Reggio’s Weblog

La disputa por la hegemonía cultural iberoamericana, de Luis Hernández Navarro en La Jornada

Posted in Medios by reggio on 22 enero, 2008

Un pequeño escándalo estalló durante 2003 en el mundo cultural mexicano. La casi desconocida pintora Mónica Roibal ganó un concurso de la Secretaría de Educación Pública (SEP) con una imagen de Emiliano Zapata, en la que el caudillo sureño era representado más como señorito andaluz que como el dirigente de una revolución agraria. La artista resultó ser esposa de Antonio Navalón, representante del poderoso grupo Prisa en México.Al poco tiempo la comunidad artística se encontró con un nuevo motivo de indignación. Sin ninguna consideración sobre la calidad de su obra, el museo de San Ildefonso expuso generosamente la muestra El corazón sobre el asfalto, de la misma artista. Intermediario comercial ligado a los más sonados escándalos de corrupción política y financiera en España, periodista, amigo e intermediario del juez Baltasar Garzón, cabildero, personaje de la política y las finanzas, Antonio Navalón fue conocido en España con el apodo de El Conseguidor.

La historia no es solamente un ejemplo más de cómo los poderosos consorcios mediáticos influyen en el mundo cultural, definiendo su agenda y promocionando intelectuales y artistas, sino, también, de una tendencia general en las relaciones entre esas empresas y la política, de la que la salida de Carmen Aristegui de W Radio es apenas el último incidente.

Durante la presidencia de Belisario Bentancourt en Colombia, el grupo Prisa contrató al hijo del mandatario de la misma manera en la que ahora empleó al cuñado de Felipe Calderón. El reclutamiento de altos cargos del gobierno español por parte del grupo empresarial está documentado en el libro de Ramón Tijeras Lobbies: cómo funcionan los grupos de presión españoles.

Viajes, becas, premios artísticos o literarios, conferencias y publicaciones se han convertido en formidable instrumento de persuasión hacia las elites intelectuales latinoamericanas. A pesar de que varios países del área tienen poderosas industrias culturales y de entretenimiento (México, Brasil y Venezuela), la aspiración de ser un autor conocido en el conjunto del mundo hispanohablante depende, en mucho, de las redes editoriales, universidades y prensa españolas.

Papel clave en este proyecto de hegemonía cultural es el que desempeña el grupo Prisa, editor de El País. Periódicos, libros, revistas, música, canales de radio y televisión son terreno firme de esta empresa de comunicación. El consorcio posee más de 400 emisoras de radio en España. Tiene derechos o participaciones en seis editoras de libros, entre ellas la poderosa Santillana. Fuera de España es propietaria de diarios, estaciones de radio y revistas en Bolivia. Maneja 87 por ciento de Grupo Latino de Radio, que controla 300 emisoras radiales en Panamá, Chile, Colombia y Costa Rica. Posee, además, 50 por ciento del grupo Radiópolis en México. En América Latina cuenta con jugosos contratos de distribución de libros y todo tipo de material escolar a cargo del erario de varios estados iberoamericanos. Ha disfrutado de numerosos créditos blandos y ganado licitaciones de la partida de Ayuda al Desarrollo del Ministerio de Economía y de la Agencia Española de Desarrollo.

El universo del libro en español está compuesto por tres polos de producción de dimensiones diferentes, América Latina es uno. Ese universo lo constituyen más de 416 millones de seres humanos que consumen textos en esa lengua, localizados en España (41 millones 100 mil habitantes), en los 18 países hispanohablantes de América Latina (344 millones 532 mil personas) y en Estados Unidos (31 millones de hispanohablantes). Un estudio realizado entre 2002 y 2003 en los países del área lingüística (España y Latinoamérica) arroja un total de 107 mil 777 títulos editados en lengua española, de los cuales 59 mil 685 fueron publicados en la península ibérica y 48 mil 092 en los países latinoamericanos, preponderantemente en Argentina (27 por ciento) México (23 por ciento) y Colombia (18 por ciento). España ostenta fuerte actividad exportadora hacia América Latina, tanto por exportación del libro impreso como por la implantación de filiales de editoras españolas en las naciones latinoamericanas (602 millones de euros en 2001). En sentido inverso la exportación es muy débil (6.8 millones de dólares en 2003). Una relación de casi 100 a uno.

Columna vertebral de esta hegemonía semántica fue el recientemente fallecido Jesús Polanco, forjador del grupo Prisa. Parte de su imperio mediático fue construida en América Latina. Durante años fue el principal editor de prensa en lengua española y el único que actuó, simultáneamente, en los mercados de la información general, deportiva y económica. En España dominó hasta tal punto la radio privada, que en varias demarcaciones tenía más emisoras que todos sus competidores juntos.

Logró en tiempos del PSOE el monopolio de facto de la televisión de paga. Fue uno de los principales productores de cine y amo del próspero negocio de libros de texto tanto en España como en América Latina. Hizo los libros de historia para Augusto Pinochet. Sus editoriales de creación abarcan todos los segmentos de la actividad literaria y el pensamiento. Directa o indirectamente controló la actividad discográfica. Fue dueño de cadenas de libros, agencias de publicidad, hoteles, empresas de exportación.

Polanco fue un poder fáctico. Su poliédrica hegemonía sobre las industrias culturales le proporcionó formidable influencia. Fue la versión más cercana al ciudadano Kane que ha tenido el mundo español (Véase: Manuel García Viñó: El País: la cultura como negocio). Una de las claves de su éxito fue que, a pesar de provenir del entorno del franquismo, se quedó con la patente del progresismo. Junto a Felipe González caminó de la mano en el mundo de la política, los negocios y la cultura. Polanco –dice Pedro J. Ramírez, director de El Mundo– no tiene bancos, pero sí tiene banqueros. Sus relaciones con la oligarquía financiera fueron estrechas.

