Reggio’s Weblog

El Gobierno controlará las elecciones en Internet, a través de RTVE, gracias al acuerdo con YouTube, de Juan Vega en su Weblog

Posted in Medios, Política by reggio on 23 enero, 2008

Tal y como era de de esperar, y como anunciamos aquí, el Gobierno y YouTube, el portal de vídeos de Google, tenían cerrado un acuerdo para organizar el debate electoral español a través de RTVE, cuando el pasado día 17 el PSOE adelantó la noticia a través de la Agencia EFE.

La tremenda ignorancia -¿ignorancia o irresponsabilidad?- sobre el poder de la comunicación, y el excepcional interés que en particular tienen los medios escritos en acallar todo lo relacionado con la importancia de Internet para el desarrollo de una comunicación libre, frenaron cualquier tipo de polémica que pudiera haberse producido, sobre un asunto que va a resultar de la máxima relevancia, a la hora de plantear las formas que va a adoptar el debate político ante las próximas elecciones generales. Tan sólo elconfidencial.com, planteó una mínima discusión, alegando que la filtración había cabreado a Google, cosa que ellos sabrán, pero que no pasa de ser una especie que no se apoya en nada.

Los partidos políticos pactaron su presencia en el canal, en negociaciones que no han sido desveladas, puesto que ni Google ni Youtube han informado sobre los pormenores de este acuerdo, y Radio Televisión Española lo ha presentado como una iniciativa propia, obviando cualquier esplicación pública, al respecto. Así, la máxima participación aparente en el proceso, la que proporciona YouTube, se va a desarrollar en la más absoluta opacidad, pues el acuerdo entre la empresa pública y la multinacional privada, dejan cualquier mecanismo de control democrático al margen.

Y sin embargo, la trascendencia de la operación es de gran dimensión, pues con el impresionante soporte publicitario que supone la página web que le va a proporcionar el necesario feed-back a RTVE, la operación se va a convertir en un brillante éxito de participación, pues este mecanismo, ya ensayado en los EEUU mediante un acuerdo con la CNN, con el ‘You Choose’08’, suple una de las mayores desventajas de la televisión frente al vídeo de Internet: la relación de ida y vuelta entre teleespectadores y usuarios, multiplicando el efecto divulgador de la información, con la gran difusión de RTVE, combinada con la fuerza participativa del YouTube.

Asuntos vitales como la vertebración territorial de los debates o el pluralismo político de los mismos, quedan regulados en oscuras circunstancias, que se escamotean definitivamente a las instituciones representativas, pues una iniciativa así, debería haber tenido, como mínimo, un tratamiento parlamentario, dado que el carácter supranacional del grupo Google, aconseja, por un elemental prurito democrático, que los ciudadanos españoles puedan manifestar su opinión sobre cómo han de hacerse estas cosas, a través de sus legítimos representantes.

El acuerdo incluye la participación en el canal de ocho fuerzas políticas, que son las elegidas, al parecer para dar comienzo al mismo, y por lo tanto, parece que son las que podrán ser tenidas en cuenta por los usuarios. Así, PSOE, PP, IU, CiU, PNV, ErC, CC, BNG, ICV y Ciudadanos, son los canales de partidos políticos que tienen aquí asiento, con lo cual tenemos dos fuerzas políticas españolas, como son PSOE y PP, dos mixtas, como es el caso de IU y Ciudadanos, tres fuerzas políticas catalanas, Ciu ErC e ICV, una vasca, el PNV, y una gallega, el BNG, configuran una perfecta representación de la absurda estructura de la vida política española, pues el debate se territorializa, a través de aquellas fuerzas políticas que tienen vocación local en tres comunidades autónomas, con desigual presencia, que como mínimo iguala en voces a Cataluña con España, mientras que las demás ciudadanos, que viven en el resto de los territorios españoles, se ven convertidas en meros comparsas, relegados a contemplar sus aspiraciones en manos de los grandes líderes de las listas por Madrid.

El primero en colgar la noticia, que esta vez no pasó por agencia, fue el diario El Mundo,y después le siguieron El País y La Vanguardia, mientras que otros medios llegaron con bastante retraso, y especialmente las agencias, de las cuales, la más madrugadora fue Reuters.

El control total de la operación va a estar en manos de RTVE, que se reserva el derecho de colgar las preguntas que considere oportunas, y por lo tanto, en manos del Gobierno, que convierte las posibilidades de YouTube, con esta operación, en un remedo de ‘59 segundos’, destruyendo cualquier atisbo de libertad, con la máxima apariencia de frescura. Sin duda una operación diabólica, pues al fin y al cabo, lo que se hace con esta operación, es poner Internet, su página más demandada en España, en manos del ejecutivo, por la puerta de atras, y sin ninguna regulación ni control, y como muestra del resultado de la maniobra, nada mejor que pensar qué fue de la campaña “por un debate en Internet“, primera víctima de la noticia.

