder en Madrid.

Rajoy los vio venir y les plantó cara. Ha resistido. Hace un mes nadie daba medio euro por su futuro y ahora le van a votar en masa, porque temen que los sufragios en blanco sean menos que el número de compromisarios madrileños. ¡Toma motín!

Así es, a grandes rasgos, como se ha fraguado el giro centrista del Partido Popular. No es una operación de laboratorio. Es un enfoque profesional. Es el insospechado arrebato de un carácter que parecía apagado (moraleja: nunca hay que despreciar a nadie). Y es una auténtica operación de poder, puesto que en Valencia y Andalucía, los dos principales puntos de apoyo del marianismo, se están fraguando sendas derecha regionales. La nueva confederación de derechas autónomas. La nueva CEDA.

Madrid esta vez ha apostado mal. Y José María Aznar, que cree sinceramente en la necesidad de un centro de España poderoso, lo sabe. Por ello, su gesto desabrido ayer en el congreso. Bueno, también es verdad que a Aznar le puede el carácter. Ahí también hay un relato subjetivo. Pero que conste: Madrid esta vez ha perdido. En la derecha.

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Los obispos deciden por gran mayoría que la Cope cambie de rumbo, de Enric Juliana en La Vanguardia

Publicado en Política, Religión by reggio en Junio 19th, 2008

LA CRÓNICA

Discusión sobre la emisora católica española

Rouco en minoría y Losantos sin ningún apoyo, tras un largo e intenso debate

Una amplísima mayoría por el cambio. Casi todos los 23 miembros de la comisión permanente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) están a favor de una nueva etapa en la emisora Cope. Un cambio que aleje del sectarismo al principal medio de comunicación que la Iglesia católica posee en España. La deliberación, larga, intensa y controvertida, se inició el martes por la mañana y concluyó anoche, con el presidente de la conferencia, cardenal Antonio María Rouco Varela, en una inédita e incómoda posición de minoría..

“La reunión ha servido para verificar un estado de opinión, un estado de opinión creciente, y se han sentado las bases de una solución”. Así resumían el debate fuentes conocedoras del mismo. “Final de ciclo”, esa es la expresión que mejor define una deliberación que ahora se traslada a la junta general de la Cadena de Ondas Populares Españolas (Cope). La citada junta tiene previsto reunirse en Madrid el próximo día 27 para decidir sobre la continuidad de Alfonso Coronel de Palma como presidente consejero delegado de la sociedad. Tras la celebración de esta junta general, se abordará formalmente el futuro del locutor Federico Jiménez Losantos en la emisora.

Además de los miembros del comité ejecutivo que abogan desde hace semanas por un rápido cambio de rumbo en la Cope (el cardenal primado de Toledo, Antonio Cañizares, el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, el arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro, y el obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez), también se pronunciaron severamente en ese sentido, entre otros, el obispo de Jerez de la Frontera, Juan del Río; el obispo de Sigüenza-Guadalajara, José Sánchez; el arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol, y el obispo de Terrassa, Josep Ángel Saiz Meneses.

La opinión de Del Río es muy significativa puesto que preside la comisión episcopal de Medios de Comunicación. También es de destacar la toma de posición del arzobispo de Tarragona, ya que Jaume Pujol Balcells es miembro del Opus Dei. El obispo Saiz Meneses, antaño muy vinculado al ex arzobispo de Barcelona Ricard Maria Carles, también abogó por el cambio. Las intervenciones de los prelados catalanes fueron “claras y precisas”, según fuentes conocedoras del debate.

Más notoría aún fue la intervención del arzobispo ovetense Osoro, hombre de carácter muy templado y con fuerte ascendente en los demás prelados. Osoro se manifestó tajantemente por el cambio y defendió con especial hincapié al cardenal Martínez Sistach, escarnecido reiteradamente por Jiménez Losantos desde los micrófonos de la Cope.