Sus mejores negocios en Latinoamérica fueron hechos con países regidos por dictaduras militares. Instalado en la cumbre del poder mediático, se convirtió en uno de los más grandes mediadores entre el mundo cultural latinoamericano y el español.

Como muestra la no renovación del contrato de Carmen Aristegui en W Radio, a la hora de definir prioridades informativas, para el consorcio empresarial cuestiones como la audiencia tienen una importancia secundaria. Después de todo, sus grandes negocios están en otra parte.

Opiniones en EL IMPARCIAL de Luis María Anson

Posted in Medios by reggio on 22 enero, 2008
REFORMA CONSTITUCIONAL
Artículo de Luis María Anson
 Tribuna
España, una posibilidad europea
Juan Pablo Fusi
España debe ser entendida como una variable europea. Aún con etapas absolutistas, reacciones conservadoras, pronunciamientos militares y guerras civiles, el país participó en los siglos XIX y XX de la evolución de Europa hacia el estado constitucional y el régimen parlamentario, hacia la industrialización y el desarrollo de la vida urbana, hacia la codificación del derecho, la extensión social de la educación, la revolución de las comunicaciones y transportes, la secularización de la vida y la paulatina socialización de la política.
 Columnas
1808-1812: dos siglos de soberanía nacional pero?¡ni un día más!
José Varela Ortega
Iniciamos el año que conmemora el doscientos aniversario del alzamiento popular de 1808.
El nuevo internacionalismo británico
Shlomo Ben-Ami
La administración del presidente George W. Bush, con su plan estratégico para Oriente Medio en ruinas, ha comenzado, aunque con indecisión, a poner gran empeño en resolver los conflictos mediante la paz.
Por favor, un poquito de humildad
Emilio Lamo de Espinosa
?Gobernaré con humildad?, aseguró Rodriguez Zapatero el mismo 15 de marzo, hace pronto cuatro años.
Los favoritos del Príncipe
Jon Juaristi
Íbamos a presenciar un despliegue heroico de la creatividad cultural, tantos años aherrojada por el sectarismo de la derecha, prometía Carmen Calvo.
Alimentos y petróleo
Alieto Aldo Guadagni
La Ronda Doha agoniza por la intransigencia de la Unión Europea en abrir sus mercados agrícolas, la negativa de los Estados Unidos en reducir subsidios y la nula vocación de apertura de Japón, Corea, Noruega y Suiza.
Antes de que sea tarde
Pedro Medellín
Estados Unidos no está percibiendo lo que está pasando en América Latina. Con estas palabras, el Presidente Bush instó a los países árabes del Golfo Pérsico, para que reforzaran su seguridad frente a ?las amenazas del terrorismo y el enorme poder que está adquiriendo Irán en la región?.
Bélgica
Andrés de Blas Guerrero
Los europeos en general, y los españoles en particular, seguimos con preocupación el desarrollo de la crisis belga.
Casas a la malicia
Alicia Huerta
De verdad que no es por intentar consolar a nadie, pero ya en 1619 en una carta que don Luis de Góngora escribe a un amigo suyo, le comunica que ?He alquilado casa que, en el tamaño es dedal y, en el precio, de plata?.
Casi dos siglos de El Imparcial
Margarita Márquez Padorno
A punto de iniciarse la primavera de 1867, la tarde del 16 de marzo, veía la luz El Imparcial, fundado por D. Eduardo Gasset Artime, joven pero ya experimentado periodista que había dirigido la más famosa de las revistas ilustradas de la España isabelina, el Semanario Pintoresco fundado por Mesonero Romanos en 1836.
Deconstrucción Nacional
Román Cendoya
Abro este nuevo “charco” cuando termina la legislatura y confío que también los peores cuatro años de la historia democrática de España. Puede sonar exagerado lo de “los peores cuatro años”, cuando en esta legislatura el terrorismo nazionalista vasco ha asesinado al menor número de ciudadanos de su macabra historia y el ejecutivo central no se ha visto salpicado por casos de corrupción.
El “Big Bang” del periodismo
Joaquín Vila
La libertad de expresión llega a velocidad de vértigo a todos los rincones de nuestro planeta.
El canal
Isabel Ferreiro
Si a España se le han dado bien la literatura y la pintura, no ha tenido, en cambio, la misma suerte con la empresa ni la filosofía.
El problema económico a corto y largo plazo
José Luis Feito
?Cada minuto muere un hombre, cada minuto nace otro?, escribió el laureado poeta Lord Tennyson hace ya casi 150 años.
España como destino de las migraciones
Valeriano Gómez
Durante la última década, la inmigración ha pasado a ocupar un lugar prioritario en la agenda política y social española.
España, esa querida democracia cobarde
José Antonio Sentís
Es imprescindible regenerar la democracia española. Claro que, antes, hay que saber qué es España
Kosovares
Alberto Míguez
Si nada lo impide ?y no hay razón alguna que lo impida, la hasta ahora provincia de Kosovo será independiente en unos meses.
La burocratización como conjuro
Martín-Miguel Rubio Esteban
Este exhaustivo proceso evaluador liquidará la fresca y genuina curiosidad intelectual (o anhelo desinteresado por el conocimiento) del alumno, que verá en cada área un repertorio de formularios temporalizados. El sujeto (alumno) asfixiará matándolo al objeto (conocimiento).
  Los nuevos conquistadores
José María García Luján
Resulta sorprendente y gratificante comprobar cómo el mundo de los grandes negocios se encuentra en gran medida dominado por españoles.
Mi amigo Fernando
Juan José Alonso Millán
En esta columna, me propongo hablar de gente que he conocido y que me ha llamado la atención por su forma de expresarse, su manera de vestir o por su modo de obrar.
Pobre balance exterior
Enrique Montánchez
Los responsables del “laboratorio de ideas” del PSOE no pueden ocultar su nerviosismo: ¿Cómo vender los logros del Gobierno en política exterior? O, como reconocen en privado en un obligado ejercicio de autocrítica, ¿qué éxitos presentar ante la ciudadanía?
Un contraste entre Francia y España
Víctor Pérez-Díaz
Los contrastes a veces son odiosos; otras, instructivos. El de Francia y España puede ser hoy esto último.
Tagged with:

Prevenir la siguiente crisis, de Antón Costas en El País de Cataluña

Posted in Economía by reggio on 22 enero, 2008

En una reunión a la que asistí la semana pasada para analizar la crisis financiera que estamos viviendo y su impacto en el crecimiento, un banquero amigo sugirió una solución: que las autoridades salgan al rescate de los bancos con problemas, los nacionalicen y garanticen los depósitos de todos los clientes. Apoyó su propuesta en lo que parece que va a hacer el Gobierno británico con el banco Northern Rock, afectado por las inversiones en derivados de hipotecas basura.