El gran interrogante que se abre ahora, ante el avance imparable de los grandes conglomerados transnacionales de Internet, es el que concierne a la soberanía mediática de naciones como España -por otro lado cada vez más desvertebrada-, en la que el desarrollo de la red, desde el punto de vista de la cifra de los usuarios, no se corresponde con una razonable correspondencia con los negocios que en ella se puedan desarrollar en asuntos de comunicación. La fuerza de Google, por ejemplo, que ya era inmensa, gracias a su aplastante predominio como buscador, y al carácter singular de su desarrollo de la publicidad contextual, es ahora espectacular, puesto que los procesos electorales pasan por sus horcas caudinas, por lo que nadie podrá decir esta boca es mía -de hecho nadie dijo nada, a pesar de la gravedad de la filtración de esta iniciativa por el PSOE-, en éste y en futuros asuntos que se vayan planteando.

Desaceleración, injusticia social y pánico bursátil, de Roberto Centeno en El Mundo

Posted in Economía by reggio on 23 enero, 2008

TRIBUNA LIBRE

El fuerte incremento de la inflación en 2007, el peor dato en 12 años, y la subida del paro en más de 100.000 personas, que aumenta ya por encima de la creación de empleo, junto a la fuerte caída de los indicadores de clima económico, que ponen de manifiesto un proceso de desaceleración económica muy superior al esperado, delinean la que sin duda va a ser la mayor recesión de la economía española en muchas décadas. Y como las penas nunca vienen solas, lo que se pensaba sería un mal año bursátil, ha roto todas las previsiones y se ha convertido en autentico pánico vendedor, en un ajuste brutal del sobredimensionamiento del sector financiero respecto a la economía real, y tan ciego que ya no distingue entre buenos y malos.

Esta situación va a tener consecuencias dramáticas para una mayoría de familias, para quienes, a pesar del fuerte crecimiento absoluto, el reparto prácticamente medieval de la renta y la riqueza creado en la España de Zapatero ha producido ya una enorme pérdida de renta para un 60% de las familias, como cuantifica Julio Alcaide nuestro mejor estadístico y uno de los grandes de Europa, a lo que se añade, según los últimos datos de Eurostat, una pérdida de seis puntos de poder adquisitivo de los salarios respecto a la media europea. Y si esto ha sucedido en la época de vacas gordas, ¿qué no va a suceder ahora que han llegado las vacas flacas?

Pero antes de analizar estos hechos, parece necesario explicar qué sucede hoy. Y es claro, la confluencia de factores externos, perfectamente previsibles algunos, con unas políticas económica, energética y presupuestaria disparatadas que van en sentido contrario a lo que se necesitaba y la negativa rotunda de Zapatero a reconocer los problemas por motivos electorales y, en consecuencia a adoptar medida alguna, han creado una situación explosiva en nuestra economía que la crisis bursátil convierte en algo de consecuencias imprevisibles.

Y en este punto, como desgraciadamente en todos lo demás, las mentiras del vicepresidente Solbes y del Gobierno, afirmando que no son necesarias medidas porque «no existen problemas de fondo» en nuestra economía constituye una irresponsabilidad sin precedentes y un engaño masivo a los ciudadanos cara a las elecciones. Para empezar, es inaceptable que Solbes culpe de la inflación a factores exógenos cuando no ha realizado ni una sola de las reformas estructurales pendientes, lo que lleva a un encarecimiento desproporcionado de los productos básicos en su camino desde el productor al consumidor. O que Zapatero culpe al petróleo y al gas de todos nuestros males, cuando ha desarrollado una política energética demencial que ha prometido intensificar desmantelando todo el parque nuclear si gana las elecciones, lo que elevaría el recibo de la luz en un 40%, y que ha llevado nuestra dependencia exterior al máximo de todos los tiempos y al doble de la media europea, reduciendo nuestra eficiencia energética al 70% de la media de la UE-15.

Igual que resulta una tomadura de pelo el afirmar que no se puede hacer nada a corto plazo, cuando el exceso de gasto público es causa fundamental de las tensiones inflacionistas, y en lugar de unos presupuestos restrictivos, propone otros electoralistas y tan expansivos que ponen en peligro la estabilidad presupuestaria futura. Esta indignidad adquiere categoría de miseria moral cuando culpa de la inflación a la escasez de alimentos, por la sencilla razón de que, como comisario Económico en Bruselas, ha sido el primer responsable de la drástica reducción de la producción europea de alimentos. Solbes carece de autoridad moral para culpar a nada ni a nadie y, si no tiene la hombría de reconocer sus graves errores, al menos debería tener la dignidad de callarse.

