Reggio’s Weblog

La desaceleración económica se convierte en un ajuste brusco por el hundimiento del empleo, de Carlos Sánchez en El Confidencial

Publicado en Economía, Política by reggio en Marzo 5th, 2008

La tormenta de verano comienza a parecerse a un huracán. Lo que empezó siendo una simple desaceleración de la actividad económica se ha transformado en apenas dos trimestres en un ajuste brusco. Hasta el punto de que el aumento del paro ha desbordado las peores previsiones. Los datos no dejan lugar a dudas y dibujan un perfil cada vez más negativo. Al comenzar el año 2007, el paro registrado en los servicios públicos de empleo disminuía a un ritmo anual del 4,1%, pero al acabar el ejercicio la tortilla se había dado ya la vuelta, hasta reflejar un crecimiento del 5,2%. En enero de 2008 el desempleo crecía ya a ritmos del 8,6%, pero es que en febrero de este año se ha alcanzado un aumento verdaderamente significativo, nada menos que del 11,5%, la tasa más alta desde la salida de la anterior recesión, allá por los años 93 y 94.

El aumento del paro hay que relacionarlo no tanto con un aumento desmesurado de los despidos -salvo en la construcción y la industria inmobiliaria- sino, sobre todo, con el hecho de que la economía española ya ha perdido su capacidad de crear puestos de trabajo.

Los datos de afiliación a la Seguridad Social lo ponen negro sobre blanco. En julio del año pasado, al comenzar la crisis de la hipotecas subprime y coincidiendo con el comienzo del pinchazo de la burbuja inmobiliaria, el sistema público de pensiones (medias mensuales) contaba con 19,49 millones de afiliados en alta. El pasado mes de febrero, sin embargo, la afiliación se situó en 19,25 millones, lo que significa 240.000 ocupados menos. Eliminando el efecto estacional -los meses de otoño e invierno son peores para la economía española que los de primavera y verano-, eso quiere decir que la economía ya no crea puestos de trabajo, lo que explica el aumento del desempleo, ya que la población activa (los ocupados más los parados) crece a un ritmo del 2,7% (datos de la última Encuesta de Población Activa). La tasa interanual de afiliados muestra un aumento del 1,7%, pero recoge meses en los que la actividad económica iba todavía ‘viento en popa’.

Aumento de la población activa

Dicho en otros términos. Cada año se incorporan al mercado de trabajo casi 600.000 personas, por lo que si el empleo no crece en la misma medida, lógicamente el paro crecerá en igual cuantía. El fuerte aumento de la población activa tiene que ver, como sostiene un analista, con el hecho de que “los inmigrantes todavía no se han enterado de que la economía española no es capaz ya de generar puestos de trabajo suficientes”, pero también con la incorporación de la mujer al mercado de trabajo, ya que en España se parte de tasas de ocupación muy bajas por razones estructurales.

Esa asimetría entre oferta y demanda de puestos de trabajo es lo que explica el aumento del desempleo, salvo en el ‘ladrillo’, donde el ajuste está siendo mucho más rápido de lo previsto inicialmente. “Estamos ante un ajuste brusco y de mucha mayor intensidad que lo que se estimaba hace pocos meses”, asegura el economista jefe del servicio de estudios de una gran entidad financiera.

Este cambio de tendencia se ha manifestado con especial crudeza en el sector inmobiliario, donde el ritmo de destrucción de empleo es muy superior al que se está produciendo en el sector de la construcción por una razón evidente. En la actividad inmobiliaria los despidos son casi automáticos si se produce un frenazo en seco en la venta de pisos, como está sucediendo; pero en la construcción los despidos se materializan sólo cuando la obra ha finalizado, y hay que tener en cuenta que una casa tarda en construirse alrededor de 18 meses, lo que significa que todavía hay muchos proyectos en marcha. A medidas que se acaben esas promociones, los trabajadores irán engrosando las listas de desempleo, ya que parece fuera de toda duda que ni los servicios ni la industria pueden hoy por hoy absorber las nuevas demandas de empleo.

El enfriamiento del mercado laboral todavía no tiene un efecto devastador sobre las cuentas públicas (ya que se parte de niveles relativamente bajos), pero el horizonte no parece estar nada despejado. Según los datos de Trabajo, el gasto en desempleo crece ya a ritmos del 18%, a lo que ha contribuido de manera importante el aumento del paro entre extranjeros. En enero pasado había 161.923 trabajadores inmigrantes cobrando el paro, lo que significa un extraordinario aumento del 52% respecto del año anterior. Los extranjeros ya suponen, de hecho, el 10% del total de beneficiarios de prestaciones económicas por desempleo, porcentaje similar a su peso en la fuerza laboral. Pero con una salvedad, su tasa de actividad es mayor.

Etiqueta con:

Leave a Reply