A eso se le llamó, en la crisis de los ochenta, socializar las pérdidas.

Es curioso ver como los defensores de la libre empresa, normalmente críticos con el papá Estado, son los primeros en recurrir a él para que les saque las castañas del fuego. Y lo hacen inocentemente, sin pensar que exista ninguna contradicción entre ser partidarios de socializar pérdidas y, a la vez, de privatizar las ganancias.

Sin embargo, si un sindicalista o un empresario sugiriesen hacer lo mismo en otras industrias, inmediatamente serían acusados de intervencionistas.

Recuerden las enormes retribuciones fijas pagadas a los altos ejecutivos y directivos de la banca, así como los fondos de pensiones, las opciones sobre acciones y los bonus basados en los resultados a corto plazo de la empresa. Tengan en cuenta también el hecho de que cuando el banco va mal, nadie les reclama esas retribuciones y, por el contrario, cobran enormes cantidades por marcharse (contratos blindados).

Pero mucho me temo que, como ha ocurrido en crisis anteriores, nuestras autoridades acabarán saliendo al rescate de los bancos que puedan entrar en situación de riesgo por la irresponsable gestión de sus ejecutivos.

Y sin embargo, no debería ser así. Porque se está alimentando la siguiente crisis.

¿Por qué somos tan proclives a ayudar a los banqueros? Por una razón sencilla. A diferencia de lo que ocurre con otras industrias, si los bancos entran en riesgo, la desconfianza se generaliza, la gente retira sus depósitos, el crédito desaparece y la economía en su conjunto se frena, entra en recesión.

Preservar la salud del sistema nos interesa a todos. Y eso lo saben los banqueros. Y abusan de esa situación.

Refiriéndose a esta combinación de fragilidad del sistema financiero y de enormes retribuciones, el conocido e influyente analista Martín Wolf señalaba el pasado miércoles en The Financial Times (‘Why regulators should intervene in bankers’ pay’) su miedo a que esta combinación pueda destruir algo aún más importante para la economía mundial que el crecimiento económico: la legitimidad social de la economía de mercado.

Evitar ese riesgo exige comprender los orígenes de esta crisis financiera. Para Wolf, en esos orígenes está el sistema de pagos a los altos ejecutivos y directivos de las instituciones financieras. Un sistema de retribución que les ha llevado a maximizar sus ganancias, aun a riesgo de provocar una crisis financiera global, como estamos viendo.

El mecanismo fue el siguiente. Aprovechando la existencia de la superabundancia de ahorro en el mundo y que grandes inversores globales no encontraban ya en los países emergentes (México, Argentina, Brasil, Tailandia, Indonesia) las altas rentabilidades que buscan, muchas instituciones financieras de los países desarrollados -especialmente de Norteamérica- comenzaron a dar préstamos hipotecarios a ciudadanos de sus países, despreocupándose de si eran solventes. A continuación empaquetaban esas hipotecas, las troceaban (titulizaban) y vendían esos títulos a inversores y bancos de otros países, deseosos a su vez de obtener altas rentabilidades. Con los ingresos obtenidos por la venta de esos derivados de hipotecas volvían a dar más hipotecas. Y así fue, hasta que los insolventes comenzaron a dejar de pagar.

Aun cuando creaban grandes riesgos a largo plazo para sus instituciones y para el sistema financiero global, las elevadas rentabilidades a corto de esa práctica permitieron a los gestores de esos bancos obtener elevadísimas ganancias personales.

Pero el pecado no está sólo en el pecador, sino en los encargados de vigilar y supervisar esas prácticas (supervisores, reguladores, autoridades, agencias de rating que certifican la calidad de los créditos y auditores).

¿Qué hacer ahora? Algunos liberales preferirían dejar al sistema financiero a los rigores del libre mercado: que el que la haga, la pague. Los radicales de izquierda preferirían la nacionalización de todo el sistema financiero: si hay que socializar las pérdidas, socialicemos también las ganancias. Pero la historia enseña que no podemos vivir con las consecuencias que se derivan de ambas soluciones.

Wolf propone una sugerente alternativa: cambiar el sistema de retribución de los altos ejecutivos de la banca. El mecanismo actual consiste en elevadas retribuciones fijas y enormes bonus basados en los resultados a corto plazo. Esto hace que los directivos tengan incentivos para disfrazar la toma de riesgos como “creación de valor”. Wolf proponer cambiar este sistema de incentivos anuales por un sistema basado en los resultados a 10 años.

El problema es que los bancos no pueden llevar a cabo este cambio sin arriesgarse a perder a sus mejores ejecutivos. Aquí es donde entran en juego los reguladores. La idea de una intervención oficial de este tipo le parece horrible a Wolf, pero no hacerlo es peor: repetir situaciones de crisis financieras como la actual.

Yo comprendo que a mi amigo banquero no le guste. Pero hay una cosa clara: de la misma manera que la guerra es demasiado importante para dejársela a los generales, los bancos son demasiado importantes para dejárselos sólo a los banqueros, por mucho que algunos de ellos sean personas prudentes y honestas.

La cuestión importante es prevenir la siguiente crisis.