Pero la realidad es todavía mucho peor por varias razones. La primera, porque la inflación empeorará por la enorme cantidad de inflación embalsada y por los efectos de segunda vuelta. La segunda, y esto es esencial, porque la inflación real sobre el 50% más pobre de la población es el doble del IPC. La tercera, porque la dimensión de la crisis inmobiliaria es muy superior a la prevista. La cuarta, porque el supuesto cambio del modelo de crecimiento es otra mentira más del Gobierno, las alternativas al ladrillo, el sector industrial y los servicios; el primero, acaba de entrar en recesión y, en el segundo, el crecimiento de las ventas de grandes empresas ha caído a cero en noviembre, se ha hundido en diciembre y el turismo se ha estancado. Y la quinta porque la crisis bursátil reducirá más aún el consumo, vía efecto riqueza, aniquilará expectativas, producirá una restricción todavía mayor en todo tipo de créditos y afectará a los resultados de las sociedades, hechos que harán poco eficaces la futuras reducciones de tipos.

Para Solbes «no existen problemas de fondo en la economía». Pero vamos a ver, una inflación que supera en un 50% a la media europea y un déficit exterior que es el más elevado del mundo, del que se derivan unas necesidades anuales de financiación gigantescas, de 100.000 millones de euros, ¿no es un problema de fondo? Un endeudamiento masivo de familias y empresas, en una situación de altos tipos de interés y fuertes restricciones creditícias, ¿no es un problema de fondo? Haber dejado el gasto del Estado en un 22% del total, la mitad de un Estado Federal, lo que nos impide realizar una política fiscal contra-cíclica pues el grueso de la capacidad inversora la tienen las autonomías y los ayuntamientos -algo insólito y disparatado que no sucede en ningún lugar-, ¿no es un problema de fondo?

Y luego la mendacidad del vicepresidente alcanza cotas nunca vistas cuando afirma que «España es hoy mucho más solvente». Para Solbes una economía cuyo déficit corriente y de capital se ha multiplicado por nueve, cuya deuda exterior se ha más que doblado hasta la astronómica cifra de 1,5 billones de euros, deuda que tendrá que devolverse en plena crisis, y cuya carga de intereses crece al 42% anual y supone ya el 3% del PIB, que ha perdido el 70% de sus reservas de oro y divisas -la persecución a la Iglesia católica y la pérdida del oro del Banco de España, como seña de identidad socialista, no ha cambiado en 70 años-, cuya productividad relativa a la media de la UE-15 ha retrocedido 40 años al nivel relativo de 1969, y que desde 2006 ha dejado de converger por primera vez en 11 años con la UE, resulta que es una economía mucho más solvente. ¿Qué pretende el señor Solbes con ese esperpento? Lo que no alcanzo a comprender es cómo la oposición no se lo ha comido con patatas.

Pero en el aspecto verdaderamente crucial, la distribución de la renta y la riqueza creadas que, como nos recuerdan los textos de economía, «es el resultado final y más importante de toda la actividad económica», la situación ha sido un desastre sin paliativos. La parte del trabajo en el PIB ha descendido dos puntos y medio a lo largo de la Legislatura -la cifra más baja de nuestra Historia y la más baja de toda Europa-, la presión fiscal ha subido a su máximo de todos los tiempos y el brutal incremento de presión tributaria -30.000 millones de euros/año- ha recaído en un 80% sobre la clase media y los pensionistas. El gasto social que ha crecido en términos absolutos, como no podía ser de otra manera, ha disminuido como esfuerzo social o porcentaje del PIB y brutalmente en términos per cápita donde ocupamos el último lugar de Europa.

Más específicamente, el último estudio de Julio Alcaide, que aunque al utilizar lógicamente cifras oficiales de inflación y población infravalora la realidad, aporta cifras sobrecogedoras. Mientras el 20% más pobre de la población recibe el 6,8% de la renta total, el 20% más rico recibe nada menos que el 44,2% del total, y dividiendo estas dos cifras se obtiene lo que los estadísticos denominan ratio de desigualdad, que se ha incrementado un 10% desde 2003, situándose en 6,5 en 2005 frente a una media de 5,5 para la UE-25 y de 4,2 para los países centrales. La estimación para 2007 es de 7,2, una ratio casi tercermundista.

El profesor Alcaide cuantifica también el índice de Gini, otra medida de la concentración de riqueza, su valor está entre cero y uno, y la desigualdad es mayor cuanto mayor es su valor. El índice de Gini ha alcanzado en la España de Zapatero su valor más alto desde que empezó a medirse hace 30 años -0,398 en 2005, un 4% peor que en 2003 y un 22% peor que la media europea- y en cuanto se conozca el de 2007 con la inflación creciendo un 60% por encima de los salarios, la cifra será espectacular.

