Soluciona tu vida, de Francesc-Marc Álvaro en La Vanguardia
Nuestro amigo tiene más suerte que su vecino pensionista. Él, al menos, recibirá los 400 euros prometidos por Zapatero, esos que -según una leyenda urbana- se gastaron en buenas botellas de vino a la salud de la Moncloa algunos potentes promotores inmobiliarios reunidos en caros restaurantes de Madrid y Barcelona, antes de pegarse el batacazo. El pensionista que flojea y el mileurista estricto quedan -por ingresos y retenciones- fuera de la dádiva populista, que sí favorece a las rentas altas, a las cuales nunca viene mal una propina inesperada.
La socialdemocracia del sentido común cede paso a los gestos peronistas, lo cual tranquiliza tanto como saber que el Gobierno “prohibirá” a las operadoras lanzar ofertas de ADSL que no garanticen como mínimo el 80% de la velocidad contratada. Así, el ministro Sebastián certifica el fraude en un servicio básico comparable a la luz o el agua. Gracias, señor sin corbata. ¿Qué velocidad real nos dan hoy las compañías a través de las cuales accedemos a la red? ¿Se acuerdan de cuando las panaderías añadían ese pedazo de pan que en Catalunya llamamos la torna, para cumplir con el cliente? La Administración controla nuestra velocidad por carretera y no puede controlar la velocidad del mundo virtual.
Nuestro amigo, ya digo, tiene suerte. Además de cobrar los 400 euros se ha encontrado en el buzón de su casa dos folletos publicitarios muy útiles. En uno, le invitan a “cambiar sus problemas por la tranquilidad” mediante la reunificación de sus deudas, especialmente las que se derivan de su crédito hipotecario, los pagos con tarjeta y la financiación del automóvil, que se lo cambió hace medio año, cuando Solbes juraba que la crisis era un invento de Rajoy y Pizarro. En el otro prospecto, le proponen una excursión económica de un día “a un inolvidable lugar turístico”, lo que incluye “almuerzo con ensalada, paella, segundo plato con guarnición, pan, postre, vino, agua, café, gotas y cava”. A cada participante en el viaje le regalarán “una extraordinaria paletilla ibérica, o seis litros de incomparable aceite de oliva virgen, o dos maravillosos albornoces de algodón”. ¿Qué más se puede pedir por 35 euros?
Mientras aumentan en España las letras y facturas impagadas (1.732 millones de euros en mayo, un aumento del 85% con respecto al mismo mes del año pasado), mi amigo es feliz. Del “redecora tu vida” ha pasado al “soluciona tu vida”. Como rezan los folletos de colorines que ha recogido, “no importa Asnef ni estado laboral, no pierdas tu casa, reunifica tus deudas y paga la mitad”. Por cierto, los de la excursión también regalan ( “opción parejas”) “un sensacional cojín de masaje shiatsu”. Y, por si esto fuera poco, Zapatero, en su inmensa generosidad, afirma que estará “al lado de los trabajadores con el viento a favor o en contra”. Momento de probar la paletilla.