Antón Costas es catedrático de Política Económica de la UB.
Tagged with:

¿Contra quién va ese voto?, de José F. de la Sota en El País del País Vasco

Posted in Política by reggio on 22 enero, 2008

Los días pasan, las semanas se van sin previo aviso y los contribuyentes empiezan a pensar, coronando la cuesta de enero, contra quién votarán el próximo 9 de marzo. Se acerca el gran momento y hay que tener bien claro quién es nuestro enemigo y a quién golpearemos con nuestra papeleta. La democracia facilita a veces esta clase de alquimia inversa y cutre: hacer del oro plomo, convertir el sufragio en pedrada. La pedrada tal vez nos deje tuertos, pero todo estará justificado si el contrario, nuestro desemejante y enemigo, queda ciego en el lance.

Creo que era Miguel de Unamuno en Abel Sánchez quien se preguntaba: “¿Contra quién va ese elogio?” Cuando se elogia mucho a uno, sostenía el rector de Salamanca, “se tiene presente a otro al que se trata de rebajar con ese elogio. Eso cuando no se le elogia con mala intención, por ensañarse en él. Nadie elogia con buena intención”. Así se las traía don Miguel y así solucionaba la cuestión: no hablando bien de nadie y hablando (como el gran Pepín Bello recordaba desde la Residencia de Estudiantes) únicamente de él, de sí mismo, de un vasco de Bilbao llamado don Miguel de Unamuno, gran tema, único tema.

El solipsismo es, por lo visto y sufrido a lo largo del último siglo, una dolencia típicamente vasca. Y así nace, como un ataque agudo de solipsismo, la conciencia nacional de los vascos en un jardín de Abando, apenas anteayer. Lo explicaba a este diario el profesor Castells, catedrático de Historia Contemporánea de la UPV: “Con Sabino Arana llega la negación de España, llega la afirmación nacional identitaria basada fundamentalmente en la negación del otro”. Desde entonces, afirmarse negando es el deporte olímpico de los nacionalistas vascos. Lo primero que quieren dejar claro no es lo que son, sino lo que no son. Los españoles que dejaron de serlo, según el viejo ensayo todavía vigente de Gregorio Morán, se pasan media vida recordándonos lo que no son o no quieren ser, tanto da. El de la identidad es un asunto arduo que ha alimentado muchas de las mejores páginas de la literatura de ficción y ha engrosado enjundiosos tratados psiquiátricos.

El polo negativo, como se ve a poco que se mire, preside nuestras vidas. Votamos contra alguien, para que pierda alguien y no para que alguien gane. La retórica del “no” nos domina. ¿Contra quién va ese elogio? Estos días abundan los elogios dirigidos, en el seno de su propio partido, contra Ruiz-Gallardón. Su antagonista en esta triste historia, Esperanza Aguirre, ha demostrado que, con tal de dejar tuerto a su enemigo, ella está dispuesta a quedarse ciega.

Hace una temporada hubo en Euskadi (y en el mundo exterior) una campaña atroz de elogios hacia (o contra) Josu Jon Imaz. La campaña se resolvió con la desaparición del espacio político del entonces presidente del PNV. Los elogios, en fin, pueden ser peligrosos. Sin embargo, no deberían serlo, de la misma manera que los votos no deberían ser nunca pedradas. Los políticos no nos entusiasman; sus ideas ausentes, tampoco. Ese es el gran problema. Nos hemos (o nos han) convertido en escépticos. No nos creemos nada y nuestra fe, si acaso, es una negación. Vivimos (y votamos) a la contra. No es raro que Unamuno acabara escribiendo un ensayo titulado El resentimiento trágico de la vida. Incluso hay gente que hace, en el país de los vascos, el amor a la contra.

Tagged with:

Los juegos, de David Gistau en El Mundo

Posted in Educación by reggio on 22 enero, 2008

AL ABORDAJE

La guía editada por la Junta de Andalucía para imponer la paridad en los juegos escolares es un compendio delicioso de la nueva moral oficial que nos va cociendo en un caldo de ideales progresistas. Parece escrita con intención satírica por el enemigo. Pero va en serio, por lo que rezuma esa falta de sentido del ridículo que caracteriza a los mensajeros de una verdad revelada, siempre alertas contra el machismo que permanece agazapado aun en asuntos en apariencia tan nimios como el salto a la comba o el churro va.

A través de los juegos es cómo el cachorro aprende a conocer la sociedad de la que formará parte. De ahí la importancia de controlarlos. Nadie espera que con los juegos de los patios se imparta una educación comparable al agogé espartano, para que de nuestros institutos públicos salgan alumnos que, además de seguir figurando entre los más cazurros de la Unión Europea, estén dispuestos a regresar de ahí adonde sean enviados con el escudo o sobre él. Pero tampoco procede asegurar, como lo hace la guía de la Junta, que hay un maltratador en potencia en cualquier chico que juegue sólo con chicos a juegos de chicos. O sea, que se empieza confeccionando a pares y nones el equipo de futbito, y de un modo inexorable se acaba tirando por la ventana a la esposa.

La solución de la Junta pasa por corregir tan repugnante hábito de segregación mediante la paridad zapateriana. Que las niñas tiren penaltis y se traben a codazos en el córner, aunque no quieran. Que los niños peinen barbies y hagan mermelada en las cocinitas, aunque no les apetezca, para desactivar cuanto antes al maltratador que lleva dentro por definición todo el que haya nacido con pilila. No repara la Junta en que es la propia sabiduría de los niños la que lleva la paridad a los juegos en los que es necesaria, como el de la botella.