Cara a 2008, hay dos escenarios posibles: el aterrizaje suave, un crecimiento del PIB entre el 2% y el 2,5%, y el aterrizaje brusco, un crecimiento del PIB entre el 1,5% y el 2%. En cualquiera de ellos, el mercado de trabajo va a sufrir el mayor ajuste en 35 años, las cuentas públicas entrarán en déficit, y será imprescindible una reestructuración presupuestaria; las suspensiones de pagos en el sector inmobiliario se multiplicarán y el sector financiero entrará en una fase de gran incertidumbre. Y esto era antes del pánico bursátil; ahora todo es peor y con un añadido, que nuestra economía es la más vulnerable de Europa, tanto por el nivel de endeudamiento exterior como por el fin del ciclo inmobiliario. Además, la caída de las cotizaciones obliga a varias de nuestras grandes empresas que han realizado compras masivas de participaciones totalmente a crédito -y garantizadas por el valor de estas participaciones- a poner cientos de millones de euros en nuevas garantías o en efectivo, algo que puede poner a alguna en serias dificultades.

Esta es la realidad económica de la España de Zapatero y, aunque ahora están presionando despiadadamente a todas las instituciones para que tengan el patriotismo de suavizar las cifras reales de paro -¿cómo es posible que las prestaciones por desempleo crezcan un 50% más que el paro registrado?- inflación y crecimiento, y así engañar a los ciudadanos, eso no cambiará la realidad. En esta situación, la designación de Manuel Pizarro como responsable del tema económico es a la vez una muestra de buen sentido y de esperanza para los españoles. Pizarro es un profesional de valía demostrada, capaz de abordar la crisis con rigor y eficacia, y un defensor a ultranza del interés común y del Estado de Derecho, es decir, la antítesis de Solbes, incapaz de tomar una iniciativa e incapaz de de sostener sus convicciones.

Es un auténtico dislate que con una economía en plena desaceleración, lo único que preocupa al Gobierno es el finiquito de Pizarro, cuando lo que debería preocuparle es el finiquito de los millones de familias que ya no llegan a fin de mes. Es además una burla que le ataquen por haber cobrado 2.500 millones de pesetas de indemnización, un 0,07% del dinero que hizo ganar a los accionistas de Endesa respecto a lo que pretendían pagarnos los amigos de Zapatero.

En definitiva, el pánico de ayer empeora notablemente la expectativas y, aunque Ben Bernanke, con su agresiva bajada de tipos, ha cambiado de momento el signo, las incertidumbres que se han despertado harán mucho más restrictivo el crédito y reducirán la inversión y el consumo en cualquier caso. A mi juicio, en España lo más efectivo a día de hoy sería una fuerte bajada de la fiscalidad a las familias para compensar la enorme pérdida de renta disponible originada por la inflación.

Roberto Centeno es catedrático de Economía de la Escuela de Minas de la UPM

© Mundinteractivos, S.A.

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Canto para un niño muerto, de Pilar Rahola en La Vanguardia

Posted in Derechos by reggio on 23 enero, 2008

“A la nanita nana nanita ella / Mi niño tiene sueño, bendito sea”. ¿Cuándo fue la última vez que una nana meció sus miedos y sus noches? Quizás nunca hubo una primera vez; quizás, tuvo sus nanas y sus caricias, pero los golpes fueron quebrando sus días de paz, hasta que quebraron su cuerpo. Quizás la melodía de una madre fue un bálsamo entre heridas, o quizás nunca gozó de ese dulce lenguaje. Quizás solo fue un pequeño superviviente, en los tiempos de la cólera y la ira, pero la ira y la cólera le ganaron la partida. Quizás, sólo quizás, algún día lo amaron, pero sus cuencas ahora vacías ya no tienen lágrimas para llorar los días que lo odiaron.Quizás fue un niño que nunca tuvo una oportunidad. Pero, con todo, su muerte es una llaga en el corazón de la conciencia, una vergüenza en nuestra cara, un agujero negro en nuestra responsabilidad.

Otro niño. Otro maltrato. Otro grito desgarrador en la nada. Y otro fracaso. Sonoro, indecente, cruel, trágico fracaso. Cuando un niño de nueve meses muere a golpes, se apagan las luces de las ciudades, se oscurecen las calles y las plazas, se tiñen de negro las almas, desaparece el mundo. Y, sin embargo, nada se inmuta en el mundo. Ni que sea por ello, por poner palabras al grito, por poner llanto al vacío, escribo este artículo con dolor y con rabia, sin objetividad, ni neutralidad analítica, tomando partido, como diría el poeta, partido hasta mancharme. Tomando partido por un niño roto.

