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El Estado entrará en números rojos en 2008, de Carlos Sánchez en El Confidencial

Posted in Economía by reggio on 24 Abril, 2008

Al sistema tributario español le empieza a suceder lo que a los malos actores, que sobreactúa. Cuando la economía va bien, se disparan los ingresos. Hasta el punto de que la recaudación crece por encima de los dos dígitos. Pero cuando las cosas se tuercen, los ingresos se desploman de una forma irracional. La recaudación, incluso, aumenta por debajo del crecimiento nominal de la economía. En el primer trimestre de este año, sin ir más lejos, la economía habrá crecido en torno al 2,7-2,8% en términos reales y en tasa anual, pero los recursos del Estado (en términos de Contabilidad Nacional) sólo aumentan al 1,3%. Es decir, muy por debajo del PIB real y, por su supuesto, del Producto Interior Bruto nominal (con inflación), y que la mayoría de los analistas sitúa para el conjunto de este año en el 5%

Los datos son relevadores y fueron ayer publicados por la Intervención General del Estado (IGAE). La imposición indirecta -que representa algo más de la mitad de los ingresos tributarios del Estado- ha caído un 3,5% en el primer trimestre del año respecto al mismo periodo del año anterior. Pero es que en el caso del IVA el descenso es del 5,7%, lo que pone de manifiesto la alta exposición del sistema fiscal al ‘ladrillo’ y al consumo de las familias. Lo peor es que el Estado, tal y como se dijo en el Congreso de los Diputados durante la presentación del ‘techo de gasto’ para 2008, había previsto un aumento de los ingresos del 6,3% sobre el avance de liquidación en el caso del IVA y del 6,7% para el conjunto de la recaudación. Como se observa, muy por encima de lo que ahora aparece como probable.

Por el contrario, como los pagos siguen creciendo en tasas elevadas (un 12,8% en términos de Contabilidad Nacional) la consecuencia es obvia. En apenas tres meses el colchón financiero que tenía el Estado para hacer frente a la época de las vacas flacas se ha reducido a la mitad. De los 6.747 millones de superávit que había el año pasado por estas fechas en la ‘hucha’ del Estado se ha pasado a 3.276 millones de euros, lo que significa un retroceso del 81%. O dicho en otros términos. De disponer de un excedente equivalente al 0,64% del PIB se ha pasado al 0,29%. Y ello pese a que la imposición directa (IRPF y Sociedades) está creciendo con fuerza. Un 12,2% (en términos homogéneos) en el primer caso y un 28,6% en el segundo. Algo que pone de manifiesto que los impuestos que gravan el trabajo, paradójicamente, son los más expansivos, mientras que los que se aplican sobre el consumo tiene un peor comportamiento.

La elasticidad del sistema impositivo español al momento económico -que podría calificarse como histérica- no es un fenómeno nuevo. Viene de lejos. Históricamente, la recaudación se ha disparado cuando la economía ha ido como un tiro, como ha sucedido en los últimos años. Entre 2005 y 2007, los ingresos no financieros crecieron siempre por encima del 10%, pero para eso fue necesario que el Producto Interior Bruto (PIB) aumentara nominalmente en tasas superiores al 7% (por encima del 3,5% en términos reales). Por el contrario, entre 2000 y 2004, con crecimientos económicos inferiores, los ingresos no financieros se han movido en una horquilla situado entre el -13,4% del año 2002 (segunda reforma fiscal del PP) y el 7,5% del año 2000.

Más crecimiento, más ingresos

La elasticidad fiscal en España (relación entre el crecimiento de los ingresos tributarios y el PIB nominal) se ha movido, así, entre un máximo de 1,8 en 2007 y un mínimo de 0,1 en 2003, lo que da idea de su enorme volatilidad. Cuando la elasticidad crece por encima del 1, eso significa que se incrementa la presión fiscal, y viceversa.

El dato es extremadamente importante toda vez que determina la solvencia de las cuentas públicas. Y todo indica que en 2008 la elasticidad impositiva se situará en niveles mínimos desde la salida de la anterior recesión. De hecho, si se mantiene la actual tendencia es más que probable que en el año 2008 el Estado (sin tener en cuenta la Seguridad Social) vuelva a los números rojos. Los datos ofrecen pocas dudas. La Administración central del Estado tuvo el año pasado un superávit equivalente a 13.326 millones de euros, lo que significa que si el excedente se reduce a la mitad (tendencia del primer trimestre) el ‘colchón’ -siempre que se mantenga el resto de variables- sería de unos 6.600 millones de euros, cantidad que tendrá que destinarse casi íntegramente a financiar el célebre cheque de 400 euros que se distribuirá a lo largo del año, y que tendrá un coste de unos 6.000 millones de euros.

El regreso del Estado a los números rojos entra de lleno en las previsiones de los principales institutos de coyuntura. El BBVA estima para este año un superávit del 0,3% del PIB, pero hay que descontar el excedente que tendrá la Seguridad Social, mientras que para 2009 prevé un déficit del 0,3%. Funcas, por su parte, estima un superávit de seis décimas este año y un déficit de 1,2% del PIB para el año próximo.

Más peliaguda es la situación de las comunidades autónomas y los ayuntamientos. El año pasado, con un crecimiento de la economía del 3,8% (el doble que este año), tuvieron un déficit equivalente a tres décimas del PIB. 1.746 millones en el primer caso y 1.498 millones en el segundo, lo que pone de relieve que ni siquiera en un contexto de fuerte crecimiento de la actividad económica han sido capaces de generar superávit. Lo cual incumple la Ley de Estabilidad, que obliga a las administraciones a tener excedentes cuando el PIB crece por encima del 3%, como sucedió el año pasado.

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