No acaba ahí. Otro concepto que detesta el evangelio progre es el del mérito. Hay un matiz sospechosamente aristocrático en aquel que, por esforzarse en alcanzar la excelencia, provoca traumas comparativos en los demás. Entonces, toda paridad consiste en igualar por abajo, en que la mediocridad, y no la excelencia, sea la unidad de medida. Para ello, la guía propone eliminar los juegos competitivos y que fomenten el liderazgo de un individuo, poco importa que sea a costa de fabricar personas programadas de por vida para perder. Les juro que no están de coña cuando exigen que en las carreras de sacos se procure que todos los participantes lleguen a meta al mismo tiempo, evitando expresar desafíos. Y que en las sillas musicales, el participante que se haya quedado de pie tenga derecho a sentarse sobre las rodillas de otro y seguir el juego sin eliminaciones. No sea que se nos traumen. Igualito que Kipling.

El mundo feliz zetaperiano es una fábrica de niños estandarizados, condenados para siempre a ser Milhouse.

© Mundinteractivos, S.A.

Tagged with:

El Gobierno piensa en V, la oposición en L, de Casimiro García-Abadillo en El Mundo

Posted in Economía, Política by reggio on 22 enero, 2008

A FONDO

El batacazo bursátil de ayer hizo que, de repente, todo el mundo girara la cabeza y se fijara en la economía. ¿Se trata del efecto contagio de la recesión que amenaza a Estados Unidos? ¿Es sólo un susto más del que pronto nos recuperaremos?

Esas preguntas, que los inversores y ahorradores se hubieran hecho en cualquier circunstancia, en este momento, tienen en España inevitables connotaciones políticas.

El Gobierno, por boca del presidente Zapatero y de su vicepresidente económico Solbes, lleva algunas semanas quitándole hierro a las malas noticias. La inflación, el paro, la subida de tipos, etcétera, parecen no inmutar al equipo económico y al PSOE. Ayer, con la que estaba cayendo, el ministro de Economía volvió a insistir en su tono tranquilizador: «No hay que exagerar».

Pero no hace falta exagerar para darse cuenta de que la economía se está deteriorando por momentos. Los cuatro millones de familias que tienen sus ahorros en Bolsa o en fondos de inversión, han perdido el 17,6% de lo que tenían el 1 de enero. Eso es mucho dinero. Es decir, habrá menos consumo en el futuro y, por tanto, menos crecimiento.

Los expertos se dividen en dos grupos. Los que dicen que estamos ante una corrección brusca que tendrá efectos beneficiosos a medio plazo. Es decir, los que prevén que, en unos meses, los valores volverán a subir. Estos dibujan la gráfica del índice bursátil en forma de V. Por otro lado, están los que apuestan por una caída más continuada y una estabilización con fuertes recortes. Estos dibujan la gráfica en forma de L.

Los primeros (los optimistas) se suman, con matices, a las tesis del Gobierno. Los segundos, sin matices, a las de la oposición, que, por cierto, ayer no dijo esta boca es mía para que el Gobierno no acusase al PP de ser, además de «integrista», «catastrofista».

Aunque decir la verdad pueda ser tildado de «antipatriótico», hay que advertir que, gobierne el partido que gobierne, tendrá que tomar medidas. La subasta de rebajas fiscales, subidas de pensiones y otras filigranas electorales, tendrán que ser necesariamente revisadas.

Para empezar, el Presupuesto aprobado por las Cortes hace menos de un mes ha dejado de ser creíble. Además, una situación de menor crecimiento y aumento del paro puede llevarse por delante el superávit fiscal del que Zapatero acaba de hacer alarde.

Si el efecto Gallardón terminó por desdibujar el efecto Pizarro, la fuerte caída de la Bolsa ha reforzado el convencimiento de los ciudadanos de que las cosas no son tan bonitas como las pinta el Gobierno. Lo determinante en estas elecciones va a ser quién dé más confianza a los ciudadanos de que gestionará mejor esta difícil coyuntura.

casimiro.g.abadillo@el-mundo.es

© Mundinteractivos, S.A.

Ganar, ¿para qué?, de Miquel Roca i Junyent en La Vanguardia

Posted in Política by reggio on 22 enero, 2008


Por el momento, ya tenemos claro que lo más importante, para los socialistas, es que no gane el PP. Y los populares se identifican como los mejor calificados para evitar que gane el PSOE. Los socialistas pretenden movilizar su electorado señalando la amenaza que representa que gane el PP. Y los populares nos advierten del peligro que representaría una nueva victoria socialista. Unos y otros nos explican, con rasgos dramáticos y alarmantes, las características que adornan a sus adversarios. Con esto les basta.

Se está apelando al voto del miedo. Lo que motiva o se pretende que motive es el miedo a la victoria de “los otros”. Con esta excusa todo lo demás es superfluo. No es necesario señalar qué es lo que se piensa hacer con la victoria; nadie tendrá derecho a quejarse por lo que ocurra después de celebradas las elecciones. Sólo se ha prometido que si se gana, los otros habrán perdido. Y sólo para esto es por lo que se pide el voto.

Aquí, en este planteamiento, no hay espacio ni para la ilusión, ni para la esperanza, ni para la confianza. Los problemas no existen o no se habla de ellos; proponer soluciones es una práctica superada; señalar objetivos, resulta innecesario. Generar ilusión ya no es relevante; es más rentable apelar al miedo. Confianza, ¿para qué? Lo importante es provocar la desconfianza en el adversario. Presentarlo y denunciarlo como la imagen viva de la catástrofe. No tenemos horizonte de esperanza; nos basta con cerrar el paso al “otro”. La España de la confrontación está servida. Para unos y otros, el “no pasarán” ha retomado la peor expresión de su recuerdo. Para justificarlo hay que “presentar” el presente como un escenario de división irreconciliable. Sobran palabras y propuestas; “que no ganen” es el eslogan que ambos bandos comparten. Demonizar al adversario ahorra hablar de problemas y de propuestas; el problema son “los otros” y la propuesta, “que no ganen”.

¡Pues no es verdad! Esto no es así, ni debería ser así. Una sociedad madura tiene derecho a conocer por qué y para qué quieren ganar los que concurren a las elecciones. Quieren conocer sus propuestas sobre los problemas que el ciudadano conoce y detecta. Quieren -en todo caso, tienen derecho- un discurso en clave positiva; de futuro, de ilusión, de esperanza. Tienen derecho a conocer de qué servirá su voto; qué se va a hacer con él.