Ningún obispo se pronunció abiertamente por la continuidad del actual estado de cosas y ninguno tampoco expreso solidaridad alguna con Jiménez Losantos, condenado por injurias graves al alcalde de Madrid. El propio cardenal Rouco evitó defender a Losantos. Todos los miembros de la permanente intervinieron en la discusión. La votación fue evitada en el último momento para que no se convirtiese en una grave moción de censura al presidente de la conferencia.

No pasó desapercibida, sin embargo, la posición del cardenal arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo. El martes por la noche, en un momento álgido del debate, Amigo, religioso de la orden franciscana, propuso, que al asunto Cope volviese a manos del comité ejecutivo, momento que Rouco Varela aprovechó para suspender la sesión hasta la mañana siguiente. En la última reunión del ejecutivo, Amigo, antaño crítico con la emisora, se alineó con la opción continuista del cardenal Rouco Varela.

El presidente favoreció un debate abierto y mantuvo una actitud cauta en el mismo, tras haberse entrevistado la semana pasada en Roma con el secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Tarcisio Bertone. La conferencia podría emitir hoy una nota.

Para el próximo 28 de junio ha sido convocada en Madrid una concentración de apoyo a Jiménez Losantos. Entre los convocantes, la red Peones Negros, entusiasta defensora de la teoría de la conspiración sobre los atentados del 11-M.

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La condena a Losantos por injurias aviva el debate eclesial sobre la Cope, de Enric Juliana en La Vanguardia

Publicado en Derechos, Medios, Política by reggio en Junio 17th, 2008

LA CRÓNICA

Discusión abierta en la Conferencia Episcopal Española

“En la expresión de opiniones propias y ajenas, la Cope observará como regla de estilo el respeto a las personas y el diálogo civilizado, rehuyendo el apasionamiento unilateral y la crítica sistemática”. No es una proclama buenista.Es el segundo de los compromisos profesionales y éticos del ideario de la Cadena de Ondas Populares Españolas (Cope), aprobado por la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE). El 26 de abril de 1991.

16 de junio del 2008. La figura principal de la emisora católica, el locutor Federico Jiménez Losantos, es condenado por la titular del juzgado de instrucción número 6 de Madrid al pago de una multa de 36.000 euros por el delito continuado de injurias graves con publicidad al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, escarnecido y acusado en reiteradas ocasiones de no tener ningún interés en el esclarecimiento de los salvajes atentados del 11 de marzo del 2004 en Madrid. La Cope salió ayer en defensa de Jiménez Losantos y puso a disposición de los oyentes un teléfono para expresarle su solidaridad.

17 de junio del 2008. La comisión permanente de la Conferencia Episcopal, órgano de gobierno integrado por 23 prelados, se reúne hoy y mañana en Madrid con al menos dos documentos sobre la mesa: el ideario de la Cope y la sentencia contra Jiménez Losantos. Del diálogo entre ambos datos de la realidad - el programa episcopal y la práctica matinal- saldrá la toma de posición sobre un asunto que desde hace semanas mantiene en tensión a las distintas sensibilidades de la Iglesia católica en España. Y en estado de alerta a la Secretaría de Estado del Vaticano.

La comisión permanente debatirá sobre la Cope a instancias del comité ejecutivo del episcopado, que ha abordado el asunto en sus dos últimas reuniones. En la última de ellas, el miércoles de la semana pasada, se perfiló una mayoría crítica y contraria a la renovación de Jiménez Losantos. Esta corriente de opinión, encabezada por el cardenal primado de Toledo, Antonio Cañizares, y por el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, dejó en minoría al presidente de la CEE, el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela.

El mismo miércoles, mientras se celebraba la reunión del ejecutivo, el cardenal Rouco recibió la visita del nuncio del Vaticano en España, Manuel Monteiro de Castro, hostigado hace unos meses desde los micrófonos de la Cope. Al día siguiente, Rouco era recibido en Roma por el secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Tarcisio Bertone. El cardenal de Madrid regresó de Roma con una información muy precisa de la opinión del Vaticano sobre los problemas a los que debiera hacer frente la Iglesia en España.