¿Qué ha fallado? Otra vez, por enésima vez, la pregunta. Con el caso de la pequeña Alba – atada para siempre a las máquinas que le permitirán respirar, aunque nunca podrá hablar, ni jugar-, nos interrogamos hasta el detalle, recorrimos todos los fallos, nos indignamos con todas las imprevisiones, y finalmente llegamos a conclusiones sesudas. Los servicios sociales habían alertado del riesgo, la Generalitat sabía, la policía sabía, el juzgado sabía, y todos durmieron el sueño de los irresponsables. Pero no volvería a pasar. Y aunque algunos alzamos la voz para reclamar una ley integral del Menor, único instrumento serio para combatir integralmente el maltrato infantil, nos aseguraron que no hacía falta, que habían perpetrado un magnífico protocolo y que nunca más se equivocarían. Si se producía alerta de riesgo, habría actuación rápida. Pero llegó Claudia, con su coma en presente, y sus fracturas de fémur en pasado, y otra vez no supimos dónde habíamos fallado. Sólo los médicos habían cumplido adecuadamente, alertando, avisando. Y después una niña nigeriana de cinco años, cuyo nombre nunca supimos, apareció en el hospital Vall d´Hebron con penetración vaginal y anal. No era la primera vez, y nos aseguraron que el protocolo había funcionado. Que habían investigado, que no encontraron culpables, que podía volver con la familia, que…, y llegó la segunda vez.

Ahora, tenemos un bebé de nueve meses cosido a golpes, y en las pantallas de los televisores se agolpan vecinos que hablan de su extrema suciedad, de los moratones conocidos, de lo previsible. Como si fuera la crónica de una muerte anunciada, ahora sabemos que todo el mundo lo sabía…

Y para aumentar la indignación, aparece la abuela paterna asegurando que avisó a los servicios sociales de la muy noble ciudad de Vilanova i la Geltrú, y los muy nobles servicios de la muy noble ciudad ni tan sólo se personaron para conocer la situación en que vivía el niño. Dice la abuela que nunca fue atendida su llamada de auxilio. Si es así, el comunicado que ha enviado el Ayuntamiento de Vilanova no tiene pérdida. No tiene pérdida lo vergonzante que es. Dice el muy noble Ayuntamiento de la muy noble ciudad en su noble comunicado: “El Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú lamenta profundamente la trágica muerte del bebé de nueve meses… Con la voluntad de no interferir en el trabajo policial, no hará ninguna declaración, ya que los hechos están en proceso de investigación. Asimismo, el Ayuntamiento quiere poner de manifiesto la conmoción que este hecho supone para la ciudad”.

Pero ¿qué se han creído que es un Ayuntamiento? Nadie les pide que se conmuevan o lamenten, ese es patrimonio de cada uno. Lo que se les exige es que cumplan con su responsabilidad social y que, si tienen denuncias de posibles malos tratos a menores, las atiendan con celeridad. Tenemos el derecho democrático a saber si este ayuntamiento tuvo alertas que no atendió y si funcionaron mal sus servicios sociales, y negar esta información, en aras de la investigación, es escurrir soezmente el bulto. Como tantas veces en casos de esta sensible naturaleza. De escándalo.

La cuestión es tan de fondo, que marca la buena o mala salud de una sociedad. Y aunque se han hecho protocolos y se han mejorado actuaciones, el reguero de maltratos que podían haberse evitado sigue goteando trágicamente. Fallan los tiempos – un día de más, en un niño maltratado, puede significar la muerte-, falla la coordinación, falla la responsabilidad pública. Y auguro que, mientras no tengamos una ley integral del Menor, la improvisación seguirá produciendo tragedias.

“Dorm petit / la mare et bressa / cal que creixis ben depressa…”.

www.pilarrahola.com

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Liderazgo y sentido común, de Javier Pradera en El País

Posted in Política by reggio on 23 enero, 2008

El sainete político montado el martes de la semana pasada por el principal partido de la oposición, que aspira a recuperar dentro de mes y medio el Gobierno perdido en las urnas hace cuatro años, arroja serias dudas sobre la correcta comprensión por Mariano Rajoy, Ángel Acebes, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz- Gallardón -los cuatro actores de esa desafortunada pieza de costumbres- del término liderazgo como denotador unívoco de un concepto operativo. Porque las virtudes atribuidas por la plana mayor del PP a ese rasgo de carácter propio en teoría de los buenos dirigentes -tan identificable a primera vista como la estatura- brillaron por su ausencia en el aquelarre que expulsó al alcalde de la capital de España desde las caldeadas listas cerradas y bloqueadas al Congreso hasta las lucefirinas tinieblas exteriores a causa de los conjuros maléficos de la presidenta de la Comunidad de Madrid.