Quedan pocos días para explicarlo. Para justificar el porqué se pide la confianza. De qué servirá ganar.

Ganar, para qué? Esta es la cuestión.

Tagged with:

La dureza de la pizarra, de Enric Juliana en La Vanguardia

Posted in Economía, Política by reggio on 22 enero, 2008

LA PRECAMPAÑA ELECTORAL: ANÁLISIS

Las bolsas se desploman, la incertidumbre paraliza los nódulos financieros, la masa monetaria aminora su velocidad de rotación alrededor de la Tierra, los sensores mediáticos se tiran de los pelos (lo mediático es el coro griego globalizado: convoca, exagera y canta la tragedia); los republicanos van en camino de regalar la presidencia de Estados Unidos a los demócratas, Europa tiembla, y en Madrid, el pille se inquieta. El pille, para entendernos, es la atmósfera madrileña dominante. Es una manera potente, valiente y rápida de hacer las cosas. Es la aventura a crédito. Es audacia más desparpajo. Es el palco del Bernabeu. Es el pocero de Seseña. Es la turbo España.

El foco obsesivo se concentra, ahora sí, en la economía y la competición electoral, cuando sólo faltan 49 días, parece una carrera de sacos. El PSOE, sabios por aquí, sabios por allá, balbucea bondades sin que se sepa cuál es el centro de gravedad de su propuesta. Y al PP le sobran maldades. Tiemblan algunos de los decorados de la legislatura zapaterista y en la calle Génova ponen en escena El puñal del godo, de José Zorrilla, drama en un acto sobre la traición y sus consecuencias.

Todo cimbrea. Sólo un hombre estos días parece estar, con exactitud, en su sitio: no hay semana en la que el ministro del Interior no anuncie una redada. Alfredo Pérez Rubalcaba ha conseguido que el Gobierno, flácido y vaporoso en tantos otros ámbitos, emita una señal continua y tranquilizante: los terroristas van cayendo. Hay movimiento en la trena. Rubalcaba está logrando taponar el flanco vasco con suma habilidad. ETA recula en el guión electoral y el riesgo islámico está bajo foco policial. Las recientes detenciones en Barcelona, además de responder a un peligro cierto, tienen una clara significación preventiva cuando se aproxima el cuarto aniversario de la matanza del 11 de marzo del 2004.

Queda, por tanto, la economía. El PSOE no tendrá más remedio que aceptar, sin tapujos, la existencia de una seria y creciente preocupación. Con culpar a los neocon del desbarajuste financiero en Estados Unidos no basta. Quien gobierna no llora, actúa.

En este trance, con el que Zapatero es evidente que no contaba, los socialistas pueden recibir de nuevo la ayuda involuntaria del PP. La irrupción de Manuel Pizarro como sheriff anticrisis tiene rasgos incisivos e interesantes por la novedad del personaje en política, pero ya se adivinan cuáles pueden ser sus puntos débiles. Inteligente y racial, a Pizarro le gusta la exhibición de la dureza. Al igual que Aznar, su mentor, el aragonés es un apologeta de la mano de hierro. De manera que en sus primeras declaraciones el ex presidente de Endesa ya ha mencionado la palabra reconversión (refiriéndose a la Administración pública).

El PSOE balbucea bondades más de la cuenta, pero el PP, duro como la pizarra, corre el riesgo de activar la pesadilla del despido. En tal circunstancia -a 49 días de las elecciones- gana la socialdemocracia; como refugio.

Tagged with:

La izquierda en Internet llama a una participación del 80% para castigar al PP, de Alberto Mendoza en El Confidencial

Posted in Medios, Política by reggio on 22 enero, 2008

La abstención es, junto con el deterioro de la economía, el mayor temor del PSOE de cara a las elecciones del 9 de marzo. De acuerdo con la experiencia de anteriores comicios, José Luis Rodríguez Zapatero necesita que al menos un 73% de los electores acudan a las urnas para continuar en la Moncloa. El Proyecto 80%, creado por el blog Las Sombras de Aznar tiene como objetivo la movilización de la izquierda a través de Internet, para, como reza en su manifiesto, “darle una lección a los Acebes y a los Zaplanas.”

El mensaje va calando poco a poco en la red desde el blog creado al efecto. Numerosas bitácoras se han hecho eco de la iniciativa y el tema ocupa un lugar relevante en los foros políticos de tendencia progresista. Pese a que el proyecto no pide el voto específicamente para el PSOE, el partido de Zapatero comienza a adoptar la idea. Alfonso Guerra, en un mitin celebrado el pasado sábado en Sevilla con motivo de la Conferencia Política de Juventudes Socialistas, aseguró que si el PSOE se moviliza y hay un 80% de participación, ganan “de calle”, por lo que instó a los jóvenes militantes a volcarse para “convencer a la gente de izquierda, progresista, de que hay que ir a votar y que su voto puede estar decidiendo qué camino toma España”.

El 80% sería una cifra de participación electoral histórica para la democracia española, y muy probablemente aseguraría una victoria socialista. Así, en 1982, el PSOE logró una contundente mayoría absoluta con una participación del 79,97%, la más alta hasta la fecha; en 1993, cuando Felipe González batió a José María Aznar contra pronóstico, votó el 76,44%; y en 2004, el año del vuelco electoral, lo hizo el 75,66%.

El autor de la iniciativa, un murciano de 26 años que prefiere mantener su nombre en el anonimato, explicó a este diario que su objetivo es movilizar el voto progresista y provocar “una catarsis en el Partido Popular”. “Necesitamos una derecha moderada, europea, como la de Angela Merkel o Alberto Ruiz-Gallardón”, señaló. Además, subrayó que “no hay ningún partido político detrás de su idea”.