El debate en la comisión permanente se prevé muy abierto. Un grupo de obispos acude a la reunión con la idea de someter a votación (votación secreta, si fuese necesario), una declaración que haría hincapié en la preocupación eclesial por la cristalización en la sociedad española de una opinión negativa sobre la emisora católica.

El día 27 de junio, la junta general de la Cope decidirá sobre la continuidad del presidente consejero delegado de la sociedad, Alfonso Coronel de Palma. Del presidente dependen las gestiones para la renovación de Jiménez Losantos, renovación que no está formalmente cerrada, ya que no consta en ningún acta del consejo de administración.

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La enmienda Bokassa, de Enric Juliana en La Vanguardia

Publicado en Política by reggio en Junio 16th, 2008

NOTAS DE MADRID

Visto desde Madrid el congreso de Esquerra Republicana de Catalunya parece un gran embrollo. Bajo un formato interesante (tarde o temprano todos los partidos deberán abrir compuertas), el congreso ha mostrado cómo los afiliados de un partido pueden ser perfectamente incapaces de resolver las contradicciones de sus dirigentes. La apertura democrática de los partidos debería enfocarse en favor de los electores. Son los electores quienes deberían tener voz en los procesos congresuales. La figura del militante pertenece a un mundo que ya no existe. Simboliza una pasión por la política que ya muy pocos comparten.

Visto desde Madrid, el congreso de ERC es un grandísimo embrollo. Y visto desde Barcelona, parece que también. Gracias a las crónicas de Francesc Bracero en La Vanguardia hemos sabido que una de las enmiendas más envenenadas era la que pretendía apartar a Josep-Lluís Carod-Rovira de la candidatura de ERC a la presidencia de la Generalitat, mediante el siguiente ardid: “No permitir en ningún caso que en las elecciones de un ámbito superior al local, la misma persona encabece más de tres veces la candidatura a la misma institución sin haber conseguido la presidencia a que optaba”. Le llamaban la “enmienda Bokassa”, en alusión a los instintos caníbales del tirano Jean-Bédel Bokassa que aterrorizó la República Centroafricana entre 1966 y 1979 con el beneplácito de la antigua metrópolis francesa. ¡Caray con los de Esquerra! ¡Qué metáforas!

Bueno, la realidad es que en todos los congresos de los partidos se suele utilizar munición dialéctica de un grueso calibre. En periodos críticos, hay rudeza en todas partes. En todas partes, sin excepción. Lo veremos este próximo fin de semana en el congreso del Partido Popular en Valencia. Y no está de más recordar que José Luis Rodríguez Zapatero, de joven, fue protagonista de un congreso provincial del PSOE en León al que tuvo que acudir la policía para poner paz (véase el libro biográfico Zapatero, presidente a la primera, del periodista Óscar Campillo).

Ocurre, sin embargo, que ERC ocupa hoy un papel central en la política catalana. De su apoyo depende la continuidad del segundo gobierno tripartito que preside el socialista José Montilla, y con su apoyo, CiU podría recuperar la presidencia de la Generalitat sin la convocatoria de elecciones; bastaría una moción de censura. Esquerra perdió a más de la mitad de sus electores en las elecciones generales del 9 de marzo; los sondeos de la Generalitat indican que se halla en el momento más bajo de su popularidad como partido político; la confusión reina en sus filas como ha quedado demostrado estos días, pero la cierto es que los dos partidos (PSC y CiU), que articulan las corrientes centrales de la sociedad catalana han vivido pendientes estos días de la enmienda Bokassa.

Catalunya (20% del PIB español; PIB per cápita superior al de Suecia y Alemania, 25% de las exportaciones españolas, 25% de la producción industrial…) pendiente (políticamente) de la enmienda Bokassa.