La única competencia imaginable para la voz liderazgo -por la frecuencia de las citas y la solemnidad de tono- dentro del código político de Mariano Rajo sería la expresión sentido común, otro supuesto monopolio patrimonial -esta vez cognoscitivo- de los dirigentes populares del que estarían huérfanos todos sus rivales. Hace más de dos siglos el revolucionario Thomas Payne dio por descontado que su encendido panfleto a favor de la independencia de las trece colonias americanas descansaba sobre “simples hechos y sencillos argumentos” que sólo podrían ser ignorados por lectores cargados de prejuicios (El sentido común y otros escritos, Tecnos, 1990). El presidente del PP también parece convencido de que el descubrimiento de las medidas políticas favorables para el interés general de un país es algo tan sencillo como saber que dos y tres suman cinco o que se debe retirar la mano del fuego para no quemarse después de encenderlo.

En cualquier caso, el planteamiento, nudo y desenlace de la tragicomedia de celos políticos desatada por el veto interpuesto a última hora por Esperanza Aguirre a la presencia de Alberto Ruiz-Gallardón en las listas populares para el Congreso (su condición de alcalde de Madrid no le hubiese impedido compatibilizarlo, como demuestra la designación de otros seis alcaldes del PP para ocupar plazas de candidatos a la Cámara baja) han puesto en evidencia las escasas dotes para el liderazgo del candidato del PP a presidente del Gobierno y la falta de sentido común para resolver un problema de aritmética elemental demostrada por los cuatro participantes en el psicodrama.

Rajoy no sólo se mostró incapaz de imponer a tiempo su autoridad para disuadir por las buenas al alcalde de Madrid de su pretensión de figurar en las candidaturas para el Congreso, manifestada con insistencia y terquedad desde hacía meses. El líder del PP cedió además al chantaje de la presidenta de la Comunidad (inelegible para la Cámara baja, Esperanza Aguirre amenazó con dimitir de su cargo autonómico para presentarse también al Congreso si Ruiz-Gallardón conseguía finalmente su objetivo) y dio con la puerta en las narices al alcalde de Madrid en una escena tan ridícula para la victoriosa extorsionadora como para su humillada víctima.

Max Weber ha dejado una descripción ya clásica de los tres tipos ideales de fundamentación interna del acatamiento que prestan los hombres a ser dominados por otros mediante la violencia legítima: la justificación tradicional, basada sobre la costumbre del “eterno ayer” e invocada todavía por los patriarcas y los príncipes patrimoniales de viejo cuño; la justificación legal, sustentada en la creencia de la validez de las normas del derecho aducida por los modernos servidores del Estado; y la justificación carismática, suministrada por la capacidad de un individuo singular para las revelaciones, el heroísmo u otras cualidades de caudillo.

Descartado como aspirante a la investidura tradicional en el seno del PP, reservada para Fraga en su condición de presidente-fundador, sería todavía más difícil sostener que Rajoy suscita entre sus militantes y seguidores las irracionales pulsiones propias de los liderazgos carismáticos. El presidente del PP tampoco satisface los requisitos exigibles a quien pretenda ocupar en nuestra época el lugar del mago, el profeta, el rey guerrero, el capitán de banda o el condotiero del pasado: esto es, el papel de jefe de partido capaz de barrer en unas elecciones y de repartir entre su séquito las retribuciones materiales y los honores sociales conquistados mediante los votos.

A diferencia de Alberto Ruiz-Gallardón y de Esperanza Aguirre, que se han ganado sus entorchados en las urnas, Rajoy no ha conseguido aún justificarse dentro del PP con una victoria. Por ahora deberá conformarse con el liderazgo de escalafón que le proporcionó en su día la designación imperial de Aznar: una legitimidad meramente burocrática que la costumbre de Manuel Pizarro -la estrella ascendente del PP- de llamarle en público Don Mariano no hace sino subrayar.

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El fin de la ideología, de Patxi Andión en Estrella Digital

Posted in Política by reggio on 23 enero, 2008

La sociedad civil se pregunta cada vez que huele que se acerca el día propio, aquel en que la convocan a elegir entre sus mejores. La sociedad civil se pregunta por ello, cada vez más pronto, y algunas, fuera de las fronteras estatales, muy a menudo. Aunque aquí, desde el 78, la convocatoria suele pautarse simétricamente cada cuatro años más o menos. Y no porque lo diga así la Constitución, sino porque la democracia española se ha instalado de tal manera en el diván que pocas cosas consiguen que se levante y vaya a la cocina a por un vaso de agua. Los tiempos en que se convocan elecciones se respetan con bastante ecuanimidad por los dos partidos supervivientes de la Transición, que hasta hoy han llevado a sus candidatos a formar Gobierno, aunque, eso si, antes que se cumpla el plazo comienzan a marear la perdiz informativa, con cameos cada vez más frecuentes y numerosos en el sainete electoral, de forma que casi todos los días, desde unos meses antes, el ciudadano puede encontrar sin tener que esforzarse mucho en buscar, a poco que lea algo, referencias a la futura cita electoral.