Sin embargo, el método del Proyecto 80% para movilizar al electorado no pasa por una defensa de la gestión del actual Ejecutivo o del programa de los partidos de izquierda, sino que se basa en la confrontación con el PP. Se define como “el espíritu del ‘No a la guerra’, ahora en las urnas”. Gran parte del manifiesto se centra en criticar la labor de oposición de los populares, a quienes acusa de “jugar con el dolor de las víctimas y con los muertos del 11-M”. “¿Por qué no llegar entonces al 80% de participación para marcarle el terreno a esta derecha casposa y retrógrada? ¿Por qué no darles una lección en toda regla? ¿Por qué no demostrarles que España no tolera actitudes post franquistas y antidemocráticas como el boicot a los productos catalanes o el colapso de nuestras instituciones?”, se pregunta el manifiesto.

Campaña ‘ciberpolítica’

La campaña electoral que protagonizarán Zapatero y Rajoy por toda España será determinante para logar el voto decisivo en un momento en que PSOE y PP no consiguen distanciarse en las encuestas sobre intención de voto. Pero, mucho antes de que se haga oficial con la tradicional pegada de carteles, la batalla política en Internet ya ha comenzado. El PP se situó en una posición privilegiada entre los internautas con su rechazo al canon digital, pero el PSOE reaccionó con el Grupo de Apoyo a Zapatero, que incluye un manifiesto de respaldo a la política de Zapatero en materia de Sociedad de la Información.

Además, el portal de videos Youtube acogerá, como en Estados Unidos, de un canal dedicado en exclusiva a las elecciones, con lo que, sumado a la reciente afición de los candidatos por las redes sociales tipo Facebook, la ‘ciberpolítica’ se ha asentado definitivamente en la sociedad española.

Tagged with:

A Zapatero le pilla el ‘tsunami’ bursátil a seis semanas de las elecciones: “No hay que exagerar”, de Julia Pérez en El Confidencial

Posted in Economía, Política by reggio on 22 enero, 2008

Erre que erre. El Gobierno sigue en su línea, a pesar del desplome de las bolsas: intenta introducir calma en el ambiente e insiste en que España está preparada para la tormenta bursátil. ¿Las medidas? Ninguna más allá de las que adopte el Banco Central Europeo y los ministros de Economía del Eurogrupo, los 13 países que han adoptado el euro. La situación se sigue “hora a hora”, proclama el vicepresidente económico, Pedro Solbes, pero “no hay que exagerar” porque Europa está preparada.

Al presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, le ha estallado el crash bursátil a sólo seis semanas de las elecciones, por mucho que la guía de campaña socialista acuse al líder del PP, Mariano Rajoy, de “cenizo” y de aventurar catástrofes “que no se van a producir” porque la economía “no va a entrar en crisis”. Pero el hecho objetivo es que las bolsas españolas llevan nueve días de bajadas. La órbita de Zapatero ya tiene un responsable, George W. Bush, sobre el que lloverán las críticas: “Su plan económico ha provocado el pánico y ha dilapidado la herencia de Bill Clinton. Está demostrado que la política económica de Bush es un desastre, política que sigue Manuel Pizarro, el principal exponente de los neocon en España”.

Tenía que salir Pizarro, candidato a bestia negra del PP durante la campaña electoral como presunto gestor de las doctrinas neoconservadoras de EEUU, aunque no conste que haya aplicado tales políticas. Más allá de los mensajes subliminales del PSOE –Pizarro igual a Bush, a la espera de vincularlo a la Guerra de Iraq-, fuentes gubernamentales insiste en que la adopción de medidas corresponde a las autoridades económicas europeas.

“España está preparada para la tormenta provocada por los vientos de Estados Unidos, pero nos pillan sobre un buen barco y con buenas botas”. La metáfora sirve al entorno de Zapatero para explicar que la situación económica española está en buenas condiciones para el oleaje: un crecimiento en 2007 del 3,8% del PIB, y un 2% de superávit de las cuentas públicas que aporta margen para actuar en caso de emergencia, aunque buena parte de este dinero está ya comprometido por las promesas electorales.

En el Ejecutivo reiteran los mismos mensajes que cuando surgieron los primeros signos de desaceleración: el Gobierno ya colocó contramedidas para las rentas más bajas, como la subida de las pensiones; el aumento del Salario Mínimo Interprofesional o el hecho de que se haya “triplicado” el Fondo de Reserva de la Seguridad Social.

En suma, no hay prevista ninguna medida tras el crash de ayer, para una crisis con epicentro en Estados Unidos que puede contagiar a los canales financieros y provocar una pérdida de confianza del consumidor europeo. Así lo reconoció el comisario europeo Joaquín Almunia quien, recientemente, destacó que España es uno de los países más expuestos a una crisis financiera internacional por el elevado endeudamiento de sus empresas y ciudadanos.

El PP reaccionó en tono menor, con sólo una nota de prensa donde su responsable económico, Miguel Arias Cañete, consideró malo que el Gobierno “se limite a ser un espectador distante y contemplativo” de la caída de la bolsa, “aunque difícilmente se puede pedir que haga algo a quien lleva tres años sin hacer nada. Arias cree “bueno ser prudente” pero los mercados muestran “la preocupación” de los inversores y denuncia que otros países están adoptando medidas contundentes en reuniones a las que no invitan a Zapatero.

Extrañados porque el Gobierno no haga nada

En fuentes populares creen que la tormenta puede agravarse si persisten las caídas bursátiles. Allí muestran su extrañeza porque Zapatero no apuntale medida alguna. “Ha habido un terremoto en el otro lado del Atlántico, se está formando un tsunami y España será de los primeros en recibir la ola”. Y, aunque será “muy difícil” evitar la ola, “algo se puede hacer para prevenir su impacto”. Así, explican que el programa del PP contempla soluciones ante una caída profunda de la actividad. En especial, la reforma fiscal y la reducción del Impuesto de Sociedades que inyectará dinero en los bolsillos de ciudadanos y empresas.

