Reggio’s Weblog

En torno a la crisis económica, de Ramón Tamames en Estrella Digital

Posted in Economía by reggio on 20 Noviembre, 2008

II. Opinan los gurúes

Veíamos la semana pasada en esta columna de ESTRELLA DIGITAL el punto de vista sobre la crisis económica de una serie de Premios Nobel. Hoy en la segunda entrega de la miniserie, nos ocuparemos de la perspectiva de algunos gurúes o similares sobre el mismo tema.

Empezaremos por Alan Greenspan, quien en el nuevo epílogo a la edición de bolsillo de sus Memorias, manifiesta estar convencido de que la intervención en la actual crisis de la Reserva Federal y el Tesoro es el mal menor. Aunque tal vez guiado por un espíritu de excelencia, propone que de cara al futuro un grupo de alto nivel de funcionarios financieros de EEUU pasen a tener amplias facultades para confiscar (sic) cualquier institución financiera cuyos fallos puedan poner en peligro la economía; con la obligación de sacar de inmediato de apuros a consumidores y acreedores: “Necesitamos leyes que especifiquen y limiten las excesivas potestades de la banca, con avales a favor de los clientes que lo garanticen todo. Las suyas tienen que ser entidades transparentes, para que se respete el dinero de los depositantes”.

Para justificar su propuesta -algo así se le podría haber ocurrido cuando mandaba- , Greenspan sostiene la tesis de que el Gobierno tiene la obligación de vadear el río de turbulencias: “En nuestro país, EEUU, hace mucho que se abandonó la idea de que las salidas de las crisis han de resolverlas siempre el mercado. Por el contrario, estamos obligados a soluciones del día a día, como en el caso Bear Stearns” [comprado por el JP Morgan-Chase con el apoyo de la Reserva Federal y el Tesoro]. Pero siendo más útil prevenir que curar, lo que Greenspan sostiene es que “ha de garantizarse que, en el futuro, la ayuda financiera del Gobierno a las instituciones de crédito no incida como lastre en el balance general y la política monetaria de la Reserva Federal”. ¿Es que hay temor a que también pueda quebrar…?

Por su parte, el financiero George Soros recomienda que en EEUU y por doquier se adopte el sistema danés de créditos hipotecarios, cuyo funcionamiento se regula por el banco central, y que por eso y otras circunstancias disfruta de gran solidez. Así, las hipotecas de los bancos privados se titulizan en bonos negociables, garantizados por el valor del subyacente de las hipotecas (las propias viviendas), y la solidez de las instituciones financieras que los emiten. Por lo demás, las hipotecas permanecen en el balance de los emisores, en el pasivo, como encaje del activo de los créditos concedidos y con una valoración realista en cada momento en función del mercado. De esa manera no hay hiperexpansión del crédito, y se elimina el riesgo que se padece en el sistema estadounidense; que radica en la cesión de tales hipotecas al mercado de capitales, vía titulación en CDOs, para así darle varias vueltas a todo el circuito, llegando al credit bang.

En definitiva, el sistema danés favorece la transparencia y la liquidez: los propietarios de una vivienda van amortizando sus hipotecas mediante la compra de bonos emitidos por los bancos hipotecarios, precisamente con la garantía de las hipotecas concedidas. Y dado que el valor de la vivienda y el de los bonos tienden a cambiar de forma simultánea, se reducen al mínimo las posibilidades de pérdida de valor por parte de los propietarios.

Después del gran incendio de Copenhague de 1795, fue cuando se creó el sistema, Soros argumenta que él mismo fue pionero de su introducción en México; respaldado por Paul O’Neill, que por entonces era Secretario del Tesoro en EEUU. “Con sólo algunos cambios -concluye su propuesta-, sería una solución a largo plazo para el sector hipotecario de Estados Unidos”.

En cualquier caso, las recetas tipo Greenspan o Soros llevará tiempo para que sean consideradas. Y además, tendrán que vencer muchos escepticismos. Y en cuanto a lo que es un gurú escéptico, me resulta difícil no reproducir una entrevista hecha en el diario La Vanguardia sobre “Dudas profundas en torno a predicciones”, que figura en el recuadro. Léase, simplemente, porque no necesita de comentarios. Ya que es una muestra palpitante de mucho escepticismo que hoy existe sobre los economistas.

Y como queda bastante tela que cortar, en vez de dejar la miniserie en dos artículos, la extenderemos a tres: seguiremos la semana próxima.

DUDAS PROFUNDAS SOBRE PREDICCIONES *

¿Arte o fraude?. – “Es mejor hacer arte que fraude”, espetó en enero Nassim Taleb (matemático financiero, cuestiona los métodos de predicción: “el cisne negro”) a 200 agentes de la Bolsa de Chicago después de haber desmontado uno por uno todos sus mecanismos de predicción basados en la lógica lineal. Taleb, devoto de Mandelbrot, sostiene que la Bolsa no es un sistema predecible, aunque muchos encorbatados asesores vivan de predecirla. Es más bien un río de excepciones, cuyo curso lo enmarcan los cisnes negros, esto es, sucesos insólitos e inesperados. Nadie sabe cuándo llega una crisis económica ni cuándo se va a acabar, pero miles de autocalificados expertos aseguran saberlo. Y suelen llevar corbata… ¡No se fíe de ellos!

Hay expertos que sí aciertan.- El panadero, el zapatero, incluso un buen peluquero, saben de su trabajo, pero un economista o un político, aunque rara vez admiten que no saben qué pasará, sólo aciertan una predicción por casualidad -que ellos pensaran es sabiduría-; una ignorancia de su ignorancia los convierte en seres peligrosos en la medida en que les hagamos caso.

¿Pero cómo suceden esas cosas?.- Porque la economía, no la sociedad: es un dominio tan complejo, que desafía los límites de nuestro entendimiento. Nuestras mentes son fruto de la bioevolución: están hechas para huir de los leones, no para desentrañar relaciones inextricables de causa-efecto.

Un experto distingue la razón del instinto.- Los expertos son como usted y como yo: ven un tiburón en la tele y no se bañan; cuando lo cierto es que existen menos probabilidades de ser mordido por un tiburón que envenenado por la suegra. Pero la imagen del tiburón es mucho más poderosa que la estadística -que yo he consultado- de envenenamientos perpetrados por suegras malignas.

Somos así.- Ben Laden, por ejemplo, mató a más gente después del 11-S que el propio 11-S, pues por miedo a Ben Laden murió mucha más gente por coger el coche -mucho más peligroso que el avión- en vez de tomar el vuelo que tenían previsto… murieron en la carretera. Compruebe las estadísticas y verá que es auténtico.

Desde el FMI hasta el Ayuntamiento de Algete hacen previsiones económicas.- Y las revisan cada dos por tres, porque se equivocan. Hemos cogido a niños de un parvulario y les hemos hecho poner una cruz entre tres predicciones de crecimiento del PIB… ¡Y aciertan más que el FMI!

* Entrevista de Lluis Amiguet a Nassim Taleb (matemático financiero, cuestiona los métodos de predicción: ‘El cisne negro’), “No calcule probabilidades, prevenga consecuencias”, La Vanguardia, 19.8.08.

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  1. Trackback said, on 20 Noviembre, 2008 at 7:51 pm

    Public Post…

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    From Colombia…


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