Así están las cosas…, en el umbral de una coyuntura económica más que preocupante.

Y estando así las cosas, adquieren un especial significado unas recientes palabras del conseller de Economia, Antoni Castells, en una entrevista en el diario Avui (periodísticamente muy bien planteada). Dijo Castells: “Es legítimo que los ciudadanos se pregunten si el Govern está haciendo suficientemente bien las cosas y está dando suficiente estabilidad a Catalunya”.

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El rostro de Jovellanos, de Enric Juliana en La Vanguardia

Publicado en Economía, Política by reggio en Junio 15th, 2008

CUADERNO DE MADRID

Los nombres son inventados, pero la historia es rigurosamente cierta. Es una historia de Madrid. Del Madrid a pie de obra. Francisco García es camionero. Hace diez años, cargaba y descargaba arena para una de las empresas constructoras de Florentino Pérez. Cumplía un horario y con tanta obra en Madrid tenía perfectamente asegurado el salario. Gobernaba Aznar, impasible el ademán, y en el palco del Bernabeu se pactaban golosos contratos. Ladrillo va, ladrillo viene. A medida que las grúas se multiplicaban, la arena corría a raudales. España iba tan bien, que Francisco García decidió instalarse por su cuenta. Hipotecó su piso y compró un camión. Un enorme camión con el que poder transportar muchísima arena.

El vehículo trabajaba las veinticuatro horas del día. La mitad de la jornada lo conducía Francisco y la otra mitad Ramiro, un inmigrante paraguayo muy trabajador, con una hermana guapísima, Olga, empleada del hogar en una casa de Madrid. El día que Francisco conoció a Olga se quedó prendado de ella. Se gustaron tanto que Francisco, casado y con hijos, acabó poniéndole un piso en Parla, como hacían antes los señores de Barcelona en la calle Aribau. (”I tú, què has fet per la Victòria?”, preguntaba un dramático y afamado cartel del PSUC durante la Guerra Civil. “Li he posat un pis al carrer Aribau“, escribía, debajo, la indómita ironía del pueblo catalán).

No nos distraigamos. España iba bien y Francisco compró un segundo camión, y luego, otro. A crédito, claro está, puesto que había un montón de trabajo y los tipos de interés estaban bajísimos. Viajó a Paraguay y se trajo a España a otros tres hermanos de Ramiro y Olga para emplearlos en el transporte de arena. Aprendió informática y manejaba él mismo la contabilidad. Una vida emocionante. Dos hogares, tres camiones, cuatro paraguayos en nómina y mucha arena que transportar. Y como no hay vértigo sin coche deportivo, Francisco se compró uno. A crédito. Ya no estaba Aznar. Gobernaban Zapatero y su ceja circunfleja, pero, qué caray, España seguía yendo bien.

Hacía él mismo la contabilidad. Una vida emocionante. Dos hogares, tres camiones, cuatro paraguayos en nómina y mucha arena que transportar. Y como no hay vértigo sin coche deportivo, Francisco se compró uno. A crédito. Ya no estaba Aznar. Gobernaban Zapatero y su ceja circunfleja, pero, qué caray, España seguía yendo bien.

Iba bien hasta que en Estados Unidos a alguien se le ocurrió ofrecer hipotecas baratas a gente de escasa solvencia. Un buen pelotazo. Empaquetadas sin la pertinente etiqueta ( “atención, riesgo de morosidad”), estas hipotecas -miles, centenares de miles- fueron compradas y recompradas en el mercado financiero internacional. Hasta que un día, hace más o menos un año, la pirámide comenzó a venirse abajo. El pufo es monumental: 600.000 millones de dólares, según el último cálculo. Un agujero mayor que el de la capa de ozono en los activos bancarios y una brutal crisis de confianza que se superpone al encarecimiento del petróleo y de los alimentos.