En el PP destacan que las entidades financieras y las empresas están muy endeudadas a corto plazo por lo que, cuando lleguen los vencimientos, aumentarán las dificultades para renegociar los créditos. Esta delicada situación puede originar una parálisis de los grandes proyectos de inversión. “Además, las caídas de las bolsas pueden provocar un clima de pesimismo generalizado, lo que deprimiría el consumo y aumentaría la incertidumbre”. Frente a ello, el Gobierno español insiste en seguir esperando acontecimientos… No hay que exagerar.

Tagged with:

La Bolsa y las elecciones, de Pablo Sebastián en Estrella Digital

Posted in Economía, Política by reggio on 22 enero, 2008

En Italia se dice piove, porco governo. Pues eso mismo se puede aplicar en España y no sólo en relación con la lluvia, que en nuestro caso sería bienvenida, sino más bien con la galopante crisis económica que asoma por todas partes. “Se hunde la Bolsa, puerco Gobierno”, dirían en Italia. Lo que, para empezar, le da la razón a aquellos que, en el PSOE, como el ex ministro Jordi Sevilla, animaron al presidente Zapatero a adelantar, en el pasado mes de septiembre, las elecciones porque la crisis económica estaba al llegar, como así ha sido. Zapatero no adelantó, confiando en su liderazgo y ventaja en las encuestas, y de pronto se ha encontrado de bruces con una crisis económica que pone en entredicho muchos de los logros económicos de su Gobierno. Entre otras cosas, porque el PP le ha acusado de no tomar las medidas para prevenir el tiempo de las vacas flacas que ya está aquí.

El hundimiento que ayer registró la Bolsa española, el segundo más grave desde la invasión de Kuwait por Iraq en 1991, ha provocado una sacudida muy importante en el mundo financiero español que permanece a la espera de lo que mañana por la noche ocurra en la Bolsa de Nueva York (ayer no abrió por fiesta, el aniversario de la muerte de Luther King), aunque los datos llamados “futuros” no anuncian nada nuevo en el campo bursátil de la primera economía del mundo, donde las medidas urgentes presentadas por el presidente Bush para atajar la crisis de las hipotecas basura han sido consideradas tardías e insuficientes.

Parece claro que las autoridades políticas, y el Gobierno español incluido, que no ha hecho nada espectacular hasta el momento, tienen su cuota parte de responsabilidad a la hora de buscar un atajo a esta crisis que es de origen puramente financiero y que, hipotecas basura aparte, está basada en la falta de transparencia del sistema financiero y de la banca. Tampoco parece que han estado a la altura de las circunstancias los bancos centrales, como el BCE europeo, que tanto nos afecta, por no haber provocado una rápida e importante bajada del precio del dinero, por temor a la inflación (que caerá sola si continúa decreciendo el consumo), y no haber inyectado dentro del sistema bancario el dinero suficiente para que los bancos puedan ofrecer créditos en buenas condiciones, e impedir que se ralentice el crecimiento de la economía como está ocurriendo. Y mientras tanto suben el paro y los precios, y todos miran atónitos a este hundimiento de las bolsas europeas, asiáticas y americanas que nadie sabe si será sólo coyuntural o la cruda confirmación oficial del inicio de la recesión en Estados Unidos y, en consecuencia, en este mundo global, en todas partes, Europa incluida.

Es verdad que las cuentas del Estado español son buenas y que hay trigo en el granero, pero el pánico de los mercados bursátiles llega a los ciudadanos como la prueba de que la economía va mal, irá a peor, y nadie sabe hacia dónde ni en qué condiciones. Y todo esto, sumado a que ya son muchos los hogares españoles que se ven afectados por la crisis —y de aquí a marzo van a ser más—, hace que la euforia económica y electoral de Zapatero empiece a decaer y a diluirse en las manos de su vicepresidente Solbes. Ese presunto hombre tranquilo que ayer fue incapaz de decir nada claro ni coherente ante la gran noticia del pánico bursátil, que en España propició una caída del 7,5 por ciento, lo que supone alcanzar la cifra de pérdidas de un 16 por ciento en lo que va de año, todo un récord histórico de las malas finanzas españolas.

Naturalmente, el PP no tiene varita mágica ni medicina que le permita, al día de hoy, presumir que ellos arreglarán la mala situación si ganan estas elecciones. Pero está claro que su hombre económico, Manuel Pizarro, de lo que más sabe es de empresas, Bolsa y mercados, y además suele ofrecer más ímpetu, optimismo y confianza que el parsimonioso y chinesco Solbes, que en la actualidad nada en el desconcierto. De momento, el duelo político en ofertas electorales entre el PSOE y el PP está en que Rajoy ha prometido una rebaja de impuestos, y Zapatero el aumento de las pensiones.

La crisis económica incluye, además, otros efectos colaterales para este debate político y electoral: que la economía manda sobre todo lo demás. Y eso hace que otras batallas, como las que plantean los nacionalistas, se quedarán en un segundo plano, porque los nacionalistas tendrán que velar por su economía territorial y, entonces, se acordarán de implorar al Estado, español, pasando el cazo a las puertas de la Moncloa, rebajando el precio de sus apoyos parlamentarios para que PSOE o PP puedan gobernar.

Así las cosas, parece claro que la crisis económica y bursátil beneficia en estas elecciones al PP aunque dañe a España. Sobre todo si los populares logran convencer a los ciudadanos de que ellos están mejor preparados para abordar la situación. Y ése será el objetivo del PP, mientras que el PSOE se empeñará en decir que las cosas de la economía no van tan mal, y que son coyunturales, hasta que otra nueva sacudida los deje mudos y sin poderla explicar. De manera que la crisis económica se acabará sumando a los dos otros grandes fracasos de Zapatero, la reforma del Estatuto catalán y la negociación con ETA. Y si ETA reaparece, por más que aceleran ahora la ilegalización de ANV y PCTV, la situación de los socialistas empeorará.

Tagged with:
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.