Los partidos políticos supervivientes que mantienen opciones mayoritarias en España representan opciones ideológicas también supervivientes del debate ilustrado, y así, se debate entre derechas e izquierdas. Ideologías tradicionales definidas desde los postulados del materialismo dialéctico, pues antes de él, sólo se hablaba de conservadores y liberales. Buena paradoja, por tanto, encontrarnos con los flecos de una interpretación interesada de la historia hecha carne entre Génova y Ferraz.

En los debates que se empiezan a plantear se proponen disputas programáticas ideológicas, es decir, conforme a los valores de las ideologías de derechas o izquierdas, aunque para descubrir algún matiz de esas ideologías en los discursos de ambos líderes debamos hacer volar la imaginación e interpretar desde las hojas y no desde el rábano, las palabras pronunciadas. La cuestión se plantea: ¿El debate, aún sigue ahí?

El anuncio del final de las ideologías hace mucho que se planteó y bastante que se durmió, pero el asunto que suscitamos aquí no es si aún marcamos el paso en un tiempo que verá la extinción ideológica, sino más bien, y humildemente, una pequeña consideración sobre cuál es el fin de las ideologías, es decir, cuál debe ser el objetivo, que puede que llegue a coincidir con el final como extinción, pero que mientras trasiegan los meses se enmarañan en la dinámica electoralista y tras las siglas, los objetivos y fines de la derecha y la izquierda.

El debate hoy, en esta sociedad occidental, opulenta, desprejuiciada y ensimismada, no parece tener lugar alrededor de la dialéctica entre propiedad y fuerza del trabajo. La sociedad Civil de hoy, de economía social del bienestar, no está en eso. El capitalismo anunciado en el 18 Brumario se ha convertido de fiera a felino faldero y los sueños de una revolución proletaria se barrieron y fregaron hace años de las aceras civiles. No. El debate hoy no es izquierda o derecha, monarquía o república. El debate está en que las ideologías den en su fin último, que no es otro que propiciar la sociedad anunciada. Y ésta, en sus mayores renglones, está escrita hoy en ambos programas. Común a hombres de izquierdas y derechas, hombres que desean seguir viendo el avance de las libertades, los derechos civiles y los logros económicos que proporcionan mayor bienestar social a cada vez mayor parte de la población. El debate entre propiedad y fuerza del trabajo sigue siendo un caleidoscopio útil, pero el combate está ganado. Las ideologías han alumbrado su fin. Eso si. Sólo aquí. Y no estamos solos.

Tintinea la luz en las ramas desnudas de los árboles soñando en verde. Enero

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Roures pide tiempo a la familia Asensio hasta las generales para comprar Zeta, de Carlos Hernanz en El Confidencial

Posted in Medios by reggio on 23 enero, 2008

Será su próxima conquista. Jaume Roures quiere quedarse con Zeta, el grupo de medios de comunicación controlado por la familia Asensio. Sin embargo, el empresario catalán –propietario de Público y accionista fundador de La Sexta- ha pedido algo más de tiempo, según han confirmado a este diario distintas fuentes informadas del proceso de venta. Tanto como el que falta para que se celebren las elecciones generales, el próximo 9 de marzo, y se despeje la incógnita de quién será el nuevo presidente del Gobierno.La victoria de José Luis Rodríguez Zapatero parece el salvoconducto necesario para que Roures se atreva a romper la puja por Zeta, a pesar de que la subasta haya quedado reducida a dos, dado que solo Vocento se mantiene de entre los más candidatos iniciales. Ni siquiera José Manuel Lara –propietario de Planeta y por extensión de Antena 3, La Razón y Avui- ve un ángulo a la operación. “Como negocio vale la mitad de lo que piden. Nunca más de 450 millones”, explica un inversor. “Otra cosa es que pueda rentabilizarse de manera distinta por ser una empresa periodística”.

Convertido en alternativa mediática de la izquierda durante los cuatro años de gobierno socialista, fundamentalmente gracias al espacio natural arañado a Prisa, Roures pretende consolidar su crecimiento como nuevo tycoon de los medios con la compra del grupo Zeta. Precisamente, la joya de la corona de la familia Asensio, El Periódico de Cataluña, es una cabecera ligada históricamente al movimiento socialista catalán –PSC-, donde el fundador de la cadena de televisión La Sexta y del diario Público tiene excelentes relaciones.