Así fue como la España del ladrillo dejó de ir como un cohete y Francisco empezó a preocuparse por su flota. El gasóleo subía y los intereses relinchaban en el banco. Hace un par de meses, pasadas las elecciones, los pedidos cayeron en picado. Dos hogares, tres camiones, cuatro paraguayos en nómina, un coche deportivo y un montón de deudas. Una vida de vértigo, ahora sí. Agobiado y a punto de venderlo todo, de malvenderlo todo, Francisco estaba el lunes en los airados piquetes de la huelga del transporte.

“El problema no es que la economía española vaya a la ruina. España aguantará el bajón. El problema es que llevamos catorce años seguidos de crecimiento y la gente ya no se acuerda de lo que son las vacas flacas. Hay una cierta histeria en el ambiente. Hay toda una generación que no sabe lo que es una crisis económica. Lo vamos a pasar mal”. Así reflexionaba el martes por la mañana un alto responsable socialista, con cara de preocupación ante las imágenes de los camiones incendiados. Con esa cara que puso Jovellanos cuando Goya lo retrató en 1798. El ilustrado Gaspar Melchor de Jovellanos, que un día melancólico escribió a sus amigos Saavedra (ministro de Hacienda) y Cabarrús (embajador en Francia) que temía la ruina del espíritu. Zapatero, propagandístico y circunflejo, no es de la escuela melancólica. Veremos.

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No pienses en la crisis (recordando a George Lakoff, tan citado hace unos meses), de Enric Juliana en La Vanguardia

Publicado en Economía, Política by reggio en Junio 13th, 2008

Aunque el Gobierno se niega obstinadamente a utilizar la palabra crisis (ayer mismo el vicepresidente Pedro Solbes desmentía haber pronunciado tan nefasto vocablo en sede parlamentaria), la sensación de crisis está arraigando fuertemente en la sociedad.

El frame del pesimismo económico, el marco mental de la crisis está creciendo espectacularmente, por decirlo a la manera de George Lakoff, afamado lingüista norteamericano, simpatizante del Partido Demócrata, que fue muy leído y citado por los socialistas durante la pasada campaña electoral. El profesor Lakoff sostiene que el pensamiento se articula mediante imágenes (marcos mentales) y que, en consecuencia, gana el discurso político que logra generar las metáforas más eficaces y sugerentes. El discurso hegemónico es aquel que logra atrapar en sus redes neuronales la respuesta del adversario. Lakoff ha aconsejado a los demócratas norteamericanos que carguen su discurso de poderosas imágenes y se alejen de cualquier intelectualización excesiva del relato político. Y, sobre todo, que se alejen de las imágenes de los republicanos; que huyan de ellas; que las desoigan, comos si fuesen las sirenas de la “Odisea”. Que no las nieguen, porque, al negarlas, las afirman. La magnética prosa de Barak Obama parece haber pasado por el laboratorio del Doctor Lakoff, aunque seguramente tiene otras muchas fuentes de inspiración.

El libro más conocido de Lakoff se llama “No pienses en un elefante“. Y se titula así porque uno de los ejercicios que suele proponer a sus alumnos de ciencias cognitivas tiene que ver con la imagen de un paquidermo. El profesor entra en clase y pide a sus alumnos que intenten no pensar en un elefante. Al cabo de unos minutos, después de preguntar uno a uno, constata que la mayoría de ellos han imaginado, ni que sea fugazmente, un elefante, símbolo del Partido Republicano.

No es seguro que en estos momentos el presidente del Gobierno y los dirigentes socialistas estén aplicando correctamente las tesis de Lakoff. Cada vez que Zapatero y sus ministros dicen: “No pienses en la crisis”, la sensación de crisis, al igual que el elefante de Lakoff, arraiga un poco más en la mentalidad colectiva. Y arraiga porque la sensación de crisis comienza a estar en la calle, en la experiencia cotidiana de mucha gente. Y, obviamente, en el mensaje de los medios de comunicación, estos meses muy atentos los indicadores económicos negativos.

¿Tiene sentido pedir que no piense en un elefante a un explorador rodeado por una manada de orejudos paquidermos? ¿Tiene sentido pedir que no piense en la crisis a una sociedad bañada a diario por datos y noticias que construyen la imagen de una vaca flaca? ¿Flaca? ¡Escuálida!

Sería interesante conocer la opinión de José Andrés Torres Mora al respecto. El profesor Torres Mora, sociólogo y diputado socialista por Málaga, persona de excelente trato y conversación, fue quien introdujo a Lakoff y sus elefantes en el circuito neuronal del PSOE.

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Soluciones Rubalcaba, de Enric Juliana en La Vanguardia

Publicado en Política by reggio en Junio 12th, 2008

NOTAS DE MADRID

De nuevo, Alfredo Pérez Rubalcaba ha sacado las castañas del fuego a José Luis Rodríguez Zapatero. Evidentemente, el ministro del Interior ha cumplido con su cometido al ordenar a la Policía y a la Guardia Civil una actuación más severa para garantizar el tráfico en las autopistas y los accesos metropolitanos. Puede objetarse incluso que la apelación a la “máxima contundencia y firmeza” debía haberse efectuado antes. El ministro de Interior ha cumplido con su obligación y ha hecho algo más: ha dado, finalmente, voz al Gobierno. Ha trasladado a la sociedad el mensaje de que alguien estaba al mando.

El Gobierno carece de un ministro-portavoz. Esta hipótesis parece que fue manejada por Zapatero durante las semanas previas a la formación del nuevo Gobierno, siendo desestimada para no restar competencias y visibilidad a la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, que cada viernes da cuenta de los acuerdos del Consejo de Ministros. En ausencia de un ministro-portavoz, es cada miembro del Gobierno quien debe responder ante la opinión pública de los problemas derivados de su departamento. En el caso de la huelga de transportistas, este cometido corresponde a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. La señora Álvarez ha dirigido las negociaciones con los transportistas, pero no ha ha conducido el relato de la acción gubernamental. Seguramente no es la comunicación el campo en el que mejor se desenvuelve la ministra de Fomento, cuya continuidad en el Ejecutivo y en la cartera de Fomento fue una exigencia explícita de Manuel Chaves, presidente de la Junta de Andalucía, líder del PSOE andaluz y presidente del PSOE.

Tras las severas críticas que sufrió durante la crisis de los trenes de cercanías de Barcelona, la salida de Álvarez del Gobierno podía haber sido ser interpretada como una concesión de Zapatero al malestar de la sociedad catalana. Y ese gesto –un ministro andaluz cesado por la presión de los catalanes- Chaves lo consideraba un coste político demasiado alto. El orgullo andaluz podía sentirse herido tras una legislatura en la que los prejuicios anticatalanes se han acentuado en toda España. Los excelentes resultados electorales del PSC seguramente también influyeron. Orgullo y competición. Así están las cosas en el socialismo español. Los dos polos principales del socialismo en España –Catalunya y Andalucía- se hallan hoy en tensión.

Es evidente que la ministra Álvarez no podía afrontar en solitario una huelga tan virulenta como la que han protagonizado los transportistas, de manera, que sería injusto cargar todas las responsabilidades de la flojera gubernamental en la vivaz ministra de Fomento. Ha fallado el diagnóstico de la situación: el ambiente de crisis económica que se respira en España puede provocar reacciones sociales muy virulentas en los próximos meses, porque tras catorce años de crecimiento económico ininterrumpido la memoria de las “vacas flacas” ha quedado muy atrás. Ha fallado el diagnóstico de la situación y seguramente está fallando el lenguaje. El Gobierno está empleando todos los eufemismos posibles para no hablar de crisis. ¿Es esta la mejor estrategia?

Diagnóstico y lenguaje son competencias básicas del presidente del Gobierno.

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