Prisa, tras la oferta de Gallardo

Otro de los candidatos interesados en Zeta sería el industrial extremeño –aunque andaluz de origen- Alfonso Gallardo, con intereses en el mundo mediático desde que el pasado mes de agosto adquiriera al grupo Prisa las cabeceras El Correo de Andalucía y el Diario de Jaén por 25 millones de euros. Precisamente, su interés por marcas como el diario Hoy (Extremadura) o el Diario de Córdoba podría justificar su candidatura, aunque desde Zeta sospechan que detrás de su oferta está la mano de la familia Polanco.

Justo ayer martes, el diario El País –cabecera de referencia de Prisa- sufrió la baja de Ernesto Ekaizer, adjunto a la dirección y hombre fuerte del periódico de Miguel Yuste, que ha cambiado de bando a menos de dos meses de las elecciones generales. A partir del próximo mes de febrero, el periodista de origen argentino será el nuevo editor ejecutivo en el diario Público, “un cargo equivalente al que desempeña Juan Luis Cebrián con El País”, asegura una persona del entorno de Roures.

Aunque este fichaje estrella no será el único. Según las fuentes consultadas, la llegada de otro destacado periodista de La Vanguardia conformará el equipo en torno al cual Roures pretende desembarcar en El Periódico de Cataluña. “Le falta materia gris”, explican desde Barcelona. “Es cierto que lo ha fiado todo a la victoria del PSOE, pero sigue rodeándose de gente que sabe, lo que demuestra que su apuesta por crecer no es una impostura”

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Ekaizer se fuga a ‘Público’: los viejos rockeros no tragan al ‘niño’ de Cebrián, de la Redacción de El Confidencial

Posted in Medios by reggio on 23 enero, 2008

EL CONFIDENTE

El primer periódico de pago de España parece que atraviesa por una crisis generacional. Su cañón Bertha de noticias exclusivas, el veterano periodista Ernesto Ekaizer, se ha pasado al enemigo, al grupo de comunicación de izquierdas de Jaume Roures contra el que los chicos de Prisa están todo el día disparando. Y viceversa. Cosas de la Guerra del Fútbol y del fuego amigo.La fuga ha dejado pasmados a los directivos de El País. También a la profesión, porque Ekaizer ha sido nombrado editor ejecutivo de Público, situado por encima del actual director, Ignacio Escolar. Un signo más de que se busca enderezar al periódico de los promotores de La Sexta, que el proyecto no va tan bien como estaba planeado.

Ekaizer no ha dado una explicación pública de las razones de su traspaso. Pero fuentes de su entorno apuntan a que este periodista se sentía poco valorado. Fichado como periodista rompedor desde Cinco Días por el anterior director, Jesús Ceberio, la sustitución de su padrino por Javier Moreno y la llegada de una joven generación al equipo de dirección de El País le dejó un tanto descolocado.

Se confiaba en su experiencia profesional, y él no defraudó: el mismo día que Público salía a la calle, él firmaba en primera página la noticia de la semana. Una discusión entre el rey Juan Carlos y la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, a causa del periodista Federico Jiménez Losantos. También guarda en su haber otros bombazos informativos, como la publicación de las conversaciones secretas entre George W. Bush y José María Aznar en los días previos a la Guerra de Iraq. Pero ni por esas: Ekaizer empezó a darse cuenta de que las cosas habían cambiado y no se sentía bien tratado. En fuentes de su entorno aseguran que le fastidiaba el giro editorial del periódico, el que la nueva generación descubriera la pólvora cada día.

La mayoría de los cuadros medios de El País son ahora treintañeros que, en muchos casos, tienden a marginar a las generaciones de redactores de mediana edad y a los veteranos. Nueve de once secciones y suplementos está en manos de esos jóvenes periodistas, mientras en fuentes de su entorno sostienen que una suerte de edadismo se ha extendido por Miguel Yuste, sede en Madrid de la redacción.

Por si fuera poco, en El País causó asombro la ausencia del director Moreno del reciente debate celebrado en TVE sobre la campaña electoral a la que asistieron todos los directores de periódicos nacionales. Incluido Escolar. Moreno estaba invitado, pero declinó acudir. ¿Miedo escénico?

En octubre ya hubo una rebelión causada por un editorial crítico contra Ernesto Gevara, Che. Muchos periodistas firmaron una carta de protesta por ese giro editorial, aunque la revuelta también encubría el descontento de los veteranos y cierto romanticismo de izquierda nostálgica. El consejero delegado, Juan Luis Cebrián, montó en cólera y Moreno sofocó la revuelta con una buena bronca a los líderes de la revolución, que optaron por aplazar la toma del palacio de invierno para una mejor ocasión.

Un portavoz del periódico se negó a responder a este confidente, con el argumento de que no responden a rumores o a revelaciones sin identificar, sino sólo a informaciones “de fuentes acreditadas”. Desmiente que exista crisis o cambio generacional alguno. Y mucho menos que en El País se haya comenzado a marginar a los veteranos.

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